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Abitbol, Isaac (Isaco)

ISAAC ABITBOL
(Isaco)

Mencionar su nombre, ya representa toda una historia dentro de la evolución y el desarrollo de la música correntina. Isaco Abitbol nació en una ciudad situada en las márgenes del “Río de los Pájaros” -el río Uruguay-, en Alvear, Provincia de Corrientes, el 29 de Noviembre de 1917.

Se inició ejecutando la “bandónica”, instrumento de formato parecido al bandoneón, pero con sonido similar al acordeón -que aprende a tocar solo-. Luego, adquiere conocimientos de piano y, más tarde, del bandoneón, por directa influencia del señor “Falú” Romero, a quien ve ejecutar este instrumento, que lo deja deslumbrado.

Se perfecciona, durante tres años, con el gran músico Heraclio Hidalgo, padre de la cantante Ginamaría Hidalgo. Con esa base, y por invitación de un hermano suyo, se traslada a Buenos Aires donde, a la par de seguir sus estudios de bandoneón, comienza a trabajar en un bar que se llamaba “Zepelín”.

En el año 1936 se incorpora al conjunto “Los Hijos de Corrientes”, que dirigía el ya desaparecido maestro don Emilio Chamorro, otro auténtico pionero del chamamé en Buenos Aires.

En el año 1942, en compañía de Ernesto Montiel -otro grande de nuestra música-, decide formar un conjunto, al que denominan “Cuarteto Correntino Santa Ana”, binomio que dejará grabado, en el disco, temas antológicos. Cómo olvidar títulos como: “La Calandria”, “Santa Ana”, “Estancia Miraflor”, “Nostalgia Guaraní”, “Siete Higueras”, entre muchos más.

Actúa con Ernesto Montiel, hasta el año 1951, volviendo, en 1956, para algunas presentaciones especiales.

Desvinculado del “Cuarteto Santa Ana”, forma su propia agrupación que, en algunas oportunidades, fueron tríos, cuartetos y quintetos. Comparte grabaciones y escenarios con músicos de la calidad artística de Tránsito Cocomarola, Samuel Claus, Emilio Chamorro, Emeterio Fernández, Pedro De Ciervi, Antonio Niz, Lorenzo Valenzuela, Rubén Miño, Julio Luján, Alejandro Barrios, Miguel Repiso, Luis Ferreyra, José Cejas, Hermanos Zamudio, Hermanos Navarro, “Nene” Fernández, Pascasio Ubeda, Héctor Chávez, Julio Lorman, el dúo Gómez-Florentín, Roberto Galarza, entre otros.

Isaco Abitbol poseía una personalidad muy reconocida, por su permanente actitud de bondad, de entrega absoluta a la amistad, de la que hizo un verdadero culto. Participó en muchas grabaciones, ayudando a otros conjuntos, o en conjuntos de amigos, sin que su nombre figure, muchas veces, en los rótulos de los discos.

En la década del ‘70 forma el recordado “Trío de Oro”, junto al bandoneonista Julio Lorman y la guitarra y la voz de Roberto Galarza, dejando varios discos larga duración, como prueba de su imponderable calidad artística.

En su trayectoria musical logró tres “discos de oro”, con títulos como: “La Taba”, “La Zurda”, “Paraje Bandera Bajada”, “Serenata del Amanecer”, “La Yapa”, “El Lamento”, “Estampa Correntina”, etcétera.

Su discografía es inmensa. Graba durante más de ocho años con el “Cuarteto Santa Ana”; registra veintiún discos larga duración, en los sellos “Odeón” y “Music Hall”, con su propio conjunto; es compositor de más de 150 temas musicales, por los que se hizo acreedor al “DAM” (Derecho Autoral Mínimo), que otorga S.A.D. A.I.C. a aquellas figuras que tienen una trayectoria permanente y registran, consecuentemente, obras musicales. Fue, en realidad, un verdadero patriarca de la música correntina. Su presencia en los escenarios de festivales le ha merecido la aclamación popular, ganada a través de años de labor y entrega total a la música de su tierra.

Merecedor de todos los homenajes que en vida ha recogido, es quizás el músico chamamecero por excelencia, portador de las virtudes más genuinas: intérprete, compositor, hombre de bien y gran amigo. Por todo eso y por su riquísima trayectoria, ha recibido el reconocimiento por parte de los organizadores del festival que se realiza todos los años en la ciudad de Villa del Rosario, Departamento Chajarí, Provincia de Entre Ríos, con la imposición de su nombre al escenario mayor.

También una calle de la ciudad de Gobernador Virasoro, Departamento Santo Tomé, en la Provincia de Corrientes, lleva su nombre y, en Posadas, (Provincia de Misiones), una plazoleta.

Su reconocida bondad lo ha hecho acreedor a un título que se consigue en la universidad de la vida con esfuerzo, con lealtad y con mucha fe. Es el título de “Amigo”, que Isaco Abitbol portó como un verdadero estandarte y lo probó a diario, cuando se entregó totalmente a la vivencia más trascendente, la entrega de sí mismo.

Sin condiciones, sin especulaciones materiales, con la lealtad propia de los hombres que anteponen sus propias necesidades para desarrollar el don divino de la “entrega” de su persona, con alma y vida, como es la auténtica manera de ser del correntino.

Reproducimos sus mismas palabras, cuando dijo:

“Cuando hago el análisis de mi vida y de mi carrera, no me queda más que agradecer todo lo que Dios me ha dado; las cosas fueron simples para mí. Pero juro que algún día voy a pedir perdón a todos mis amigos, por los arrebatos que supe tener...”.

A largo de su vida, por mil caminos y lugares, Abitbol ha sembrado la semilla de la amistad, y esta semilla ha florecido en infinitos amigos, en mil canciones y en incontables serenatas donde, con su maravillosa música, ha puesto de manifiesto la entrega máxima del ser humano, la entrega del alma...

Fallece en Corrientes, en el año 1995.

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