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Dimotta, Abelardo

ABELARDO DIMOTTA

La Provincia de Entre Ríos posee una antigua y rica suma de expresiones musicales, que sus hijos han sabido conservar. Danzas y canciones de auténtica raigambre popular, conforman un verdadero patrimonio que se ha estudiado con verdadera pasión investigativa.

También sus músicos son creadores que han asumido, con respeto y dignidad, esta herencia ancestral. Uno de ellos es el acordeonista Abelardo Dimotta (Abelardo Héctor), que naciera el 11 de Diciembre de 1921, en la ciudad de Villaguay, Provincia de Entre Ríos.

Desde muy joven se siente atraído por el “dos hileras”, acordeón diatónico, que asume con verdadera pasión y aprende a ejecutarlo en forma intuitiva. Muy joven aún viaja a Buenos Aires, a tentar “suerte”, y se integra al grupo de Odín Fleitas, que se denominaba “Los Troperos del Iberá”. Allí acumula experiencia y muchas vivencias, que lo enriquecen, logrando un apreciablc estilo acordeonístico.

Posteriormente, integra su propio conjunto musical y empieza a transitar los mil caminos de la patria, llevando un mensaje de lozana y auténtica musicalidad chamamecera. Esto ya ocurría en la década del ’40 al ‘50, y su nombre artístico empieza a ser conocido gracias a su maestría como ejecutante y al cuidadoso grupo de intérpretes que lo acompañan en sus actuaciones y grabaciones: Julio Luján, Francisco Casís, Juancito “El Peregrino”, Jorge Tolosa, “Las Hermanas Caballero”, Alvaro Copello, Gregorio Molina, entre otros.

Inspirado compositor, ha dejado una serie de temas que son verdaderos hitos dentro de la música chamamecera: “Estancia La Isabel”, “El Carretel”, “El Mingo”, “Triste Motivo”, “Canto a Entre Ríos”, “Sentimiento de un Entrerriano”, “El Arisco”, y tantos otros que dejara grabados para testimoniar su vigoroso y agreste estilo de ejecutar el acordeón.

En el año 1985, en ocasión de la “Primera Fiesta Nacional del Chamamé”, realizado en la ciudad de Corrientes, se tuvo oportunidad de escucharlo y gustar de su inconfundible estilo. El viento de su acordeón vibró con sones de esteros, lagunas y cañadas. Era el canto del monte y de mil pájaros echados a volar y el auditorio se emocionó hasta el “karaku”.

De la misma forma ocurrió el día que se recibió la triste noticia de su muerte: el 15 de Junio de 1992, en Rosario, Provincia de Santa Fe.

Abelardo Dimotta sigue vivo en Corrientes y en el corazón del pueblo chamamecero.

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