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Virasoro, Juan Benjamín

BIOGRAFIA I

Benjamín Virasoro nació en Corrientes, el 1 de Mayo de 1812. Fue militar y gobernador de la provincia de Corrientes, miembro destacado del partido federal que participó en las guerras civiles del país.

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Benjamín Virasoro junto a su familia (Rosario - daguerrotipo, 1860)

Hacendado desde joven, combatió en el ejército de la Provincia bajo las órdenes del gobernador Genaro Berón de Astrada, en la batalla de Pago Largo; junto a José María Paz, en la batalla de Caaguazú; y bajo el mando de Fructuoso Rivera, en Arroyo Grande.

Junto a su hermano, José Antonio Virasoro, se unió al ejército del gobernador entrerriano Justo José de Urquiza y se puso a las órdenes del gobernador federal de Corrientes, Pedro Dionisio Cabral.

Opuso una débil resistencia a la recuperación del poder por parte de los unitarios, dirigidos por los hermanos Joaquín y Juan Madariaga, y se retiró a Entre Ríos.

Participó en la invasión de Urquiza a Corrientes, en 1845, combatiendo en la batalla de Laguna Limpia, e interviniendo en las negociaciones que llevaron al Tratado de Alcaraz.

En la segunda campaña de Urquiza a Corrientes dirigió una de las alas de la caballería en la definitiva victoria de Potrero de Vences, al frente de numerosos exiliados correntinos. Se dijo que éstos causaron muchos de los asesinatos de prisioneros que siguieron a la batalla.

- Gobernación

Su hermano Miguel Virasoro fue nombrado gobernador por la Legislatura al conocerse el resultado de la batalla, pero éste se limitó a reunir una Legislatura adicta al partido federal, que eligió gobernador a Benjamín Virasoro, quien asumió como tal en Diciembre de 1847. Fue ascendido a General.

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Benjamín Virasoro

Gobernó como un típico gobernador federal, y se mostró muy adicto a Juan Manuel de Rosas. Pero su referente político era Urquiza.

Estableció una escuela y un Tribunal de Medicina; recuperó la economía y el Presupuesto público de la provincia; hizo obligatoria la siembra de algodón a todos los propietarios de campos; estableció servicios de correos eficientes; abrió el comercio con el Paraguay.

Estableció un sistema judicial completo, y fundó en la capital el Colegio Argentino, futuro Colegio Nacional de Corrientes, que brindaba una educación muy avanzada para la época. También se estableció el primer Colegio de niñas.

Debió llevar adelante una serie de campañas para expulsar a los paraguayos del territorio donde estaban establecidas las antiguas misiones, lo que logró sin mucha efusión de sangre.

Por sospechas de connivencia con sus enemigos internos o externos, arrestó al Presidente de la Legislatura, que fue fusilado por Urquiza.

El 1 de Mayo se produjo el Pronunciamiento de Urquiza, que se rebeló contra Rosas. Virasoro firmó con el entrerriano un Tratado de alianza y colaboró con él en su invasión a Uruguay.

Participó como jefe de Estado Mayor en la batalla de Caseros, que significó el final de la época de Rosas.

En Julio de 1852, cuando todavía estaba en Buenos Aires, estalló en Corrientes un levantamiento que lo declaró depuesto. Para no enemistarse con Urquiza, los rebeldes nombraron para sucederlo al ministro de Urquiza, Juan Gregorio Pujol.

Dice el doctor Hernán Félix Gómez de él:

“No debemos clausurar este capítulo(1) sin levantar nuestra protesta ante el juicio emitido ligeramente por uno de los talentos de la Provincia, respecto a la gestión del general Virasoro, y que la autoridad de su palabra ha universalizado, desgraciadamente.
“Referimos al doctor Mantilla. El ha dicho: caído Rosas fue depuesto Virasoro; el espíritu público de la Provincia estaba agraviado con él; además, el nuevo orden general del país requería otros hombres.
“Lo último es cierto. No hacían falta generales; se necesitaban organizadores; pero el gobernante que había sabido olvidar sus agravios para secundar lealmente la obra de Urquiza, y llevar a su Provincia al triunfo de Caseros y a la Organización de la República, no merece los conceptos duros, sentenciosos, que la historia guarda para los inocuos o los malintencionados.
“El general Virasoro cumplió en su época, perfectamente, la misión que el destino indicaba a su pueblo bautizado en Pago Largo y en Caaguazú. Su desinterés lo puso sin rivalidades junto a Urquiza, aceptando el rol de subordinado, ¡que otros gobernantes rechazaron para producir un Vences!
“Tuvo la dignidad de los varones consulares; la modestia de los benefactores, de los buenos, que llaman junto a sí a un Pujol o a un Derqui, cuando la amplitud del propósito empequeñece el valor individual del criterio mejor desarrollado; y tuvo, en fin, la modestia de olvidar, en el Parte de Caseros, la intervención eficaz de su gallarda espada de Mayor General del Ejército Aliado.
“La afirmación del doctor Mantilla es explicable. Su abolengo, netamente antirrosista, lo hace mirar con simpatía el movimiento de Junio, que dá en tierra con el Gobierno Virasoro. Y en la ponderación del accidente, olvida que el movimiento armado se impuso al proyecto de usurpación del círculo de Latorre, para resolver la emergencia en el Gobierno regular que no había tenido Corrientes desde la época de la conquista.
“Tales las palabras clarividentes del doctor Derqui, que sintetizan el juicio de la historia sobre el Gobierno del doctor Pujol”.

(1) Citado por Hernán Félix Gómez. “Vida Pública del Dr. Juan Pujol (Historia de la provincia de Corrientes de Marzo 1843 a Diciembre 1859)” (1920). Ed. por J. Lajouane & Cia.

- Ultimos años

Virasoro vivió el resto de la década en Rosario; tuvo un papel destacado en la defensa de la costa del río Uruguay, pero no en Corrientes.

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Retrato del brigadier general Benjamín Virasoro. Fotografía, 1890.

Como jefe de Estado Mayor de la Confederación Argentina, organizó los ejércitos de Urquiza para la batalla de Cepeda (1859), y también para la de Pavón, en 1861.

Después de esta última batalla quedó al mando de las tropas federales que permanecieron en campaña en territorio santafesino, intentando una defensa contra la invasión porteña. Su campamento de Cañada de Gómez fue asaltado por el ejército enemigo -al mando del oriental Venancio Flores-, y sus hombres masacrados.

Se retiró a Entre Ríos, donde vivió bajo la protección de Urquiza. Al producirse la Guerra del Paraguay, éste lo nombró Jefe de una de las cinco Divisiones entrerrianas con las que pretendía unirse al Ejército nacional, pero estas tropas se desbandaron dos veces, por influencia del general Ricardo López Jordán y, tal vez, del mismo Virasoro.

Poco después se estableció definitivamente en Rosario, pero debió esperar hasta 1895 hasta que el Congreso le concediera su retiro militar y su jubilación. Tenía 83 años.

Fallecerá en Buenos Aires, el 30 de Abril de 1897.

- Bibliografía

* Antonio Emilio Castello - “Historia de Corrientes” // Ed. Plus Ultra, Buenos Aires, 1991.

* Beatriz Bosch - “Urquiza y su tiempo” // Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1984.

* Beatriz Bosch - “Historia de Entre Ríos”, Ed. Plus Ultra, Buenos Aires, 1991.

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BIOGRAFIA II

Nació en Corrientes el 30 Abril de 1812, siendo sus padres Juan Asencio Virasoro y María Mercedes Corrales. En 1824 fue a Buenos Aires donde ingresó en la Escuela de San Francisco y pasó luego por otros establecimientos educativos(2).

(2) Citado por Antonio Emilio Castello. “Historia Ilustrada de la provincia de Corrientes” (1999).

En 1828 regresó a Corrientes y se dedicó a la ganadería en el establecimiento “El Socorro”, de González y Duguid. Posteriormente pasó a la Banda Oriental donde ingresó a otro establecimiento similar.

Volvió a su provincia en 1833 y fue comisionado por el gobernador Pedro Dionisio CabraI para que se hiciera cargo de su estancia “Aguacero”. En 1836 renunció y pasó a administrar la estancia “Rincón de San Gregorio”, propiedad de su padre.

Después de Pago Largo fueron destruidos sus bienes y hacienda y debió huir al Estado Oriental, pasando a nado el río Uruguay. En Mayo de 1839 ingresó como soldado distinguido al escuadrón de Coraceros de Paysandú, que pertenecía a las fuerzas del general Fructuoso Rivera.

Luego ingresó a los ejércitos de Juan Galo Lavalle, primero, y de José María Paz, después, participando de la batalla de Caá Guazú.

Intervino en Arroyo Grande y más tarde en el Palmar, a las órdenes del general Garzón en esta oportunidad. Con el Ejército de Urquiza invadió Corrientes, luchando en Paso de los Libres, en Vences y en Aguapey.

El 14 de Diciembre de 1847 fue designado gobernador propietario de Corrientes por la Legislatura y después Urquiza lo nombró Mayor General del Ejército Grande que derrotó a Rosas.

En Abril de 1852 firmó el Protocolo de Palermo y también fue signatario del Acuerdo de San Nicolás. El Senado de la Nación lo ascendió a Brigadier General el 29 de Septiembre de 1856 y, más tarde, marchó a la costa del río Uruguay para enfrentar al general oriental César Díaz. Por ese entonces estaba retirado a la vida particular, residiendo en Rosario de Santa Fe en forma ininterrumpida hasta su muerte.

Tuvo la honradez de rechazar una banca de Convencional al Congreso Constituyente que sancionó la Constitución Nacional de 1853. Sus esporádicas incursiones en el campo militar se produjeron en Cepeda y Pavón -al lado de Urquiza y como segundo jefe-.

Más tarde, producida la guerra con el Paraguay, secundó al jefe entrerriano en la organización de la fuerzas que terminaron desbandándose en Basualdo y Toledo, lo que determinó su regreso a Rosario a seguir compartiendo la vida familiar con su esposa Leonor Machado.

El 16 de Octubre de 1895 obtuvo su retiro militar y falleció en Buenos Aires, el 29 de Abril de 1897, a los 85 años de edad.

Por disposición de su voluntad sus restos fueron trasladados a Rosario, donde vivió más de cuarenta años rodeado del respeto y el cariño de los habitantes de esa ciudad. Se le rindieron honores correspondientes a su grado de Teniente General de la Nación y en el templo principal se realizaron solemnes oficios religiosos e hizo uso de la palabra el vicario de la ciudad, su comprovinciano, el presbítero Luis María Niella.

De él ha dicho Valerio Bonastre:

“Por su criterio claro, actividades guerreras y elevadas posiciones que alcanzara, fue el más espectable de la familia Virasoro, que tanta influencia tuvo en los destinos públicos de la provincia”.

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