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Basualdo, Blas

Blas Basualdo nació en 1790, en épocas del Virreinato del Río de la Plata. Militar, fue oficial del ejército que respondía a las órdenes de José Gervasio Artigas, de destacada trayectoria en Corrientes y Entre Ríos.

No está claro dónde nació, ya que distintos autores lo dan por nacido en Misiones; otros en Entre Ríos -sería miembro de la etnia chaná-; y otros en Santiago del Estero. Por su trayectoria y por su condición de alfabetizado, lo más probable es que fuera un indígena guaraní de Misiones.

Comenzó su actuación pública hacia 1811, al ponerse al mando de 200 hombres en las campañas que culminarían en la batalla de Las Piedras y el sitio de Montevideo. Controló eficazmente la región al norte del río Negro y acompañó a Artigas a Ayuí después del Armisticio de 1811.

Fue jefe de una fuerza auxiliar de las de Artigas en la zona este de Corrientes, cuando después de las correrías de los portugueses por esa zona, los pequeños caudillos locales apoyaron a Artigas en su oposición a los porteños. Reunió grandes grupos de gauchos correntinos y de indios, con los que enfrentó los ataques portugueses y también a los Gobiernos correntinos enemigos de Artigas.

De baja estatura, su capacidad de mando hacía resaltar más esa característica.

Participó también del segundo sitio de Montevideo, hasta que lo abandonó, siguiendo a Artigas, a fines de 1813. Ya a mediados de 1813 había ocupado la Villa de Curuzú Cuatiá, desde donde controló toda la parte Sur de la provincia de Corrientes.

En Marzo de 1814 apoyó el levantamiento de Juan Bautista Méndez, que pasó a Corrientes a la órbita de los artiguistas, y venció en La Cruz al gobernador de Misiones, Bernardo Pérez Planes. Se trasladó más al sur, entrando con sus operaciones en el norte de Entre Ríos.

Fue vencido -a fines de 1814- por el coronel Valdenegro en dos breves batallas, en Pospós y en Yeruá, pero eso sólo hizo que se trasladara de nuevo a Corrientes. Allí atacó a Genaro Perugorría -ex enviado de Artigas, rebelado más tarde contra éste- y lo venció en Batel a mediados de Diciembre. Envió a aquél al campamento de Artigas, que lo hizo fusilar.

En los primeros días de 1815 entró a la Ciudad de Corrientes, festejó su triunfo, no molestó a nadie y se marchó a Curuzú Cuatiá. De hecho, durante un tiempo gobernó Corrientes y Entre Ríos, al menos el norte de esta última provincia, ya que el sur estaba dominado por Hereñú.

Ordenó la expatriación de todos los españoles y reorganizó las fuerzas militares del Interior de Corrientes. De esta época data el poderío de los Comandantes Militares del interior correntino, origen de casi todos los gobernadores -excepto Ferré- anteriores a 1852. Avanzó sobre Entre Ríos a enfrentar nuevamente a Valdenegro, pero éste se retiró a Buenos Aires, no derrotado militarmente, pero vencido por las deserciones en sus fuerzas.

Ocupó Concepción del Uruguay y se hizo cargo del mando militar de la costa del río Uruguay; fue diputado por Entre Ríos al Congreso de Oriente. Cuando este Congreso no logró organizar políticamente las provincias artiguistas, se trasladó, enfermo, a Montevideo.

Murió en Montevideo el 10 de Junio de 1815. Su autoridad sobre Misiones pasó al ahijado de Artigas, el guaraní Andrés Artigas y, en la costa del Uruguay, al después general Francisco Ramírez.

- Otros comentarios sobre Basualdo

Capitán que respondía a José Gervasio Artigas, que derrotó a Genaro Perugorría tras invadir Corrientes, en 1814. Envió prisionero a Perugorría a manos de Artigas, quien lo hizo ejecutar, el 17 de Enero de 1815(1).

(1) Citado por Isabel de Asuad en el libro de su autoría: “Esto es Corrientes”.

“Carecía de instrucción, de prestigio, de fortuna; era personalmente inofensivo, sin ninguna inteligencia, de voluntad débil, ciego adicto de Artigas, dócil niño a las sugestiones de sus correligionarios. Presidió un cacicazgo, no un gobierno; fue admirable instrumento inconsciente, para la plenitud de la dominación ‘artiguista’”(2), dirá de él Mantilla.

(2) Citado por Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, Notas biográficas por Angel Acuña, Buenos Aires. Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla.

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