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Las ideas historiográficas de Hernán Félix Gómez

- Introducción

Hernán Félix Gómez (1888 - 1945) cumplió una destacada actuación en la vida política, educativa y cultural de Corrientes. Entre sus variadas facetas, se destaca la del historiador, con la cual alcanzó proyección nacional(1).

(1) María S. Leoni de Rosciani. “Las ideas historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992), pp. 177-184, publicado originalmente en el “XII Encuentro de Geohistoria Regional” efectuado los días 2 y 3 de Julio de 1992, en la Ciudad de Resistencia, Chaco. Ed. por el Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI) del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas - Universidad Nacional del Nordeste, CONICET.

Autor de numerosos trabajos, principalmente sobre historia correntina, Gómez ocupa un lugar fundamental en la historia de la historiografía del Nordeste. A pesar de ello, su obra aún no ha sido motivo de estudio.

El presente trabajo constituye un primer avance del análisis que nos encontramos realizando de su pensamiento historiográfico. El mismo forma parte de un plan de investigación sobre la vida y la obra de Gómez. Es nuestro objetivo exponer aquí algunos aspectos básicos de su concepción teórica y metodológica sobre la historia.

Como dicha concepción no fue expuesta en forma sistemática por su autor, debimos extraerla de varias de sus obras -publicadas entre 1920 y 1940, en las cuales su pensamiento historiográfico aparece en forma fragmentaria- así como de sus manuscritos, conservados en el Archivo General de la Provincia de Corrientes.

- Influencias filosóficas e ideológicas

Para comprender las ideas de Gómez, debemos ubicarlas en el contexto histórico-cultural en el cual se desarrollaron. Hernán Gómez perteneció a la llamada Generación del Centenario, la generación de 1910; ella se caracterizó por introducir en el país las nuevas corrientes idealistas y espiritualistas: la filosofía de los neokantianos alemanes, de los neohegelianos (Croce) y de Bergson; también por la crítica y superación del positivismo(2).

(2) Diego Pro. “Periodización del Pensamiento Argentino” (1965), en: “Cuyo” - “Anuario de Historia del Pensamiento Argentino”, tomo I, p. 32, Mendoza. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Esta generación fue exponente de una segunda etapa del nacionalismo argentino, entre cuyas características se destaca la búsqueda de las raíces nacionales en el pasado argentino, en el alma del pueblo; de allí que su interés se centrara en los problemas sociológicos, antes que políticos. Figuras destacadas de esta generación fueron -entre otros- Ricardo Rojas, Juan B. Terán y Carlos Ibarguren.

En el plano historiográfico, estos años marcan el desarrollo y auge de la Nueva Escuela Histórica, que introdujo fundamentales adelantos, principalmente en el campo metodológico, y con la cual Gómez estuvo estrechamente vinculado. En ella sobresalen Emilio Ravignani, Ricardo Levene, Diego Luis Molinari y Rómulo D. Carbia.

En este ambiente se formó Gómez, quien egresó de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en 1910. Allí participó de este movimiento cultural y lo introdujo en Corrientes.

Gómez considera al siglo XX “antirracionalista, antitécnico, anticartesiano ... triunfando las corrientes emocionales, intuicionistas y religiosas. Reaccionándose contra la existencia industrial y materialista, acrecen los valores espirituales y se exalta el alma del hombre(3).

(3) Hernán Félix Gómez. “Historia de la Civilización” (1939), pp. 540-541.Ed. El Ateneo, Buenos Aires. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Sobre su propia posición filosófica, expresa:

Fuerzas poderosas que nacieron de mi hogar cristiano y señorial estuvieron siempre alumbrando mi espíritu. El auge de una filosofía que dominó a la Argentina a contar de 1884, que había llegado a las aulas secundarias cuando inicié mi formación humanista, no doblaron mi respeto hacia las fuerzas del espíritu que estuvieron siempre para mí sobre la concepción biológica de la sociedad(4).

(4) Hernán Félix Gómez. “Nuestra Señora de Itatí” (1944), p. 9, Buenos Aires. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Sostiene que los hombres son los instrumentos de la reyecía de las ideas, las cuales conducen el desarrollo histórico de un pueblo. Al determinarlas, hacemos luz sobre dicho proceso y podemos comprenderlo. Así, la historia debe elevarse por encima de la crónica, para unirse con la filosofía, “porque la vida está en el panorama, no en los tejidos de la flor; porque el hombre se mueve sobre lo grande, no sobre lo infinitamente pequeño de la materia(5).

(5) Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, p. 10. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Su concepción del hombre es idealista: “Como si una fuerza superior hubiese guiado sus actos, desde el momento mismo en que fue hombre... él apareció dignificado por la razón y la libertad(6).

(6) Hernán Félix Gómez. “Historia de la Civilización” (1939), p. 4. Ed. El Ateneo, Buenos Aires. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Esa razón y esa libertad las usa en la medida de una capacidad progresiva. Su finalidad es hacer más fácil la vida, poner a su servicio los recursos de la naturaleza.

Gómez también distingue entre mundo natural y mundo espiritual; el segundo es un complemento de la personalidad humana. Su crítica al positivismo se centra en sus características materialistas e individualistas, en haber dejado de lado la consideración del mundo espiritual y descuidado la importancia de las ideas.

No obstante, Gómez se nos revela heredero del positivismo, que recibe, principalmente, a través de la sociología. La influencia de la sociología se manifiesta claramente en su pensamiento, que refleja las preocupaciones sociológicas de su generación.

Su maestro en este campo es Ernesto Quesada. Nuestro autor considera que el objeto de la historia es el pueblo, ya que “si cambian los actores del drama histórico, no se modifican los sentimientos colectivos que tienen la clave del dinamismo social(7).

(7) Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes” (1929), tomo III, p. 4. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Los grandes hombres son aquéllos que interpretan, con visión exacta, los sentimientos, necesidades e ideas de su época. El hilo conductor de sus consideraciones será, entonces, la formación de la personalidad social y política de un pueblo.

Para ello postula que, junto a la historia externa, de los hechos políticos y militares, debe colocarse la historia interna: los usos, las costumbres, las manifestaciones morales e intelectuales de la sociedad. Define la sociedad como una comunidad humana, articulada por enlaces complejos, que crea la vida, hasta el grado de darle una personalidad(8).

(8) Hernán Félix Gómez. “Historia de la Civilización” (1939), p. 7. Ed. El Ateneo, Buenos Aires. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

La obra de Oswald Spengler, “La Decadencia de Occidente” (1922), impresionó a Gómez, quien tuvo en cuenta -fundamentalmente- dos aspectos de su pensamiento: el concepto de cultura y la idea relativista.

Define el término cultura como la forma particular con que un grupo de hombres, pueblos o naciones actúan frente al problema de la vida material y espiritual, y entienden y solucionan sus cuestiones(9); es la forma en que juzgan las cosas y los valores que los rodean y en que actúan dentro de esas condiciones.

(9) Hernán Félix Gómez. “Historia de la Civilización” (1939), p. 7. Ed. El Ateneo, Buenos Aires. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

A ente concepto de cultura va íntimamente unido el de relatividad:

El concepto básico de la relatividad de cada fenómeno social, como símbolo de una determinada cultura, amplía el horizonte de la sociología y de la vida.
El relativismo spengleriano es tan grande que hasta los fenómenos que parecen más universales -como la producción intelectual- no escapan a esa característica; los problemas del saber de todo origen, no alcanzan sino soluciones relativas al grupo cultural correspondiente -y la misma verdad es siempre relativa al grupo cultural en el cual es formulada(10).

(10) Hernán Félix Gómez. “Desde la Tribuna” (1938), pp. 72-73, Buenos Aires. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Esta concepción relativista, Gómez la aplicará a su interpretación de la historia provincial, como veremos más adelante.

Gómez coincide con Spengler en la decadencia de la cultura occidental, que se observa en el creciente materialismo e individualismo. Por su parte, advierte el nacimiento de una nueva cultura, la cultura americana, que integra nuestra patria:

Estudiar la historia de América resulta entonces de una necesidad fundamental. Es la posesión completa de los elementos particulares que están influyendo en nuestro destino...
El hombre de América no debe marchar a ciegas; debe conocerse y conocer el continente...(11).

(11) Hernán Félix Gómez. “Historia de América” (1936), p. 12, Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Aquí se manifiesta el sentido americanista del nacionalismo de Gómez.

Como ya señaláramos, nuestro autor pertenece a una segunda etapa del nacionalismo argentino, propia de la Generación del Centenario. Para él, el término Nación no debe confundirse con el de Estado, confusión que se produjo en el siglo XIX y llevó a la crisis de la guerra y a los graves problemas de la cultura occidental.

La nacionalidad “vive del vigor del genio, en sus sentimientos, sus ideales y sus hábitos...”; es una expresión espiritual, de enlace: “Toda nacionalidad tiene un contenido, y cuando se trata de dar ‘formas’ o de organizar políticamente a la nacionalidad, es evidente que las formas creadas deben traducir ese contenido.
En otras palabras, el contenido de la nacionalidad condiciona sus formas de existencia(12).

(12) Hernán Félix Gómez. “Berón de Astrada (la Epopeya de la Libertad y de la Constitucionalidad” (1939), pp. 28-29, Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Gómez integró, en 1909, el Comité Central de la Juventud Pro Centenario, cuyos ideales eran restaurar el alma nacional, argentinizando a los habitantes mediante el culto de la tradición y de la historia. Quería forjar “un sentimiento de nacionalidad que las corrientes inmigratorias destruyeran” y adoptar “como norma de nuestra vida las energías de la historia(13).

(13) Hernán Félix Gómez. “Desde la Tribuna” (1938), p. 38, Buenos Aires. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Gómez, por su parte, busca en el pasado las ideas que gestaron la nacionalidad y que deben proyectarse hacia el futuro, para robustecerla. De esta manera, asigna a la historia una función pragmática: determinar líneas de acción.

- Historia nacional e historia provincial

Gómez considera que, agotado el positivismo, las nuevas generaciones precisan otra ideología, y la encuentra contenida en el programa de Mayo. Por lo tanto, no pretende imponer una nueva ideología, sino rescatar una que yace en lo profundo de la conciencia colectiva y que sintetiza tradiciones sagradas para el pueblo nacional: “Mayo es para los argentinos una expresión de existencia y un programa de principios...”.

Dichos principios son la “personalidad social”, la “individualidad política” y la “constitucionalidad orgánica”; ellos se hallan “... involucrados en todas las tendencias y aspiraciones ... buscaron encarnarse en el Río de la Plata en todas las manifestaciones de la vida popular, en todos los hechos y en todos los acontecimientos producidos por la fuerza incontrarrestable de la revolución de Mayo(14).

(14) Hernán Félix Gómez. “El general Artigas y los Hombres de Corrientes”(1929), p. 12, Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Así, el estudio de nuestra historia debe abordarse a la luz de estos principios. La misión del historiador será establecer el “proceso que efectivizó en las instituciones y en el alma nacional los altos ideales sustentados por la revolución de Mayo(15).

(15) Hernán Félix Gómez. “Corrientes y la Convención Nacional de 1828” (1928), p. VIII. Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Gómez aplica esta interpretación del proceso histórico argentino a la historia de Corrientes. Destaca que en la formación de la personalidad social de la Argentina se dieron dos procesos: uno, que iba dando forma a la existencia común de los pueblos; y otro, que sacaba a la superficie la individualidad de las provincias. Es ese sentimiento de individualidad el que encierra la clave de la historia argentina.

Aquí debemos ubicarlo entre los historiadores “provincialistas”; éstos, prolíficos a partir de la década del 20, se caracterizaron por su revisionismo moderado, consistente en estudiar la historia argentina desde la perspectiva de sus respectivas provincias, para demostrar cómo éstas habían contribuido a la organización nacional. Al respecto, dice Gómez:

... la historia de la provincia de Corrientes no es sino la historia argentina, con la circunstancia de que ella es contemplada desde la provincia”.

Y agrega:

La historia argentina puede ser vista desde la plataforma de sus catorce provincias, que actuaron con ideas y sentimientos propios en el devenir de los sucesos(16).

(16) Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, p. 11. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Entonces, introduce Gómez la noción de relativismo; serán los provincianos las personas indicadas para escribir sobre su propia historia, porque sólo ellos pueden comprenderla acabadamente; así, “cada una de las estirpes provinciales entiende mejor el drama de sus hombres y de sus pueblos, porque los toma del seno de sus abuelos y los encuadra en el horizonte habitual de su existir ... es lógico, entonces, que sea el lenguaje de nuestras cosas el que hable a las generaciones que continúan el tesoro histórico-social que rodeó sus cunas(17).

(17) Archivo General de la provincia de Corrientes. Documentos de H. C., carpeta Nro. 104, documento sin foliar 17; idem, carpeta Nro. 99, documento sin foliar. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Solamente cuando se aclare la intervención de cada una de las provincias en el drama histórico, se hará luz sobre “la obra concurrente del pueblo nacional por definir en los hechos el dogma de Mayo”.

Si bien deben destacarse las individualidades, no puede escribirse la historia provincial con el criterio excluyente del medio, sino considerando a los acontecimientos como escenas de la historia argentina, vinculados con los sucesos de las demás provincias, ya que su proceso histórico es análogo. La historia argentina es, en definitiva, una, indivisa.

Es, en este sentido, que Gómez critica la “Historia de la Nación Argentina” publicada por la Academia Nacional de la Historia. Encuentra en ella una suma de monografías, "ordenadas cronológicamente, que no proporcionan esa visión totalizadora de nuestro pasado y que desconocen los procesos provinciales(18).

(18) Archivo General de la provincia de Corrientes. Documentos de H. C., carpeta Nro. 99, documento sin foliar. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Por su parte, se propone demostrar el fundamental aporte de Corrientes a la historia nacional, en los tres campos que considera básicos: el de la nacionalidad, el de la organización y el de la economía o valores de la riqueza general. Busca también que a través del estudio de la historia de Corrientes, su pueblo encuentre una serie de ideas y sentimientos imprescindibles para su progreso.

Sostiene que su pasado aún no ha sido expuesto en un todo orgánico; en su “Historia de la provincia de Corrientes” (1928), intenta una periodización, ajustada a su esquema interpretativo, en la cual distingue tres etapas: de formación de la personalidad social (1588 - 1810); de formación de la personalidad política (1810 - 1820); y de afirmación de la individualidad provinciana (1820 - 1839)(19).

(19) Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes” (1929), tomo III, pp. 3-4. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

- El método histórico

Ahora, ¿cómo abordar el estudio del pasado con objetividad? ¿cómo alcanzar la verdad? La verdad se encuentra en los documentos, que deben ser correctamente analizados. De allí la importancia que otorga a la heurística. Insiste sobre la necesidad de relevar los archivos provinciales, que contienen valiosa documentación, que permitirá aclarar nuestro pasado nacional; este relevamiento es una tarea previa e imprescindible. En este aspecto, Gómez realizó una importantísima labor de edición documental.

Sostiene que el método positivo, “ajustándose a la experimentación y a la sana crítica lleva directamente a la verdad”. Después de anotar el fenómeno, lo analiza en sus detalles, conformándolo a las exigencias del medio, y decide con plena crítica de los elementos de juicio y es así como encuentra esas analogías, “ya en el parentesco étnico, ya en el contagio imitativo, ya en el influjo de factores iguales que actuando idénticamente dan análogos efectos(20).

(20) Hernán Félix Gómez. “Historia de la Civilización y de la Cultura Humana” (1936), p. 11, Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Para juzgar los hechos, se debe tener en cuenta que ellos son relativos por esencia; entonces, se ha de ahondar en el genio de los pueblos, en su civilización, en su ética; “juzgar con la conciencia y el corazón de los tiempos idos”; jamás pensar con su conciencia actual(21).

(21) Hernán Félix Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes” (1928), tomo I, p. 7. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Propone entonces rectificar los juicios viejos, formulados para la lucha inmediata, superando lo que llama la “historia instintiva”, la crónica local de los sucesos, que cultiva el odio y la disolución. No admite tampoco el revisionismo rosista, ya que no se puede justificar con una posición determinada el sentido general de una época(22).

(22) Archivo General de la provincia de Corrientes. Documentos de H. C., carpeta Nro. 99, folio 1.597. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Pero la historia no ha de quedar en los hechos. Tendrá que elevarse por encima de la crónica perfectamente documentada. La sumisión a la cronología y la falta de análisis son los dos escollos que debe enfrentar el historiador. Los hechos deben agruparse para destacar las líneas fundamentales del pasado, aquéllo que sintetiza su razón de ser.

Así, la historia es, antes que el estudio de los hechos, “el estudio del lazo que los ata y los mantiene en el esfuerzo”. La filosofía de los hechos ha de ser el eje de la reconstrucción del pasado.

Aquí se observa la influencia de la concepción metodológica de Spengler; adopta “su nuevo método, que abandona el estudio de los hechos y los fenómenos en sí mismos, les niega una existencia per se, aislados de los demás, considerándolos una manifestación determinada, producida por un conjunto de circunstancias, de modo que vienen a ser el símbolo de un estado de cultura, entendiendo por ésta la de un instante dado, pero en perpetua transformación(23).

(23) Hernán Félix Gómez. “Desde la Tribuna” (1938), p. 72, Buenos Aires. // Citado por María S. Leoni de Rosciani. “Las Ideas Historiográficas de Hernán Félix Gómez” (1992).

Para ello, debe considerarse que los acontecimientos no dependen de la casualidad o del capricho, sino que obedecen a causas. De allí que el investigador debe llegar al análisis de la causalidad, para ver la ley que regula el fenómeno. Gómez no se pronuncia por ningún tipo de causalidad en especial, pero señala como factores prominentes a los geográficos, económicos, políticos, morales e intelectuales.

El pensamiento historiográfico de Gómez, que se nutre de las corrientes filosóficas operantes en su época, en un marco nacionalista, es en gran medida exponente de la Nueva Escuela Histórica.

Su mayor trascendencia, a nuestro criterio, reside en los siguientes aspectos:

1.- constituye un primer intento por proporcionar un marco teórico a la investigación de la historia de Corrientes, con la aplicación de nuevas ideas;
2.- destaca la importancia de elaborar la historia argentina a partir de las historias provinciales, consideradas como aspectos particulares de un mismo proceso histórico;
3.- se traduce en un fuerte impulso a la historiografía regional, a través de la consulta de archivos provinciales, la edición documental y la aplicación de los adelantos metodológicos del momento.

En síntesis, Gómez otorgó a la historia regional los fundamentos teóricos y metodológicos que le permitieron insertarse en las nuevas tendencias historiográficas.

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