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Blanco, Angel Saturnino

- Sus primeros años

Angel Saturnino Blanco nació en Curuzú Cuatiá el 12 de Septiembre de 1856, cuando en la provincia gobernaba el doctor Juan Gregorio Pujol. Sus padres fueron Angel Blanco y María de los Dolores Acuña(1).

(1) Citado por Juan Daniel Cafferata Soto. “Angel S. Blanco (Primer Candidato a Gobernador del Radicalismo)” (1988), en “Cuadernos del Cuarto Centenario”, Nro. 2. Ed. Temas, Esquina.

El ciclo primerio escolar lo cumplió en una escuela privada de su pueblo natal. Cumplido el mismo, sus padres lo enviaron a Buenos Aires para cursar la escuela secundaria, egresando allí como Bachiller. Ingresó en la Universidad de Buenos Aires, en la Facultad de Derecho, a la que asistió varios años sin llegar a graduarse.

Sus preferencias cuando estudiante fueron la jurisprudencia, la historia universal, la economía política y la filosofía, lo que le facilitó el camino para el periodimso, la poesía y sus encendidos himnos de combate cuando encabezaba a sus hombres en los enfrentamientos contra los Gobiernos correntinos en defensa de sus ideales.

- Se inicia como revolucionario

Blanco empuñó por primera vez un fusil a los 18 años cuando, en 1874, los mitristas porteños se levantaron contra el oficialismo que había proclamado la fórmula presidencial Avellaneda - Acosta.

Al ser derrotado ese movimiento armado y disueltas sus tropas, el joven Blanco decidió regresar a su Corrientes natal para hacerse cargo de los intereses familiares ante el fallecimiento de su padre.

Dejó Buenos Aires, seguramente añorando los cafés porteños, sus tertulias con los amigos de la Universidad y de la política. Se instaló en la estancia “El Ombú”, situado en el Departamento Santo Tomé, próxima al río Uruguay. Trabajó intensamente, pese a su juventud, en las labores rurales y mejoró sus instalaciones para el laboreo de la hacienda. Fue el iniciador en la zona de la mestización del ganado vacuno.

A los 22 anos seguía en ese rincón correntino, enrolado en el mitrismo, que aquí en Corrientes se identificaba con el liberalismo.

- El revolucionario correntino

En 1878 se produjo en la provincia el golpe revolucionario contra el gobernador Manuel Derqui, autonomista inpuesto sobre la fórmula encabezada por el liberal Felipe Cabral. Hubo choques armados en varios lugares: San Luis del Palmar, Cafarreño (Lavalle), Empedrado, Infrán, Cañada Mala y todo el territorio correntino estaba prácticamente en guerra.

El joven Blanco, desde su rincón santotomeño, acompañó al coronel Justo Franco, armados con el armamento moderno provisto por los batallones que tenían por jefe al doctor Juan Esteban Martínez, en Goya.

Los liberales triunfaron en toda la provincia, pero el Gobierno Nacional envió tropas para sostener al gobernador Derqui y pacificar la provincia.

Nosotros no emitiremos aquí juicios de valor sobre los hechos. Era una época distinta a la nuestra, con un espíritu bélico exaltado por la guerra con el Paraguay. Finalmente, el presidente Avellaneda envió la Intervención Federal y entregó la gobernación al doctor Juan Esteban Martínez quien, inmediatamente llamó a elecciones generales, resultando electo Felipe Cabral.

Angel Blanco fue designado Juez de Paz de Santo Tomé. En las reuniones por él convocadas se escucharon por primera vez en ese pueblo las propuestas de reivindicaciones políticas y sociales, de prácticas electorales limpias, que reemplazaran a la prepotencia y el escamoteo de urnas. Consiguió así la adhesión de la juventud a sus propuestas de cambio.

Ante la imposición de la candidatura del general Roca para la presidencia de la Nación, Angel Blanco -en aquel alejado pueblo- lanzó una proclama que decía:

La patria en peligro invoca el heroísmo argentino para salvarse. La aspiración desmesurada de hombres sin patriotismo amenaza hundirla en el abismo de la humillación, deshonor y desolación mayor posible para reinar”.

Los jóvenes seguidores hacían guardia para preservar la vida del joven político ante las amenazas recibidas. En Santo Tomé se constituyó una fuerza de mil hombres armados con lanzas y viejas armas de fuego y algunos “Remingtons”. Su uniforme estaba formado por vinchas y blusas celestes y pantalones blancos; llegaron -en su marcha- hasta el Miriñay y allí debieron ser desmovilizados por orden oficial, ante el triunfo de los roquistas en el combate de Corrales, en la provincia de Buenos Aires.

Blanco fue perseguido y debió emigrar a San Borja, donde en un rancho de paja y estanteo vivió con su esposa y sus dos hijos. Hizo de tropero, agricultor y comerciante para poder vivir en el destierro.

Después de la revolución del 90 pudo regresar a Corrientes, donde en Santo Tomé fue recibido con alegría por sus amigos. Fundó allí el periódico “Los Pueblos de Misiones”. Gobernaba entonces en Corrientes, Antonio Ignacio Ruiz.

Los sucesos de Buenos Aires, la disolución del Partido Nacional y la renuncia del presidente Miguel Angel Juárez Celman repercutieron hondamente en Corrientes. Se fundó la Unión Cívica la que fue presidida en la provincia por el doctor Juan Eusebio Torrent. Mitre intentó solucionar los problemas políticos de Corrientes con un pacto entre las fuerzas enfrentadas, acordando con los doctores Torrent y Vidal el convenio.

Una violenta represión policial en Saladas terminó con las conversaciones iniciadas.

El vocero de la Unión Cívica era “Los Amigos del Pueblo” y llegaba a toda la provincia, siendo perseguidos los que los recibían, teniendo la policía expresas órdenes al respecto. La dirección de la imprenta debió ser trasladada con sus elementos a San Borja para evitar su destrucción.

En 1892 se produjo un nuevo movimiento revolucionario que tenía conexiones en todas las provincias, el que fue sofocado con intervención militar de fuerzas nacionales en Corrientes, al mando del general Garmendia, quien desarmó a los contendientes el 4 de Enero de 1893.

En el mencionado movimiento, Blanco encabezó un grupo armado que enfrentó a los gubernistas en el camino entre Posadas y Santo Tomé, en la acción de Tereyri, donde fue herido de un sablazo en el muslo y otro ecrca de los riñones.

Hubiera sucumbido pese a su heroica rasistencia si no hubiera sido ayudado por el teniente Lázaro Galarza. Los derrotados debieron huir para salvarse del consabido toque a degüello; Blanco nuevamente debió asilarse en Brasil con sus compañeros, donde fueron internados “por conspirar contra el Gobierno de la República Argentina”.

Pudieron regresar gracias a sus amistades en Buenos Aires. En esa ciudad, Blanco fue agasajado por la ya entonces Unión Cívica Radical, a la que ingresó por disentir con sus amigos de la Unión Cívica. El agasajo fue en la casa del doctor Adolfo Saldías (autor de la “Historia de Rozas o de la Confederación Argentina”).

El 17 de Noviembre de 1892 se reunió la primera Convención Nacional de la U. C. R., la que aprobó la Carta Orgánica del partido. Al final del acto, Hipólito Yrigoyen estrechó en un abrazo al ya entonces comandante Blanco y dijo en alta voz: “Amigos, este es el valiente comandante Blanco, cívico radical de la provincia de Corrientes”.

De nuevo estalló en la provincia otra revolución, esta vez el 14 de Agosto de 1893. También de nuevo Blanco tomó las armas y encabezó ahora a los “boinas blancas”. En Itacua, sobre el rio Uruguay, se enfrentaron los “Blanco” y el comandante Juan B. Molinas. Venció Molinas y se apoderó de Santo Tomé, pero en la provincia triunfó la revolución y Blanco fue designado para recibir las armas de los vencidos.

Se cuenta que al entregar un correntino su vieja lanza, el comandante Blanco le dijo: “Comandante Lezcano; retenga su lanza amigo. Vaya Ud. en libertad, venga un abrazo”, y allí nació una indestructible amistad.

Quienes asumieron la Intervención Federal llamaron a elecciones y la unión de cívicos y liberales triunfó con la fórmula Valentín Virasoro - Daniel Artaza, siendo uno de los Gobiernos más progresistas de Corrientes. Blanco fue electo Senador Provincial y reelecto por Santo Tomé en 1895.

El autonomismo no aceptó la derrota en las urnas y se produjo un levantamiento, sobre todo en la costa del Uruguay, siendo atacada la ciudad capital el 9 de Junio de 1895, siendo en ambos lugares rechazados por las fuerzas del Gobierno.

En esa oportunidad, el periódico “Bandera Blanca” de Paso de los Libres, fue tomado por los sublevados. Blanco pasó al Brasil, retornando con un contigente fuertemente armado y luego de luchar logró retomar Paso de los Libres.

Como legislador propuso el perdón y el olvido de los actos de los instigadores del levantamiento.

En la convención radical del 1 de Septiembre de 1897, realizada en Buenos Aires, Blanco estuvo presente, y cuando le correspondió hablar expresó con claridad que la unión con el mitrismo era improcedente, diciendo: “Lo que corresponde a la convención es redactar su plataforma, proclamar sus candidatos y no disolverse hasta no llenar su cometido”.

A pesar de otras voces concordantes con este pensamiento, la asamblea aprobó la coalición.

En la provincia, Blanco decidió apoyar al partido liberal que llevaba como candidatos a los doctores Miguel Guastavino y Manuel Florencio Mantilla, considerándolos afines con las fuerzas progresistas pero, en 1901, los liberales cambiaron su posición y formaron una alianza con los mitristas y martinistas, integrando la fórmula Juan Esteban Martínez - Eulogio Cruz Cabral.

Blanco, aprovechando todos los medios, defendía a los más humildes correntinos, diciendo: “Eran pobres y oprimidos, ignorantes, porque no había libertades para ellos ni justicia, ni consideración, y me lancé, pequeño, oscuro Quijote, sable en mano y lanza en ristre, con todos los bríos de mi juventud y mi entusiasmo a la conquista de esa libertad y esa justicia, cuya ausencia hacía tan desgraciados a los que tenían los mismos derechos que yo, a la felicidad y a la vida”.

Cuando se produjo el levantamiento radical contra el Gobierno del presidente Quintana -en 1905- Blanco fue el encargado de organizar los de Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe. Al ser derrotado ese movimiento, fue detenido y llevado a un transporte de la Armada, pero fue absuelto por ser comandante de la Guardia Nacional y no del Ejército Argentino.

Hubo otros conatos y levantamientos, que terminaron con la promulgación de la Ley Saenz Peña, el 10 de Febrero de 1912.

Ese año gobernaba la provincia en su segundo mandato, el doctor Juan Ramón Vidal. El doctor Mariano I. Loza con Eugenio Breard continúan con el acuerdo (1913 - 1916), aunque con problemas internos dentro de la coalición. En 1913, el radicalismo triunfó en Santo Tomé y en 1914 conquistó las dos primeras bancas en la Legislatura correntina con los diputados doctores Desiderio Q. Dante y Ricardo Andreau, mientras que el comandante Blanco vuelve a su banca de Senador.

En la convención que eligió candidato a presidente de la Nación para 1916, Blanco fue convencional por Corrientes. Esa convención eligió vicepresidente al delegado correntino, que éste no aceptó. Allí se proclamó la candidatura de Hipólito Yrigoyen por aclamación y al doctor Pelagio Luna por mayoría, para presidente y vicepresidente, respectivamente. Entre los que prácticamente obligaron a don Hipólito a aceptar esa candidatura estuvo el comandante Blanco.

Corrientes fue intervenida el 23 de Noviembre de 1917. En las elecciones para Diputados Nacionales resultaron electos los doctores Juan B. Fleitas, Julio Guastavino y José Antonio González.

En Mercedes y Esquina -donde se reunió el radicalismo- fue Angel Blanco proclamado candidato a gobernador, con Mariano Madariaga como compañero de fórmula. En Esquina, en medio de la algarabía general, el candidato improvisó una vibrante arenga y como lo hiciera antes, ante sus soldados en las memorables luchas armadas.

El 6 de Abril de 1919 los correntinos votaron para elegir sus autoridades provinciales, comicios que fueron fiscalizados por el Ejército en todos los Departamentos. Los resultados fueron los siguientes:

Partido Nro. de votos Electores Diputados Senadores
U. C. R. 14.510 9 8 4
Concentr. Cívica 13.534 5 5 3
Autonomista 8.931 5 4 2
U. C. R. disidente 6.069 3 4 2
Liberal tradicional 640 1 1 0

Con esos resultados, ningún partido alcanzaba la mitad más uno del Colegio Electoral. Esto condujo a largas negociaciones; las instrucciones recibidas de la presidencia de la Nación fueron -en caso de que ningún candidato lograse la mayoría necesaria- se proclamaría al candidato que obtuviera la mayoría relativa.

Los que resolverían la elección serían los liberales y los autonomistas de la coalición, quienes sufragarían en la segunda vuelta por el candidato radical. Todo estaba convenido y el Colegio Electoral convocado para el 5 de Julio -de donde surgiría seguramente como gobernador el viejo luchador, el ya coronel Angel S. Blanco. Pero su cansado corazón se paró repentinamente en Buenos Áires el 1 de Julio, en el Hotel “Apolo”.

Dice Hernán Félix Gómez:

El deceso días antes de una victoria descontada, conmovió a todo el país; la prensa, sin distinción de matices políticos, elogió la personalidad gallarda que desapareció, en la que unánimemente se distinguían los dos aspectos que ofrecía el análisis, caracterizándose el de su vida pública en beneficios indiscutibles para la democracia provinciana”.

- Bibliografía consultada por el autor de este material

* Cafferata Soto, Juan Daniel. “Manual de Historia de Corrientes”.
* Castello, Antonio Emilio. “Historia de Corrientes”.
* Córdova Alsina, Ernesto. “Angel Blanco, el Coronel del Pueblo”, en la revista “Todo es Historia”, Nro. 92.
* Gómez, Hernán Félix. “Sesenta Años de Democracia y Gobierno en la provincia de Corrientes”.
* Palma, Federico. “Historia de Corrientes”, tomo XV de la “Historia de la Nación Argentina” de la Academia Nacional de la Historia.

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