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Las elecciones de Noviembre de 1951

- Los resultados electorales

Tal como estaba previsto, el 11 de Noviembre de 1951 se efectuaron los comicios, que se desarrollaron bajo la garantía y custodia de las Fuerzas Armadas. Realizado el escrutinio y recuento de votos, se comprobó que el peronismo había obtenido la más rotunda victoria(1).

(1) Pedro Santos Martínez. “La Nueva Argentina (1946 - 1955)” (1976), tomo 1, p. 164, en: “Memorial de la Patria”, dirigido por Félix Luna. Ediciones La Bastilla, Buenos Aires; Academia Nacional de la Historia. “Nueva Historia de la Nación Argentina”, tomo VII, p. 314. // Todo citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Perón - Quijano lograron 4.744.803 votos, contra 2.416.712 de Balbín - Frondizi. Una importante mayoría de la sociedad apoyaba al peronismo: era el holgado 62,5 % de los votos, que daba al oficialismo la unanimidad en el Senado, el control de todas las provincias y una mayoría muy amplia en Diputados.

Las mujeres -que votaban por primera vez en la elección presidencial- habían influido decisivamente en este resultado. Este peronismo triunfante estaba más unificado que nunca.

Sin embargo, los cómputos mostraban también que, a pesar (o a causa) de los esfuerzos oficiales por construir una sociedad unánime, la oposición (concentrada ahora en el voto radical), era irreductible. En la Ciudad de Buenos Aires ésta representaba el 45 % de los votos.

Simultáneamente -se expresa en la bibliografía citada- adquirió un carácter convocante la condición de opositor: todos aquéllos que padecieron la obligación de afiliarse al peronismo para conservar un puesto público, la politización de la enseñanza, los arrestos políticos, el control de la prensa, la vigilancia y la delación -reales o fingidas- como forma de disuasión, fueron conformando lo que se llamó “la contra(2).

(2) Academia Nacional de la Historia. “Nueva Historia de la Nación Argentina”, tomo VII, p. 22. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

En la provincia de Corrientes, el triunfo peronista fue aplastante, advirtiéndose un notorio crecimiento de sufragios en su favor, más allá del reconocido vuelco femenino a favor de la candidatura oficial.

El peronismo logró 138.014 votos para la fórmula gubernativa de Castillo - Forte que, de esta manera, quedaba consagrada para regir los destinos provinciales en los próximos años.

La Unión Cívica Radical obtuvo 57.250 votos, en los que se advierte un aumento estimado de 10.000 votos. Los autonomistas lograron 18.866 sufragios, es decir que se produjo una merma en relación a los últimos comicios; los comunistas obtuvieron 298 sufragios. Cabe destacar que, sumados todos los votos antiperonistas, escasamente pasan de un 50 % con relación a los obtenidos por su opositor(3).

(3) Diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 20 de Noviembre de 1951. Los cómputos oficiales de la provincia son: Partido Peronista: mujeres: 71.318; varones: 66.696; Unión Cívica Radical: mujeres 26.645; varones: 30.605; Partido Demócrata (Autonomista): mujeres: 10.512; varones: 8.354; Partido Comunista: mujeres: 183; varones: 115. En blanco: mujeres: 1.086; varones: 1.358. Anulados: 63; Impugnados: 1. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El peronismo se impuso en todos los Departamentos. El radicalismo ocupó el segundo lugar en todos ellos, con excepción del Departamento de San Luis del Palmar, en que el autonomismo logró el segundo puesto.

- Los elegidos

Como consecuencia del régimen electoral impuesto, de elección directa y con mayoría absoluta, quedó consagrada la fórmula gubernativa del doctor Benito S. Castillo y Clementino Forte; para senadores nacionales, el general Juan Filomeno Velazco y Elena Di Girolamo; para diputados nacionales, Judith Elida Acuña, Angélica Esperanza Dacunda y el doctor Carlos Inocencio Goitia, doctor Joaquín Díaz de Vivar (reelecto) y Expedito Fernández.

El partido peronista obtuvo la mayoría, tanto para Senadores como para Diputados provinciales, logrando el radicalismo la minoría, al haberse aplicado el sistema de mayoría y minoría establecido por la Ley Saenz Peña(4).

(4) Diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 14 de Noviembre de 1951. El partido peronista obtuvo la mayoría para la Legislatura.
* Senadores provinciales peronistas:
1ra. Sección: Melitón Aguirre, Cepriano Valdez, Manuel C. Mora y Araujo (h) y Julio Romero. Suplentes: Horacio Traynor; Andrea Tacta y Carlos J. Toledo.
2da. Sección: Aureliano Vallejos, Pedro C. Fagetti, Juana Lucrecia Bustinduy, María Teresa Rolón. Suplentes: Florencio A. Puyol, Patricia Acuña, Yolanda Estela Agrelo y Jorge A. Ledesma.
3ra. Sección: Fermín Angel Fernández, Federico Lencina, Santiago R. César Picón. Suplentes: Andrés Oporto Leiva, Remigio Báez, Américo Orsetti.
4ta. Sección: José Antonio Díaz, Martina Estela De Francesco, Carmelo Peroni, Alfredo Evaristo Tressens. Suplentes: Gregorio Manuel Buján, Julio Piquet, Cleyde Adela Cantarelli y Manuel Santos Delgado.
Los senadores radicales fueron: Víctor Hugo Fleitas, Fernando Piragine Niveyro, Juan Alberto Solari y Guillermo Vallejos.
* Diputados provinciales peronistas:
1ra. Sección: Juan Alberto Buscio, Perpetua María Llano de Rodríguez, José Cecilio Leyes, Juan Carlos García. Suplentes: Raúl D. Sebastián, Milcíades J. Ponce de León, Rohn A. Briend Stamm, Julio Rodríguez, José Maria Goiriz, Amaro González.
2da. Sección: Arturo B. Rojo, Miguel A. Sánchez Velazco, Emilia Risso, Román Barrios, Luis Zorzoli, Rodney Ramón Pucciariello, Cirilo Roberto Fernández, Sulpicio S. Méndez. Suplentes: Policarpo Reinaldo Encina, Aníbal M. González Cabañas, María Cecilia Rodríguez, Anselmo Casildo Lezcano, Teotimo N. Retori, Raúl Ignacio Fagetti, Julio A. Chaz Grosso, Julio Arqué.
3ra. Sección: Antonia Leonor Oyola o Ayala, Justo Pastor Alvarez, Eduardo Velozo, Pedro Ramón Amil, Antonio Jesús Brandi. Suplentes: Raúl María Medina, Juana Agripina Casella, Ramón A. Díaz, Armando Nieves Ríos, Francisco María Chiessa.
4ta. Sección: Luis Isidro Giménez, César M. Espíndola Moreyra, Carlos L. Franceschini, Ramón E. Taborda, Atilio Humberto Bilibio, Segundo Flores. Suplentes: Julio Ramírez, Vicente F. Allés, Antonio Gil Avalos, Ramona Martínez, Pantaleón S. Barboza, Magín Aristóbulo Torres.
Los diputados radicales fueron: Porfirio Antonio Aquino, Enrique Jorge Arballo, Abel Horacio Calvi, Arturo Arsenio Cardozo, José I. Centeno, Guillermo Chamorro, Mario De León, Teófilo De la Cruz Gil, Juan de Dios Gómez, Armando S. Lacour, José Luis Picasso, Alfredo Fausto Quijano y Estratón Segundo Pérez. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

- Otros aspectos de incidencia política

En un Estado, prácticamente unificado bajo una rígida conducción, los acontecimientos nacionales tenían similar repercusión en la Ciudad de Buenos Aires como en el resto de las provincias y, en general fueron factores que afirmaron aún más el manejo discrecional que se llevaba desde la Casa Rosada.

Comenzaba el año con el conflicto promovido por los obreros ferroviarios, que dio lugar a una inmediata reacción, disponiéndose la movilización del personal y el procesamiento de quienes no concurrieran a sus tareas. Los infractores eran detenidos por la policía y puestos a disposición del Ministerio de Guerra, para aplicación de la Justicia Militar.

El conflicto de mayor repercusión -inclusive en el orden internacional- fue la persecución desatada contra el diario opositor “La Prensa” que, a instancias de la Confederación General del Trabajo fue expropiado por el Estado y luego entregado para su explotación a la conducción gremial.

Este conflicto se había venido aumentando desde que comenzó a actuar la “célebre” comisión presidida por el diputado nacional José Emilio Visca que, luego de apropiarse del stock de papel diario, era la encargada de otorgar dicha materia prima, hasta que precisamente en este año 1951, los pocos órganos de prensa que sobrevivieron redujeron sus tirajes, debido a la política discriminatoria de provisión de papel.

En Corrientes se dio el caso de que el principal diario opositor “La Mañana”, debiera recurrir a papeles de colores para poder salir a la calle y, en algún momento, suspender su salida(5).

(5) En el Archivo Histórico de la Provincia de Corrientes puede constatarse lo afirmado. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

La detención del diputado radical Ricardo Balbín -a quien le habían quitado sus fueros- lo había convertido en víctima del régimen y, seguramente por ello, el presidente Perón dictó un decreto, indultándolo, los primeros días del año.

La situación militar tampoco era totalmente firme, y así se explica el pronunciamiento del general Benjamín Menéndez que, aunque fracasó, mostró la presencia de destacadas figuras del Ejército y Marina que unos años después tendrán importante gravitación en otros movimientos similares.

Un mes antes se había propiciado la erección de un monumento -en vida- a la figura del presidente y se había proclamado -por sectores interesados- la candidatura de la esposa del presidente para integrar la fórmula presidencial. Estas y otras circunstancias, iban generando la disconformidad castrense.

La enfermedad de la esposa del presidente, su intervención quirúrgica, trascendieron el marco de lo privado, generando en todo el país un sentimiento de pesar que se puso de manifiesto en la gran cantidad de oficios religiosos que se ordenaban rogando por su salud. En la opinión de muchos, éste fue un nuevo factor de simpatía a favor de apoyar a la fuerza de la que María Eva Duarte de Perón era considerada la mejor de sus adalides.

Las celebraciones del 17 de Octubre(6) y la declaración -por el Congreso Nacional- de la “Semana del Justicialismo”, fueron también otros medios volcados a favor del partido gobernante.

(6) Academia Nacional de la Historia. “Nueva Historia de la Nación Argentina”, tomo VII, p. 442. “Las celebraciones del 1 de Mayo y el 17 de Octubre se convirtieron en escenarios simbólicos de comunión directa de Perón con su pueblo, sin intermediarios, generando un espacio y un tiempo de identificación que escapan a las estructuras formales”; y: “Perón convocó al pueblo el 17 de Octubre de 1951, a juramentarse para derrocar a los enemigos externos e internos hasta ‘exterminarlos’”. Un lenguaje ideológico agresivo descalificaba a los no peronistas como “vendepatrias”, “brutos que no nos entienden” o “eternos enemigos del pueblo y sus reivindicaciones”. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El tema religioso, en una provincia profundamente creyente, no dejó de tener su gravitación, pese a que la alta autoridad eclesiástica en Corrientes -monseñor Francisco Vicentín- supo mantener una discreta política de prescindencia, destacándose ese año la organización de un Congreso Diocesano de Enseñanza Religiosa, al que rápidamente adhirió el Gobierno Provincial. Debe recordarse que la enseñanza religiosa había sido impuesta durante la gestión del Gobierno de facto surgido en 1943.

Pero el hecho que impactó en muchas conciencias fue, sin duda, la Pastoral del Episcopado Argentino, referida a las próximas elecciones, por la que se concluye que ningún católico puede afiliarse a partidos o votar a candidatos que inscriban en sus programas principios sobre la separación de la Iglesia y el Estado; o la supresión de las disposiciones legales que reconocen los derechos de la religión y, particularmente, el juramento religioso, porque tal supresión equivalía a una profesión pública y positiva de ateismo nacional. También para aquéllos que propiciaban el laicismo escolar y el divorcio legal.

Mientras los partidos tradicionales iban perdiendo fuerza electoral, sus principales dirigentes se abroquelaban en instituciones que, para la población, tenían lo que Juan Domingo Perón había insistido en atribuirles, esto es, que formaban parte de la “oligarquía”.

Por ejemplo, las sociedades rurales de capital e interior, defendiendo sus intereses que no siempre se compadecían con las nuevas orientaciones que introducía el Gobierno en materia social; las comisiones defensoras del acervo histórico provincial, como las que ya hemos referido; o la creación de otras, como el “Ateneo de Corrientes”, eran medios para desarrollar, muchas veces embozadamente, reuniones críticas a la gestión(7).

(7) En las sociedades rurales se hallaban muchos de los candidatos conservadores, como el doctor Diomedes C. Rojas, el doctor Justo Díaz Colodrero, Luis F. Bobbio, Juan Romero, Galileo Mancini, etc. y, dentro del radicalismo, el doctor Blas Benjamín de la Vega y otros. En el “Ateneo de Corrientes” figuraban -entre otros- el doctor Manuel Casusso, Pedro G. de la Fuente, Miguel Angel Gómez, Leonardo Verrastro, doctor Jorge O. Benchetrit Medina, doctor Pedro Jorge Toma, Benjamín de la Vega (h), doctor Ramón Viveros. La crónica da cuenta de que las conferencias brindadas por los doctores Luis Jiménez de Azúa, Apolinario Decoud o Benjamín Vargas Peña -invitados por el Ateneo- se realizaron en el Colegio de Abogados o en el Jockey Club. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

No menos importante era la integración del Colegio de Abogados, prácticamente sin presencia de afiliados peronistas, órgano que permanentemente criticaba las nuevas medidas legales con que, a su juicio, se vulneraban los principios republicanos y democráticos de las Constituciones nacional y provincial(8).

(8) El Colegio de Abogados lo integraban, entre otros, los doctores Diomedes C. Rojas, Pedro Jorge Toma, Jorge O. Benchetrit Medina, Carlos V. Gallino Yanzi, Carlos A. Contreras Gómez y Diego Balbastro Reguera. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Y, sin lugar a dudas, el emblema de lo que se llamaba “oligarquía” lo constituía el Jockey Club, con su imponente y aristocrático edificio. Precisamente, en este año se renovaban sus autoridades y tres listas se presentaban a consideración de los socios. El momento era difícil por los conflictos planteados, a los que ya nos hemos referido, de allí la importancia de quienes pudieran resultar electos(9).

(9) Diario “El Liberal”, (Corrientes), ediciones del 12 y 18 de Mayo de 1951. Un grupo, al que podemos considerar como en extremo antiperonista, propició la candidatura, para presidente, de Rómulo Amadey (Lista Blanca), acompañándolo Olindo Branca, Marco A. De la Vega, Pedro J. Leconte Reyna, Eduardo Nalda, Raúl A. Ortiz, Ezequiel I. Retes y Diomedes C. Rojas. Resulta interesante destacar algunas de las personalidades que propiciaban esta candidatura: Pedro Numa Soto, Ulises Alvarez Hayes, Blas Benjamín de la Vega, Nicolás Belcastro, Diomedes C. Rojas, Diego Balbastro Reguera, Ernesto R. Meabe, Francisco Bergadá, Juan J. Ortiz, Carlos A. Contreras Gómez, Raymundo R. Meabe, Julio A. Amadey, Clemente J. Benítez, Mariano Llano, Rodolfo Danuzzo, Francisco Fernando Contte, Eulogio Cruz Cabral, Mariano Gómez, Samuel Sierra, Adolfo Miranda Gallino, Fernando Piragine Niveyro, Rodolfo Roibón, etc. Figuran también algunos que son simpatizantes peronistas, pero son los menos. Se presentaron otras dos listas, que podemos considerar menos política, la primera de las cuales se denominaba “Independiente”, y auspiciaba la candidatura a presidente de F. Benigno Martínez, a quien lo acompañaban Enrique Gallardo, doctor Guillermo Perrens, Emilio Vallebella, Juan J. Delfino, Héctor Raúl Solari, doctor Roberto Lauría, Francisco Valle Arrieta; y, la segunda, que presidía el doctor Antonio F. Maróttoli, y lo acompañaban el doctor Manuel H. Iglesia, Germán Mohando, arquitecto Vicente Roselló, Oscar Ruiz, profesor Fernando Echaniz, José Almoznino y Francisco Pujol Ricci. El propuesto ejercía, en ese momento, la presidencia del Club. Patrocinaban su nombre, Edgar F. Gómez, Carlos Porta, Benjamín Vargas Peña, Adriano Nalda (h), Rómulo Artieda, José Jorge Contte, Roberto Mohando, Enrique Maróttoli, ingeniero Saúl M. Goitia, Rodolfo O. Mendíaz, Gerardo M. Durand, T. Fortunato Gehán, Humberto Carranza Vaca, Angel Soto d’Assori, Ciro Roberto José Iglesia, Roberto J. Iglesia, Mario Iglesia, Romilio P. Monzón, Gabriel Feris, Ramón de la Rosa Aquino, doctor Baltasar Aquino, Mauricio Stoffel, doctor José M. Stoffel, Alejandrino Maidana, etc. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Digamos, para terminar esta parte, que la gran habilidad del general Juan Filomeno Velazco le permitió gobernar una provincia y atraer para la causa que defendía el aporte de una abrumadora mayoría, a lo que no debe dejarse de lado la simpatía que despertaba entre sus gobernados, que la mayor de las veces no dirigían críticas a su persona sino al presidente de la Nación. Esa actitud lo iba convirtiendo en un líder indiscutible en la provincia, con evidente proyección nacional.

¿Pudo ser ésta una causa de que el pueblo de Corrientes reclamara su reelección? ¿Pudo tratarse de una situación similar a la del ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, coronel Domingo A. Mercante, decididos a quitarle protagonismo?

Pero la Constitución Provincial prohibía la reelección del gobernador de la provincia -según la reforma de 1949- y esto facilitó su desplazamiento de la provincia, llevándolo al Senado Nacional.

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