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El año 1953

El 1ro. de Enero de 1953 se firmó un convenio con Gran Bretaña, con vigencia en todo el año, y en el que se establecieron las bases para el intercambio de carnes y sus derivados argentinos, por petróleo y subproductos. La información periodística señaló al convenio como un triunfo de Juan Domingo Perón.

Esto resultaba importante para las provincias productoras como Corrientes, aunque el análisis de la operación permitirá demostrar que, en definitiva, resultó perjudicial en muchos aspectos y, especialmente, cuando debió reducirse sensiblemente el consumo interno. Por más que se intentara dar provisión cárnica suficiente en todo el país, la realidad es que cuando se disminuían las exportaciones, ello generaba el grave problema de la falta de divisas para la importación de productos indispensables.

Esta circunstancia se agravaba porque la producción de cereales había sido notoriamente inferior a la normal, ejemplificándose que en 1951-52 había alcanzado a 2.100.000 toneladas, mientras el bienio anterior fue de 5.796.000.

La escasez determinaba un desequilibrio entre precios y salarios, llevando al presidente de la nación a expresar que no debe jugarse con las necesidades del pueblo, y responsabilizó el encarecimiento de los artículos de primera necesidad a los agiotistas, destacando la necesidad de proceder con mano de hierro y terminar con las intermediaciones y “exterminar el cáncer antes de que el cáncer nos extermine a nosotros”. Las palabras del presidente sobre el encarecimiento de artículos de primera necesidad determinaron la preparación de listas de precios reajustados.

A su vez, un comunicado del partido Peronista se refería a una resolución adoptada, en la que se señalaba que la especulación había sido la causa de la ruptura del equilibrio de precios y salarios, provocando una situación injusta -que no puede continuar- y que la voracidad de los malos comerciantes tiene la sanción unánime, condenación y repudio a sus procedimientos por parte del pueblo, por lo cual el Consejo Superior de dicho partido político, “ha resuelto que todo peronista debe tener en cuenta la resolución, y convertirse en un vigía permanente, cumpliendo la misma en todas sus partes, y así habrá cumplido con Perón y con la patria, al mismo tiempo que vela por sus propios intereses(1).

(1) Diario “El Liberal”, (Corrientes), ediciones del 2; 7; y 9 de Abril de 1953; diario “El Liberal”, edición del 11 de Mayo de 1953. La Dirección de Vigilancia de Precios y Control de Abastecimiento y la Policía Económica prosiguieron la campaña represiva, deteniendo a otros treinta comerciantes, confinados en la cárcel de Villa Devoto, con lo que el número de detenidos asciende a 1.200. Diario “La Mañana”, (Corrientes), ediciones del 9 y 16 de Junio de 1953. Estas medidas se continuaron varios meses, con la detención de comerciantes “inescrupulosos”. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Durante varios meses, el general Perón seguirá desarrollando exposiciones sobre el “Segundo Plan Quinquenal”, una de ellas dirigida a los delegados obreros, realizada en el Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires(2), mientras continuaban diversos homenajes a la figura de Eva Perón y se determinaba el lugar en que sería levantado su monumento.

(2) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 5 de Enero de 1953. Los representantes de las provincias hicieron entrega al general Juan Domingo Perón de los ejemplares de las respectivas leyes de adhesión al “Segundo Plan Quinquenal”. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

A fines de Enero de 1953, el presidente viaja a Chile para una visita de una semana, con el propósito de mantener conversaciones con el presidente, general Carlos Ibáñez del Campo, procurando fortalecer la amistad entre ambos países. Hacía poco se había concretado un intercambio comercial importante y, tras la visita el año anterior de aquel mandatario, muy agasajado en Argentina, el peronismo comenzó a ser muy popular en Chile.

La visita de Perón, acompañado de una numerosa comitiva, concretó la firma del “Acta de Santiago”, para eliminar las restricciones comerciales, expresando Perón -entre muchas otras cosas- que “hemos decidido realizar la unión de nuestras fuerzas económicas”, y el chileno expresaba que el convenio “tiende hacia la complementación de nuestras economías, en un juego de recíproco beneficio ... con vistas al aprovechamiento racional de las capacidades de ambas naciones”. El Acta se inspiraba en los principios de soberanía política, justicia social e independencia económica.

Muchos fueron los homenajes y agasajos recibidos por Perón, pero sin duda el que más lo impactó fue el hecho de que la banda de la Fuerza Aérea chilena lo sorprendiera con la ejecución de la marcha “Los muchachos peronistas”(3).

(3) Pedro Santos Martínez. “La nueva Argentina” (1976), pp. 289 a 295, (dos tomos). Ed. La Bastilla, Buenos Aires, donde puede informarse, con amplitud de detalles, antecedentes y resultados de este Acuerdo. Ver también: diario “El Liberal”, (Corrientes), ediciones del 13; 23; y 27 de Febrero de 1953 y 18 de Marzo de 1953; diario “La Nación”, (Buenos Aires), ediciones del 26 y 27 de Febrero de 1953. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El Gobierno comenzaba a exhibir el fruto de su desarrollo industrial en materia automotriz, con los primeros cincuenta “camioncitos”, construidos por el Instituto de Aeronáutica y Mecánica del Estado, con materiales argentinos; posteriormente, el presidente tuvo oportunidad de observar el nuevo automóvil “justicialista” construido en el establecimiento del IAME, el primero que se construía en Sudamérica con material plástico(4). Posteriormente, llegó a Corrientes una escuadrilla “Boyero”, integrada por cinco aviones de fabricación nacional.

(4) Diario “El Liberal”, (Corrientes), ediciones del 9 de Abril de 1953 y 6 de Mayo de 1953. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

La situación interna del Gobierno debió estar sufriendo circunstancias negativas, por lo que no sorprendió las renuncias del ministro de Trabajo y Previsión, José María Freyre, y del secretario privado del presidente, Juan Duarte, hermano de Eva Duarte de Perón, quien invocó razones de salud. Tres días después fue hallado muerto, dejando una carta dirigida al presidente en la cual hace profesión de honestidad y fe peronista.

Ante acusaciones que circulaban por la comisión o complicidad de actos que se calificaban de negociados, Perón dispuso realizar una investigación, encargando esa tarea al general Justo León Bengoa: “Quiero llegar al fondo de las cosas y conocer la verdad, caiga quien caiga”, dijo el presidente. Allanado el despacho de Juan Duarte, se encontraron evidencias comprometedoras.

Una mañana, el general Bengoa trabajaba en su despacho cuando le llegó el rumor del suicidio de Duarte, quedando siempre la duda si se había tratado de un suicidio o un homicidio. Lo segundo nunca pudo probarse(5).

(5) Pedro Santos Martínez. “La nueva Argentina” (1976), pp. 174 a 179, (dos tomos). Ed. La Bastilla, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El autor que hemos seguido, Pedro Santos Martínez, miembro de número de la Academia Nacional de la Historia, refiere a los acontecimientos sucedidos pocos días después, en esta forma:

En momentos en que el país sufría los efectos de una importante crisis económica, la C. G. T. convocó a una concentración obrera para expresar la adhesión a la política de Perón. El acto se realizó en la Plaza de Mayo de la Ciudad de Buenos Aires, hablando en la oportunidad el secretario general, Eduardo Vuletich, y después lo hizo el presidente. A poco de empezar su discurso, estallaron dos bombas(6), y Perón denunció como autores a los que hacían circular rumores contra el Gobierno. Y agregó:

Según se puede ir observando, vamos a tener que volver a la época de andar con el alambre de fardo en el bolsillo”. Ante el grito de la muchedumbre de: “¡Leña! ¡Leña!”, Perón respondió: “Eso de la leña que ustedes me aconsejan, ¿por qué no empiezan ustedes a darla?”

(6) Pedro Santos Martínez. “La nueva Argentina” (1976), tomo 2, p. 340. Ed. La Bastilla, Buenos Aires. Los estallidos provocaron seis muertes y cerca de cien heridos. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Como una respuesta al atentado, al producirse la desconcentración del acto, un grupo se dirigió hasta la Casa del Pueblo -sede del partido Socialista y de “La Vanguardia”-, a la que prendieron fuego. Le tocó el turno después a la “Casa Radical”, sede de la Unión Cívica Radical; siguió la del partido Demócrata Nacional y, finalmente, el Jockey Club(7).

(7) Pedro Santos Martínez. “La nueva Argentina” (1976), pp. 179 a 181. Ed. La Bastilla, Buenos Aires. También puede consultarse, diario “El Liberal”, ediciones del 15 y 17 de Abril de 1953. Se logró determinar la autoría del atentado por confesión de sus autores. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Al mes siguiente, la Policía denunció la existencia de un plan subversivo para derrocar a Perón y, tras cartón, el Senado, por unanimidad, convierte en ley la oficialización de los hipódromos, la disolución del Jockey Club y la intervención del Círculo de Armas.

La segunda mitad del año se presentaba favorable para escuchar los reclamos de los partidos políticos y la búsqueda de una pacificación. En tal sentido, el ministro del Interior, Angel Gabriel Borlenghi, refiriéndose a las gestiones realizadas, recordaba los múltiples llamados a la concordia -por parte del presidente- y las simpatías con que ahora veía la posición asumida tanto por los partidos como por entidades y personalidades, que le habían hecho llegar su promesa de contribuir a la concordia y pacificación de los espíritus.

Anunció que los partidos verían facilitado su accionar sin otras restricciones que las indispensables para el resguardo del orden y la seguridad pero, añadía, la actitud asumida por la mayoría de los dirigentes de la Unión Cívica Radical impedía al Gobierno levantar el “estado de guerra interno”. Manifestaba, seguidamente, que esa medida de prevención y seguridad no afectaría a los partidos, grupos o personas que actuaran dentro del orden y la legalidad.

Respecto a la situación de los procesados por sedición, actos de terrorismo u otros delitos, quedarían sujetos a la decisión de la Justicia reconociendo, en la oportunidad, que el número de radicales detenidos, por disposición del Poder Ejecutivo, llegaba a 66 ciudadanos.

Dijo, finalmente, que el Gobierno demuestra la sinceridad de sus intenciones al disponer la inmediata libertad de los detenidos políticos de aquellos partidos que se han manifestado dispuestos a la pacificación, esperando que los opositores que aún no habían comprendido sus generosos y patrióticos propósitos, depongan su injustificable y negativa actitud y se muestren decididos a trabajar dentro del Derecho y la Ley por el bien de la Nación(8).

(8) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 17 de Julio de 1953. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

"Los gobernadores de provincia mensualmente se reunían con el presidente de la Nación, dando cuenta de la marcha de sus respectivos Estados, manejándose con un criterio propio de un Estado unitario", sentencia el doctor Ricardo Harvey..

Las gestiones iniciadas por el partido Demócrata, dieron por resultado que el Poder Ejecutivo dispusiera la libertad de una serie de dirigentes radicales y socialistas que permanecían detenidos por razones políticas y encomendara al ministro Borlenghi el estudio de una Ley de Amnistía, proyecto que sería enviado al Congreso, dentro del más breve plazo(9).

(9) Diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 29 de Septiembre de 1953. Fueron puestos en libertad los doctores Eduardo Laurencena, padre e hijo; Alberto Candiotti; y otros dirigentes radicales, así como los señores, doctor Carlos Sánchez Viamonte, Manuel Palacín y José Luis Penna, del partido Socialista. Ver también ediciones del 25 de Noviembre y 30 de Diciembre de 1953. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

La noticia del envío al Congreso del proyecto de amnistía, que sería considerado en sesiones extraordinarias, produjo revuelo en el seno de los emigrados argentinos en Montevideo, cambiando ideas acerca de las seguridades para volver al país(10). Una vez aprobada la ley, se comenzó a dar libertad a numerosos detenidos políticos, dándose a conocer la nómina de los que habían sido beneficiados con ella.

(10) Diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 18 de Noviembre de 1953. Figuraban, entre otros, los dirigentes conservadores, doctores Antonio Santamarina y Vicente Solano Lima, y los radicales Santander, Rodríguez Araya, Sanmartino y el teniente coronel Cattáneo. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

En el orden internacional, Perón había iniciado un acercamiento con la República de Chile, suscribiéndose un Tratado conocido como “Acta de Santiago”, que afirmaba “el ideal panamericano de cooperación entre las naciones del continente”.

En esa misma tesitura, Perón se trasladó por vía fluvial a la vecina capital del Paraguay, devolviendo en Asunción los trofeos de guerra obtenidos en la Guerra de la Triple Alianza, en cuya oportunidad visitó varias ciudades argentinas. Una de ellas fue Corrientes, en la que debió soportar una situación de violencia, que trajo consecuencias en la provincia.

Tomando como referencia los trabajos de Rapoport, el país debió soportar una crisis económica que se agravó hasta 1952. En el año que estamos estudiando, Perón debió reformular objetivos y mecanismos de regulación económica, renovando su equipo económico con funcionarios más técnicos, para rectificar algunas de las orientaciones oficiales sobre nuevas bases.

Para ello, el presidente debió renunciar a ciertos aspectos de carácter nacionalista y antiimperialista, que planteaba el “Primer Plan Quinquenal” que respondía a la consigna de “independencia económica”, a lo cual debía sumarse el contenido estatista y nacionalista de la Constitución justicialista de 1949 que declaraba -en su artículo 40- la propiedad inalienable e imprescriptible de la propiedad minera, petróleo, carbón y gas y las demás fuentes de energía, generando una contradicción respecto del nuevo rumbo que se pretendía transitar, convirtiéndose en una verdadera espada de Damocles para este segundo período de la Administración(11).

(11) Mario Rapoport y otros. “Historia Económica, Política y Social de la Argentina”, pp. 467/469. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

A estos problemas ideológicos y jurídicos debía añadirse otro de origen político, ya que el radicalismo había adoptado una posición “intransigente” nacionalista, antiimperialista, mucho más radicalizada que la del propio Gobierno justicialista. Esta nueva postura del radicalismo sería utilizada por sus dirigentes para denunciar las rectificaciones del Gobierno como una claudicación frente al imperialismo norteamericano.

Un cambio muy significativo para la provincia lo constituyó el estímulo a la producción del agro, el sector más castigado de la anterior política; la ganadería resultaba especialmente estimulada, a fin de incrementar las áreas destinadas a esta actividad, compensando la reducción del área sembrada con cereales.

Resultan así comprensibles las palabras presidenciales, en oportunidad de una de las tantas reuniones de ministros de Hacienda: “Nada de obras suntuarias; nada de grandes Palacios de Tribunales; y nada también de andar gastando a cuenta de la cosecha(12).

(12) Diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 27 de Noviembre de 1953. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

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