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La actividad política de la U. C. R. en los años 1952/53

En el mes de Junio de 1952 era convocado el Comité Nacional para elegir autoridades, recayendo la presidencia en el doctor Santiago H. del Castillo, delegado de la provincia de Córdoba, perteneciente al Movimiento de Intransigencia y Renovación que, desde varios años atrás, mantenía la mayoría dentro del radicalismo.

Entre los secretarios elegidos, figuraba el doctor Fernando Piragine Niveyro, que seis años después resultaría consagrado gobernador de la provincia de Corrientes(1).

(1) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), ediciones del 9; 12; y 26 de Junio de 1952. Integraron además la Mesa Directiva -como vicepresidentes 1ro. y 2do.- Estanislado Bicado, de Buenos Aires; y Luis R. Mac Kay, de Entre Ríos; tesorero, Mariano Waifel, de Jujuy; protesorero, Jorge Decavi, de Salta; secretarios: Ernesto Dalla Lasta, de Catamarca; Domingo Basualdo, de San Juan; y Alfredo García, de Tucumán. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

En Corrientes, la Cámara de Senadores dio entrada a un proyecto del bloque radical, por el cual se pide al P. E. informe las razones que tuvo para dictar un decreto, en virtud del cual se contesta e informa al Ministerio de Asuntos Técnicos de la Nación, acerca del estado de ejecución del Presupuesto Provincial, y el estado de la Deuda Pública, con la finalidad de crear una Comisión investigadora y de fiscalización de estos puntos.

Se advierte, que ya estaban cargando pólvora contra el anterior Gobierno Provincial. Consideraba el sector radical que este decreto era violatorio del artículo 97 de la Constitución Nacional, importando una entrega inconveniente de la autonomía, al Gobierno Central.

La persecución desatada contra los políticos opositores motivaba que el Comité Nacional reclamara la libertad de los presos, civiles y militares, declarando su solidaridad con ellos, especialmente con el doctor Miguel Angel Zavala Ortiz, recientemente detenido, y de David Michel Torino, que ya llevaba un año en tal condición.

La necesidad de unificar pensamiento y acción radical, motivó al Comité Nacional a una reunión nacional, a la que se invitó especialmente a los presidentes de comités, legisladores nacionales y provinciales, figurando entre ellos distinguidos dirigentes de la provincia(2). No dejaba de preocupar la visita que una delegación del radicalismo entrerriano hizo al presidente de la Nación.

(2) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), ediciones del 13 y 16 de Septiembre de 1952. Junto a figuras como Amadeo Sabattini, Ricardo Balbín, Arturo Frondizi, Arturo U. Illia, Ricardo Rojas, Crisólogo Larralde, Raúl Uranga, figuran los correntinos Blas B. de la Vega, Héctor Lomónaco, Justo P. Villar, Gregorio Pomar y otros importantes dirigentes. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Para fines del año 1952 se reunía la Convención Nacional, recibía los informes del sector legislativo y constituía sus autoridades. En la oportunidad, el partido se pronunció a favor de la libertad de enseñanza. Un tema que motivó discusiones fue el relativo a la posibilidad de que los legisladores hicieran abandono de sus bancas, postura que no prosperó, señalando el convencional Gómez Machado que ellas constituían un baluarte que el partido debía defender.

Por su parte, al señor Dávila le correspondió informar sobre un proyecto de creación de un diario partidario, que sería el vehículo de exposición del pensamiento de todo el radicalismo(3).

(3) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), ediciones del 3; 6; 8; y 9 de Diciembre de 1952. La Mesa Directiva de la Convención quedó integrada por Moisés Levenshon, como presidente; Cándido Quiroz y José M. Decavi, como vicepresidentes; y Edgardo Castello, Enrique Candiotti, Samuel Aracena y Arnaldo Genovesi, como secretarios. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

En el mismo mes, se realizaba en la Ciudad de Mercedes (Corrientes) una Convención constituyente de la juventud, para sancionar su Carta Orgánica e iniciar su actividad política dentro de la provincia, reafirmando su fe en los principios democráticos del partido y su firme propósito de secundar con decisión y patriotismo las directivas de las autoridades nacionales y provinciales(4).

(4) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 15 de Diciembre de 1952. Asistió el presidente del Congreso Nacional de la Juventud Radical, Efraím Jiménez, además de muchos delegados de los Departamentos, legisladores, y mucho público. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El radicalismo encontró, en este largo año de 1953, el medio de ejercitar su respuesta a los excesos del Gobierno, a través de pedidos de informes, en la única Cámara en que tenía representantes: la de Diputados de la Nación. En tal sentido, se recuerda al diputado Nudelman, exigiendo se explique la causa de la detención de numerosos políticos en la cárcel de Villa Devoto y otras similares, sin que se resolviera su situación, pese a llevar algunos casi dos años de detención.

Se reclamaba también por la prohibición de actos políticos en distintos lugares del país, sin razón alguna valedera. De la misma manera, las razones de cesantías de numerosos docentes o de traslados inmotivados.

En el orden provincial, el Comité Central resolvió convocar a la Convención para estudiar probables reformas a su Carta Orgánica. En esos días se daba a conocer la existencia de un movimiento interno, que tendía a modificar, en ciertos aspectos, la conducta del partido, encausándolo en los principios fundamentales políticos tradicionales, manifestándose contrario al intervencionismo estatal; el perfeccionamiento de las conquistas sociales, que deben ser aplicadas sin espíritu demagógico; protestando contra las restricciones a la libertad; y reclamando la vigencia plena del federalismo en lo político y en lo económico.

Se mostraban partidarios de la abstención electoral activa, reclamando la renuncia de las bancas legislativas y municipales que ocupan los hombres del partido. Asumían el compromiso de no aceptar ninguna candidatura a cargo público electivo, mientras continúe vigente el régimen imperante; y contrarios a los pactos electorales y a todo totalitarismo, sea de derecha como de izquierda, proponiendo la incompatibilidad del desempeño de cargos públicos con los partidarios.

El Manifiesto terminaba con las siguientes palabras:

Nuestro movimiento es intransigente en el sentido radical, y revolucionario dentro del Partido, al que queremos orientarlo en su verdadero sentimiento argentinista(5).

(5) Diario “La Mañana”, (Corrientes), ediciones del 15 de Agosto de 1953 y 10 de Octubre de 1953. Llamaban al movimiento “Intransigente, Revolucionario, Argentinista” y entre sus principales firmantes aparecían los doctores Roberto A. Billinghurst, Pedro Valentín Roibón, Castor Flores Leyes, Armando C. Romero, Desiderio Q. Dante, J. Alfredo Benítez, Fernando Díaz Ulloque, Marco A. Benítez; y los señores Bartolomé Pisarello, Luciano Pisarello, José Gregorio Calvo, Julián Soto, Jesús Salvador Cabral, Alcides López Pereyra e Ismael Acosta Gómez. También hicieron llegar su adhesión dirigentes de Santo Tomé, Paso de los Libres, Saladas, etc. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Días después, el doctor Billinghurst publicaba una solicitada, frente a algunas críticas, expresando que la Unión Cívica Radical era escuela de democracia, y las discusiones en su seno se realizan con entera amplitud, sin restricciones, y sin que ello afecte la unidad de las fuerzas. Terminaba expresando que los integrantes del M.I.R.A., sostienen sus aspiraciones dentro y fuera del partido, pero dispuestos a acatar lo que se resuelva estatutariamente(6).

(6) Diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 11 de Octubre de 1953. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Los hechos ocurridos en oportunidad de la visita presidencial a Corrientes, motivaron al Comité Central provincial a dar un comunicado, condenando la detención de algunas personas que habrían sido sometidas a torturas morales y físicas, por lo que instruyó a los representantes radicales en la Legislatura, efectúen el planteo correspondiente a esta situación, concitando a la civilidad de Corrientes a defender sus prestigios tradicionales, amparando la integridad física y moral del hombre.

A su vez, el bloque de legisladores radicales solicitó al gobernador, cite al Cuerpo a una reunión especial para considerar el caso de las torturas a los detenidos, ya que el pedido hecho, de convocar a sesiones extraordinarias, fue negado por la propia Legislatura(7).

(7) Diario “La Mañana”, (Corrientes), ediciones del 8 y 13 de Noviembre de 1953. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

La posición opositora del radicalismo aparece claramente expuesta en un nuevo Manifiesto, dado a conocer días después, dirigido al pueblo de la provincia. Dice que los últimos acontecimientos desarrollados y que "hoy parecen tener su culminación en un Acuerdo de círculos a espaldas de los propios afiliados del partido oficial, dicen a las claras la debilidad e íntima estructura del régimen que soporta el país.
El proceso se desencadena -dice después- cuando de viva voz se reclamó al presidente la solución de afligentes problemas que agobian a la colectividad”, ya que, “ahogada la libertad de expresión, de prensa y de tribuna, la ciudadanía debió recurrir a medios primarios para manifestarse, y el remedio requerido para la desocupación y la cuestión agraria sólo tuvo como expresión la cárcel y la tortura para los recurrentes”.

Tras otras consideraciones , dice que “la inestabilidad y el desconcierto llegaron a los ambientes oficiales, desencadenándose una sórdida reyerta de facciones en disputa del favor presidencial.
Y todos acudieron presurosos y sumisos a las esferas nacionales, para redimir el pleito en renuncia de la jurisdicción institucional, sin levantar la palabra del tono de súplica y sin apelar a la opinión popular.
Las tendencias en pugna procuraron mejorar sus posiciones al amparo de padrinazgos supuestamente poderosos, y los más altos funcionarios vieron por momentos y sucesivamente derrumbarse sus ilusiones tras forzosos y claudicantes peregrinajes. La crisis que importó la variada sucesión de ministros, y la suspensión de algunos, llegó también al Poder Judicial, donde no cuenta el precepto constitucional de la inamovilidad, letra muerta ante los periódicos ucases del Ejecutivo, y ante la pasividad de los obligados a defender el principio, mientras las purgas en el Partido oficial exhibe la índole de éste y recuerda a sus antecesores foráneos en el premio a sus adictos: Expulsión infamante, cárcel y torturas”.

Dice luego, refiriéndose a la presencia de un funcionario nacional requerido como observador en la provincia,

todo revela que lo que está en crisis es el régimen, pues los fenómenos locales, trasladados al orden nacional, evidenciaron en la emergencia que la inseguridad es general, pero lo cierto es que en Corrientes se agudiza esta crisis, y la historia lo señalará un día, y dirá también que el radicalismo advirtió los síntomas y que alertó a la ciudadanía, que comprende que no está en la sucesión de transitorios e improvisados equipos de un mismo origen, el cambio que con urgencia reclama”.

Y terminaba, afirmando enfáticamente, que “el cambio está en el advenimiento de una gran fuerza civil, moral y de claros principios de Gobierno. Está en la Unión Cívica Radical(8).

(8) Diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 3 de Diciembre de 1953. Firmaban el “Manifiesto”, el doctor Juan P. Folguerá, como presidente; el doctor Víctor Hugo Fleitas, como vicepresidente; los doctores A. Aquino y Guillermo Chamorro, como secretarios; los señores José Luis Scasso y Pedro R. Michell, como tesorero y protesorero; y los doctores Blas B. de la Vega, Juto P. Villar, Castor Flores Leyes; y los señores Juan Alberto Solari, Luis D’Arrigo, Alfonso Faraone, Bartolomé Pisarello, Juan Antonio Solari, César Martínez Rolón, Daniel Artaza, Miguel I. Alegre, Enrique Benítez y Jerónimo S. Yedro, como vocales. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea (1949 - 1955). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

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