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Inexistente complot y erróneo comportamiento presidencial

- Organización de la visita del presidente Perón

El 25 de Septiembre de 1953, los diarios locales anunciaron la visita del presidente de la Nación, general Juan Domingo Perón a la ciudad de Corrientes, prevista para el 1 de Octubre, en tránsito hacia las ciudades de Formosa y Asunción del Paraguay(1).

(1) El autor del material es el doctor Orlando Raúl Aguirre. En ocasión del V Congreso de Historia de Corrientes, que se realizó a fines de Junio de 2005, el doctor Aguirre presentó este trabajo haciendo referencia a este caso que tuvo como protagonistas al presidente Juan D. Perón y al mecánico Mario Moreno. La nota fue publicada en el diario “época”, de la ciudad de Corrientes, el 10 de Julio de 2005.

El Poder Ejecutivo Provincial, en un mismo decreto, declaró Huésped de Honor al presidente, y feriado provincial para los días 1 y 2 de Octubre.

Se constituyeron dos comisiones para la organización de los actos de recepción y homenaje al presidente de la Nación: una Honoraria, integrada por funcionarios provinciales; y, la otra, Ejecutiva, exclusivamente constituida por los delegados de la C.G.T. nacional arribados de la Ciudad de Buenos Aires: Fermín Albarracín, José González Rubio, Ignacio Martín y Augusto Tognola.

En Febrero de ese año, la Delegación Regional de la C.G.T. Corrientes cambió de titular, eligiéndose a Antonio Kelm -Taxista-, en reemplazo de Juan Alberto Buscio, del Gremio de Telefónicos.

El Jefe de la Policía Federal Argentina, inspector general Miguel Gamboa, arribó con anticipación para fiscalizar la seguridad.

El presidente viajó en automóvil desde Buenos Aires hasta Santa Fe, desde donde abordó el yate “Tecuara”, arribando al puerto de Corrientes el 1 de Octubre a las 15:40.

Por testimonio oral del ex presidente del Bloque de Diputados provincial del peronismo, Melitón Aguirre, “...la propuesta del gobernador, doctor Raúl Benito Castillo, era organizar este acto en el teatro al aire libre de la Avenida Costanera Gral. San Martín, dado el amplio espacio con que allí se contaba, pero los integrantes de la Comisión Ejecutiva (venidos de Buenos Aires) insistieron (y lograron) hacerlo en el puerto local, lugar considerado inadecuado para albergar a la multitud(2).

(2) Testimonio oral de Melitón Aguirre, en conversación con el doctor Aguirre. // Citado por el doctor Orlando Raúl Aguirre, en el diario “época” (Corrientes), edición del domingo 10 de Julio de 2005.

- El acto

Según el diario oficialista “La Calle”, de Corrientes,

... al avistarse el yate presidencial, al comienzo de la Avenida Costanera, frente al Regimiento 9 de Infantería, la enorme multitud que se hallaba apostada a todo lo largo del paseo fue saludando con estruendosos aplausos y vítores, en medio de las aclamaciones y el atronar de las sirenas de los barcos surtos en el puerto.
Estas demostraciones continuaron hasta el puerto local y siguieron al yate ‘Tecuara’, que atracó en el puerto exactamente a las 15:40, en medio del entusiasmo delirante de la multitud... El palco oficial se encontraba ubicado en la calle La Rioja y Avenida Costanera. El mismo fue ornamentado con grandes cartelones de la C.G.T., escudos y banderas argentinas. Frente al palco, algo distante, se levantaba un arco de triunfo con la palabra, 'Bienvenido', y sus columnas estaban diseñadas con figuras alusivas a la obra de gobierno".

Inmediatamente después de atracar la nave, subieron a bordo de la misma -para recibir al Primer Mandatario de la Nación y a su comitiva-, el gobernador y vicegobernador de Corrientes, Raúl Castillo y Clementino Forte, respectivamente; el gobernador y vicegobernador de la provincia Presidente Perón (Chaco), Felipe Gallardo y Deolindo Felipe Bittel; el gobernador del Territorio de Misiones, doctor Claudio Arrechea; y el Gobernador del Territorio de Formosa, coronel Arturo Iglesias Paiz; el Comandante de la VII División de Ejército, general José León Solís; el Jefe de la Policía Federal, Miguel Gamboa; el Prefecto Nacional Marítimo, Oscar Correa Falcón; el Delegado Regional de la C.G.T., Antonio Kelm; ministros del Poder Ejecutivo Provincial; legisladores nacionales y provinciales; y dirigentes gremiales.

Luego de departir brevemente con las autoridades nombradas, el Jefe del Estado descendió del yate acompañado del canciller Jerónimo Remorino...”(3).

(3) Diario “La Calle” (Corrientes), edición del 2 de Octubre de 1953, obrante en el Archivo General de la Provincia. // Citado por el doctor Orlando Raúl Aguirre, en el diario “época” (Corrientes), edición del domingo 10 de Julio de 2005.

El acto comenzó con la entonación del Himno Nacional Argentino, seguida por la Marcha “Los muchachos peronistas”, y un minuto de silencio en homenaje a la memoria de Eva Duarte de Perón.

El diario oficialista “Rutas”, de Corrientes, edición del día siguiente al acto, y en relación al mismo informó que, “...abrió la serie de discursos, el Delegado Regional de la C.G.T., Antonio Kelm...”; “... posteriormente habló el gobernador de la provincia” y “por último habló el general Perón”, expresando lo siguiente:

“Compañeros correntinos: lamento extraordinariamente que la llegada a Corrientes no haya permitido -según me dice el gobernador, por el poco tiempo-, hacer una reunión probablemente en algún lugar más adecuado de la Ciudad de Corrientes, donde hubiera llegado yo, con todo mi corazón.
“Por eso les pido disculpas a todos los compañeros de que haya tenido que solamente detenerme por breve tiempo, en razón de que voy, más o menos a horario, a cumplir un viaje ya preestablecido. Por esa razón hubiera querido llegar y recorrer y visitar a todos los locales de nuestros compañeros, ya sea de la Confederación General del Trabajo como del Partido Peronista masculino y femenino.
“Pero, les ruego a Uds. que quieran tener la amabilidad de hacerle presente en mi nombre a los compañeros de todo Corrientes que, si bien el tiempo, tirano de mis actividades, no me ha permitido llegar en presencia, estoy con el corazón con todos ellos, en cada uno de esos lugares... No puedo a la vuelta, porque tengo que ir también a otras partes que también me llaman...
“Compañeros: hace diez años casi que, desde Buenos Aires, hemos comenzado la tarea de engrandecer al país, de organizarlo y ponerlo en marcha. Innumerables actividades a lo largo de toda su extensión van fijando nuestros objetivos y he querido en este viaje llegar a Corrientes para decirles a los correntinos todo nuestro agradecimiento por su trabajo.
“Esta provincia, en el Primer Plan Quinquenal, cumplió extraordinariamente la tarea que le había sido asignada. Es así que a su producción agraria y ganadera, a su producción de algodón, sumó la multiplicación de la producción tabacalera y del arroz, y numerosas otras producciones que están en marcha y acrecentamiento.
“Todo eso nos ha permitido prescindir de importaciones que han ahorrado divisas, para dedicar a la maquinaria y los distintos elementos indispensables para la vida de la República.
“Es por eso que, en nombre de todo ese pueblo argentino, quiero agradecer a los trabajadores de Corrientes estas conquistas que son puntales para nuestra independencia económica”(4).

(4) Diario “Rutas” (Corrientes), edición del 2 de Octubre de 1953, obrante en el Archivo General de la Provincia. // Citado por el doctor Orlando Raúl Aguirre, en el diario “época” (Corrientes), edición del domingo 10 de Julio de 2005.

Aquí se produce -según testimonio de Aguilar-, la primera expresión a viva voz por parte de Mario Moreno en los siguientes términos:

Perdone mi General; si la clase trabajadora hubiera estado organizada sinceramente, las cifras de la producción hubieran sido superiores y el éxito del Plan Quinquenal hubiera sido mejor”.

Según un testigo, Perón pudo haberlo escuchado, pero continuó con su discurso. Recordó que el gobernador Castillo y el Delegado de la C.G.T., Kelm, le hacían señas (a Aguilar) desde el palco, para que haga callar a Moreno. El entonces dijo a éste: ‘No interrumpas al General, chamigo’, ante lo cual Moreno se calló, pero sólo momentáneamente, mientras -aún exaltado-, se acercarcaba al palco(5).

(5) Testimonio oral de Miguel Angel Aguilar, en conversación con el doctor Aguirre. // Citado por el doctor Orlando Raúl Aguirre, en el diario “época” (Corrientes), edición del domingo 10 de Julio de 2005.

Mi más grande placer es estar en contacto directo con los hombres del pueblo -prosiguió Perón-; es quizás la única grande satisfacción de que yo puedo gozar. Sin embargo, mis tareas no me permiten llegar, hasta las masas populares, todos los días asiduamente, como fueran mis deseos; llego siempre de paso y apurado; es que, señores, requieren nuestras preocupaciones la coordinación de este inmenso país que es nuestra patria y requieren nuestras preocupaciones constantes los trabajos para coordinar un amplio plan, que es el Segundo Plan Quinquenal, a través del cual hemos de consolidar las conquistas del primero y afianzar también nuestra independencia económica, consolidándola por todos los tiempos. En nuestra tierra, compañeros, las masas rurales han cargado hasta ahora con el esfuerzo superior a sus propias fuerzas de hacer vivir a nuestra República.
“Queremos llegar adelante en nuestra industrialización y en eso sé también que Corrientes no está a la zaga; numerosas industrias se han instalado y se están instalando en Corrientes; busquemos a esas masas rurales y no les carguemos el peso muerto de las masas urbanas, sin trabajo en la industria de transformación de nuestras riquezas.
“Nosotros pensamos que gobernar es crear trabajo. Estamos encadenando planes para crear ese trabajo, en forma que la complementación y coordinación del trabajo rural con las industrias de la Nación puedan cumplir un ciclo para que los agricultores obtengan el máximo de beneficios con el mínimo de esfuerzos y que las masas rurales y las urbanas, con su propio trabajo, vayan labrando cada día un mayor standard y una mayor felicidad”(6).

(6) Diario “Rutas” (Corrientes), edición del 2 de Octubre de 1953, obrante en el Archivo General de la Provincia. // Citado por el doctor Orlando Raúl Aguirre, en el diario “época” (Corrientes), edición del domingo 10 de Julio de 2005.

Según Aguilar, en ese momento nuevamente Mario Moreno, a los gritos, expresa:

Perdone, mi General, eso que Ud. dice seguamente ocurre en otros lugares del país, pero aquí en Corrientes nosotros tratamos de organizar a los trabajadores rurales y el Gobierno y la Policía brava detienen y apalean a nuestros compañeros, y la prueba de lo que le estoy diciendo es que aquí está Nemesio Medina, dirigente de los trabajadores rurales, quien fue detenido y paleado por la Policía”.

El presidente interrumpió su discurso y puso atención a estos dichos de Moreno, mientras tapaba el micrófono con un pañuelo, dado que estaba transmitiéndose el acto a todo el país por L.R.A. Radio del Estado.

Perón contestó a Moreno: “Pero compañero; ésa es una cuestión que Ud. debe plantear en tiempo y forma a su gobernador que está aquí presente” (y señaló con el brazo a Castillo, que estaba ubicado a su derecha -según se ve en las fotos del acto-).

Moreno le contestó: “Ya hicimos todas esas denuncias mi General, al gobernador y a la C.G.T, pero no hemos conseguido ninguna solución. Y perdone mi General que lo haga de esta forma, porque no voy a tener otra ocasión de hablar con Ud., y por eso aprovecho este momento” (esto lo decía frente a frente con Perón, ya que estaba a muy poca distancia, frente al palco).

Perón le contestó: “Parece que el planteo de su problema es desviado como su mirada”.

Moreno le retrucó: “Mi General, mi defecto físico no puede hacerle escapar por la tangente; yo le estoy haciendo una denuncia concreta y quiero que me conteste”.

Perón dijo entonces: “Yo no he venido a Corrientes a contestar las palabras fuera de lugar que me está diciendo este hombre. Por lo tanto, doy por terminado este acto. Buenas tardes”.

Continúa Aguilar su testimonio manifestando que en ese momento observó que varias personas -que él estima serían de la custodia presidencial o de la Policía Federal- se acercaron al grupo en el que estaba Moreno, y uno de ellos tomó a éste del brazo derecho, doblándoselo sobre la espalda, ante lo cual sus acompañantes -para evitar que lo detengan-, contestaron con patadas en los tobillos al presunto policía, quien visiblemente dolorido lo soltó, y Moreno pudo escabullirse caminando tranquilamente, aprovechando que la multitud pugnaba por acercarse al palco por curiosidad sobre lo ocurrido, razón por la cual el resto de los policías lo perdieron de vista.

Aguilar cuenta que se quedó en el puerto para ver qué pasaba con el presidente, y pudo ver que Perón se dirigió al yate “Tecuara”, al que no pudo ascender en forma inmediata, dado que un oficial de la Prefectura le informó que se estaba haciendo carga de combustible.

Se notaba al General visiblemente molesto. Vio que a pesar de acercarse el gobernador Castillo y el general León Solís, Perón conversaba únicamente con el obispo de Corrientes, moneñor Francisco Vicentín.

Continúa su relato Aguilar expresando que, a los pocos minutos de esto, el grupo con el que estaba Moreno regresó al Automóvil Club Argentino. Un rato después, cuando él llegó a ese lugar (Aguilar), Moreno, al verlo, le manifestó: “Viste chamigo, en el lío en que estoy metido porque no me escribiste la nota para entregarle al general Perón(7).

(7) Testimonio oral de Miguel Angel Aguilar, Marzo de 2005, en entrevista con el doctor Aguirre. // Citado por el doctor Orlando Raúl Aguirre, en el diario “época” (Corrientes), edición del domingo 10 de Julio de 2005.

Aguilar relató otros detalles de los hechos ocurridos ese 1 de Octubre. Según sus dichos, ese día la mayoría de los trabajadores del Automóvil Club Argentino y algunos de los obreros rurales de El Pontón -en un total de 40 personas aproximadamentre, entre los que se encontraba Moreno-, se reunieron en el edificio del A.C.A., sito en 25 de Mayo y Mendoza y, desde allí, caminaron hasta el lugar del acto en el puerto de Corrientes. Como llegaron temprano, se ubicaron frente al palco oficial, a pocos metros de donde estarían las autoridades.

Preguntado sobre cómo se produjo la detención de Moreno, Aguilar respondió que, “estando todos en el A.C.A., al finalizar el acto, el lugar fue allanado por la Policía de la provincia, conduciéndolos a la mayoría de los presentes (incluso a él) a la Alcaidía (Moreno ya no estaba en el lugar)

Una vez en la Alcaidía, el Jefe de Investigaciones, Ramón de María Giménez, preguntó primero a Aguilar y luego a los demás, dónde estaba Mario Moreno, contestando todos que desconocían su paradero. Estuvieron retenidos allí dos horas, y luego los dejaron en libertad, porque a Moreno ya lo habían detenido en su domicilio particular

A todo esto, por posteriores comentarios de Moreno, Aguilar supo que luego de salir del A.C.A., se había dirigido a la casa de su padre (ubicada por calle Córdoba casi 9 de Julio), contándole éste que había escuchado el discurso de Perón y la discusión por la Radio del Estado.

Luego, Moreno se dirigió a su domicilio particular, sito por calle Pellegrini 1746, lugar donde fue detenido, para ser después conducido a la Jefatura de Policía.

Según Aguilar, en horas de la noche de ese día circuló en la ciudad la versión que todo había sido fruto de un complot contra el Gobierno Provincial, y se sindicaba como instigadores intelectuales a dirigentes peronistas opositores al doctor Castillo, mencionándose los nombres del ex gobernador, general Juan Filomeno Velazco, y del ex ministro de Gobierno, Santiago Ballejos, entre otros.

Aguilar relató lo que le contó Moreno acerca de su detención: que en la Jefatura de Policía estuvo en la Brigada de Investigaciones. Que allí fue sometido a un interrogatorio con los ojos vendados, seguramente para que no reconociera a los policías. Le preguntaron reiteradas veces quién le había pagado para hacer lo que hizo, a lo que contestaba que lo que él le dijo a Perón era conocido por todos los del Gobierno provincial y la C.G.T., y que nadie le pagó nada, que lo hizo como militante peronista.

También varias veces le preguntaron acerca de si había tenido reuniones con el Santiago Ballejos, con el general Velazco o con alguien más, respondiendo que esas personas no tenían nada que ver con lo sucedido.

Moreno relató que recibió golpes, y con uno de ellos se corrió la venda de sus ojos, y como pudo ver a los policías que le pegaban, estos dejaron de hacerlo; los golpes consistían trompadas en la cara y con cachiporras de goma en el cuerpo.

El abogado defensor de Moreno fue el doctor Diego Salvatore, quien se presentó al entonces Juez del Crimen Nro. 1, pruebas de los apremios ilegales a los que fue sometido su cliente, entre los cuales se contaba una camiseta sin mangas, ensangrentada.

En esos días circularon volantes en la ciudad de Corrientes que hablaban de los hechos relatados, y en los que se presentaba a Moreno como mártir de la clase obrera. El escrito formulaba una pregunta: “¿Por qué el Gobierno, en lugar de seguir apaleando obreros, no investiga la denuncia efectuada por Mario Moreno?"

Aguilar señala que Moreno y Santiago Ballejos se conocieron personalmente recién cuando ambos recuperaron la libertad. El encuentro se produjo en el estudio jurídico del doctor Juan T. Figuerero, situado por calle Pellegrini entre Tucumán y San Luis. Y Miguel Angel Aguilar fue testigo de ese hecho.

Esta circunstancia echa por tierra la teoría del complot contra el Gobierno que se les atribuía. Este no insistió más con el tema(8).

(8) Testimonio oral de Miguel Angel Aguilar, Marzo de 2005, en entrevista con el doctor Aguirre. // Citado por el doctor Orlando Raúl Aguirre, en el diario “época” (Corrientes), edición del domingo 10 de Julio de 2005.

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