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El presidente De la Plaza decreta la Intervención Federal a Corrientes

Corrientes, como tantas veces en la historia política nacional, era una provincia cuyos electores presidenciales resultaban sumamente importantes en una futura contienda que debía realizarse en el transcurso del año 1916.

El doctor Mariano I. Loza se había definido a favor de la fórmula Demócrata Progresista, integrada por Lisandro de la Torre y Salvador Carbó, mientras que el autonomismo se manifestó a favor de la fórmula conservadora de Angel D. Rojas y Juan E. Serú, situación que creaba preocupación en las esferas nacionales pues ello podía hacer peligrar las posibilidades del candidato oficialista.

Ante esa circunstancia, aprovechando que el gobernador se había ausentado a la Ciudad de Buenos Aires y excedido en el tiempo de permiso que la Legislatura le había concedido, se lo declaró cesante. Informado del hecho, el gobernador regresó rápidamente al asiento de su Gobierno y desconoció la legitimidad del procedimiento seguido para disponer tan grave medida.

La Legislatura, por su parte, insistió en su pronunciamiento y, ante el conflicto de poderes planteado, se dirigió al presidente de la Nación, doctor Victorino de la Plaza, solicitando la Intervención Nacional.

Era el argumento buscado para lograr el objetivo político. El presidente dispuso la Intervención y designó para cumplir ese objetivo al ministro de Marina, vicealmirante Juan Pablo Saenz Valiente, quien llegó a Corrientes en vísperas de los comicios nacionales, haciéndose cargo del Gobierno y presidiendo las tareas electorales tanto provinciales como nacionales.

- Detalles de la Intervención decretada por el presidente

Ante la crisis de las fuerzas históricas correntinas, el doctor Victorino de la Plaza resolvió intervenir a la provincia. Ellas -el oficialismo y el autonomismo de tradición- iban a luchar en detalle contra el partido radical y, si el interés inmediato era que la mayoría de electores de Corrientes se obtuviese para la fórmula Rojas - Serú, no escapaba al programa que estas dos fuerzas históricas lograsen la mayoría y la minoría, desplazando al radicalismo provincial de toda representación en el Colegio de Electores. En ese caso el golpe dado a las candidaturas del radicalismo (Yrigoyen - Luna) habría sido decisivo.

La causa inmediata de esta intervención estuvo en una incidencia, que por sí sola pudo cambiar el mapa político de la provincia. En efecto; el gobernador Loza, usando de una licencia de la Legislatura -utilizada ya en parte- se trasladó a la Capital Federal permaneciendo en ella un número de días que, computados en cierta forma, lo daban como ausente de la provincia sin la anuencia de las Cámaras. Era el caso, para las fuerzas opositoras, de aplicar el artículo constitucional que atribuye a la Asamblea Legislativa la declaración de la inhabilidad o cesantía del gobernante y, en ese concepto, ella se reunió con la casi totalidad de sus miembros.

En quorum legal y con mayoría de dos tercios de los presentes, declaró cesante al doctor Mariano Indalecio Loza en el Poder Ejecutivo pero éste, informado del propósito y trasladándose en tren expreso desde Buenos Aires, llegó a tiempo para desconocer la resolución de referencia.

La Legislatura llevó el conflicto ante el presidente, doctor De la Plaza, pidiéndole interviniera, y éste así lo resolvió por decreto del 22 de Marzo de 1916 dado en acuerdo de ministros - enviando la Intervención Federal con el programa de resolverlo y de presidir los comicios de electores de presidente, de diputados nacionales y la renovación del tercio legislativo provincial correspondiente a la tercera sección.

Designóse interventor federal el ministro de Marina, vicealmirante Juan Pablo Saenz Valiente, quien llegó a Corrientes el 28 de Marzo en vísperas de los comicios provinciales de renovación del tercio legislativo, que se suspendieron, adoptando una serie de medidas destinadas a quebrar la prepotencia del oficialismo. De inmediato se hizo cargo el interventor del Poder Ejecutivo designando sus ministros a los doctores Pedro Mohrade y Celso R. Rojas.

Bajo la égida de esta Intervención Federal se realizaron los comicios nacionales y provinciales -el 3 de Abril y 28 de Mayo, respectivamente- a los que el oficialismo, los autonomistas de tradición y los radicales concurrieron con candidatos propios en listas de mayoría.

El 2 de Abril (1916) realizóse la justa demócrata en un medio de amplia libertad electoral, obteniendo los partidos de referencia, en los grandes totales de electores para presidente y vicepresidente de la Nación, un número de 16.745; 9.614; y 13.149 votos, respectivamente. El número del electorado radical constituyó una sorpresa para la opinión pública, señalando al oficialismo el norte de sus futuros empeños.

Imposible la reanudación del pacto con el autonomismo de tradición, le indicó la conveniencia de minar la débil unidad del radicalismo correntino.

- El oficialismo cambia de frente en las candidaturas presidenciales a cambio del Gobierno

Tres circunstancias se producen a raíz de estos comicios:

1.- el que el partido autonomista de Tradición quedó sin banca en la Cámara de Diputados nacional y sin personería en la cuestión presidencia;
2.- que el oficialismo, sin interés en las complementarias, maniobrase para elegir el candidato radical que correspondía a la minoría, dividiendo sus influencias: mientras los liberales votaban por el doctor Antonio Mora y Araujo, los principistas lo hacían por Juan P. Acosta, empatando ambos candidatos, dando un sorteo honesto el triunfo al último; y
3.- que el oficialismo, para lograr la restitución del Gobierno, se rindió ante la Intervención Federal, pasándose con sus electores de mayoría de la fórmula De la Torre - Carbó a la de Rojas - Serú.

Los resultados dieron el triunfo al oficialismo del doctor Loza, que obtuvo de esta manera la mayoría de los electores, correspondiendo la minoría al radicalismo. Ante la decisión de los primeros de volcar sus electores a favor de la fórmula Rojas-Serú, dejando de lado la de De la Torre-Carbó, el Gobierno Nacional resolvió restituir al gobernador Loza a sus funciones, en el mes de Junio de 1916.

De acuerdo a lo últimamente expuesto, el interventor Saenz Valiente puso en el Poder Ejecutivo de la provincia, el 3 de Junio (1916) al titular gobernador doctor Loza. Lo hizo previo extenso decreto en el que estudiaba el conflicto entre la Legislatura y el gobernante, declarando que la mayoría legal, para separar de su cargo al doctor Loza, era la de dos tercios de votos de la totalidad de los miembros de cada Cámara, y no la de dos tercios de los presentes; que habiendo sido esta última la obtenida por la cesantía del gobernador, el error estaba en haberse proclamado “afirmativa” por la presidencia, pues debió corresponder la de “negativa”.

Si el radicalismo había obtenido en el país 152 electores, la actitud de una disidencia, en la provincia de Santa Fe, hacía verosímil que ninguno de los candidatos lograse la mayoría legal. Hasta que estos no votaron, en su hora, por Hipólito Yrigoyen - Pelagio Luna, se creyó que el Congreso Nacional diría en la cuestión la última palabra, por lo que la situación política de Corrientes siguió contando con el auspicio del presidente.

Este apoyo lanzó al oficialismo a una ofensiva sistemática contra el autonomismo de tradición y, claro está, que aquellos elementos que se habían incorporado al autonomismo de Principios, inspirados en el programa de que la continuación del pacto beneficiaba a la provincia y podía reconstituir una generosa política de concordia, iniciaron su retorno a las filas del partido tradicional.

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