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GOBIERNO DE JOSE EUDORO ROBERT

El 25 de Diciembre de 1921, el doctor José Eudoro Robert, al asumir el mando de la provincia, nombraba ministros, en los departamentos de Gobierno y Hacienda e Instrucción Pública, a Manuel A. Bermúdez y Edmundo Resoagli, liberal el primero y autonomista el último.

El período para el cual fue electo el doctor José Eudoro Robert es desde Diciembre de 1921 hasta Diciembre de 1925. Lo acompañó en el P. E. -como vicegobernador- Pedro Díaz Colodrero. Robert es el 41er. gobernador constitucional propietario de Corrientes.

La elección para gobernador y vicegobernador se efectuó con la abstención del radicalismo; sólo concurrieron los partidos de la Alianza, resultando triunfante -como es lógico- la única fórmula que se presentó: Robert (liberal) y Díaz Colodrero (autonomista).

El brillante discurso-programa pronunciado por el mandatario al prestar el juramento de ley ante la Asamblea Legislativa, había rodeado al Poder Ejecutivo de un ambiente de expectativa. Se esperaban grandes iniciativas de gobierno, una atención vigilante de los intereses públicos y, junto a ello, por las masas electorales de los partidos oficialistas el cambio de los beneficiarios de los empleos públicos designados por el Gobierno anterior sin escuchar las preferencias de los comités partidarios.

De esta situación preeminente, el Poder Ejecutivo descendió por su inocua acción administrativa y los errores de su gestión política.

- Administración: fracaso de la gestión fiscal. Caja de Jubilaciones y Pensiones. Inocuidad administrativa

Ningún Gobierno Provincial se inició con tan brillantes perspectivas económicas porque, si bien pesaba sobre Corrientes la deuda externa impaga, el doctor José Eudoro Robert legó a su sucesor el mismo problema, sobre los mismos extremos, sino peores, por la acumulación de los intereses devengados.

La situación floreciente a que aludimos tiene su ponencia en la recaudación fiscal de 1921, último año del período del doctor Adolfo Contte, que ascendió a $ 5.289.834, cantidad más que suficiente para haber cubierto los gastos presupuestados y las urgencias del Estado, y cuyo empleo silenció analizar el doctor Robert en su Mensaje de 1922, impidiendo conocer el saldo en Caja con que abrió su período administrativo.

En 1922, primer año de Gobierno, la recaudación asciende a pesos 4.965.764 y lo gastado por presupuesto a pesos 3.844.087. Incluyendo lo autorizado por leyes y acuerdos, como las contribuciones fiscales a la renta escolar y municipal, se llegó a gastar $ 4.853.540, omitiéndose el pago de pesos 699.820 que, con el saldo de entradas, daría una existencia en Caja de $ 812.044 al 31 de Diciembre de 1922.

El Mensaje del Poder Ejecutivo de 1923 sólo confiesa -reproduciendo estos parciales- uno en números redondos de 280.000 pesos.

En 1923, las recaudaciones sumaron 4.794.083 pesos y lo gastado, en concepto de Presupuesto, pesos 3.673.873. Sumando lo autorizado por leyes especiales y acuerdos y las contribuciones fiscales a las rentas escolar y municipal, o sea pesos 1.520.446, se tiene un total de 5.194.319 pesos, de lo que sólo se abonó -según el Mensaje legislativo de 1924- $ 4.166.275.

El saldo entre esto y lo recaudado, de pesos 627.808, debió pasar al Ejercicio de 1924, pero el gobernante -como en el Mensaje de 1922- silenció su determinación y su empleo.

Como estos informes y detalles que constan de las publicaciones oficiales y son de fácil e inmediata constatación, no se incurre en exceso al afirmar que la gestión fiscal del gobernante ofrecía el cuadro de confusión característico del período gubernativo del doctor Mariano I. Loza y, que como en aquél, sin esta base sólida, de un buen gobierno del dinero, mal podría esperarse obra constructiva ninguna.

Y en efecto; fuera de reparaciones ligeras a edificios fiscales, el período administrativo del doctor Robert no dejó ninguna obra pública. Entre las primeras, la más importante fue la construcción de obras de salubridad en la comisaría Tercera de la capital, a lo que se debe agregar una serie de estudios y proyectos utilizados posteriormente en alguna proporción.

Fuera de ello se marcó el paso en todo, incluso en la Instrucción Pública, en que la reforma de enseñanza práctica iniciada con todo brillo bajo el período Contte, perdió su vitalidad para concluir siendo como una simpática pieza de museo.

El único saldo real del período fue la organización de la Caja de Jubilaciones y Pensiones Civiles de la provincia sobre bases sólidas, que le aseguraron un brillante porvenir, y la de la Inspección General de Justicia encargada del control de sociedades y protocolos y del patronato de encausados.

Cabe también mencionar la sanción de las leyes Nros. 413 y 414, de Diciembre de 1922, reemplazando -después de diez años- el régimen de los impuestos y los presupuestos de las comunas provinciales no autónomas, cuya fijación corresponde constitucionalmente a la Honorable Legislatura.

- Política: la presidencia Yrigoyen afirma la política de pacto de los conservadores

Cupo al Gobierno del doctor Robert presidir -el primer año de su gestión, 1922- dos elecciones consideradas como las más reñidas para las que los partidos provinciales hicieron un máximo esfuerzo. El Poder Ejecutivo extremó su vigilancia en el sentido de que las libertades electorales fuesen absolutas, logrando llevar una fuerte impresión de prescindencia a la opinión del país.

Esta dedicación era necesaria. Si uno de los comicios, el de renovación del tercio de las Cámaras Provinciales, no comprendía sino a dos terceras partes del electorado, el otro, de diputados nacionales, era general, y fue una liza abierta y libre para que el radicalismo probase la condición de mayoría que se había atribuido, al decretar la abstención en 1921, con el argumento de los padrones incompletos.

En estos comicios nacionales, que fueron doblados -pues hubo de votarse para electores de presidente y vicepresidente de la República- los partidos oficialistas obtuvieron más de siete mil quinientos votos de mayoría, dando pie al doctor Robert a glosar, en su Mensaje inaugural del período legislativo del 6 de Mayo de 1922, la circunstancia, en estos términos:

... como si la mano del destino o la fuerza de la Justicia o de la Verdad, hubieran querido reparar el agravio inferido con la falsedad de la infundada imputación de arbitrariedades y de fraude que a dichos partidos se hacía (los oficialistas) dándoles el triunfo por el mismo número de sufragantes que se decían intencionalmente eliminados del padrón...”.

Durante los dos primeros años de Gobierno del doctor Robert, la política de pacto que unía a los partidos autonomista y liberal fue cumplida honestamente. Pero la circunstancia, que puede ser -en el fondo- doble de un concepto de honrado cumplimiento de los compromisos que habían decidido de la elección del Poder Ejecutivo, aparece explicada como un imperativo del medio y de factores concurrentes.

El partido radical en la Nación había conservado su mayoría y su unidad. Hipólito Yrigoyen, jefe indiscutido de sus masas electoras, próximo el cese de su mandato presidencial, inclinó las preferencias hacia las candidaturas del doctor Marcelo Torcuato de Alvear para el primer término, y de Elpidio González para el segundo.

Ambos electos, por una mayoría abrumadora, llegaron a esas magistraturas ocupando el primero el Poder Ejecutivo Nacional el 12 de Octubre de 1922.

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