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Fin de período. El doctor Vidal renuncia con insistencia a su candidatura

Mientras a nivel nacional se abría una grieta en el radicalismo nacional desde el cese comotitular del P. e. N. de Hipólito Yrigoyen, el período del doctor José Robert llegaba a los últimos meses, aquéllos que la ciudadanía destina al debate de sus nuevos mandatarios.

Mientras los grupos autonomistas -minados por el manejo ministerial de 1924- hablaban de la candidatura a gobernador del ministro de Hacienda e Instrucción Pública Edmundo Resoagli, la masa partidaria levantó el nombre del doctor Juan Ramón Vidal.

Una corriente espontánea y poderosa hizo el arrastre de voluntades y las proclamaciones se sucedieron a las proclamaciones en los comités departamentales del partido. Delegados con mandato expreso trajeron a la capital de la provincia una solución hecha de la cuestión, que desde ese instante no tuvo más contradictor que el propio interesado.

Inútilmente se reiteró el rechazo de la renuncia que de su candidatura hiciera el doctor Vidal en la convención del partido autonomista. Las gestiones privadas y el alegato de los políticos se encontraron con una voluntad firme de resistencia, que obligaron a ese partido a buscar entre sus primeras figuras aquélla que pudiese ser garantía para el partido aliado y prenda de felicidad y progreso para la provincia.

- Los partidos del pacto proclaman la fórmula González - Martínez. La fórmula radical

En esas condiciones se encontraba el doctor Benjamín Solano González, profesional de nota en los círculos científicos del país, profundamente vinculado al organismo provincial cuyo territorio había recorrido apreciando sus necesidades, con cuyas instituciones de todo orden estaba relacionado por haber servido a sus intereses fundamentales y cuyo nombre había sido muchas veces mencionado con elogio, en mensajes y documentos públicos, por la acción desarrollada como representante ad honorem de las reparticiones del Estado Provincial en sus relaciones con las del Gobierno de la Nación.

Su nombre fue proclamado, para el primer término de la fórmula gubernativa -por el partido autonomista- completándola el partido liberal con la de Erasmo Martínez, para la vicegobernación de la provincia.

El partido radical personalista, que en los comicios de diputados nacionales de 1924 había conquistado la banca de minoría, disputó el triunfo a las fuerzas del acuerdo. Lo hizo levantando las candidaturas del doctor Raúl G. Torrent y de Claudio Canceló, ciudadanos estimables por sus virtudes e intereses representados.

El primero, de gestión destacada en el Directorio del Banco de la Nación Argentina, había servido de verdad los intereses económicos regionales, atando valiosas voluntades; y el segundo, hacendado progresista de la zona del Uruguay de la provincia, encarnaba -además de los intereses gremiales de esta industria madre de Corrientes- la más vieja tradición radical correntina.

- Propaganda y acción electoral. Triunfo de los conservadores

El triunfo fue de los primeros. Todos los candidatos, de uno y otro campo, llegaron personalmente al pueblo en giras de propaganda y asambleas entusiastas ofrecieron por primera vez en la provincia el espectáculo de fuerzas políticas vivas y concientemente soberanas.

Con esos augurios demócratas y la evidencia de una victoria por el justo título de una mayoría indiscutible, el binomio González - Martínez fue elegido por el Colegio Electoral para los cargos de gobernador y vicegobernador de la provincia por el período 1925 - 1929.

El 25 de Diciembre del primero de estos años, el doctor Benjamín Solano González ocupaba el Poder Ejecutivo.

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