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El radicalismo “personalista” elige candidato al doctor Torrent

Presidió la convención “personalista” el doctor Ricardo Andreau y resultó triunfante la formula integrada por los doctores Raúl G. Torrent y Fernando Andreau(1).

(1) Periódico “La Prensa”, edición del 12 de Junio de 1925. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El candidato elegido era un distinguido ciudadano que provenía de una ilustre familia correntina, de origen liberal. Su padre, el doctor Juan Eusebio Torrent, había sido uno de los fundadores del partido radical en la provincia. Se trataba de una persona muy bien conceptuada en los círculos locales y nacionales y muy amigo del presidente Alvcar, quien a comienzos de año lo había designado vocal del Directorio del Banco de la Nación Argentina y, en su corto accionar, ya se había destacado por el interés asumido en la solución de los problemas que afectaban al agro provincial.

Se había coincidido en su nombre por ambas fracciones del radicalismo, pero no así en la postulación del candidato a vicegobernador, ya que el proclamado por los “personalistas” no resultaba del agrado del otro sector. Además, las expresiones triunfalistas respecto del radicalismo “personalista” y duras críticas a los partidos políticos contrarios, fueron aspectos que no cayeron bien dentro de la dirigencia “antipersonalista”.

Este ultimo grupo, si bien no pudo reunir su convención, adoptó algunas decisiones en minoría, convocando a una nueva asamblea para fines de Junio.

Se resolvió integrar una comisión con los doctores Justo Díaz de Vivar y el diputado provincial Manuel Mora y Araujo (h) para que entrevistara al doctor Raúl G. Torrent a efectos de plantearle algunos puntos relativos a la proclamación de su candidatura, expresándole asimismo los buenos propósitos que existían entre los afiliados en el sentido de llegar a la fusión definitiva de ambos grupos radicales.

Los “personalistas’’, a su vez, integraron otra comisión con los señores, doctor Francisco A. Benítez, doctor Juan B. Fleitas, Manuel I. Fernández y Dalmiro Llopart, para entrevistar al doctor Torrent y hacerle entrega de la comunicación oficial de su candidatura.

De manera que ambas comisiones coincidieron en su estada en Buenos Aires con propósitos similares. Era la oportunidad de sellar la unidad tan anhelada o, al menos, hallar un arreglo transitorio de conciliación para la futura fórmula gubernativa.

A todo esto habría que agregar las manifestaciones hechas públicas por el doctor Torrent en el sentido de que no aceptaría la candidatura a menos que ella surgiera perfectamente definida en base al propósito de unificación total del partido radical.

Las posibilidades de acercamiento se fueron manifestando en hechos tales como la concurrencia del vicepresidente de la Nación, Dn. Elpidio González -distanciado hasta ese momento- y de los bloques yrigoyenistas a la inauguración de la Asamblea Legislativa del Congreso por el presidente Alvear; o la iluminación del frente del local del Comité Nacional personalista, cuando en esa misma oportunidad pasaba el Primer Mandatario o la entrevista que mantuvo con el senador nacional, doctor Caballero, representante de la provincia de Santa Fe.

Otras versiones hacen aparecer al ex presidente Yrigoyen decidido a viajar a Corrientes para la próxima campaña política, para bendecir la unión proyectada.

- Las gestiones para coincidir en un candidato a vicegobernador

Luego de aquellas conversaciones, los radicales antipersonalistas convocan a su convención, la que comienza a funcionar en forma secreta, para recibir el informe de los comisionados que habían regresado de Buenos Aires y, basados en el mismo, se resuelve elegir candidato a gobernador al doctor Raúl G. Torrent.

Con respecto al controvertido y espinoso problema de la candidatura a vicegobernador, se propone al sector personalista una terna integrada por Raúl Merello, Eduardo Díaz de Vivar y José Martínez Rolón, de entre los cuales la convención personalista debía elegir uno en reemplazo del ya nominado, doctor Fernando Andreau.

Los encargados de llevar esta propuesta son el diputado nacional, doctor José Antonio González, y el ex senador nacional, doctor Pedro Numa Soto.

Reunidos con el presidente del Comité Central del radicalismo personalista, doctor Ricardo Andreau, les contestó que el asunto era de incumbencia de la convención general y les pidió que concretaran la propuesta por escrito para someterla a la misma, por lo que en ese momento no podía darles otra respuesta.

Cuando estos hechos fueron transmitidos a la convención antipersonalista, produjo profundo malestar y se resolvió dejar sin efecto la propuesta presentada, procediéndose lisa y llanamente a la proclamación del doctor Pedro Amadey como candidato a vicegobernador. Sin dudas, el momento de mayor tirantez en las negociaciones.

El intento de eliminar el nombre del doctor Fernando Andreau de la fórmula gubernativa provocó en el seno del personalismo una fuerte reacción, cambiándose agrias imputaciones entre quienes requerían de aquél la renuncia -como un gesto de grandeza política- y los que seguían sosteniéndolo a cualquier trance.

Estos últimos abonaban su posición expresando que, de proceder como lo solicitaba el sector antipersonalista, en definitiva se estaría consagrando una fórmula compuesta exclusivamente por elementos alvearistas.

En la oportunidad se dio a publicidad un comunicado expresándose que la convención había llegado a su término sin arribarse a una concordancia entre las fracciones en que estaba dividida. Consideraba, sin embargo, que no estaban aún agotados los medios que pudieran conducirlos al fin buscado, por lo que se formulaba una exhortación para que las fracciones -inspiradas en comunes anhelos- llegaran a coincidir en una sola fórmula gubernativa que fuera la genuina aspiración de todos los radicales correntinos.

Mientras tanto, el tercer sector radical, inspirado por el doctor Lomónaco, se mantenía a la expectativa de los acontecimientos y resolvía, ante la falta de progreso en las gestiones de unión, concurrir a los próximos comicios con candidatos a electores propios, que resolverían la conducta a seguir en el seno del Colegio Electoral. No definía, en consecuencia, sus candidatos a gobernador y vicegobernador.

Al no haberse logrado la unificación buscada, el doctor Raúl G. Torrent, conforme lo había manifestado con anterioridad, renunció a la candidatura de ambas fracciones, lo que obligaba a nueva convocatoria de ambas convenciones. La hora era difícil y así lo entendieron los principales dirigentes radicales, que decidieron reunirse en la capital de la provincia para conciliar intereses y arbitrar una fórmula gubernativa que condensara las aspiraciones encontradas. El propio candidato renunciante se hallaba en la ciudad, en un postrer gesto de arribar a un avenimiento entre los sectores.

Las convenciones sesionaron afiebradamente en la búsqueda de soluciones por parte de los antipersonalistas y con una cerrada intransigencia en gran parte de los yrigoyenistas. Los primeros presentaron una solución final, que consistía en la sustitución del candidato, doctor Andreau, por otro de su mismo sector, pero que sería indicado por los antipersonalistas.

La propuesta encontró eco favorable pero, aunque no se había logrado la unión, al menos se estaba en condiciones de consagrar una coincidencia puramente electoral en la que ambas fracciones mantuvieran su autonomía.

El doctor Andreau -para facilitar las gestiones- renunció a su postulación y los antipersonalistas se apresuraron a proclamar nuevamente al doctor Raúl G. Torrent, acompañado esta vez por Claudio Canceló, miembro del Comité Central de la Unión Cívica Radical yrigoyenista.

Llamada a sesionar la convención personalista, no logró el quorum necesario, pues muchos de sus miembros -en abierta disconformidad con la solución propuesta- se ausentaron de la capital. Las activas gestiones del presidente y de otros dirigentes lograron la concurrencia de delegados de Departamentos cercanos y, finalmente, la mayoría necesaria para sesionar.

Es proclamada así la fórmula Torrent - Canceló, superando circunstancialmente las disparidades de tendencias políticas ligadas al proceso que se desarrollaba en todo el país como consecuencia de la renuncia del ministro del Interior, doctor Vicente Carmelo Gallo, no sin un desgastante esfuerzo, pues sobre veinticinco convencionales presentes sólo votaron catorce a favor de la fórmula y once lo hicieron en contra.

Ante las decisiones tomadas por estas fracciones, el grupo liderado por el doctor Lomónaco resolvió aconsejar al electorado que vote la formula Torrent - Canceló recientemente consagrada.

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