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Las elecciones de renovación legislativa de 1927

Las elecciones para la renovación legislativa de 1927 se llevaron a cabo con toda normalidad y con la concurrencia de todos los partidos actuantes en la provincia. Ambos grupos conservadores -autonomistas y liberales- y las tres fracciones radicales: antipersonalistas, yrigoyenistas y la fracción desprendida de esta última que respondía a las inspiraciones del doctor Héctor Lomónaco.

Los sordos enfrentamientos entre los aliados se pusieron nuevamente en evidencia con los pedidos de anulación de algunas mesas que fueron solicitados por radicales y liberales en forma conjunta y resueltos por el Superior Tribunal de Justicia, que actuaba como justicia electoral en fallos divididos, en los que el voto de la mayoría de sus integrantes -de origen autonomista- doctores Pedro Díaz Colodrero, Nicandro Paiva y Rodolfo Danuzzo, se imponía a la minoría de origen liberal de los doctores José Eudoro Robert y Augusto Millán, no haciéndose lugar a las impugnaciones, salvo algunas mesas de San Luis del Palmar y Bella Vista.

Completado el escrutinio, dos hechos resultaron evidentes: que los partidos autonomista y radical yrigoyenista habían aumentado sus respectivos caudales de sufragios con relación a la elección anterior (34 % y 32 % respectivamente), mientras liberales y antipersonalistas reducían los suyos (15 % y 50 %, respectivamente).

Estos datos eran indicativos, por un lado, del creciente prestigio del Gobierno del doctor González y, por el otro, una notoria inclinación de los votos del electorado radical en favor del grupo personalista, tendencia ésta que se irá acentuando en el resto del país, cuando más adelante se vaya llamando a comicios para llenar representaciones en diversas provincias.

Con los resultados provisorios obtenidos, en la Cámara de Diputados, los partidos liberal y autonomista habían obtenido tres bancas cada uno (2 por cuociente y 1 por residuo, respectivamente); los radicales personalistas 2 bancas (1 por cuociente y 1 por residuo); y los antipersonalistas, 1 banca por mayor residuo.

Las mesas anuladas no podían hacer variar estos resultados, lo que no ocurría en cambio en el caso de las mesas anuladas de la elección de senadores, donde los cuatro partidos mencionados habían logrado un escaño, aunque susceptible de modificarse este resultado con la realización de comicios complementarios, los que fueron convocados inmediatamente por el Poder Ejecutivo.

La dirigencia partidaria concentró sus baterías en San Luis del Palmar, cuyas tres mesas complementarias podrían decidir el destino de una banca senatorial, máxime si se consideran las deficiencias de la ley electoral vigente que, por ejemplo, a los autonomistas con 5.244 sufragios sólo le adjudicaba una banca en el Senado, mientras a los antipersonalistas con 1.609 votos obtenían igual representación. Estas cifras podrían variar en favor de los primeros a poco que lograran -como se esperaba- una holgada mayoría que les daría un senador más.

Escrutadas las mesas luego de su traslado a la Ciudad de Corrientes, resultó una mayoría aplastante a favor del partido autonomista. La mesa Nro. 15 dio 90 sufragios a éstos, 2 a los liberales y ninguno a los demás partidos; las mesas Nros. 16 y 17 unificadas, 112 a los autonomistas, 8 a los liberales y 2 a los antipersonalistas.

Inmediatamente se formularon las protestas del caso por los representantes del antipersonalismo que, con estos resultados, veían perder la posibilidad de acceder a una senaduría que ya consideraban ganada, protesta a la que adhirió el apoderado del partido liberal y con la total indiferencia de los radicales personalistas para quienes cualquiera fuese el resultado no los afectaba ni los beneficiaba.

La base argumental de la protesta radicaba en que las urnas habían sido trasladadas por personas no autorizadas y que los cierres mostraban señales de haber sido violados. La Junta Electoral, nuevamente en fallo dividido, desestimó las protestas y confirmó los resultados aprobando las elecciones complementarias dando por terminado el escrutinio, con lo que los autonomistas pasaban a obtener 2 senadores, 1 los liberales y 1 los personalistas, quedando sin senador los antipersonalistas.

No obstante el fallo, el gobernador de la provincia dispuso la instrucción de un sumario por razones de moral administrativa, tendiente a deslindar las responsabilidades de los funcionarios de su dependencia, a quienes se hacía cargo e imputaciones sobre participación en el presunto fraude electoral, tarea que fue encomendada al Agente Fiscal, doctor Guzmán Castillo Odena, de reconocida filiación liberal.

Entrevistado el gobernador de la provincia, manifestó que a su juicio no había habido fraude y que los resultados no eran sino una consecuencia de la intensa labor proselitista realizada por el partido autonomista y del apoyo brindado por dirigentes liberales del Departamento de San Luis del Palmar, volcando sus electores en favor del partido aliado, circunstancia que el doctor González reconoció haber gestionado en una conversación realizada con Marcelino A. Pérez y Enrique Maróttoli, a quienes expresó la opinión y punto de vista de que el partido liberal podría corresponder a lo que el partido autonomista hiciera con aquél en 1919, cuando fue consagrado gobernador el doctor Adolfo Contte, al darle sus votos en las elecciones complementarias de los Departamentos de Bella Vista y Mercedes, permitiéndole de este modo tener quorum propio en ambas Cámaras Legislativas.

Recordaba el Primer Magistrado correntino que en su condición de tal podía expresar francamente sus anhelos en materia política -como lo hacía el presidente de la Nación- y no podía resultarle indiferente que fueran al Congreso Nacional o a la Legislatura de la provincia ciudadanos dispuestos a colaborar con su Gobierno en favor del bienestar y progreso de su tierra.

Señalaba que la actitud del radicalismo antipersonalista en la Legislatura había sido francamente adversa a sus proyectos e iniciativas sin contemplar -en el escenario nacional- el patriótico gesto de los dos senadores y los cinco diputados nacionales de esta provincia que, con sus similares conservadores de toda la República, contribuían siempre con su voz y con su voto a darle al doctor Alvear el Presupuesto y las leyes necesarias para el desenvolvimiento regular de su Gobierno. En cambio -sostenía- los partidos opositores de esta provincia juzgaban que su papel debía ser de oposición sistemática al Gobierno(1).

(1) Periódico “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 9 de Mayo de 1927. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- El Senado anula mesas y cambia el resultado

Pero la última palabra la tendría el propio Senado Provincial como juez final de la elección de sus miembros, y allí fueron derivados todos los antecedentes. La comisión respectiva se expidió en dictamen de mayoría aconsejando la aprobación de la elección, pero anulando varias mesas, entre ellas las de San Luis del Palmar.

Correspondió al miembro informante, doctor Ernesto R. Meabe, liberal, fundar el despacho, tarea que cumplió con altura y moderación. Adhirió al despacho, aunque en forma más agresiva, el doctor Martín Goitia -antipersonalista- y luego lo hicieron los radicales yrigoyenistas, doctores Ricardo Andreau y Raúl F. Arballo, fustigando el proceso electoral. La defensa, muy medida, estuvo a cargo del autonomista, doctor Diomedes C. Rojas.

Golpearon duro el senador electo, doctor Mariano Gómez, y Manuel Farizano Gómez -liberal y antipersonalista, respectivamente- determinando que el debate se extendiera a aspectos políticos partidarios que nada tenían que ver con los diplomas en trámite, como cuando el doctor Andreau -aclarando su equidistancia de todos los grupos y de no haber tenido en su vida pasada, ni en la presente, rozamientos de afinidad ni aparcería con ninguno de ellos pues había militado desde el primer día de su vida cívica al lado del doctor Yrigoyen en el radicalismo, antes, durante y después de su presidencia- expresaba su sorpresa por la defensa que hacía el grupo alvearista de la pureza del sufragio y olvidaba -decía- los fraudes de que sus amigos hicieron gala en Entre Ríos o de la protesta contra sus mismos aliados en el orden nacional, como lo eran los autonomistas y liberales de Corrientes, los bloquistas de San Juan, los lencinistas y liberales de Mendoza y los socialistas que, en contubernio, trataban una Intervención a la provincia de Buenos Aires, motivando la réplica del senador Goitia que rechazaba enérgicamente la imputación de traidor a la causa que se le hacía al presidente Alvear, señalando que habría sido traidor a las instituciones de la República si desde su alto cargo se hubiese subordinado a sugestiones extrañas.

Reconocía, además, que los partidos conservadores y tal vez el socialismo coincidían con el antipersonalismo en un rumbo general en el interés de salvar al país del gran peligro de la repetición de la presidencia del doctor Yrigoyen.

Tras un acalorado diálogo, se aprobó finalmente el dictamen de la comisión con el voto de los sectores liberal, radical personalista y antipersonalistas, votando en contra los autonomistas.

En base a ello, el escrutinio quedaba modificado de la siguiente manera: Total de Votos: 15.196; cuociente: 3.799. Lista Nro. 1, Autonomista: 5.212 votos y 1 senador por cuociente; Lista Nro. 2, Liberal: 4.939 votos y 1 senador por cuociente; Lista Nro. 3, Radical Antipersonalista: 1.601 votos y 1 senador por mayor residuo; Lista Nro. 4, Radical Personalista: 2.729 votos y 1 senador por residuo. La Lista Nro. 5 -Radical Lomonaquista- con 717 votos, no le correspondía ninguna banca.

Perdía así el autonomismo un senador que pasaba a obtenerlo el antipersonalismo. Realizado el sorteo de práctica, fueron proclamados senadores Manuel Vicente Molina, autonomista; Carlos Abadie Acuña, liberal; Emilio Loreto Monzón, antipersonalista; y Raúl F. Arballo, radical personalista(2).

(2) Diario de Sesiones -Cámara de Senadores- Provincia de Corrientes, Año 1927, pp. 8 a 50. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

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