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La campaña presidencial de 1928

La campaña presidencial se había iniciado muy temprano por parte de los candidatos antipersonalistas con el apoyo de la derecha conservadora y con inequívoca expresión de simpatía por parte del presidente Marcelo Torcuato de Alvear, a la que se unía una serie de manifiestos de distintos sectores, entre ellos los de la banca, el comercio y la industria, como también una comisión de hacendados presidida por Joaquín de Anchorena, la de los residentes italianos en la Argentina, etc. y con la seguridad que brindaban las situaciones oficiales de las provincias de Santa Fe, Mendoza, San Juan, Córdoba, Entre Ríos, Salta, La Rioja y, por supuesto, la de Corrientes.

Carlos Ibarguren(1) decía al respecto que “fue tan entusiasta la exteriorización del Frente Unico radical antipersonalista y conservador -con el que se reunían 'el régimen' y una fracción de 'la causa'- que se creyó seguro el triunfo de esa conjunción política que el doctor Alvear prohijaba con decidida simpatía, aunque ... el presidente se limitó a declaraciones en favor del antipersonalismo pero no produjo acto alguno que, en el hecho, significara una intervención o una traba positiva para evitar que fuese reelegido quien, seis años antes, le había obsequiado con la Primera Magistratura de la República".

(1) Citado por Beatriz Alonso. “La Presidencia de Alvear” (1983), p. 129, en: “Biblioteca Política Argentina”. Ed. Centro Editor de América Latina, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Se creyó obligado -prosigue Ibarguren- no sólo por respeto a las instituciones democráticas, que le imponían imparcialidad, sino también por deber caballeresco, a no combatir, con las armas que le daba el poder público, a quien se lo debía”.

Las cosas empezaron a cambiar a partir de las elecciones municipales de la provincia de Buenos Aires en las que triunfaron los radicales personalistas en medio de denuncias sobre atropellos y presiones policiales y fraudes escandalosos, que eran formulados al Ministerio del Interior y servían de fundamento a nuevos pedidos de Intervención a aquel Estado, a lo que Alvear respondía en forma negativa, bien respaldado ahora por un gabinete sólidamente unido.

Nerviosas entrevistas, abundantes almuerzos políticos, reuniones y rumores acerca de la renuncia de los candidatos Leopoldo Melo - Vicente Carmelo Gallo si no se Intervenía a Buenos Aires -renuncia posteriormente desmentida- agitaban el ambiente y ello repercutía en las provincias que en los primeros meses de 1928, muchas de ellas, debían realizar consultas electorales antes que las presidenciales.

Algunas defecciones en la monolítica estructura conservadora, como la del partido liberal de Mendoza que, disgustado con la inclusión del “lencinismo” en el Frente Unico había resuelto concurrir con candidatos propios o, la de los conservadores de Entre Ríos, nucleados en la Concentración Popular, que habían dado libertad de acción a sus afiliados; o las diferencias internas en el Partido Demócrata de Córdoba; o la situación de indefinición en que aparecían colocados los liberales de Corrientes, fueron factores que comenzaron a crear incertidumbre sobre el futuro presidencial, resquebrajando el sólido bloque que en un primer momento parecía asegurar con su apoyo el triunfo de la fórmula antipersonalista.

A fines de 1927, los socialistas habían proclamado su fórmula integrada por Mario Bravo y Nicolás Repetto; más adelante, los comunistas consagraban la suya, con Rodolfo Ghioldi y Miguel Contreras, mientras otra rama del mismo partido consagraba a José Penelón y Florindo A. Moretti.

Pero el radicalismo personalista seguía sin definir sus candidatos, pese a que se daba por descontada la del doctor Hipólito Yrigoyen, el viejo caudillo que seguía arrastrando entusiastas multitudes.

- Primeros triunfos radicales

Pese a todos estos antecedentes, no dejó de sorprender que en la provincia de Salta, primero, y luego en Jujuy y Tucumán, el radicalismo personalista lograse el triunfo en los comicios locales, a los que seguiría el de la provincia de Santa Fe que era hasta entonces considerado un seguro baluarte del antipersonalismo.

Finalmente, en la provincia de Córdoba, en manos conservadoras, se producía el último y resonante triunfo del yrigoyenismo, previo al plebiscito que significaron las elecciones presidenciales del 1 de Abril de 1928. El país comenzaba a cambiar su rumbo.

- Tranquilo fin de año provinciano

Mientras tanto, la Administración Provincial correntina continuaba sin sobresaltos pese a la ruptura del Pacto. Preocupaba más esta actitud política en orden al futuro proceso electoral nacional que a la relativamente tranquila vida provinciana. Hernán Félix Gómez(2) dice que “la circunstancia grave de la ruptura del pacto no produjo la crisis del Gobierno.
Sus actos honestos, su dinamismo constructivo, habían producido el arrastre de la opinión pública independiente y la representación legislativa del radicalismo respondió a nobles sugestiones de la hora.
Sus diputados, sus senadores y muchos de sus dirigentes eran familiares en los salones de la Casa de Gobierno, viéndoselos concurrir fuesen del sector personalista o de los amigos del doctor Alvear. Algunos de éstos fueron nombrados en la Administración Pública”, mientras la mayor parte de los funcionarios y magistrados liberales permanecían en sus puestos siguiendo las directivas de sus autoridades partidarias, agregamos

(2) Hernán Félix Gómez. “Los Ultimos Sesenta Años de Democracia y Gobierno en la provincia de Corrientes. 1870-1930” (1931), p. 332. Talleres Gráficos Argentinos L. J. Rosso, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El Poder Ejecutivo, al no tener respuesta legislativa, pone en vigencia -en acuerdo general de ministros- una vez más, el Presupuesto y Cálculo de Recursos que regía el año anterior.

La llegada del año 1928 encontró a los correntinos de la capital reunidos en el Field Ferré, campo de fútbol, en una kermesse de beneficencia que reunió a más de 5.000 personas, en una preciosa noche de características primaverales.

- Contradicciones en el seno del liberalismo

También encuentra a los liberales rupturistas en medio de contradicciones signadas por la adhesión de sus representantes en la Confederación de los Partidos de Derecha a la fórmula Melo-Gallo y la ruptura del pacto que los unía -en el orden provincial- a los autonomistas, cuyo jefe, el doctor Juan Ramón Vidal era uno de los paladines de aquella corriente electoral.

Muchos liberales pensaban que no podían votar ahora a los mismos que postulaban sus adversarios y reclamaban de sus autoridades un pronunciamiento categórico en tal sentido, para cuyo objeto se reúne la convención el primer día de ese año 1928(3).

(3) Diarios “La Nación” y “La Razón”, (ambos de Buenos Aires), ediciones del 2 y 3 de Enero de 1928. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Luego de tributar un voto de aplauso a las comunas de Curuzú Cuatiá y General Paz por su actitud frente a la conducta del Poder Ejecutivo Provincial, se consideró la invitación a la próxima reunión de la Conferencia Conservadora de Córdoba, informando ampliamente al respecto el diputado nacional, doctor Raymundo Meabe, uno de los representantes del partido que había suscripto -juntamente con el presidente, senador nacional Evaristo Pérez Virasoro- su adhesión al grupo.

El elemento joven, que tanta gravitación había tenido en la ruptura del Pacto, volvió a manifestar en esta ocasión su posición contraria a la adhesión propiciada, siendo su vocero -Isidro Odena- quien reclamaba enérgicamente se explicara cuáles eran los motivos que los inducían a orientarse hacia esa política.

La gravedad del tema hizo necesario pasar a un cuarto intermedio, continuando más tarde la reunión en el estudio jurídico de los doctores Meabe, con admisión restringida y sin la presencia de barras ni personas extrañas.

Allí se expresó que habiendo los candidatos Melo - Gallo aceptado íntegramente el programa de principios aprobado por la Conferencia de la Derecha, debía votárselos en el Colegio Electoral, para lo cual se concurriría con candidatos propios de electores de presidente y vicepresidente, posición que fue informada y apoyada por los diputados nacionales, doctores Raymundo Meabe y Manuel A. Bermúdez y el doctor Justo Alvarez Hayes (padre), mientras que -por su parte- el diputado nacional doctor José A. Contte mocionaba en el sentido de que el proyecto se aplazara para otra asamblea, con el apoyo decidido del representante de la juventud -Isidro Odena- y significando que el partido debía concurrir a las elecciones sin compromisos previos y definirse recién en el Colegio Electoral.

El alto organismo partidario aprobó la adhesión a la fórmula del Frente Unico por 54 votos contra 16, dejándose a salvo de esta manera el prestigio de la dirigencia que en su oportunidad ya se había definido y protestaba en los más altos círculos nacionales su decisión de cumplir con la palabra empeñada.

En la oportunidad fueron elegidos candidatos a diputados nacionales los doctores Armando Meabe y Mariano Gómez, eligiéndose también a los candidatos a diputados provinciales para la tercera sección electoral para los comicios a llevarse a cabo el día 25 de Marzo, una semana antes de los presidenciales(4).

(4) Fueron candidatos a diputados provinciales: Justo Alvarez Hayes (h), Ramón Echevarría, Pedro Contte (h), Adolfo Encinas, José Brouchou, José Delmidio Meza, Adolfo Barrios, Justo P. Marín y Ricardo Velar. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El doctor Armando Meabe que, hasta ese momento se había venido desempeñando como presidente del Consejo Superior de Educación no obstante su condición de “rupturista”, presentó la renuncia al ser proclamado candidato, designándose en su reemplazo al profesor Albino Arbo, de filiación liberal. El gobernador seguía cumpliendo el Pacto, aunque no a través de las autoridades partidarias.

La decisión de la convención, ratificando la adhesión del partido al Frente Unico no satisfizo a todos los partidarios liberales y muchos de sus dirigentes con influencia en los Departamentos comenzaron a definirse en pro del radicalismo personalista.

El periódico “La Razón” de Mercedes publicó un artículo que tituló: “La Ultima Convención Liberal ha Hipotecado al Partido” y, al censurar la medida, expresaba la actitud desairada en que había caido ya que su única defensa era su independencia como fuerza. Consideraba que el partido debía hacer de sí lo que quisiera sin compromisos prematuros con quienes no se interesaban por su bien ni por su mal, sin tener que seguir ungido al carro y aguantando la picana de los que han quedado en el cargo de carretoneros.

Terminaba diciendo que “de la condición de toro ha pasado el partido a la mísera condición de buey” propiciando finalmente que se llamara a una nueva convención para desvincularse del Frente Unico(5).

(5) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 19 de Enero de 1928. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Comenzó a circular la versión de que los liberales de algunos Departamentos no votarían a los electores del partido, porque el compromiso de votar a la fórmula Melo - Gallo implicaba -en el orden nacional- la subordinación del liberalismo al jefe autonomista. Consecuente con esta misma postura, el candidato a diputado provincial Justo Alvarez Hayes (h) renunció a la candidatura que recientemente le había sido discernida.

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