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Versiones sobre un “golpe” militar. Las expectativas

La existencia de versiones que lo involucraban como Interviniendo en algún intento militar para impedir el acceso al poder de Yrigoyen -que ya parecía descontarse- obligó al ministro de Guerra, general Agustín Pedro Justo, a publicar una carta expresando su respeto por el orden legal y desmintiendo su participación en cualquier conato(1).

(1) Fernando L. Sabsay y Roberto Etchepareborda. “El Estado Liberal Democrático”, p. 235; diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 21 de Febrero de 1928. // Todo citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Por otro lado, se hablaba o al menos se esperaba que a último momento Hipólito Yrigoyen -“la Esfinge”, como lo llamaban, entre otros apodos- se definiera por una fórmula radical conciliadora que diera satisfacción a sus partidarios pero que también fuera un puente de plata para sus hermanos “extraviados” antipersonalistas, muchos de los cuales aún seguían considerando la candidatura del doctor Leopoldo Melo como algo provisional.

Así se mencionaban los nombres del doctor Honorio Pueyrredón, de sonada actuación en la Conferencia Panamericana de La Habana; o la del doctor Pablo Torello, presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical; o bien la del doctor Vergara, gobernador de la provincia de Buenos Aires, que contaba con el reconocido beneplácito de Alvear(2).

(2) Fernando L. Sabsay y Roberto Etchepareborda. “El Estado Liberal Democrático”, pp. 341-342. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Actitud liberal que favorece al “personalismo”

En medio de este cuadro, va a producirse en Corrientes un hecho que termina de sepultar las esperanzas de lograr mayoría y minoría de electores de presidente y vicepresidente. La Junta Ejecutiva del partido liberal, reunida urgentemente, resolvió no proclnmar candidatos de electores para la elección presidencial y dio libertad de acción a sus afiliados en base al pedido casi unánime de sus comités departamentales.

En realidad de verdad, este organismo no era el competente para resolver este tema, ya que la adhesión al Frente Unico había sido resuelta por la convención, pero la urgencia en adoptar la decisión se fundamentaba en el escaso margen de tiempo que restaba para las elecciones, como también en las persecuciones policiales de que se decían ser víctimas por parte del Gobierno, a todo lo cual había que agregar la actitud prescindente del Poder Ejecutivo Nacional rechazando el pedido de Intervención Federal a la provincia formulado por los miembros de filiación liberal del Superior Tribunal de Justicia.

Dadas las tendencias imperantes entre los liberales rupturistas, la decisión significaba inclinar la mayoría de su electorado en favor del personalismo y algunos cálculos apreciaban que entre un 50 y un 60 % sería la proporción de liberales que votarían en favor del doctor Hipólito Yrigoyen.

La resolución de la Junta Ejecutiva no fue unánime, ya que no estuvieron de acuerdo con ella su presidente, el senador nacional Evaristo Pérez Virasoro, y los diputados nacionales doctor Raymundo Meabe y profesor Manuel A. Bermúdez, cuya posición en favor de la fórmula antipersonalista había sido reiteradamente manifestada por ellos, quedando desairados por la decisión partidaria en el escenario nacional, lo que generó la presentación de sus renuncias al órgano directivo.

Tampoco concordaron con la resolución Adolfo F. Mohando, F. Benigno Martínez y Tomás Castillo Odena(3).

(3) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), ediciones del 7, 8, 9 y 10 de Marzo de 1928. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Posición del antipersonalismo

En medio de esas circunstancias, se reúne la convención del radicalismo antipersonalista, celebrando la reunión en el estudio jurídico del doctor Martín Goitia, con acceso restringido, dada la reserva con que debían tratarse ciertos temas. Presidió sus deliberaciones el doctor Juan Hortensio Quijano (que muchos años después llegaría a vicepresidente de la Nación junto al general Juan Domingo Perón) y se nombró una comisión integrada por Pedro Amadey, Miguel Sussini, Justo Díaz de Vivar, Martín Goitia y J. Bernardino Acosta, para estudiar el momento político cuya gravedad no se les escapaba y aconsejar el temperamento a seguirse.

Las opiniones estaban divididas respecto a quién deberían apoyar en las elecciones. Finalmente se resolvió proclamar candidatos a electores de presidente y vicepresidente y a diputados provinciales y no así respecto a las candidaturas a diputados nacionales, entendiéndose que votarían -no muy a gusto- a los candidatos autonomistas y liberales pactistas, ya que estos a su vez lo harían por los electores antipersonalistas(4).

(4) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), ediciones del 7, 8 y 9 de Marzo de 1928. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

No obstante ello, dieron un comunicado en el que declaraban al partido como una agrupación independiente de todas las fuerzas políticas de la provincia y consecuente con la posición que habían tenido desde su iniciación y reafirmaban su credo impersonal, repudiando el caudillismo electoralista(5). En esta convención, las expresiones más suaves fueron las de llamar “traidores” a los liberales.

(5) Semanario “El Trabajo”, (Mercedes), edición del 13 de Marzo de 1928. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Renuncia del ministro Felipe Solari

En medio de los preparativos electorales, se acepta la renuncia del ministro de Gobierno, doctor Felipe Solari, que había sido nominado candidato a diputado nacional y se designa en su reemplazo a un liberal pactista, Ercilio Rodríguez, cubriendo la vacancia en el Ministerio de Hacienda con el autonomista Eugenio Laffont.

En oportunidad de asumir aquél, pronuncia un significativo discurso, señalando la necesidad de innovar las prácticas políticas en el sentido de orientar la actividad de los partidos hacia las necesidades permanentes de la masa social, explayándose en las situaciones -que a su juicio- merecían especial atención del Gobierno y de los partidos(6).

(6) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 23 de Febrero de 1928. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Las declaraciones del senador Pérez Virasoro justificando la actitud abstencionista de los liberales, motivó una respuesta del ministro, negando las imputaciones sobre presión policial, como así que todas las denuncias que le eran formuladas no fueran rápidamente atendidas.

Terminaba diciendo que existe en Corrientes la misma moral, el mismo concepto político que ayer, cuando Pérez Virasoro apoyaba esta situación y que nada había cambiado, y que la decisión reciente del partido liberal de deshacerse de sus compromisos públicos con los pnrtidos de la derecha, interrumpía la obra solidaria que se había realizado con ellos durante más de cuarenta años, aunque quedaba la fracción coalicionista manteniendo el fuego sagrado de la tradición liberal, afirmando el principio de coalición y compartiendo con el partido autonomista la custodia de la autonomía misma de Corrientes.

La respuesta de Pérez Virasoro no se hace esperar y luego de enumerar una serie de hechos de violencia policial, le expresaba que no podía ser la misma moral de cuando gobernaban los liberales, puesto que hoy los comités afectos al Gobierno estaban constituidos por comisarios de policía y altas autoridades departamentales, que individualizaba con nombre y apellido, subordinados del ministro, delincuentes electorales que gozaban de completa inmunidad, terminaba(7).

(7) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), ediciones del 16 y 18 de Marzo de 1928. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El clima político no era el más favorable, no obstante lo cual, el gobernador continuaba sus giras de inauguración de obras en los departamentos de Mercedes, Monte Caseros, Santo Tomé, Alvear y La Cruz. Anunciaba, por otra parte, la creación de doscientas escuelas por el sistema de consorcio y el establecimiento en la provincia de un importante ingenio azucarero.

Parecía que la inminencia de los trascendentales comicios no perturbaban ni distraían el accionar gubernativo del doctor González.

- El radicalismo interrumpe su campaña

Mientras el Frente Unico continuaba intensificando su accionar proselitista, el radicalismo personalista -argumentando razones de presión oficial- resolvió suspender totalmente sus actos de propaganda el día 18 de Marzo, a escasas dos semanas del día del comicio.

La orden era la de esperar el nombre de los candidatos o, mejor dicho, “el candidato”, imprimir boletas y concurrir a votar y, a sólo una semana, se reúne la esperada convención personalista y elige por aclamación a Hipólito Yrigoyen. Lo acompaña Francisco Beiró como candidato a vicepresidente.

Cabe decir que el compañero de fórmula de Yrigoyen había sido Francisco Beiró, pero éste falleció a poco de realizadas las elecciones y, entonces, el Colegio Electoral designó vicepresidente a Enrique Martínez, en un procedimiento que fue criticado en su momento. Yrigoyen volverá al Gobierno, pero será objeto de una oposición tenaz, de corte conspirativo.

A manera de ratificación de su credo federal, al instalarse la convención en el Teatro Opera de la Ciudad de Buenos Aires, rinde un homenaje a las provincias, haciendo recaer en los representantes de ellas todos sus cargos directivos, correspondiendo a Corrientes una de las Secretarías, que fue ocupada por el doctor Raúl F. Arballo(8).

(8) Gabriel del Mazo y Roberto Etchepareborda. “La Segunda Presidencia de Yrigoyen” (1984), pp. 15 y 96, en: “Biblioteca Política Argentina”. Ed. Centro Editor de América Latina, Buenos Aires; diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 21 de Marzo de 1928. Los convencionales radicales personalistas por Corrientes fueron: José Lorenzo, Eudoro Vargas Gómez, Fernando Andreau, Raúl F. Arballo, Samuel I. Fernández, J. Luciano Acuña, Julián González, Raúl Merello y Claudio Canceló. // Todo citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

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