El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Se convoca a elecciones de renovación legislativa de 1929

El Gobierno de la provincia convocó a elecciones para el día 31 de Marzo a los efectos de la renovación de un tercio de la Legislatura, correspondiente a la segunda sección electoral.

Cesaban en sus mandatos los senadores Ricardo Andreau (U.C.R. personalista), Martín Goitia (U.C.R. antipersonalista), Enrique Carbone y F. Benigno Garay (partido liberal rupturista) y Ramón M. Gómez (partido autonomista); y los diputados Marcelo Maciel, Pedro R. Vidal, Benjamín Galantini y Marciano Núñez (partido autonomista), José Evaristo Aguirre, Leandro Caussat y Fernando Valenzuela (partido liberal rupturista), Pedro Gallino Hardoy (U.C.R. personalista) y Facundo Canevaro (U.C.R. antipersonalista). Este último había reemplazado al diputado Justo P. Erro, quien renunció a su banca al reintegrarse al radicalismo personalista.

La decisión de convocar a elecciones fue un nuevo motivo para que los partidos opositores redoblaran sus esfuerzos en pos de lograr la Intervención Federal, argumentando la falta de garantías electorales por parte del Gobierno Provincial.

- Las tendencias del radicalismo personalista. La abstención de los liberales

La primera señal de esta nueva ofensiva partió del radicalismo personalista que el 28 de Febrero realizó su convención en el Teatro Cervantes en la que se manifestaron dos tendencias: una era partidaria de la abstención electoral como un medio de provocar la Intervención Federal y, la otra, que propiciaba la concurrencia a los comicios para no perder posiciones legislativas y por considerar que la actitud abstencionista no iba a modificar el pensamiento del presidente de la Nación.

La posición abstencionista fue fundamentada por el convencional, doctor Blas Benjamín de la Vega, señalando que el actual Gobierno Provincial, al que calificaba duramente, no ofrecía garantías para la libre emisión del voto y que dentro del mecanismo institucional provincial no podían encontrarse los medios para cambiar el estado anormal, por lo que debía insistirse en la Intervención Federal.

La otra posición -concurrencista- no prevaleció y, aún cuando el convencional, doctor Miguel S. Andreau mocionó en el sentido de pasar a un cuarto intermedio para auscultar la opinión de las autoridades nacionales, no obtuvo el eco necesario.

Consecuente con la postura abstencionista, el alto organismo partidario resolvió que debían presentar la renuncia a sus cargos los legisladores provinciales, los cargos electivos municipales y los que desempeñaban cargos en la Administración Pública provincial, lo que fue aprobado entre vítores y aplausos, aunque sin mucho entusiasmo en la asamblea y barra que colmaba el salón(1).

(1) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 1 de Marzo de 1929. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

La convención estuvo presidida por el doctor Raúl F. Arballo, actuando como secretarios, José de Bianchetti y Raúl Merello. Consecuente con lo resuelto en la conveneión, el doctor Raúl f. Arballo presentó de inmediato su renuncia a la banca de senador provincial.

El partido liberal rupturista, a su vez, se reunió en convención general pocos días después, afirmándose en las vísperas el propósito de decretar la abstención para los próximos comicios, influenciado en gran medida por la decisión de la convención radical, resolviéndose sin oposición esa postura, disponiéndose además reiterar la solicitud de Intervención Federal(2).

(2) La convención estuvo presidida por el profesor Manuel R. Bermúdez; vicepresidentes, los doctores F. Benigno Martínez y Armando Meabe; actuando como secretarios, los doctores Ernesto R. Meabe y Carlos Abadie Acuña. Se procedió también a elegir el Comité Ejecutivo del partido, que quedó integrado con la presidencia del doctor Raymundo Meabe; vicepresidente 1ro., doctor José A. Contte; vicepresidente 2do., doctor F. Benigno Martínez; secretarios, los doctores Mariano Gómez y Carlos Abadie Acuña; y tesorero, Eliseo A. Paiva. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Críticas a la abstención

El diario “La Nación”(3), de cuya orientación liberal no cabían dudas, refiriéndose a la abstención electoral dispuesta por el radicalismo personalista de Corrientes, decía que ésta se producía en medio de un ambiente de tranquilidad cívica y política perfecta, sin que mediara ningún hecho que pudiera justificar medida tan extrema.

(3) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 2 de Marzo de 1929.// Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El radicalismo había concurrido hasta entonces a todos los comicios correntinos y nunca encontró motivos para proclamarse víctima de ninguna usurpación. No había anunciado tampoco que a raíz de los últimos comicios se sintiera inclinado a abandonar la lucha electoral.

Se señalaba por ello que la abstención decretada no era el fruto de circunstancias creadas por el desarrollo de las contiendas cívicas locales sino que obedecía a otros factores ajenos a la provincia, sin los cuales el radicalismo habría continuado presentándose a las elecciones.

Atribuía esos factores a la existencia del Gobierno Nacional dispuesto a echar todo el peso de su influencia en favor de los intereses de aquella fracción partidaria, pero consideraba que aún esa influencia no sería suficiente para derrotar a las fuerzas no radicales que dominaban tradicionalmente en la política correntina por su arraigo popular, nunca desmentido no obstante las difíciles pruebas a que fueron sometidas.

Recordaba que en la primera presidencia de Yrigoyen, en 1916, se había enviado a Corrientes una Intervención Federal que se prolongó indefinidamente y no escatimó recursos para imponer un Gobierno radical, pese a lo cual triunfó la coalición liberal-autonomista, reivindicando holgadamente los títulos de la legitimidad democrática de los Gobiernos conservadores.

Ahora se volvía a pensar en las ventajas que reportaría al radicalismo una nueva Intervención Federal, sobre todo prevaleciéndose de la división de sus adversarios, lo que ya le había permitido vencer en las elecciones presidenciales para obtener -a través de la presión de una influencia omnímoda- el consiguiente desaliento de los partidos contrarios.

Consideraba así que tal vez la abstención habría sido explicable si el radicalismo acabara de perder una elección por obra de la violencia oficial pero, al hacerlo después de haber triunfado y ahora sin afrontar la lucha cívica y sin formular cargos concretos que prestaran a su actitud algún fundamento, la única explicación válida era el propósito de crear un nuevo pretexto para que la nación enviara una Intervención ejecutiva e injustificada, de lo que se hablaba mucho en los círculos políticos, como un medio para asegurar una conquista que no sería fácil alcanzar por el comicio.

Terminaba condenando esta resolución por la deleznable conducta cívica que reflejaba y por el concepto opuesto al sistema federal en que pretendía inspirarse.

El mismo diario(4), en un editorial al que titulaba “Milagrosa Conversión”, va a insistir en el tema de la abstención pero, en este caso, referido a la decisión adoptada por la convención del partido liberal rupturista.

(4) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 13 de Marzo de 1929. Reproducido por el diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 18 de Marzo de 1929.// Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Refiriéndose a la confianza en la imparcialidad que atribuían a un adversario político enconado como era el radicalismo, parecería asombrosa -decía- si no mediaran antecedentes, como el escrutinio de las últimas elecciones, que revelaron el súbito apaciguamiento de ese antagonismo. Los liberales correntinos coinciden ahora -continuaba- con los radicales personalistas en sus actitudes políticas. Unos y otros declararon, primero la abstención electoral y pidieron luego la Intervención Nacional, fundados en idénticos motivos.

Unos y otros demuestran el mismo desdén por la autonomía provincial y el mismo concepto acerca de las causas que pueden justificar una Intervención y de los procedimientos a los que debe recurrirse para declararla.

No es necesaria una ley; basta un decreto presidencial. No es necesaria la existencia de los motivos enumerados en la Constitución Nacional para que el Gobierno intervenga las provincias. Basta que la gestión gubernativa merezca censuras para que sea plausible el envió de un correligionario que arrase con todos los poderes.
Será dificil que estas coincidencias de conducta y de ideas haya podido ocurrir por casualidad. Alrededor de estos puntos, liberales y personalistas tuvieron hasta ayer divergencias irreductibles. Cuando ellas se vuelcan en acuerdos incondicionales y actitudes concordantes, es inevitable pensar que ciertas artes de taumaturgia no han sido ajenas a los hechos.
Porque no sólo mediaban puntos de vista opuestos -continuaba diciendo el editorial- había de por medio agravios muy hondos. El partido liberal fue desalojado del Gobierno por una Intervención ejecutiva que tuvo como pretexto razones iguales a las que ahora se aducen.
Contra la forma de la Intervención y contra sus causas protestaron los liberales de todos los matices. Protestaron también contra su desempeño, que fue abusivo por su prolongación y por los recursos de que echó mano para combatirlos. Todo es contradictorio, por lo tanto, en la actual actitud de la fracción liberal, pide una Intervención ejecutiva fundada en causas livianas que no son las constitucionales y confía ciegamente en los altos auspicios de las mismas autoridades que enviaron y dirigieron la anterior Intervención.
Este cambio de frente, que compromete principios, sentimientos y tradiciones, tendría todas las apariencias de un milagro si en política no estuviera siempre tan a ras del suelo la explicación de los milagros aparentes. No habría que insistir mucho en el análisis para encontrar esa explicación, que sintetizaría los peores aspectos de nuestra actualidad política.
Mientras llega entretanto -terminaba- la hora de los desengaños, término fatal de este género de combinaciones, corresponde señalar el contraste de la conducta a que aludimos con el espíritu que ha destacado en Corrientes a través de las épocas más diversas de nuestra evolución histórica”.

Este editorial, reproducido en Corrientes por el diario oficialista “El Liberal”, es de imaginar el efecto que produjo, pues el diario de los Mitre era tenido como un oráculo por todos los sectores y con mayor razón por el liberalismo correntino(5).

(5) Ernesto Córdova Alsina. “Juan Ramón Vidal (el ‘Ruvicha’ de Corrientes)”, en: revista “Todo es Historia”, Agosto de 1970, Nro. 40, p. 10.// Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Las candidaturas oficialistas

Los partidos que apoyaban al Gobierno Provincial eligieron sus candidatos para la renovación legislativa del 31 de Marzo. El partido autonomista lo hizo en la sede del comité de la capital bajo la presidencia del senador Ramón M. Gómez y la secretaría de Ginés A. Lubary y Manuel R. Botello(6).

(6) Diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 1 de Febrero de 1929, y diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 2 de Febrero de 1929. Integraron la convención partidaria. Serafín Morales, Eulalio Martínez, Aníbal Pereyra, Ginés A. Lubary, Dardo Solari, Elías Abad, Rodolfo Fernández, Vicente Iturriaga, Manuel M. Lechuga, doctor Francisco Riera, Manuel R. Botello, Leopoldo Blugerman, Esteban Loza, Cecilio Sosa Moreyra, Gervasio A. Zamudio, Gerónimo Cabral, Mariano Esquivel y Paniagua, Salvador Sánchez Negrette, Mariano Barrientos, doctor Sebastián Meana Colodrero, Eloy Rodríguez y doctor Juan Ramón Díaz Colodrero. Integraron además la convención de acuerdo a lo dispuesto por la Carta Orgánica, los miembros de la Junta Ejecutiva del partido: doctor Juan Francisco Torrent, Ramón M. Gómez, Felipe Solari, Diomedes C. Rojas y Pedro R. Vidal. La convención eligió los siguientes candidatos: para Senadores: Ricardo Márquez, Ramón M. Gómez (que renunció por razones de salud), Carlos C. Araujo, Joaquín J. Raggio e ingeniero Pedro Ezcurra. Como candidatos a Diputados se eligió a Marcelo Maciel, Benjamín Galantini, Mariano Esquivel y Paniagua, Manuel R. Botello, Marciano Núñez, Ladislao Duarte Ruda, doctor Sebastián Meana Colodrero, César Aguirre y Antonio Borda.// Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

No dejaron de escucharse voces que exteriorizaban los anhelos partidarios ante las oscuras perspectivas que se avizoraban en el horizonte político.

El liberalismo acuerdista, minado en su accionar por algunos roces con el Gobierno Provincial y, especialmente, con el ministro de Gobierno, doctor Ercilio Rodríguez, también liberal, como consecuencia de algunas designaciones hechas por éste sin el aval partidario, elegía también sus candidatos(7).

(7) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 11 de Marzo de 1929, y semanario “El Trabajo”, (Mercedes), edición del 18 de Diciembre de 1928. Los candidatos elegidos fueron: para Senadores: Adolfo Saenz Valiente -una reciente y valiosa incorporación-, Federico Fernández Serrano, Manuel J. Ortiz, Jorge Macfarquhar y Enrique Maróttoli; y para Diputados: Fulgencio Vilar, Arturo Achinelli, Amaranto Pérez, Audilio Avalos Ramírez, Electro Serrati, Manuel Díaz Colodrero, Arístides Vigo, Elías A. Tortorella y José María Serial Jara. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El radicalismo antipersonalista, por su parte, cuyas autoridades se encontraban caducas, resolvió formar una Junta compuesta por los doctores Miguel Sussini, Pedro Numa Soto, Justo Díaz de Vivar, José Antonio González, J. Bernardino Acosta y Pedro Amadey, la que acordó concurrir a los comicios y adoptar las medidas necesarias para la reorganización del partido(8).

(8) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 16 de Marzo de 1929. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

En tal sentido, dirigió un manifiesto a la opinión pública en el que expresaban que el estado electoral de la provincia no impedía el ejercicio del derecho del sufragio, que era un deber ineludible. Decía más adelante que el voto obligatorio impuesto por la Ley Saenz Peña tenía por objeto abolir definitivamente el procedimiento de la abstención electoral; pudo justificarse -decía- cuando no existió esa ley, pero no este momento en que el estado de la provincia no ha sufrido modificación alguna desde los últimos comicios nacionales en que triunfó la oposición, obteniendo la mayoría de electores de presidente y vicepresidente.

Terminaba diciendo que el ejercicio del voto colocaba al antipersonalismo de Corrientes en su puesto de lucha y de honor frente a las demás agrupaciones, libre de toda componenda y de todo compromiso dispuesto a bregar por la práctica austera de las instituciones y las buenas normas políticas y de gobierno. Procedió luego a elegir sus candidatos a senadores y diputados(9).

(9) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 18 de Marzo de 1929. Fueron elegidos candidatos a Senadores: Pedro Numa Soto, Alcibíades Devoto Acosta, Félix María Balbuena, Julio R. Mallo y Urbano Mora y Araujo. Para Diputados: J. Ramón Portillo, Miguel Angel Amadey, Marco Araujo, Pedro Cremonte, José Sampaio, Joaquín Díaz de Vivar, Ernesto Vivar, Eustaquio Díaz (h), Pnutaleón López Silva y Rafael Mora y Araujo. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Prácticamente, sobre la fecha de los comicios, se produjeron entre los candidatos autonomistas algunas deserciones. A la renuncia presentada por Ramón M. Gómez -por razones de salud- se unieron las de Carlos C. Araujo y Pedro M. Ezcurra y, en Diputados las de Ladislao Duarte Ruda y José Antonio Borda. Todos ellos fueron reemplazados, respectivamente, por Atanasio Aguirre, Antonio Cabral y Colodrero y Eulalio Martínez (Senadores) y Pedro R. Vidal y José Hernández (Diputados)(10).

(10) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 19 de Marzo de 1929. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Para contrarrestar el desánimo que generaba la expectativa de la casi segura Intervención Federal, el presidente de esta última agrupación, doctor Juan Ramón Vidal, envió una circular a los comités departamentales en la que, después de condenar la abstención de los partidos opositores, incitaba a los afiliados del autonomismo a redoblar los esfuerzos para que concurrieran a los comicios el mayor número posible de sufragantes, demostrando así al país que estaba vivo el espíritu cívico en la provincia, que quería y sabía ejercitar su Gobierno propio sin necesidad de intervenciones extrañas y que repudiaba a los que reclamaban ayuda de afuera aunque se pisotee la autonomía y se comprometa la tranquilidad y el bienestar del Estado(11).

(11) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 24 de Marzo de 1929. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Al viejo líder le preocupaba la posibilidad de una indiferencia cívica, alentada por la deserción de algunos de sus hombres, que mostraría al país la falta de apoyo de su pueblo al Gobierno de la provincia.

En el liberalismo acuerdista renunciaba a su candidatura el coronel Jorge Macfarquhar(12).

(12) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 1 de Abril de 1929. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Información adicional