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Finalmente viaja el interventor federal, doctor Míguez

Frente al rechazo por el Senado de la Nación del proyecto de ley de Intervención, se mantenía la incógnita acerca de si el Poder Ejecutivo Nacional se resolvería o no a enviarla -generando probablemente, en su caso, un conflicto institucional- o respetaría la decisión del Congreso, absteniéndose de hacerlo.

Tal vez la indecisión que caracterizaba muchos de sus últimos actos de gobierno habría permitido continuar este estado de incertidumbre por un tiempo más, pero la circunstancia de terminar su mandato el gobernador y realizarse antes de que ello ocurriera los comicios para elegir a su sucesor, lo determinaron a disponer finalmente y en forma apresurada el envío del comisionado federal, doctor Gilberto E. Míguez, quien debía llegar a tiempo a la Capital correntina para suspender las elecciones que debían realizarse el día 1 de Diciembre(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 30 de Noviembre y 1 de Diciembre de 1929. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El doctor Míguez salió de la Estación Federico Lacroze de la Ciudad de Buenos Aires en un convoy ferroviario al que se agregaron tres coches especiales para las personas que lo acompañaban, a las que se unieron otras que nada tenían que ver con la Intervención, siendo despedido por numeroso público, entre los que se contaban el ministro del Interior, de Justicia e Instrucción Pública, el Jefe de Policía y, por supuesto, el ministro de Agricultura, doctor Juan B. Fleitas.

Al acercarse a la jurisdicción territorial de la provincia, el tren en que viajaba la comitiva federal fue precedido por una locomotora exploradora cargada de soldados armados con fusiles y en las principales estaciones del recorrido dentro de la provincia se establecieron cordones de soldados del Ejército con ubicación de ametralladoras, impidiéndose al público acercarse a menos de cien metros del paso del convoy.

- Digna actitud del gobernador González

Cuando el gobernador Benjamín Solano González tuvo conocimiento de que el tren armado que transportaba al interventor había ingresado al territorio provincial, pasadas las dos de la mañana, firmó un decreto en el que replicaba altivamente los considerandos del similar de Intervención, careciendo de la fuerza necesaria para resistirlo en los hechos, haciendo oir ante el país todo, su más enérgica protesta(2).

(2) Archivo General de la Provincia - Decretos Gobernación González - Año 1929. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

En sus considerandos expresaba que “puede el gobernador de la provincia sufrir como persona, resignadamente, la humillación que significa el despojo de su investidura y los infamantes términos del decreto de Intervención del P. E. N. pero, hallándose constituido en dignidad, como depositario de la augusta autoridad que le confirieron sus conciudadanos, como custodio de la autonomía de Corrientes y de su tesoro espiritual e histórico que representa el duro esfuerzo, el heroísmo y el martirio de sus antepasados, no puede aceptar en silencio ese decreto y, careciendo de la fuerza necesaria para resistirlo en los hechos, sólo le resta formular su enérgica protesta por el atentado que significa contra la vida autonómica de la provincia y apelar al tribunal de la opinión pública, que está por encima del más encumbrado magistrado, en cuyo veredicto confía con absoluta tranquilidad de espíritu(3).

(3) “La provincia de Corrientes defiende su Patrimonio Moral” (1936), p. VII. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Terminaba así uno de los mejores Gobiernos que tuvo la provincia. No es propósito de este trabajo hacer una enunciación de la obra pública del gobernante ni sus realizaciones en pro de la cultura y el bienestar de su provincia. Otros autores, con mayor autoridad y profundidad, se han ocupado de ello y el juicio de la historia ya le ha dado su reconocimiento(4).

(4) Federico Palma. “Gobierno de Benjamín S. González” (1967), capítulo XXII, en: “Historia Argentina Contemporánea (1862 - 1930)”, volumen IV - “Historias de las Provincias y sus Pueblos”, primera sección, capítulo V. Ed. El Ateneo, Buenos Aires; Hernán Félix Gómez. “Los Ultimos Sesenta Años de Democracia y Gobierno en la provincia de Corrientes” (1931). Ed. L. J. Rosso, Buenos Aires; y Edmundo F. Serpa. “Historia de los Cuatro Siglos de Corrientes” (1989). Ed. Cicero, Corrientes. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Digamos que, desde el punto de vista político, único aspecto que pretendo abarcar en esta obra, trajo una concepción más dinámica y actualizada de la forma de gobernar, que chocó con algunas maneras de encarar esa tarea. Trató de alejar al “comité” de la función pública -como lo anunció al hacerse cargo- y tal vez ésta haya sido la causa primera de tantos inconvenientes que debió sortear para terminar su gestión con dignidad, entereza y altivez, y con el reconocimiento de la posteridad.

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