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En busca de apoyos electorales para el radicalismo

Continuaba con prisa y sin pausas la tarea de cambiar totalmente la Administración Provincial, no tanto para justificar ilícitos o mal manejo, que no son siquiera denunciados, sino para lograr apoyos con proyección electoral, pues luego de algunas vacilaciones se había anunciado que se harían comicios el próximo 2 de Marzo para elegir diputados nacionales.

Así, en el Consejo de Educación se declaraba en comisión a 128 docentes de la enseñanza especial, lo que en los círculos políticos se le daba su verdadero significado, esto es la remoción. El interventor designaba cada día nuevos funcionarios y se confirmaba claramente el propósito de realizar obra proselitista en favor del yrigoyenismo y los nombramientos recaían todos en los candidatos de los comités respectivos. En muchos casos no se tenía en cuenta los títulos exigidos, ni sus antecedentes penales o las irregularidades cometidas en el ejercicio profesional(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 3 de Enero de 1930. El Jefe de la Oficina de Tierras debía ser por ley un ingeniero civil y se designó a un perito agrónomo; el comisario de Guaviraví con antecedentes; en el Registro Civil de Goya, se designa a una persona inhabilitada para el ejercicio profesional. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Precisamente, al poner en posesión del cargo a una persona en tal situación, expresaba el funcionario que debió cumplir ese cometido, que puntualizaba el hecho “no por afán de hacer notar el desmedro que sufren los principios éticos, pues ya está en resignada convicción el pueblo correntino y los hechos lo confirman, que la actual Intervención Federal, así en su origen como en sus actos y finalidades, prescinde del punto de vista de la moralidad”.

Se criticaba el cobro de importantes sumas en concepto de viáticos por parte del personal de la Intervención, mientras por otra parte se adeudaban varios meses de sueldo a los maestros, lo que amenazaba con pasar a ejercicio vencido, como ocurrió en la Intervención de 1917.

Se criticaba el nombramiento de directores de escuela sin que se reúna el Tribunal de Calificación docente como mandaba la ley, continuándose las cesantías y nombramientos yrigoyenistas, como también la creación de Oficinas y cargos fuera de presupuesto, criticados en la gestión anterior y ahora confirmados y aumentados, demostrándose que en cuanto al manejo del dinero público la provincia estaba lejos de ser “reparada”(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 4 al 9 de Enero de 1930. Se nombró Director de la Escuela Centenario a Santiago Meza Ramírez y, en distintos cargos de las Oficinas del Consejo de Educación a Emma Aracama, María Lidia Torrent Cabral y Alba Esther Arbo; Inspector de Policía a Fortunato Gehan; Jefe de Sumarios a Raúl Corrales; subdirector de la Cárcel Penitenciaria a Juan Salom; Director de Salubridad al doctor Fernando Andreau; secretario del Departamento Ejecutivo Municipal a Leopoldo Blugerman. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Vísperas electorales

Las vísperas electorales acrecentaban el grado de tensión en que vivía el país y la inacción por parte de quienes tenían la responsabilidad del Gobierno. La agresión a las fuerzas opositoras resultaba un hecho cotidiano. En una manifestación conservadora en la provincia de Buenos Aires mueren dos personas atacadas a balazos y resultan heridos el diputado nacional Manuel Fresco (h), el candidato a diputado nacional Daniel Videla Dorna y el diputado Uberto Vignart, en un plan a todas luces premeditado de intimidación.

En San Juan, también Intervenida, fue muerto a balazos en su domicilio, donde se asistía de agresiones anteriores, el abogado bloquista, doctor Manuel I. Castellanos y el atentado fue llevado a cabo por elementos policiales dirigidos por el Jefe Político de Desamparados, mientras las informaciones de esos días daban cuenta de acciones de agresión y presión policial en varias provincias, con fines electorales.

Lo que era común en otras provincias no resultaba una excepción en Corrientes. Estaban a la orden del día los asaltos por elementos policiales revolver en mano, a personas ajenas inclusive a las actividades electorales; en otros casos, se recurre al procedimiento de secuestrar libretas para imposibilitar el ejercicio del sufragio o la detención inmotivada de prestigiosos dirigentes autonomistas, como también la orden de palpar de armas a todos los ciudadanos después de las 22:00, pese a que, como lo señala el diario liberal “El Día”, en esta provincia entre políticos rivales no se recurre a este medio y los hechos de sangre son producidos y provocados por la policía.

Se denuncia también la actividad del Director de Tierras y Colonias que amenaza con desposeer de sus tierras a los colonos, con el pretexto de la supuesta nulidad de sus títulos y, en general, toda esta serie de presiones fueron motivo de que una comisión del partido autonomista, integrada por los doctores Felipe C. Solari, Juan José Lubary, Pedro Díaz Colodrero y Gregorio G. de la Fuente, transmitiera su preocupación al interventor, lo que también hacía por otros medios el senador nacional Evaristo Pérez Virasoro, del partido liberal, todo lo cual era denunciado al juez federal con competencia electoral, doctor Amado Sosa.

Ya en vísperas de los comicios, el interventor, doctor Míguez, envió un telegrama a los comisarios advirtiéndoles que debían asegurar a los ciudadanos la libre concurrencia a las urnas. También resultaba molestado el mayor Máximo Ocampo, de reconocida filiación autonomista, cuyo domicilio era allanado por sospechas sobre tenencia de armas de propiedad nacional o provincial, sin que la medida diera resultado positivo, como se esperaba por parte de las autoridades(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 1 al 18 de Febrero de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Discrepancias yrigoyenistas

Pero si el autonomismo resultaba el principal objeto de la persecución oficial y, el liberalismo rupturista comenzaba a advertir que con la Intervención no tendría el apoyo que esperaba, por el lado radical tampoco las cosas iban demasiado bien. Una de las fracciones en que se dividía en Corrientes el yrigoyenismo, envió al presidente del Comité Nacional de esa agrupación una nota en la que juzgaba en términos severos la actuación de los hombres que formaban parte de la Intervención en Corrientes:

No podemos participar de una lucha que de antemano está perdida, dicen. No podemos hacernos cómplices de acciones antiradicales y yerros de unos cuantos ineptos; nuestros sentimientos de radicales patriotas no permite hacernos partícipes de dueños de la situación.
En consecuencia, nos vemos obligados a ergüirnos, decididos y entusiastas, frente a los acontecimientos, con el elevado propósito de conseguir una rectificación de los yerros cometidos y de favorecer con nuestros votos a los hombres que sepan respetar y hacer respetar los sanos principios de la Carta Orgánica de la Unión Cívica Radical”.

No obstante ello, “La Prensa” en su editorial decía que la protesta traída ante el Comité Nacional del personalismo contra la Intervención en Corrientes, no se inspiraba en principios democráticos, sino en intereses de círculo de aquel partido que se creían pospuestos por la ayuda oficial.

El editorial seguía diciendo que aunque no hubiera todavía lista de candidatos a diputados nacionales proclamados por la convención del partido, los descontentos eorrentinos, presumiendo lo que ocurriría mañana, anunciaban que no irían a las urnas de Marzo con la formula oficial. “En Corrientes -terminaba diciendo el editorial- como en el resto del país, el personalismo se descompone en varios círculos, concordantes todos en el sometimiento incondicional a la jefatura única, pero rivales inrreductibles cuando es necesario proveer destinos electivos vacantes.
En la actualidad, las bancas disponibles resultan inferiores al total de aspirantes que surgen de los grupos. Al iniciarse la gestión, el interventor procuró complacer los diversos sectores, pero luego inclinó sus preferencias a uno, que obtuvo mayores posiciones.
La Intervención en Corrientes cumple su oficio de instrumento montado para asegurar el Gobierno local a los elementos personalistas. Los reproches deben interpretarse, entonces, como estallidos de círculos que no logran imponerse a las demás fracciones(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 2 y 3 de Febrero de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

La preocupación de la más alta conducción radical por la situación interna del partido en la provincia, determinó el envío de una comisión encargada de reorganizarlo, integrada por los diputados nacionales Bard, Vásquez y García Tuñón, cuya primera tarea fue la de tratar de conciliar y unificar las fracciones rivales, convocándose a una convención provincial, la que terminó eligiendo candidatos a diputados nacionales a los doctores Pedro Díaz de Vivar, Julio Guastavino y Raúl F. Arballo, dejando para después de las elecciones la reorganización partidaria(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 3 al 10 de Febrero de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

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