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Los candidatos liberales, autonomistas y antipersonalistas se aproximan

La convención liberal rupturista, por su parte, eligió a los doctores José A. Contte y Armando Meabe y al profesor Manuel A. Bermúdez. Este partido perdía en esos días al destacado dirigente de Santo Tomé, Pablo Navajas, cuyos restos fueron despedidos por el doctor Raymundo Meabe.

El partido autonomista, a su vez, eligió candidatos a diputados nacionales al doctor Juan Francisco Torrent y Carlos C. Araujo y, por renuncia de éste, fue postulado para esa candidatura Joaquín Raggio, dejándose sin cubrir el tercer lugar que, en un acuerdo con los radicales antipersonalistas, se completaría luego con el doctor Justo Díaz de Vivar.

Con esta nueva señal, se iba consolidando una tendencia a lograr una alianza entre estas dos fuerzas, que tenía antecedentes en una elección de senador nacional recaída en la persona del dirigente antipersonalista, doctor Pedro Numa Soto, merced a la activa gestión del doctor Juan Ramón Vidal, cosa que ocurrió en el año 1916.

Pero, sin embargo, la inclusión en la lista autonomista del doctor Díaz de Vivar fue denunciada como una actitud absolutamente personal, lo mismo que la conducta de los dirigentes que lo acompañaban, como el doctor Pedro Numa Soto y Alcibíades Devoto Acosta, expresándose que la masa partidaria antipersonalista repudiaba toda unión con cualquier otra fuerza política y con más razón con el autonomismo, que representaba en la provincia el más genuino “viejo régimen”, al extremo de que se hablaba de solicitar la reunión de una convención para pedirles cuenta de su actitud y solicitar su expulsión del partido.

En la Ciudad de Goya, donde el doctor Numa Soto era jefe indiscutido de esta agrupación, se pronunciaron en contra elementos ponderables como el doctor Francisco Ayala López Torres y el ex diputado, Pericles Gómez, quienes lanzaron un manifiesto invitando a sus amigos a sufragar las listas del partido liberal rupturista.

Se comentaba, además, que en muchos otros Departamentos, los afiliados de esta orientación votarían a favor de los liberales rupturistas o a los radicales personalistas.
La convención autonomista que eligió a tales candidatos fue presidida por el senador nacional, doctor Juan Ramón Vidal que, en la oportunidad, se refirió a la grave situación institucional que atravesaba el país, que censuró en forma enérgica, considerándola a todas luces intolerable.

Analizó la aguda crisis financiera que se sufría en esos momentos, agravada por el despilfarro del dinero público que hacía el Gobierno Nacional y su Intervención delegada en Corrientes, provincia que era donde menos debía sentirse la crisis ya que su industria madre, la ganadería, estaba en plena prosperidad.

Pero los despilfarros oficiales y la restricción de los créditos del Banco de la Nación importaban entregar maniatados a los ganaderos a la voracidad de las empresas extranjeras que los explotaban comprando a cualquier precio sus animales. A su juicio, el Gobierno se mostraba peligrosamente ciego, a pesar de la advertencia de los comicios llevados a cabo en las provincias de Tucumán, Córdoba y últimamente en la provincia de Buenos Aires.

Sobre esa reacción en las urnas contra la situación imperante, no la atribuía a un movimiento partidario determinado, pues no lo había en el orden nacional, pero sí a una coincidencia de voluntades en la aspiración común de poner término a ese estado de cosas. Los actos públicos en que se explayaban los oradores de este partido lo señalaban como una agrupación de avanzada para la época y lugar en que actuaba(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 12 y 16 de Febrero de 1930. Los temas tratados son, por el doctor Juan Ramón Díaz Colodrero: “El Comercio bajo los Gobiernos Autonomistas”; por Julián Silva Medina: “Organizaciones Obreras y la Acción Radical que Intenta Disolverlas”; y Rómulo Artieda sobre el “Panorama Político de la República y en Especial de Nuestra Provincia”. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Se convertía el doctor Vidal, una vez más, en el adalid de la lucha contra el personalismo nacional y en las vísperas electorales se lo encontraba en su casona de la calle San Juan, cuartel general de todas sus campañas, rodeado de dirigentes que lo secundaban y de nutridas delegaciones departamentales y afiliados de la capital.

Su partido, disciplinado como siempre, lleno de entusiasmo en su lucha contra la Intervención, soportaba estoicamente los abusos y presiones que se manifestaban para influenciar al electorado con amenazas de despojos y prisión, procedimientos que eran dirigidos exclusivamente contra su agrupación demostrando las concomitancias que los demás partidos tenían con el yrigoyenismo.

Un pedido de su partido, solicitando la presencia del Ejército para asegurar la corrección del comicio, había sido rechazada por la respectiva Junta Electoral(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 1 de Marzo de 1930. La Junta estaba integrada por los doctores Amado Sosa, Rodolfo Gómez y Juan Carlos Lubary. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Los liberales niegan concomitancia con el radicalismo. El socialismo

Las afirmaciones hechas respecto a la concomitancia del partido liberal con el oficialismo yrigoyenista, motivaron declaraciones del senador nacional de aquel partido, Evaristo Pérez Virasoro, negando tales imputaciones y recordando que su partido y el autonomista siguieron una política coalicionista hasta la renuncia del ministro Cabral (h) -durante la gestión del doctor González- que fuera luego depuesto por la Intervención.

Dicha actitud había significado la ruptura definitiva del pacto, lo cual era una aspiración perseguida desde antes por fuertes núcleos liberales, más que por razones de principios, por causas relativas al incumplimiento del acuerdo achacado a los autonomistas y, al retirar su apoyo, pidieron la Intervención Federal para una Administración que reputaron desquiciadora y ruinosa para la provincia.

Por ese motivo, coincidieron con el yrigoyenismo pero, sin acercamiento ni inteligencia alguna, manteniéndose equidistantes del oficialismo y del autonomismo, enemigos comunes, proponiéndose en esta campaña consolidar ante la opinión pública su absoluta desvinculación de toda otra agrupación del orden provincial o nacional.

Terminaba diciendo que se había pretendido dañarlos en su crédito moral, atribuyéndoseles propósitos de lograr ventajas circunstanciales pero, de acuerdo a su credo político, estaban ahora contra todos los personalismos, tanto el de Buenos Aires -extendido por toda la República- como el de la provincia.

Los socialistas proclamaron candidatos a Rafael Noiti y Pedro de la Fuente, pero sus listas no fueron oficializadas por la Justicia Electoral por haber sido presentadas fuera de término. Con posterioridad, De la Fuente hizo aclaraciones en el sentido de que no había autorizado su inclusión en la lista de ese partido.

Terminaba otro proceso preelectoral. La propaganda desenvuelta dentro de un marco de rara mesura, todos los indicios hacían presumir que la lucha sería reñida. Los excesos de presión policial denunciados, verdaderas desviaciones de tales funcionarios, obedecían a los vicios de su designación, realizada entre elementos situacionistas que antes que nada eran caudillos, cuya influencia sin embargo era relativa, aún mediando amenazas, pues el paisano correntino no temía a la policía cuando se trataba de ejercitar sus derechos fundamentales(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 1 y 2 de Marzo de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

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