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Se piensa en llamar a elecciones gubernativas

En el orden provincial, comenzó a circular la versión de que el interventor procedería a llamar a elecciones de gobernador en un plazo breve, habida cuenta del éxito electoral logrado en la elección de diputados nacionales por el radicalismo y, esta posibilidad, comenzaba a ser motivo de análisis por parte de las fuerzas actuantes.

El liberalismo se manifestaba equidistante de radicales y autonomistas, pretendiendo constituirse en uno de los polos de un bipartidismo, del que suponía necesariamente habría de ser eliminado el autonomismo y, el otro polo, obviamente, estaría conformado por el radicalismo, cuya reorganización comenzó a realizarse en forma activa. Pero estas premisas requerían de la efectiva aplicación de la ley nacional de elecciones, en abierta violación de la Constitución Provincial, estableciendo un sistema de mayoría y minoría en lugar de la proporcionalidad de vigencia constitucional, como ya lo había previsto el decreto de Intervención.

Contribuyó a dar fuerza a esa presunción, la inesperada visita del edecán presidencial, mayor Gregorio Pomar, quien conferenció largamente con el interventor para interiorizarse de la situación correntina y evaluar aquella posibilidad, regresando a la Ciudad de Buenos Aires a los pocos días.

Ya los partidos tradicionales, tan pronto terminaron los comicios, habían advertido esa posibilidad y el partido autonomista resolvió intensificar su propaganda electoral designando a ese efecto una comisión, mientras el partido liberal enviaba comunicaciones a los comités para que se aprestaran a la labor electoral, resolviendo además hacer entrega de una nota al interventor federal pidiendo que se definiera la situación y, en caso afirmativo, que se determinara la fecha de las elecciones.

Haciéndose eco de tales inquietudes y seguramente aspirando a completar exitosamente su obra de “regeneración” en la provincia, el interventor se trasladó a la Ciudad de Buenos Aires donde mantuvo varias entrevistas con el ministro del Interior, Elpidio González y, finalmente, pudo ser recibido por el propio presidente de la Nación, cambiando ideas respecto a la posibilidad de la convocatoria para elegir gobernador de la provincia, ya que se estaba logrando ordenar la Administración en sus distintos órdenes(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 20 de Marzo de 1930. La comisión autonomista estuvo integrada por el doctor Diomedes C. Rojas, Ramón M. Gómez y Eugenio Laffont, actuando como secretarios los doctores Julio Solano, Oscar M. de Llano y Juan P. Danuzzo Amadey; diarios “La Prensa”, ediciones del 21, 25 y 28 de Marzo de 1930; y “La Razón”, (Buenos Aires), ediciones del 6, 12 y 23 de Mayo de 1930; y 4 de Junio de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El largo tiempo empleado por el interventor en estas gestiones, además de permitirle visitar a sus familiares en La Plata, se debía también a su actitud irresoluta en la definición del tema, especialmente frente a las fuertes presiones del ministro de Agricultura, doctor Juan B. Fleitas, quien opinaba que las elecciones debían postergarse, contrapuestas a las del doctor Héctor Lomónaco, partidario categórico de la necesidad inmediata de convocatoria a elecciones para aprovechar el ambiente triunfalista del radicalismo en la población correntina y para prevenir las disensiones internas que habían empezado a producirse entre sus amigos, particularmente en la capital y departamento de Mercedes.

Precisamente en este último distrito existía una fuerte puja entre “lomonaquistas” y “tressenistas”, donde mutuamente se injuriaban en forma sangrienta y se cruzaban los adjetivos más fuertes. Expresión del desencuentro radical son también las quejas de los amigos del diputado, doctor Arballo, lo mismo que los del doctor Lomónaco, manifestando su disconformidad por la poco cordial acogida que han tenido de las autoridades de la Intervención Federal(2).

(2) “Norte” - Semanario de Corrientes, ediciones del 20 y 27 de Abril de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

De verdadero “pugilismo político” se calificaba a las diferencias entre los diarios “Los Principios” y “El Pueblo”, ambos de orientación liberal.

Por esos días perdía el partido liberal dos figuras destacadas: la de Juan J. Ortiz, que había sido diputado por dos períodos en la Cámara provincial, secretario de Policía en el Gobierno del doctor Juan Esteban Martínez, concejal del municipio goyano por varios períodos, presidente del Colegio de Escribanos y convencional de su partido, y desempeñado diversas funciones en el ámbito administrativo; también fallecía Emilio Odena, importante comerciante e industrial afiliado a esa agrupación, en cuyo nombre lo despidieron los doctores Raymundo Meabe, Juan J. Ortiz (h) y Justo Alvarez Hayes (h)(3). Y por otra parte, se acogía a los beneficios jubilatorios, el doctor José Eudoro Robert, tras desempeñarse unos meses como camarista reintegrado por la Intervención Federal.

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 13 de Marzo y 12 de Abril de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Actividad de la Intervención en pro del radicalismo

La actividad de la Intervención en miras a afirmar el ideario radical en la provincia, se nutría de actitudes que generaban la crítica generalizada. Se formularon graves imputaciones contra el secretario de la Intervención, José Ferro, que sustituyó provisoriamente al presidente del Consejo de Educación -ausente en Buenos Aires- acusándolo de ejercer actos vergonzosos de extorsión política en el gremio del magisterio, imponiendo la afiliación radical obligatoria, bajo pena de separación de los cargos.

El diario “El Día”, liberal rupturista, continuaba la censura contra los funcionarios de la Intervención, a la que se atribuía el propósito de “radicalizar” a toda la Administración Provincial, formulando cargos concretos contra las autoridades docentes, acusándolas de inspirarse en bajos intereses políticos; y, ante reclamos similares de la Asociación de Maestros, el interventor interino -Alfredo N. Morrone- expresaba que las resoluciones tomadas eran meramente temporarias, hasta tanto las autoridades realizaran un estudio detallado sobre la integración o revisión de los cuadros docentes(4)

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 3, 4, 7, 16 y 25 de Abril de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Según revelaciones hechas públicas por el vicepresidente de la Asociación de Maestros, el interventor habría manifestado -ante una comisión de esa entidad- que el Gobierno de la Intervención “era un Gobierno de hecho y que por lo tanto estaba por sobre la Constitución y las leyes de la provincia, las que podía desconocer y derogar”.

Los diarios, en general, criticaron estas declaraciones, más criticables si se tiene en cuenta que ellas eran hechas por un letrado y ex magistrado jubilado.

El F. C. Económico, motivo de tantas denuncias en la anterior gestión, fue intervenido al asumir las nuevas autoridades, pero pocos meses después los funcionarios, contador y tesorero, venidos de Buenos Aires para cumplir el objetivo de una amplia investigación, eran suspendidos por decreto del interventor federal(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 18 de Abril de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El movimiento administrativo publicado por la Intervención se reducea muchas resoluciones de cesantías, aceptaciones de renuncias y nombramientos consecutivos en toda la provincia(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 8 de Mayo de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Otro hecho que conmovió a la opinión pública de la provincia fue el asalto y empastelamiento de la imprenta que editaba el diario “El Independiente”, de la Ciudad de Mercedes, hecho del que no se recordaba haberse producido en la provincia por lo menos desde medio siglo atrás, que además de atentar contra la libertad de prensa y significar un agravio a la cultura argentina, era doblemente grave si tiene en cuenta de que ese diario actuaba como opositor a la situación imperante en la provincia con la Intervención Federal(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 30 de Abril de 1930 y “Norte” -Semanario de Corrientes, edición del 3 de Mayo de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Se enrarece la situación nacional

Con el título de “El Fatídico Año 30”, analizan Sabsay y Etchepareborda los prolegómenos del movimiento que en Septiembre de ese año va a deponer a Hipólito Yrigoyen. Dicen estos autores que “el 4 de Abril de 1930, el partido Demócrata de Córdoba denunciaba la violación de urnas en la última elección provincial, depositadas en el recinto legislativo.
También en Santa Rosa (Córdoba), una manifestación de protesta terminó en tumulto, dejando un saldo de seis muertos y once heridos. Iniciadas las sesiones preparatorias en Diputados, el oficialismo impugna los diplomas de las minorías de Mendoza y San Juan y de un electo de Buenos Aires.
Estos debates políticos ocupan en la práctica todo el período legislativo de 1930. La discusión dura casi hasta el filo del movimiento sedicioso y al finalizar Agosto, recién el Poder Ejecutivo puede convocar a sesiones ordinarias.
La inoperancia legislativa y el rechazo de los diplomas impugnados, provocan la reacción de la oposición que aprovecha la inmejorable oportunidad que se le brinda de azuzar a la opinión pública La violación de las urnas y secuestro de fiscales producido en Córdoba, es otro factor que se une a los apuntados, para desprestigiar del todo al radicalismo”.

A esto se une otra causal de descontento y severa crítica contra la acción presidencial por la conmutación de la pena de reclusión perpetua que cumplía Simón Radowitzky, el matador del Jefe de Policía, coronel Ramón L. Falcón, por la de destierro que, reclamada por las organizaciones obreras, socavó sin embargo, en las Fuerzas Armadas, el prestigio presidencial(8).

(8) Fernando L. Sabsay y Roberto Etchepareborda. “El Estado Liberal Democrático”, p. 323. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El partido autonomista y el socialista independiente, ambos de Corrientes, promovieron sendas impugnaciones a los diplomas de todos los electos en la provincia para ocupar las bancas de diputados nacionales.

El primero de estos partidos resolvió -teniendo en consideración los innumerables casos precisos recibidos de toda la provincia sobre la descarada presión de parte de las autoridades de la Intervención en las elecciones pasadas, que impedían la libertad de los votantes para ejercer el derecho del voto y muchas otras infracciones que eran causa de nulidad del referido acto- dirigirse a la Cámara de Diputados de la Nación pidiendo la nulidad del acto electoral y el rechazo de los diplomas de los electos, designándose una comisión redactora para preparar el escrito.

El extenso documento preparado por la comisión en que reclamaba la invalidez del acto eleccionario, se basaba en que en innumerables oportunidades anteriores a las elecciones y durante la realización de éstas, el oficialismo cometió toda clase de hechos que evidenciaban coacción, venalidad, intimidación y prepotencia de todas las maneras posibles.

El documento socialista fue suscripto por Eduardo A. Goitia y estaba dirigido contra el electo, doctor Julio Guastavino (U.C.R.), impugnando sus calidades personales.

Ambos documentos tuvieron entrada a la Comisión de Poderes de la Cámara, pero tuvieron poca suerte, ya que no llegaron a ser tratados en el recinto. El de los autonomistas, por haber sido presentado fuera de término y, el de los socialistas, porque el doctor González Iramain -apoderado de aquella agrupación- negó que el recurrente, señor Goitia, estuviera investido de la representación del socialismo independiente de la provincia de Corrientes.

La situación cada vez más tensa que vivía la República acicateaba el accionar de los políticos en miras a tomar posiciones frente a los cambios que se insinuaban y, pese a no haber en lo inmediato ningún proceso electoral, salvo en Mendoza y San Juan que habían sido convocada para el 7 de Septiembre, y Corrientes, aún sin definición sobre la fecha probable de elección del gobernador y vicegobernador.

Los partidos de Corrientes no resultaban ajenos a ese accionar y también realizaban los esfuerzos necesarios para reorganizarse o imprimir la necesaria actividad al accionar proselitista. En el Congreso de la Nación se centraba la actividad de las fuerzas de la derecha, a las que adhería el partido autonomista, pero no así el liberalismo, que permanecía independiente del bloque legislativo y de toda combinación partidista o electoral, con los que fueron sus tradicionales aliados, tanto en el orden nacional como en el provincial.

Al hacer llegar la adhesión del autonomismo al bloque de la derecha, Juan Ramón Vidal expresaba que “en ningún momento como el presente puede encontrarse tanto auspicio para el propósito de unirse los partidos y, en tal sentido, el autonomista se encuentra estrechamente solidarizado, con mayor razón cuando en Corrientes hemos sufrido en carne propia todas las más desembozadas maniobras con que el oficialismo llega a adulterar el resultado del sufragio como único medio para eliminar adversarios de prestigio popular.
Las violaciones a la ley electoral realizadas por el personalismo, al amparo de la Intervención Federal, dan la plena prueba de la imperiosa necesidad que existe en el país de realizar un movimiento como el que se inicia desde el bloque de la derecha...”; “creemos firmemente que el país no puede consentir por más tiempo la posibilidad de que se repitan las hechos con que se ha avergonzado en las últimas elecciones a la cultura cívica de nuestra democracia y que el camino elegido es el más directo para llegar a la conciencia del pueblo y restituir a los electores los sentimientos éticos que se tiende a hacer desaparecer desde el Gobierno...”.

Vidal no era ajeno a las nerviosas conversaciones que se iban llevando adelante sobre la posibilidad de un movimiento cívico-militar que cambiara el estado de cosas que agobiaba al país.

Y no dejan de ser significativas, entonces, sus palabras con motivo de la creación de un comité de la juventud autonomista de la Ciudad de Buenos Aires, cuando se refiere “al avasallamiento de la autonomía provincial y la sumisión de tantos hombres a la voluntad de uno solo, por lo que la actitud de la juventud que se reorganiza para la lucha implicaba un verdadero despertar ... compenetrada de los deberes del momento ... de afirmar los postulados esenciales de la democracia ... invadida en todas las esferas por la contaminación del incondicionalismo, que también por todas partes inicia el proceso final de su existencia” y, al expresarles que la Junta de Gobierno había autorizado la constitución de dicho comité, “les auguraba de que llegaran a ver realizados sus patrióticos anhelos, porque es una necesidad nacional ... volver a la normalidad sostenida por las leyes y nuestra Carta Fundamental(9).

(9) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 21 y 28 de Mayo de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- El escepticismo político

Los diarios, si bien anuncian la reorganización de los partidos, se manifiestan escépticos sobre su futuro y recalcan que tales propósitos reorganizativos por parte del radicalismo personalista y antipersonalista, como así los de la derecha, llámense conservadores, provincialistas u otros nombres, al formar como aspiran un partido nacional, no hacen sino reorganizar sus actuales estructuras, y que al hablar de reorganizaciones es evidente que las denominaciones partidarias más destacadas no traducen ninguna existencia real en el escenario del civismo, considerando que lo urgente es fundar y organizar los partidos que el país necesita y reclama desde 1912, previa disolución de los actuales, por no responder a las exigencias ni tener el caudal de ideas políticas, sociales y económicas que todo partido organizador de la disciplina cívica debe tener(10), mientras que la presidencia de la República, a la que menciona como “el unicato”, se convierte en un centro al que convergen los gobernadores y políticos del Interior para someter al arbitraje del Primer Magistrado las disidencias y pleitos que los dividen(11), sin lograr la más de las veces una decisión conveniente.

(10) Diario “La Razón”, (Buenos Aires), edición del 23 de Mayo de 1930 y “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 13 de Mayo de 1930.
(11) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 21 de Mayo de 1930.
// Todo citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Dentro de ese marcado escepticismo, aparecen en el escenario político nacional nuevas fuerzas que, desprendidas en su mayoría del conservadorismo, simpatizaban con las corrientes de ideas que se imponían en ese momento en la Italia fascista y en la España de Primo de Rivera y proliferaban en Francia a través de “L’Action Française”.

Estos grupos sostenían la necesidad de volver, para superar la crisis institucional, a las tradiciones nacionales, alegando que el caos público reinante era consecuencia del quiebre de la democracia y postulaban la sustitución del legislativo por el sistema corporativo, derogando la ley electoral vigente por los excesos de la democracia inorgánica -dicen Sabsay y Etchepareborda(12)- y encontrarán en muchas provincias sus seguidores, agregamos.

(12) Fernando L. Sabsay y Roberto Etchepareborda. “El Estado Liberal Democrático”, p. 314. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Un correntino en la Gobernación del Chaco

La posibilidad de elecciones más o menos inmediatas en la provincia debió ser un factor decisivo para designar gobernador del Chaco, al correntino doctor Ricardo Andreau, ya que era sabido el importante caudal de votos que desde ese territorio podía traerse o impedirse que se traiga si eran opositores, de muchos comprovincianos que se trasladaban para los trabajos de “la cosecha” y que a veces no regresaban.

Pero el doctor Andreau muy pronto se puso de pica con el ministro del Interior creando una situación de tirantez que culminó con su renuncia(13). La causa invocada fue la exigencia de aquel Ministerio de restablecer la autonomía de la localidad de Saenz Peña, Intervenida por el doctor Andreau, a lo que éste se oponía.

(13) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 1 de Mayo de 1930 y “La Razón”, (Buenos Aires), edición del 8 de Junio de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Se reclama la reorganización liberal

Y en el partido liberal, los jóvenes impulsaban con insistencia la necesaria reorganización, especialmente de su Junta Ejecutiva, que se hallaba prácticamente acéfala por renuncia de muchos de sus miembros que adoptaron tal actitud respondiendo precisamente a aquel anhelo, y también reclamaban la proclamación de la fórmula gubernativa que habría de sostener la agrupación, considerando que su partido era la única fuerza de arraigo popular, ya que la Intervención Nacional por ellos reclamada en su postura de oposición al Gobierno “vidalano” (sic) no había venido sino a reemplazar “al antiguo Gobierno mazorquero de desaciertos y desmanes”, no diferenciándose del derrocado más que por las personas que ahora lo usufructuaban(14).

(14) “Norte” - Semanario de Corrientes, edición del 1 de Junio de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Perdía el liberalismo en ese tiempo a dos de sus caracterizados dirigentes: José Rafael Miranda Gallino, a quien despidieron en el acto del sepelio el doctor Francisco F. Contte -por el comité de la capital- y Roberto Gigliani, por el comité de la juventud.

En Goya fallecía el doctor Benigno Martínez, sobrino de los guerreros del Paraguay, Vicente y Plácido Martínez y del doctor Juan Esteban Martínez, dos veces gobernador de la provincia.

Sus restos fueron despedidos por Indalecio Lafuente y Juan P. Thomas Bard, por los centros liberales de Goya, y los doctores Fernando Valenzuela y Ulises Alvarez Hayes, y el señor Asdrúbal Cordova, por la Junta Ejecutiva, el comité de la juventud y el comité departamental de Santa Lucía.

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