El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Los sucesos en la provincia en la Intervención Gómez

El interventor Carlos F. Gómez puso en vigencia el último Presupuesto Provincial que rigió antes de la llegada de la Intervención yrigoyenista, determinándose en el decreto respectivo el alcance que debía tener una Intervención Federal, circunscribiéndose en lo administrativo a la atención de las necesidades normales de la vida local dentro de las leyes de la provincia, por lo que se entendía que el ex interventor Míguez no pudo ni debió confeccionar un Presupuesto especial, razón por la que se determinó su anulación.

Continuó completando el cuadro de funcionarios de la magistratura. También se ordenó una investigación amplia sobre los viáticos indebidamente percibidos por el ex interventor y sus colaboradores y los subsidios entregados a los diarios oficialistas “La Epoca” y “La Calle” y ordenó pasar a la Justicia del Crimen actuaciones sobre una defraudación en el F. C. Económico(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 1, 5, 6 y 7 de Octubre de1930. Fueron designados, además de los ya mencionados, los doctores Julio Vanasco y Pedro Amadey (radicales antipersonalistas), en el Superior Tribunal; juez en lo Civil, el doctor José A. Chapo (liberal); Agentes Fiscales, los doctores Pedro G. de la Fuente (h) (autonomista) y Alberto Balbastro (h) (liberal); Defensor de Menores, el doctor Rodolfo Márquez (autonomista). En Goya fue nombrado juez en lo Civil, el doctor Francisco Ayala López Torres (radical antipersonalista); fiscal, el doctor Emilio A. Córdoba (liberal); y Defensor de Menores, el doctor Julio C. Avendaño (radical antipersonalista). Se designaron también autoridades en el Consejo Superior de Educación: presidente, Dalmiro L. Videla; secretario, Pedro Telmo Grabre (radical antipersonalista); vocales: Adolfo N. Mohando y Tomás Castillo Odena (liberales), Ramón A. Beltrán y Fernando Agrelo (autonomistas). Como jefe de Archivo, Robustiano Vera; jefe de Mesa de Entradas, José Ramón Hidalgo; contador, Laureano Ortiz; tesorero, Vicente Iturriaga; y jefe de Estadísticas, Ciriaco Brest. Se integró también la Dirección de Salubridad de la provincia con los doctores Diocles Gómez y Juan R. Díaz Colodrero (autonomistas); Clemente Benítez (radical antipersonalista); y Wenceslao Cabral y Adolfo Ageret (liberales). // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Pese a que en la distribución de los cargos a los partidos que apoyaban el proceso insurgente, la Intervención procedía con gran equilibrio, el diario “El Día”, refiriéndose al personal designado en el Departamento de San Miguel, reclamaba que no se había tenido mayormente en cuenta a los afiliados liberales, lo que motivó una respuesta del titular del Gobierno, dando cifras que mostraban la equidad con que se había procedido.

Esto motivó una fuerte crítica del diario “La Prensa”, al señalar que la designación de funcionarios en la Intervención correntina venía siendo preocupación entre los partidos políticos:

La lucha entablada desde tiempo atrás entre las agrupaciones de más fuerza electoral, se había concentrado en la distribución de los cargos, y una de las causas primeras de la separación de los partidos que habían pactado un acuerdo fue la ‘injusticia’ con que procedía la Administración anterior (del doctor Benjamín S. González).
Denunciada de favorecer en primer término a los autonomistas, perdió el apoyo del partido liberal, se vio acusada ante los poderes federales y sufrió las consecuencias de una Intervención enviada por decreto y favorecida en todo tiempo por sus anteriores asociados”.

El editorial seguía criticando el reparto sobre bases político-partidarias, aunque rescataba que el poder interventor lo había hecho para mejorar el ambiente provincial, rechazando sin embargo ese “usufructo” por los grupos de actuación electoral(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 5 y 8 de Diciembre de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Ante el anuncio de la posible reforma constitucional, el Colegio de Abogados resolvió conformar una comisión encargada de estudiar y aconsejar las modificaciones que se consideraran convenientes. La integración de esta comisión, con abogados de los partidos políticos más encontrados, era una demostración de que en Corrientes las diferencias no eran tan profundas como en otras partes del país(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 16 de Diciembre de 1930. Integraban la comisión los doctores Leopoldo Sosa, Adolfo Contte, Mariano Gómez, Justo Alvarez Hayes (liberales); Blas Benjamín de la Vega, Héctor Lomónaco y Raúl F. Arballo (radicales yrigoyenistas); Diomedes C. Rojas y Antonio M. Ruiz (autonomistas); J. Bernardino Acosta y Carlos J. Benítez (radicales antipersonalistas). // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- Actitud de los partidos locales

Los partidos locales, mientras tanto, continuaban con su actividad teniendo en mira los próximos comicios, cuya fecha y modalidades aún no habían sido definidos en forma definitiva. El partido liberal, a poco más de un mes, realizaba el primer acto político en la Ia provincia, teniendo como escenario la Ciudad de Mercedes, lanzándole allí la candidatura a gobernador del doctor Leopoldo Sosa, haciendo uso de la palabra, en la oportunidad, José Marcos Carioni, director de “La Razón”, de Mercedes; el doctor Justo Alvarez Hayes (h), por la juventud; el doctor Mariano Gómez, director del diario “El Día”; y el doctor Juan J. Ortiz, por la junta ejecutiva del partido.

Los oradores coincidieron en repudiar enérgicamente el pacto con los autonomistas, expidiéndose en general contra todo tipo de alianzas y coincidencias o concordia con otros partidos en el orden nacional, sin anhelar los laureles de la sublevación triunfante, porque “ellos se consideraban revolucionarios” -al decir del doctor Ricardo Harvey- en el orden de las ideas. Ratificaron su decisión de concurrir solos a los comicios, expresándose que la resistencia era a sellar alianzas con partidos antidemocráticos sometidos a la dirección omnímoda y personal de un hombre.

Pocos días después se reunió la convención general en el Teatro Vera de la Ciudad de Corrientes, estando integrada la mesa directiva por el doctor Raymundo Meabe, como presidente; el doctor José Brouchou y Antonio Carcaño, como vicepresidentes; secretarios, los doctores Mariano Gómez y Juan J. Ortiz.

La convención resolvió no adherirse a la Federación Nacional Democrática, expresando que la aspiración de los liberales de Corrientes era la formación de un gran partido nacional, en lo que se coincidía con las declaraciones del presidente de facto del 1 de Octubre. En esa oportunidad, el representante de la juventud, Isidro Odena, refiriéndose a manifestaciones del jefe autonomista, doctor Juan Ramón Vidal sobre la necesidad de constituir un partido o una fuerza nacional, expresó que la juventud no deseaba incorporarse a esa tendencia.

En el tema de la candidatura a gobernador de la provincia, muchos asambleistas consideraron que era prematuro proclamarla, sobre todo teniendo en cuenta de que no se había señalado fecha de comicios pero, sin embargo, fueron consagrados candidatos los doctores Leopoldo Sosa y F. Benigno Martínez(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 13 de Octubre y 5 y 7 de Noviembre de 1930. Se eligió el comité ejecutivo que, a partir de ahora, estaba presidido por el doctor Leopoldo Sosa, siendo vocales los doctores F. Benigno Martínez, Adolfo Contte, Justo Alvarez Hayes, Erasmo Martínez, Mariano Gómez, Ernesto R. Meabe, José A. Contte, José Eudoro Robert, Evaristo Pérez Virasoro, Justo Alvarez Hayes (h), Gervasio Z. Siris, Raymundo Meabe, José Brouchou y Eliseo A. Paiva. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

En un manifiesto aprobado por la convención se hacía un análisis de su pasado de lucha contra los Gobiernos prepotentes y señalaba el ejemplo de las figuras de Mitre, los Torrent, Martínez, Virasoro, Mantilla, Gómez y tantos otros, recordando haber adherido al acuerdo Mitre - Roca y haberlo practicado en Corrientes con abnegación y lealtad. Que había celebrado la caída del Gobierno el 6 de Septiembre, por su ineptitud e inmoralidad comprobada, y había aceptado la política del Gobierno insurrecto, pero no creía posible cumplir su programa con un conglomerado de agrupaciones distantes entre sí y hasta ayer adversarias, sin convicciones comunes, dispuestas algunas de ellas a unirse para subsistir. Seguía diciendo que el partido liberal no podría coexistir con agrupaciones que no practicaran su credo esencial, gobernadas por métodos más o menos disimulados de un mismo carácter personalista y de individualidades que al amparo de alianzas o federaciones destacaban figuras anacrónicas y trataban de imponer sistemas caducos, sin más títulos que haber sido perseguidos por el personalismo depuesto.

Afirmaba que el movimiento insurreccional tuvo por finalidad destruir una escuela o sistema político corrompido y que los personalismos de Mendoza, de San Juan y de Corrientes habían practicado en gran escala y descaradamente cuando estuvieron en el Gobierno los métodos inmorales repudiados en la hora actual y que el hecho de ser opositores al yrigoyenismo no bastaba para regenerarlas ante la conciencia nacional que los había procesado y condenado, y que esos personalismos se habían adherido a la Federación Nacional Democrática, desvirtuándose por ese solo hecho, los propósitos buscados.

Por estas razones, resolvió no aceptar la invitación para ingresar a la Federación, haciendo pública su voluntad de confundirse con todos los elementos afínes de la República en un solo y poderoso partido nacional que se disponga a hacer prácticos los fines de la rebelión, cuyo programa coincidiera con los principios doctrinarios del partido liberal.

Decía también que la fórmula elegida en la convención sería indeclinable y los electores tendrían el mandato imperativo de votarlos en el Colegio Electoral, y que en ningún caso para consagrar su fórmula podría el partido contraer pactos o compromisos de reparto de posiciones y, para el supuesto de que fuera necesario votar en todo o en parte, debería contarse con los 2/3 de la convención.

Sin duda una declaración rigurosa que, por las dudas, dejaba una ventana abierta.

El sector juvenil, representado por el doctor Justo Alvarez Hayes (h), señaló las profundas divergencias ideológicas con las fuerzas componentes de la Federación y reiteró duramente su censura al partido autonomista local(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 6 de Noviembre de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Por su lado, el liberalismo “pactista”, por intermedio de Arturo Achinelli y Manuel Díaz Colodrero, se entrevistaba con el interventor, solicitando el reconocimiento de su personería, manifestando contar con más de 5.000 votos en la provincia y pedían que el Gobierno les diera algunas posiciones públicas, especialmente en la policía. Se les dio las seguridades de que sería estudiada la situación planteada, manifestando el funcionario su satisfacción por la visita(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 16 de Octubre de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El autonomismo, ex aliado del liberalismo hasta 1927, también inició su actividad designando comisiones de trabajo y propaganda con miras a las próximas luchas electorales y, reunida la junta de gobierno, resolvió su adhesión a la Federación Nacional Democrática. No podía ser de otra manera, teniendo en cuenta la actividad desplegada por Vidal para lograr la conformación de esta alianza.

En declaraciones formuladas, el ex senador Vidal expresaba su posición de lucha contra los personalismos, tanto en su labor en el Senado de la Nación, como antes y después del 6 de Septiembre. Respecto a la posición del partido, informó que la junta de gobierno resolvió adherir a la Federación, respondiendo a compromisos contraidos antes del 6 de Septiembre y ratificados luego del movimiento rebelde, en la convicción de no poder avanzarse más en la formación de un partido nuevo.

En su opinión personal, creía que mejor sería la organización de una fuerza nacional nueva que -borrando el pasado- se inspirara en propósitos renovadores y consideraba que sería defraudar la expectativa nacional con el solo conformar una alianza transitoria. Lamentablemente, esa aspiración fue imposible de concretar y entonces se organizó la Federación, para salir de las dificultades del momento y en la convicción de que ello era el primer paso para fundar un partido nacional que tuviera por finalidad realizar desde el Gobierno la obra de la insurrección.

Seguía luego formulando algunas consideraciones respecto de la fuerza nacional y la necesidad de que para ello colaboraran los grandes partidos, tales como el Conservador de Buenos Aires, Demócrata de Córdoba, Liberal de San Luis, Unión Provincial de Salta y otros y, con relación al proceso electoral provincial, expresaba que tanto en la provincia como en la nación, el autonomismo era partidario de las grandes soluciones y de concordia y que estaba dispuesto a propiciarlas poniéndose en contacto con los dirigentes de todos los partidos que en la provincia estuviesen dispuestos a combatir al personalismo; que esta era la única forma de asegurar para Corrientes un Gobierno eficiente lo que así imponía el momento político.

Y con relación a la probable proclamación de la fórmula gubernativa del partido liberal en la convención que en esos momentos se desarrollaba, expresó que ello podía llegar a ser un inconveniente para llegar a una solución de concordia que el partido autonomista estaba dispuesto a realizar(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 4 de Noviembre de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Al mismo tiempo que se producían estas declaraciones, visitaba la provincia el ex diputado nacional socialista independiente, doctor Augusto Bunge, con el propósito de explicar la acción realizada por la Federación. En la ciudad capital fue recibido por los altos dirigentes del autonomismo, antipersonalistas, socialistas y liberales “pactistas” y en el Teatro Vera desarrolló una interesante conferencia sobre la insurrección septembrina y los móviles de la Federación.

En oportunidad de su estadía, el doctor Bunge visitó a los dirigentes liberales “rupturistas” quienes le ratificaron su opinión contraria a la adhesión a la Federación, propiciando la formación de un gran partido nacional(8).

(8) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 19, 20 y 21 de Octubre de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- El autonomismo intensifica su accionar

El accionar autonomista era intenso, convocándose a convención general, formando nuevas comisiones para los trabajos electorales, resolviendo adherir al homenaje a Antonio Santamarina en Buenos Aires y dirigiéndose en nota al interventor para aplaudir su accionar contra el abigeato. Por su parte, el influyente comité de la capital eligió a sus autoridades que fueron presididas por el creciente caudillo, Elías Abad(9).

(9) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 9, 12, 24 y 26 de Octubre de 1930. Fueron designados representantes para el homenaje a Santamarina, el doctor Vidal, el doctor Felipe C. Solari y el doctor Benjamín Solano González. La comisión de acción electoral estuvo formada por los doctores Antonio M. Ruiz y Diomedes C. Rojas, y los señores Ramón M. Gómez, Carlos Laffont y Elías Abad. Secretarios, los doctores Juan P. Danuzzo Amadey, Julio Solano y Oscar M. de Llano. El comité de la capital se integró con la presidencia de Elías Abad; la vicepresidencia de los doctores Mariano Llano y Antonio Peluffo; y la secretaría del doctor Juan P. Danuzzo Amadey, y los señores Rodolfo Fernández y Sabino Acosta Monzón; tesorero, Silvio Velazco y protesorero, Dardo Solari, además de veinte vocales. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Finalmente, se reunió la convención, designándose presidente de la misma al convencional por Mercedes, Pedro Resoagli. Se analizó extensamente la situación política nacional y provincial y se eligió candidatos a electores de gobernador y vicegobernador, aunque no se proclamó fórmula alguna para facilitar cualquier solución institucional en el Colegio Electoral.

Se aprobó un extenso programa-plataforma electoral, en el que se incluían temas de avanzada para la época, como el de establecer el voto femenino y el acceso de la mujer a las funciones públicas compatibles con su sexo; la jornada laboral de 8 horas; supresión del trabajo nocturno; derecho de asociación gremial; reconocimiento legal de los sindicatos; pensiones a la vejez e invalidez; etc. y se ratificó la adhesión a la Federación Nacional Democrática ya realizada por decisión de la junta de gobierno(10).

(10) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 22 y 26 de Diciembre de 1930. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Se designó asimismo a los delegados que concurrirían a la convención de la Federación a llevarse a cabo el próximo mes de Enero.

- Los radicalismos

Los dos radicalismos tampoco permanecían inactivos, aunque actuando de manera distinta. El antipersonalismo, continuando sus tareas de reorganización en toda la provincia, de acuerdo con las directivas nacionales, mientras que el personalismo, llamado a silencio por la caída del Gobierno de Hipólito Yrigoyen, se mostraba activo y a poco más de un mes del movimiento rebelde apareció nuevamente el diario “El Pueblo” -de su tendencia- y se reunieron en el Círculo Italiano de Corrientes unas 150 personas a los fines de encarar la organización del partido.

La reunión fue presidida por el doctor Julio Acosta y se integró una comisión encargada de llevar adelante los propósitos partidarios, que inició sus gestiones resolviendo publicar un manifiesto y efectuar conferencias públicas en toda la provincia y arbitrar recursos para los gastos que se originaran.

Una moción de unirse y trabajar juntos con los antipersonalistas, para organizar un único partido radical, fue enérgicamente combatida por el doctor Miguel Andreau. Mientras tanto, el comité nacional reunido en Buenos Alies resolvía la terminación de los mandatos de las actuales autoridades y la reorganización inmediata de la Unión Cívica Radical(11).

(11) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 9 y 27 de Octubre y 9 y 10 de Noviembre de 1930. La comisión estaba integrada por: Moisés Orué, Manuel Delfino, doctor José Bianchetti, Nicolás Belcastro, doctor Julio Acosta, Emilio Díaz, doctor César Fedullo, doctor Guillermo A. Rojas, Mario Rey, Juan B. Gómez y Juan de Elcoro. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Por su parte, el interventor daba garantías al doctor Lomónaco, que las había solicitado desde Paso de los Libres, sobre interferencias policiales al derecho de reunión.

Juan V. Orona dice que los yrigoyenistas venían cerrando filas con encomiable disciplina partidaria y evidente espíritu de lucha. No los había tragado la tierra, sólo habían sido desalojados del Gobierno y procesados unos cuantos. En la provincia de Buenos Aires, a un mes del golpe de Septiembre, lleváronse a cabo no pocos actos públicos y también clandestinos y hasta manifestaciones callejeras, a pesar del estado de sitio. Pudo así realizarse en la Ciudad de Rosario la reunión del 8 de Noviembre, patrocinada por la juventud radical de todo el país con la idea de arribar a una “reorganización general asentada sobre bases firmes e inspirada, como debía inspirarse toda la política radical, en un sentido renovador que le permitiera ajustarse a las necesidades cambiantes de la realidad social argentina”.

Terminó la reunión formulándose votos para que se movilizara el radicalismo en todos los distritos y se eligieran a la brevedad los convencionales nacionales a fin de redactar el programa y el plan de acción partidario(12).

(12) Juan V. Orona. “La Revolución del 6 de Septiembre” (1966), pp. 123 - 124. Ed. López, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Pero, junto a esta actividad política a la luz del día, el radicalismo volvía a sus ancestrales tendencias conspirativas. Dice Ernesto Palacio, que los grupos políticos en el afán de disputarse los votos que suponían vacantes del radicalismo, se instituyeron en campeones de la democracia y pidieron a voz en cuello la realización de elecciones. El radicalismo perseguido recurría a la conspiración.

En Diciembre de 1930 se reprimió en Córdoba un levantamiento de suboficiales y, dos meses después, en la Ciudad de Buenos Aires, se descubrió un nuevo conato bajo la jefatura del general Severo Toranzo. Y Christensen completa el pensamiento diciendo que el derrocamiento y prisión de Yrigoyen le habían dado al anciano caudillo el aura de mártir y la simpatía popular que recibe el vencido. Por ello, la ineficiencia demostrada por el radicalismo en el Gobierno no fue suficiente para enfriar el apoyo, sentimental más que racional, que le otorgaba el pueblo.

Y lo veremos muy pronto, arruinando el proyecto elaborado por el ministro del Interior, cuya expresión más elocuente fue el fracaso de las elecciones del 5 de Abril en la provincia de Buenos Aires(13).

(13) Ernesto Palacio. “Historia de la Argentina” (1954), p. 624. Ediciones Alpe, Buenos Aires; y Juan Carlos Christensen. “Historia Argentina sin Mitos” (1990), p. 592. Ed. Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires.

Información adicional