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Asume la presidencia de la nación, el general Justo

La elección del gobernador seguía conmoviendo al pueblo correntino, en distintas formas, mientras en la nación asumía como presidente el general Agustín Pedro Justo. El 20 de Febrero, al hacerle entrega de los atributos del mando, el presidente de facto saliente, general José Félix Uriburu expresaba:

Si no estuvieseis ya honrosamente vinculado a los honorables acontecimientos que tienen en este acto su epílogo venturoso, el solo hecho de que la voluntad nacional os haya señalado para regir los destinos de la República en esta nueva etapa de su vida institucional, incorporaría vuestro nombre a la historia de nuestro país.
Tenemos derecho a esperar que la página que ella os abre desde este instante sea luminosa y fecunda.
Vuestra experiencia de gobierno, vuestra probada capacidad en la noble carrera que nos es común, y el ejemplo de ponderación superior que habéis dado en vuestra corta actuación política, nos autorizan a pensar así.
La obra de la revolución sólo podía continuarla un soldado de la revolución”.

Confiando plenamente en el nuevo presidente, ponía en sus manos el proyecto de reformas a la Constitución Nacional que en su Gobierno no había podido cristalizar.

El mismo día en que entregaba el mando, hablaba por última vez al pueblo de la Repúblicá con palabras henchidas de noble y emotiva sinceridad, haciendo un histórico resumen de su corta y agitada acción de gobierno de facto, donde a la par que señalaba sus logros ponía de resalto todo lo que quiso y no pudo hacer(1).

(1) Juan V. Orona. “La Revolución del 6 de Septiembre” (1966), p. 224. Ed. Imprenta López, Buenos Aires. En paginas 225 a 229 se transcribe el último manifiesto del general José Félix Uriburu. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El general Justo conformó un gabinete de personas prestigiosas que, sin ser exclusivamente partidario, reflejaba el espectro político de la Concordancia que lo había llevado a la presidencia”, dice Fraga(2).

(2) Rosendo Fraga. “El General Justo” (1993), p. 253. Emecé Editores, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Para el Ministerio de Guerra eligió al coronel Manuel A. Rodríguez, su colaborador directo al ser Director del Colegio Militar y luego su Jefe de Secretaría al ocupar el Ministerio de Guerra durante el Gobierno de Alvear; para el de Marina, al contraalmirante Pedro S. Casal; para el Ministerio de Hacienda, el doctor Alberto Hueyo, un independiente de origen conservador.

Los conservadores, propiamente dichos, sólo lograron ocupar un ministerio, el de Obras Públicas, confiado al doctor Manuel Alvarado, dirigente del partido Demócrata Nacional de Salta y hombre próximo a Robustiano Patrón Costas. El radicalismo antipersonalista tuvo dos ministerios: el de Interior, donde es llevado el doctor Leopoldo Melo, ex ministro de Alvear y candidato a presidente del antipersonalismo en 1928; y el de Instrucción Pública, con el doctor Manuel Iriondo, dirigente de Santa Fe, que había sido ministro de Figueroa Alcorta un cuarto de siglo antes.

El nombramiento que causó más sorpresa fue el del socialista independiente, doctor Antonio De Tomaso, para la cartera de Agricultura y Ganadería.

Una de las principales preocupaciones de Justo al asumir era dar una solución al pleito correntino que impedía el ejercicio pleno de su autonomía, caso único en ese momento en el panorama político nacional. En las primeras reuniones de gabinete, además de levantar el estado de sitio, se acordó agotar los recursos constitucionales y legales para dar término a esa situación.

Como había renunciado el interventor federal y quedado a cargo un funcionario de su gestión, el doctor Samuel W. Medrano, subsecretario de Gobierno, el vicepresidente del Senado, doctor Pedro Díaz Colodrero, dirigió al nuevo ministro del Interior un telegrama señalándole que los poderes de la misión federal habían caducado al asumir las autoridades constitucionales de la nación, por lo cual y estando pendiente la designación del Poder Ejecutivo Provincial, en su carácter de presidente pro tempore del Senado, reclamaba para su provincia el ejercicio de sus instituciones libres y, estando vacante ese poder, reclamaba su entrega conforme lo autorizaba la Constitución Provincial.

El Gobierno Nacional se hizo eco de su reclamo y puso término a la Intervención, disponiendo se hiciera entrega del Gobierno provincial al doctor Díaz Colodrero, citándose en los considerandos algunos precedentes de situaciones similares.

El doctor Díaz Colodrero se hizo cargo del Poder Ejecutivo hasta tanto asumiera el nuevo gobernador que, para esa fecha, ya estaba designado, aun cuando fuertemente cuestionado el acto de su elección(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 22, 23, 28 y 29 de Febrero de 1932. El doctor Díaz Colodrero confirmó como ministros interinos de Gobierno a Antonio Cunha y, de Hacienda e Instrucción Pública, a Raúl Solari; Jefe de Policía, al teniente (S.R.) Riccau; jefe de Guardiacárceles, al mayor Máximo Ocampo; director de la cárcel, Emilio Ríos; comisarios seccionales: G. Valsagiácomo y capitán Félix Ocampo; y secretario de policía a Francisco Rivellini. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Sus primeros actos de gobierno mostraron una fírme actitud en sus decisiones, pese al carácter de interino de su cargo, y así lo evidenciaron las designaciones que realizó y las notas que remitiera dando indicaciones al decano de la Facultad de Agronomía y Veterinaria -dependiente de la Universidad Nacional del Litoral- y al Jefe de Policía de la provincia(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 3 y 9 de Marzo de 1932. Se designó Inspector de Justicia a Sandalio Barreto; juez de paz, a Zacarías Soler; jefe del Registro Civil, a Julio Chaine; Inspector de Rentas, a Roque Esquivel, subreceptor de la capital, a José Solari; tenedor de libros, a Julio Solano; inspector de Veterinaria, a Manuel Añasco; y agentes de investigaciones a Domingo Acevedo, Héctor Carruega y Cándido González. En la nota que dirige al decano de Veterinaria, le formula consideraciones sobre la forma en que debe impartirse la enseñanza, a fin de orientarla hacia conocimientos prácticos más provechosos para el progreso y desenvolvimiento de las fuerzas vivas e industrias madres de Corrientes. Al Jefe de Policía le indica cómo debe procederse para atender con corrección y ecuanimidad en el trato para con el público. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

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