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La marcha de la provincia en 1934

Mientras los procesos electorales nacionales y provinciales movilizaban un tanto las inquietudes ciudadanas y el movimiento sedicioso conservador de San Juan generaba las inquietudes del caso, y en Monte Caseros se reclamaba la presencia de fuerzas del Ejército ante la posibilidad de una nueva invasión desde la vecina costa limítrofe, el Gobierno Provincial continuaba desenvolviéndose dentro de las estrecheces que afectaban a la mayoría de las provincias argentinas en aquel difícil momento de crisis financiera mundial.

El Presupuesto de la provincia, al no haber obtenido sanción legislativa, continuó siendo el mismo que desde diez años atrás y las expectativas de alguna reactivación provenían del plan de obras de vialidad, con la ayuda financiera del Gobierno Federal que, con la inteligente labor del ingeniero Justiniano Allende Posse, realizaba un amplio programa de extensión de la red vial argentina, mediante la aplicación de un impuesto de $ 0,03 por litro de nafta, creándose un fondo de caminos, pavimentándose miles de kilómetros y, lo que es más importante, rompiéndose el monopolio de los FF. CC. en el transporte de la producción agrícolo-ganadera del país.

Se cernía el temor del cierre de la Caja de Jubilaciones y los maestros seguían esperando cobrar sus haberes con más de dos años de atraso. Por vía de apremio, la provincia se decidía a cobrar impuestos inmobiliarios atrasados de 1929 a 1932, que sumaban más de un millón de pesos.

Para reemplazar al doctor Ayala López Torres -que había renunciado por ser candidato a diputado nacional- se había designado al doctor Pedro Amadey, también antipersonalista, y en la Intervención al Concejo Municipal capitalino a Ramón A. Gómez, autonomista.

El diario “La Prensa” iniciaba una campaña tendiente a demostrar la existencia de un gran contrabando en la frontera del Alto Uruguay, especialmente entre Uruguayana y Paso de los Libres, que provocó las naturales reacciones pero, a partir de esa campaña, se intensificó el accionar de las fuerzas encargadas de su represión, desbaratándose muchos intentos, de lo que resulta un interesante estudio de las características que asumía el delito, al extremo “de llevar a mucha gente a considerarlo normal y lícito el contrabando menudo, y a una parte -por lo menos- de las autoridades encargadas de impedirlo, a complicarse con el contrabando mayor, el de gran rumbo(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 16 de Febrero de 1934. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

También en Febrero se despedía de Corrientes el primer director del Colegio Salesiano de la ciudad capital, monseñor José Borgatti, luego de permanecer seis años en esa noble misión, siendo el homenaje tributado la expresión del aprecio de los diversos sectores, sin distinción de banderías políticas.

Hablaron en la oportunidad, el doctor Carlos Benítez y el doctor Justo Alvarez Hayes, además de hacerlo el nuevo director, el Padre Roque Badaracco(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 5 de Febrero de 1934. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

La Cámara de Diputados elegía su mesa directiva encabezada por el doctor Juan Pedro Danuzzo Amadey, autonomista, acompañándolo como vicepresidentes 1ro. y 2do., Angel Ruiz, antipersonalista, y Silvio Velazco, autonomista.

- Holganza legislativa

Con este título editorial calificaba el diario “La Prensa” la inactividad de la Legislatura correntina ya que, a pesar de que la Constitución determinaba que debía iniciar sus sesiones el 1 de Mayo, no había indicios -hasta ese momento- acerca de cuándo se reuniría dicho cuerpo.

Expresaba que la responsabilidad de la holganza en circunstancias tan difíciles para la provincia, recaía íntegramente en los legisladores, que debían haber iniciado el período de sesiones, con o sin mensaje del gobernador, ya que ante los términos perfectamente claros de la norma, no podía buscarse argumentos de interpretación como se había hecho en otras provincias debiendo, en consecuencia, la Legislatura, iniciar su labor en ejercicio de atribuciones propias.

Más adelante expresaba que la situación económica de Corrientes era, dentro del cuadro general de la República, una de las que debiera suscitar más intensa y constante preocupación de sus poderes de gobierno, analizando la situación financiera del fisco, el atraso de los pagos de haberes de empleados y maestros, la desorganización administrativa y los frecuentes robos que bandas organizadas de cuatreros hacían víctima a los ganaderos, a lo que se unía el desarrollo sorprendente del contrabando.

Aseveraba que “por causas que no trascienden, pero a buen seguro radican en el campo político, la Legislatura se muestra indiferente ante esos hechos y contribuye con su actitud a agravar la situación ya de por sí difícil(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 8 de Junio de 1934. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Pocos días después, el gobernador de la provincia daba lectura a su mensaje, dando con ello la apertura del período de sesiones, destacándose en la oportunidad la presencia de los legisladores de todos los sectores políticos representados en la Asamblea Legislativa, lo que estaba dando la pauta de que nuevos aires comenzaban a soplar en la provincia, al menos en materia de convivencia ciudadana.

El gobernador se refirió a su labor realizada con relativa tranquilidad, aunque perturbada por la invasión de Santo Tomé y Paso de los Libres, realizada por un grupo de elementos del partido político que no se resigna a reconocer el orden legal y los mercenarios extranjeros, la que fracasó por falta de apoyo popular.

Destacaba como hecho positivo la mayor concurrencia de los ciudadanos a las urnas en las últimas elecciones nacionales y provinciales y, frente a los resultados obtenidos, exhortaba a los partidos a acatar hidalgamente la voluntad popular, y refiriéndose al estado de sitio decía que no obstante ser esta provincia la más amenazada por las alteraciones del orden, se hizo un uso muy moderado de aquella facultad.

El gobernador, luego de aceptar la mala situación financiera de la provincia, señalaba que el más modesto de sus habitantes sabía que el Gobierno no podía hacer obras por carecer de los recursos fiscales y la fuente principal del Erario que son los impuestos directos, mucha gente no los pagaba por carecer de dinero para ello y otras, lamentablemente, por el hábito adquirido de dar preferencia a otras deudas:

A veces se ha tachado al Gobierno de falta de energía -expresaba más adelante- pero el gobernante ha debido mirar a la realidad y a las situaciones individuales, porque no debía como funcionario levantar el martillo de subasta sobre media provincia”.

Dijo más adelante que la opinión pública conocía el panorama provincial vivido en la estrechez y que el Estado no podía convertirse en verdugo en sus horas más críticas, calificando a la situación económica como de mala y grave(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 10 de Junio de 1934. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El editorial de “La Prensa” se refirió al mensaje gubernativo considerando que si las situaciones expuestas en el mismo resultaban corroboradas por los hechos, la situación financiera de la provincia sería durante el año todavía mucho más apremiante que la de los ejercicios anteriores, siendo las perspectivas poco halagadoras(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 13 de Junio de 1934. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- La actitud liberal

Terminado el mensaje, el senador, doctor Adolfo Contte (h) -del sector liberal- pronunció un discurso explicando la actitud de su sector que, “por primera vez concurría a la Asamblea Legislativa desde que estaba el actual Gobierno”, en el deber y la responsabilidad de servir antes que nada las exigencias y necesidades colectivas, por difíciles que sean las circunstancias en las cuales deban cumplir su cometido.

Por ello le habían dado quorum a la Asamblea, en momentos en que los partidos del Gobierno, a pesar de tener el número necesario, no habían logrado conseguirlo. Señalaba que, pendiente aún el pleito político de solución institucional, “pareciera que la amargura que provoca en los espíritus ver la indiferencia y despreocupación con que los poderes competentes reciben las más fundadas y serias reclamaciones por la ilegitimidad del Gobierno, nos pudiera llevar a actitudes comprensibles de violencia e intolerancia, pero el sentido de nuestra responsabilidad es tan hondo y verdadero que sin declinar las posiciones adoptadas en el caso del pleito político que se originó por la elección actual del P. E. Provincial, sobreponemos a todo nuestra voluntad de servir en cualquier emergencia los verdaderos y permanentes intereses de Corrientes”.

Ratificaba la impugnación a la forma en que fue elegido el Gobierno, considerando vicioso y nulo el título en virtud del cual ejercitaban los mandatarios hoy sus funciones, pero requeridos a contemplar la realidad, advertían que no estaba en sus manos hacer cesar esa situación de hecho pero, como legisladores, debían ejercitar la función de contralor efectivo para lograr la normalidad institucional y correlativamente servir los demás intereses de la provincia en el orden integral de sus actividades gubernativas, convencidos de poder darle a la provincia las condiciones indispensables para su ordenamiento, que el Gobierno y los partidos que lo sustentaban, se mostraban incapaces de brindarle.

Luego de una serie de consideraciones de orden legal acerca de la facultad constitucional de la Legislatura para convocarse e iniciar sus sesiones por sí misma, terminó expresando que la actitud de su sector debía ser correspondida con la derivación que su altura requería en lo inmediato con el logro de acertadas inspiraciones de Gobierno y en lo mediato en la fijación de una norma de tolerancia y cultura a la cual se ciñera el progreso de nuestro civismo(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 11 de Junio de 1934. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

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