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El último año de Pedro Numa Soto

En el marco de las restricciones financieras, continuó desenvolviéndose el Gobierno austero del doctor Pedro Numa Soto, al que en este último año -merced a las reformas de orden tributario, encauzadas por la Nación y el apoyo de la ayuda federal- pudo mejorar un tanto para entregarlo en mejores condiciones de las que lo había recibido tres años antes.

A esa permanente e invalidante situación de la que sólo podría salir “rematando a media provincia” como alguna vez manifestara, debió agregar en el último año de su gestión una oposición feroz encarada por sus permanentes adversarios, los liberales, a los que ahora se unían, en la crítica, los radicales personalistas vueltos a la lucha al haberse levantado la abstención electoral.

Y para colmo de una gestión que deberá ser alguna vez materia de un mayor y más profundo análisis, le tocó presidir elecciones de renovación gubernativa bajo la aplicación de una recientemente promulgada reforma de la ley electoral provincial, que quedó sellada con el mote del “voto transeúnte” con que sus adversarios -en forma hiriente- se refirieron a la aplicación de una medida de la que todos los partidos hicieron uso en la oportunidad, pero que ante las cifras resultantes y algunos procedimientos no muy claros, dieron base a la calificación de este proceso electoral como una de las expresiones del fraude que se achaca a la llamada “década infame” de los años 30.

Para colmo de sus males, al no aprobarse el Presupuesto para el año 1935, debió continuar con el vigente que ya llevaba más de diez años, y necesitaba urgentemente una actualización. La Legislatura sesionó extraordinariamente y, entre otros temas, el P. E. envió al Senado un proyecto de exención impositiva para una futura fábrica de hilados de algodón que instalaría el doctor Juan Hortensio Quijano.

La provincia adhirió a la ley nacional de unificación de impuestos con la expectativa de mejorar su recaudación y, de acuerdo con ella, el ministro de Hacienda, doctor Antonio M. Ruiz, hizo gestiones ante el Gobierno Nacional para el arreglo de la deuda flotante de la provincia. Y en la ciudad capital se ampliaron las obras para dotarla de agua potable.

El gobernador de la provincia solicitó la postergación de la fecha de realización de la Asamblea Legislativa para la inauguración del período ordinario de sesiones, esperando el resultado de las gestiones del ministro de Hacienda que permitirían exhibir una mejor situación financiera provincial.

El sector liberal era contrario a esta postergación y así lo hizo saber, expresando que era conveniente que la Legislatura entrara en funciones cuánto antes para servir mejor los intereses de la provincia confiados a su gestión, para lo cual no debía ser obstáculo cualquier actitud contraria de los otros poderes del Estado, que cargarían con la responsabilidad de sus propios actos(1).

(1) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), ediciones del 28 y 30 de Mayo de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El aumento de los impuestos municipales daba lugar a una protesta liberal, organizándose un mitin en el cual hablaron los doctores Juan J. Ortiz, Armando Meabe y Augusto Millán, y los concejales autonomistas por su lado organizaban otro para explicar las razones que habían motivado aquellos aumentos, hablando en la oportunidad Rodolfo F. Fernández y J. Wenceslao Mosqueda.

¡Linda época aquélla en que se discutían públicamente las razones de los actos de gobierno!(2)

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 20 de Enero de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

En el edificio de la Legislatura se reunió -en los primeros días del año- el Congreso Agropecuario Argentino, con la presidencia de José María Llano, con los secretarios, doctores Blas Benjamín de la Vega y Daniel F. Mendiondo. Hablaron en la oportunidad, entre otros, el doctor Adolfo Contte (h), Eduardo Miranda Gallino y el doctor Raymundo R. Meabe, que habían venido expresamente desde Buenos Aires para asistir a este evento, en el que se trataron aspectos relativos a la situación financiera y económica de la provincia y del país(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 9 de Enero de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

En el orden eclesiástico llegaba en el mes de Marzo el nuevo obispo, Francisco Vicentín, que venía a ocupar la diócesis vacante por el fallecimiento de monseñor Niella.

El nuevo pastor era recibido por una extraordinaria cantidad de fíeles con gran alegría. Llegará a ser el obispo de más larga trayectoria en la diócesis correntina y muchos y variados Gobiernos tendrán su permanente atención en la defensa de los valores que representaba.

Mientras se realizaban gestiones para nacionalizar el F. C. Económico, que servía los intereses del norte de la provincia aunque con serios problemas financieros, se reclamaba del Poder Ejecutivo Nacional un adelanto de fondos los que, con el regreso del ministro de Hacienda, doctor Antonio Ruiz, se lograron hasta un monto de $ 1.080.000, suma que, sin embargo, no alcanzó para regularizar la situación de las finanzas provinciales.

Consideraba el ministro que la nación debía hacerse cargo de la deuda externa e interna de la provincia -que venían de muchos años atrás- y que ello no sería gravoso ya que podría cobrarse ese importe de las sumas que le corresponderían a la provincia en su participación en el impuesto a los réditos, de reciente creación, merced a la gestión del ministro de Hacienda de la nación, doctor Federico Pinedo.

Las sumas recibidas permitieron afrontar una parte de la deuda al magisterio y a la Administración Pública provincial(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 5 y 10 de Julio de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Algunas versiones optimistas hacían soñar a los correntinos con la posibilidad de haberse detectado petróleo en la zona de Yapeyú, pero el hecho no tuvo confirmación de los organismos que concurrieron a realizar las verificaciones de práctica. Por otro lado, un hecho delictivo de proporciones, como fue el asalto a la sucursal del Banco de la Nación Argentina en la localidad de General Paz, dio lugar a comentarios llenos de maliciosa suspicacia.

Por otro lado, el Gobierno encaró un accionar más contundente en la represión del contrabando, especialmente en la costa del río Uruguay, creando a ese efecto un cuerpo especializado de policía. También correspondió al período de gobierno del doctor Numa Soto la aprobación legislativa de la reforma a la ley electoral.

Mientras tanto, como todos los años, correspondía renovar un tercio de la Cámara de Diputados, en este caso para proveer de reemplazantes a Silvio F. Velazco, Pedro R. Vidal y Evaristo Ezcurra, autonomistas; Mario F. Rey, antipersonalista; Virgilio Ciolli, Fernando Erro, Raúl M. Requena y Carlos Saling, liberales; y Raúl Billinghurst, de la juventud liberal, agrupación esta última que se había desprendido del tronco liberal.

Se procedió a dictar el decreto de convocatoria para la ciudadanía de la segunda sección electoral, que correspondía los departamentos de Berón de Astrada, General Paz, Concepción, San Roque, Curuzú Cuatiá, Sauce y Santo Tomé, integrándose la Junta Electoral con los miembros del Superior Tribunal de Justicia, doctores Diego Meana Colodrero, Rodolfo Danuzzo, Amancio Correa, Julio Vanasco y Gregorio de la Fuente, con la secretaría de Gregorio I. Billordo(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 13 de Enero; y 5 y 22 de Febrero de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- La renovación legislativa

El primero de los partidos actuantes que convocó a su convención a los efectos de elegir sus candidatos fue el autonomismo, la que además ratificó la política de “concordancia” que ejercía en los órdenes nacional y provincial, expresando la necesidad de robustecer la acción armónica y coincidente de las fuerzas políticas y de los hombres bien intencionados para lograr el bienestar y progreso de Corrientes.

El proyecto presentado por el convencional, doctor Hernán Félix Gómez, encarecía a la junta de gobierno dirigirse al electorado llamando a la unión de esfuerzos para la solución de los problemas económicos, financieros y administrativos que eran un lastre para las obras constructivas. Estuvo presidida por el doctor Pedro Díaz Colodrero(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 7 de Febrero de 1935. Se designó candidatos a: Evaristo Ezcurra, Silvio F. Velazco, Pedro R. Vidal, José Antonio Borda, Arturo Achinelli, Octavio del Castillo, Carlos Márquez Fernández, Pedro C. Velozo y Francisco Pintos y, por renuncia de éste último, se disignó posteriormente a Enrique Durand de Cassís. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Lo siguió en orden la convención del partido liberal, cuya mesa directiva estuvo presidida por el doctor Benigno Martínez y, como vicepresidentes, los doctores Armando Meabe y Axel Fernández Almirón, con la secretaría de los doctores Augusto Millán y Mariano Gómez.

Se procedió a la elección de los candidatos a diputados provinciales y, en un animado debate, se trató y aprobó un proyecto de declaración auspiciando la reforma de la Constitución Provincial, en algunos temas como el de la elección directa del gobernador y vicegobernador y que este sistema fuera aplicado en los próximos comicios de renovación del Poder Ejecutivo.

Como se sabe, la Constitución establecía el sistema de elección de segundo grado por Colegio Electoral. Asimismo, propiciaba el sufragio universal para los comicios municipales, donde se aplicaba hasta ese momento el sistema de electores calificados. También se pedía el aumento del mandato de los diputados a cuatro años, procediéndose a la renovación del cuerpo en forma bianual, para evitar que la provincia viviera en una permanente agitación electoral.

Además se propiciaba la revisión de algunas leyes impositivas, la inamovilidad de los jueces, la creación de un jurado de enjuiciamiento de magistrados y de Tribunales de Cuentas para analizar las rendiciones efectuadas por el Poder Ejecutivo. Muchas de estas aspiraciones van a tener su concreción recién con la reforma constitucional de 1960.

En una parte de la reunión, el convencional Gervasio Blanco propuso un voto de aplauso para el comité ejecutivo que cesaba y para los legisladores nacionales y provinciales por su labor en beneficio de la provincia y del partido. El convencional, doctor Armando Meabe, expresó que adhería a la propuesta, pero exceptuando de ella a los legisladores nacionales Eduardo Brouchou y Manuel Bermúdez quienes no habían cumplido en determinadas oportunidades con lo resuelto por la convención del partido, aunque aplaudía la labor de los diputados José Contte y Daniel Speroni.

La presidencia rápidamente cortó la discusión y se resolvió pasar al tratamiento del orden del día. También se eligió al nuevo comité ejecutivo, que pasaba a ser presidido por el doctor Ernesto R. Meabe(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 13 y 14 de Febrero de 1935. Fueron candidatos a diputados: doctor Francisco F. Contte, P. Virgilio Ciolli, Fernando Erro, Carlos Saling, Raúl M. Requena, doctor Maximino Carbó, Mario E. Speroni, Ricardo M. Velar y José R. Mohando. Suplentes: Hermenegildo Preve, Hipólito del Coro, Rafael Meabe y Rafael Díaz de Vivar. Integraron la junta ejecutiva del partido, bajo la presidencia del doctor Ernesto R. Meabe, los doctores Leopoldo Sosa, Adolfo Contte, José Eudoro Robert, Benigno Martínez, Justo Alvarez Hayes, José Contte, Eduardo Brouchou, Armando Meabe, Mariano Gómez, Augusto Millán y Daniel Speroni, Gervasio Siris, Erasmo Martínez y Eliseo Payva. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

En pleno desarrollo de la convención se tuvo noticias del deceso de Eulogio Sosa, de larga militancia liberal, que había ocupado altos cargos en la Administración Provincial, padre del dirigente de la misma agrupación, doctor Leopoldo Sosa, y del juez federal, doctor Amado Sosa.

Siguióle luego la convención del antipersonalismo que, como en los casos anteriores, eligió a sus candidatos a diputados provinciales, dando además una declaración ratificando su solidaridad con los actuales Gobiernos nacional y provincial, a la vez que se reafirmaba la posición sustentada en la política de la “concordancia”.

También se designó la mesa ejecutiva, que fue presidida por el doctor Francisco Ayala López Torres, acompañándolo -como vicepresidente- Pedro A. Cremonte y la secretaría de Manuel H. Esquivel y Facundo Canevaro. Al terminó de la reunión, los convencionales se trasladaron a la Casa de Gobierno donde saludaron al gobernador, doctor Soto(8).

(8) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 20 de Febrero de 1935. Los candidatos a diputados fueron: Jerónimo de Jesús Vallejos, Jorge Diocles Ferreyra, Plácido C. Vega, Mario R. Rey, Pedro Duarte, J. Patricio González, Castor Azambulla, doctor J. Noel Breard y José Mora y Araujo. Suplentes: Gustavo Soto y Luciano Romero Corrales. La mesa ejecutiva del partido fue integrada, además, como vocales por: Pedro Amadey, Arístides Olivieri, Marciano H. Lencina, Plácido C. Vega, Nicolás Lauría, Aurelio Barboza y Luis N. Vanasco. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

No intervinieron en estos comicios los socialistas y comunistas, que lo habían hecho en otros anteriores, y tampoco lo hizo el radicalismo personalista, que estaba en pleno período de reorganización, pese a haberse decretado en el orden y por conducto de sus organismos nacionales, el levantamiento de la abstención electoral dispuesta en el año 1931, luego de la anulación de los comicios de la provincia de Buenos Aires.

El proceso electoral se desarrolló dentro de un marco de razonable normalidad, sin perjuicio de algunas denuncias del partido opositor y las seguridades dadas a través del Ministerio de Gobierno, de las garantías necesarias para la seguridad de comicios libres.

Las cifras dieron el triunfo al partido autonomista que, sobre nueve bancas en disputa, logró cuatro, correspondiendo tres a los liberales y dos a los radicales antipersonalistas, es decir, la “concordancia” lograba una amplia mayoría de seis diputados contra tres de los opositores.

En la sesión preparatoria, el sector liberal pidió la anulación de los comicios, no prosperando su moción y aprobándose el despacho de mayoría sobre validez de los comicios del 31 de Marzo. Producido el sorteo, las bancas autonomistas correspondieron a Evaristo Ezcurra, Silvio F. Velazco, José Antonio Borda y Carlos Márquez Fernández; las liberales a los doctores Francisco F. Contte, Ricardo M. Velar y José R. Mohando; mientras que las antipersonalistas les eran adjudicadas al doctor J. Noel Breard y José F. Mora y Araujo(9).

(9) “Diario de Sesiones - Año 1935”, pp. 24 y 25. Cámara de Diputados de la Provincia de Corrientes. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

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