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La reforma a la ley electoral y el “voto transeúnte”

En el ámbito provincial, los diputados del sector liberal, en cumplimiento de las directivas dadas por su convención partidaria, habían presentado un proyecto de reformas a la ley electoral que regía desde 1915.

Comprendía el proyecto una redistribución de los Departamentos en las secciones electorales -para equilibrar el número de los ciudadanos electores- y la modificación de la asignación de las bancas dentro del sistema de la proporcionalidad, dejando sin representación legislativa a los partidos que no obtuvieran el cuociente, es decir, se eliminaba a aquéllos que sólo obtuvieran “mayor residuo”. Además debían coincidir los Departamentos incluidos en cada sección electoral, ya sea para la elección de diputados como para la de senadores(1).

(1) Hernán Félix Gómez. “El Régimen Electoral de Corrientes y la Reforma de 1935”, en un trabajo inserto en la publicación hecha por el Gobierno de la provincia de Corrientes bajo el título de “La Provincia de Corrientes defiende su Patrimonio Moral”, como Anexo Nro. 22, pp. 85 a 136. Gómez hace un meduloso análisis de los antecedentes relativos a la reforma electoral, a cuya lectura remitimos a los interesados en ampliar este interesante tema de a historia política provincial. Ver también diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 6 de Julio de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Los sectores del oficialismo no consideraron justo el proyecto presentado, pero el tratamiento de la reforma a la ley electoral sirvió de base para introducir otras iniciativas que finalmente se concretaron en la ley Nro. 662, cuyas características son el escrutinio primario en las mesas y el llamado “voto del transeúnte”.

Con esta denominación se designaba al ciudadano inscripto en los padrones nacionales aplicados en la provincia que, probando con su libreta de enrolamiento dónde estaba esa consignación, como así también sus cambios de domicilio, podía votar fuera del distrito de la mesa de su inscripción, cuando por razones circunstanciales estaba ausente del lugar del comicio. Dicho en otras palabras, estando en la jurisdicción territorial del distrito a que pertenecía, sólo podía sufragar en la mesa que le correspondiera, pero fuera de su distrito podía hacerlo en la mesa más cercana de su residencia accidental.

Uno de los argumentos fundamentales esgrimidos para hacer procedente la citada reforma, fue que ésta era la única forma de poder llevar a la práctica la ley electoral sancionada en el año 1922 durante el Gobierno liberal del doctor José Eudoro Robert, según la cual debían funcionar comicios en todos los distritos policiales pero, como no estaba en manos del Gobierno de la provincia el rehacer el padrón nacional para conformarlo a las divisiones menores o distritos policiales, debió autorizar el voto fuera de las mesas de inscripción en las condiciones señaladas, haciendo efectiva la “descentralización del comicio(2).

(2) Gobierno de la provincia de Corrientes. “La Provincia de Corrientes defiende su Patrimonio Moral” (1936), pp. XXXII a XXXIV. Ed. Imprenta del Estado, Corrientes. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El tratamiento de esta ley se realizó en vísperas de la elección de renovación del Poder Ejecutivo Provincial, que estaba convocada para el mes de Septiembre, y fue motivo de interesantes y ásperos debates, ya que se había resuelto aplicarla en dichos comicios.

El sector liberal reclamaba que se tratara el proyecto por ellos originalmente presentado y no las modificaciones introducidas en las comisiones. Finalmente el sector oficial, contando con quorum propio, logró sancionarla, mientras los liberales, que no habían ingresado al recinto y estaban a la expectativa en un salón contiguo, no advirtieron esa circunstancia y como la sesión del día anterior había fracasado por no haber logrado número, los oficialistas confiaban en que ahora ocurriría lo mismo.

Lo cierto es que la Cámara sesionó, y con número reglamentario resolvió no dar cuenta de los asuntos entrados ni la lectura del acta de la última sesión, y procedió a abocarse al tratamiento del proyecto de ley electoral.

Cuando los diputados liberales tomaron conocimiento de que se estaba tratando el proyecto de ley ingresaron al recinto, formulando cargos a la presidencia, no obstante lo cual continuó la consideración del tema. Correspondió informar -por el sector de la mayoría- al radical antipersonalista, doctor J. Noel Breard, y lo hizo por la minoría el doctor Francisco F. Contte y, tras un animado debate, se pasó a votar el despacho mayoritario, en cuya oportunidad los representantes liberales hicieron abandono del recinto en señal de protesta por el procedimiento seguido y reputar al proyecto de carácter inconstitucional.

Luego de esto, los mismos legisladores dirigieron un telegrama al presidente de la nación dándole cuenta de la forma en que se había tratado el proyecto de ley para la obtención de la media sanción.

Frente a este despacho, que tomó estado público, el presidente de la Cámara, doctor Juan P. Danuzzo Amadey, informó a la prensa de que se había seguido en el trámite de la ley un tratamiento ajustado al reglamento de la misma.

Pasado en revisión, el Senado lo trató una semana después y, luego de un extenso debate entre liberales y concordancistas, se aprobó sin modificaciones el proyecto tal como lo enviara la Cámara de Diputados, con la presencia en el recinto del ministro de Gobierno, doctor Rodríguez Santa Ana, quien expresó la adhesión del Poder Ejecutivo, siendo promulgado días después, dictándose inmediatamente el decreto reglamentario(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 2 al 25 de Agosto de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

A la protesta efectivizada por el partido liberal por medio de sus representantes legislativos, se unió la declaración del comité nacional de la U. C. Radical opositora, en contra de la nueva ley electoral de la provincia y en el mismo sentido lo hizo el partido demócrata progresista, en este último caso refutando manifestaciones de los demócrata nacionales acerca del origen de dicha ley y de las discrepancias fundamentales existentes.

Estos últimos, al apoyar la ley, expresaban en un manifiesto que “ni el partido socialista ni el partido radical -cuando fue sancionada en Santa Fe, en 1932 una ley de contenido similar, de la que han tomado sus preceptos la que ahora se repudia- de ninguna manera manifestaron su oposición y que los principios en que se funda son inobjetables(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 23 y 26 de Agosto de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

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