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Los sucesos políticos de 1935 en el orden nacional

- Comicios en las provincias de Buenos Aires y Córdoba

Latentes aún las críticas al proceso electoral correntino, se desarrollaba en la provincia de Buenos Aires y Córdoba la campaña proselitista para los comicios en que serían elegidos sus gobernantes, que se llevarían a cabo el 3 de Noviembre.

En la primera de ellas la intranquilidad fue la constante, debido a los actos de violencia que por uno y otro lado se imputaban recíprocamente. Las decisiones intervencionistas del Gobierno Nacional y los recientes comicios en Corrientes a los que se condenaba por una gran parte de la opinión pública, presagiaban momentos difíciles para los partidos opositores y, especialmente, el radicalismo.

Se destacaba el hecho nuevo -ya manifestado en Corrientes- de la decisión política del radicalismo de concurrir nuevamente a las urnas levantando su abstención. Su presidente, el doctor Marcelo T. de Alvear, en discurso pronunciado en oportunidad de proclamarse la fórmula de candidatos para la provincia de Buenos Aires, reafirmaba la decisión del partido de concurrir a los comicios a pesar de todo(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 16 y 17 de Octubre de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Denuncias de un lado y del otro ponían la nota de un ambiente que iba enrareciéndose a pasos agigantados. El radicalismo denunciaba una serie de hechos sangrientos que exhibían a la violencia como signo característico de la propaganda electoral, cuyas reiteradas explosiones promovían hondas y generales inquietudes y hacían dudar de la existencia de una verdadera garantía para el ejercicio de los deberes cívicos. Esto último determinaba a pedir al Ministerio del Interior que se exigiera del Gobierno Provincial la adopción de medidas para asegurar la vigencia de las garantías electorales.

Todo se vio agravado con la denuncia sobre secuestro de libretas de enrolamiento, comprobada por el magistrado que intervino en los procedimientos, al haberse encontrado en el domicilio de un dirigente del oficialismo varios centenares de ellas.

Por su lado, los demócrata nacionales denunciaban los atentados cometidos por elementos del radicalismo, repudiando la violencia y reafirmando su fe en el veredicto de la opinión y, contra la denuncia radical, el presidente de aquella agrupación dirigió una nota al ministro del Interior, señalando que el hecho de que la mayor parte de los sucesos sangrientos ocurridos en los últimos días fueron demócrata nacionales la mayoría de las víctimas de la violencia, cual revelaba a su juicio de dónde provenía la provocación y cuáles eran los móviles que guiaban a esta política que consideraba inexplicable en quienes pretendían dar normas de moral cívica y aspiraban al Gobierno de la cosa pública.

El diario “La Prensa”, en un comentario, analizaba las incitaciones a la violencia y las denuncias de fraude en la provincia de Buenos Aires, expresando que la inquietante situación política era en buena parte fruto de una propaganda verbal y escrita preñada de amenazas en tal sentido.

Señalaba el testimonio ofrecido por muchos discursos originados en los partidos a lo que había que agregar los periódicos que recogían con carácter permanente a los más exaltados de aquéllos y que hasta aconsejaban “barrer a los adversarios a tiros(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 21, 22, 23, 26, 27 y 28 de Octubre de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El partido demócrata nacional organizó en esos días una concentración monstruo para dar la muestra de su poderío electoral. Desfilaron delegaciones de 60 comités de localidades próximas a la Ciudad de Buenos Aires, las que fueron llegando a las estaciones ferroviarias de Once, Retiro y Constitución, desde donde se concentraron en la Plaza de los Dos Congresos. Los asistentes eran dirigidos por 500 “comisarios de columnas”, provistos de brazaletes azul y blanco, en tanto que 3.500 jefes de grupo la dividían en fracciones de 30 hombres.

Encabezaba esta espectacular concentración política el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires y presidente de la Cámara de Diputados, doctor Manuel A. Fresco, junto al presidente del comité nacional del partido demócrata, doctor Robustiano Patrón Costas, los legisladores nacionales Antonio Santamarina, Roberto J. Noble, José H. Martínez, Guillermo Rothe, Uberto Vignard, Adrián C. Escobar, Francisco R. Galíndez, Laureano Landaburu, Alberto Arancibia Rodríguez, C. Taboada Mora, Francisco Uriburu, Enrique C. Jarbel, Carlos A. Pueyrredón, Raúl Godoy, Rodolfo Corominas Segura, Urbano de Iriondo, Adolfo A. Vicchi, Saturnino Saucedo y los diputados correntinos Felipe C. Solari y Cornelio Candia.

Algunos de los carteles que se portaban decían: “Queremos evitar con el voto la necesidad de un nuevo 6 de Septiembre”; “Varias generaciones de argentinos deberán pagar los ruinosos empréstitos del personalismo”; “Nuestra bandera es la Argentina”; “Queremos orden en la República”; “Nuestros enemigos se han unido a los comunistas”; “El país debe ser gobernado por los mejores”; “Eficiencia e idoneidad en la función pública”; etc.

El doctor Robustiano Patrón Costas señaló que “mientras las columnas cívicas de la provincia marchan en orden por las calles de la Capital Federal mostrando a la República la disciplina y el valor numérico de los efectivos del partido demócrata nacional”, hacía un llamamiento a la conciencia del pueblo de Buenos Aires que habrá de definir sus destinos en los inminentes comicios, señalando al pueblo que se estaba recogiendo recién los frutos de la reconstrucción política, económica y administrativa iniciada por los Gobiernos surgidos de la sublevación del 6 de Septiembre:
Hay que recordar los hechos que la motivaron -decía- y apreciar sus resultados prácticos, que dan la definición y el carácter, atributos de los espíritus fuertes que perdonan pero no olvidan” y terminaba recordando que no se debía olvidar el ominoso pasado de la demagogia en el Gobierno(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 12, 13 y 14 de Octubre de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

El Distrito Corrientes de esa agrupación, como tantos otros del país, envió una delegación de jóvenes dirigentes para colaborar en la campaña proselitista y en las tareas electorales. La junta electoral y de propaganda les fijó a cada uno de ellos un destino y tareas a cumplir. Seguramente fue de gran utilidad la experiencia del nutrido contingente que sentará sus reales en Buenos Aires(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 15 y 19 de Octubre de 1935. La junta demócrata nacional de Buenos Aires les fijó los siguientes destinos a cada uno de ellos: Horacio Traynor, para Carmen de Patagones; Julio de Bianchetti, para Puán; Pedro Estigarribia, para Villarino; Rodolfo Fernández, para General Alvear; Rómulo G. Artieda, para Tapalqué; Carlos Decotto, para Pilar; Gregorio Valsangiácomo para Rauch; José A. Borda, para Bolívar; y Eleuterio Ancil, para 25 de Mayo. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Contrastando con el ambiente de la provincia de Buenos Aires, la información periodística daba cuenta del sano ambiente democrático en la provincia de Córdoba, donde las manifestaciones públicas celebradas por los principales partidos y el desarrollo general de la campaña política efectuada durante los últimos meses, definían un estado de cultura cívica que merecía ser señalado(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 29 de Octubre de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Realizados los comicios, en ambas provincias, los partidos opositores formularon serías objeciones, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde el partido demócrata se impuso al radicalismo personalista por una diferencia de 107.392 votos, mientras que en Córdoba ganaba el radicalismo por la diferencia mínima de 5.800 sufragios.

Los apoderados del radicalismo solicitaron la anulación total del comicio bonaerense, por considerarlo el fraude más grande de la historia, como lo calificara el candidato a la gobernación, doctor Honorio Pueyrredón.

Tiempo después la elección fue aprobada por la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires, aunque en fallo dividido, ya que el propio presidente del cuerpo, doctor Manuel J. Argañaraz votó en favor de la anulación general del comicio, acompañándolo -con diferencia de matices- otros dos miembros del alto organismo electoral(6).

(6) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 15 de Diciembre de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

- La marcha de los sucesos políticos en el orden nacional

Los resultados electorales debieron llamar la atención de la conducción nacional, ya que anunciaban un renacer del radicalismo, pero cargado de las tintas propias de las formas más combativas del “personalismo”. En Córdoba habían ganado, ajustadamente, en el marco de un absoluto respeto de las garantías electorales.

Su gobernador electo ya prometía -antes de asumir- que los empleados públicos que no fueran radicales “han sido reemplazados por la mayoría electoral, veredicto que se cumplirá y será acatado(7).

(7) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 8 de Diciembre de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

En la provincia de Buenos Aires se denunciaba el fraude y la propia Junta Electoral reconocía su existencia en el voto minoritario de sus miembros, que propiciaba la anulación de los comicios. El partido demócrata nacional se reunió para analizar la situación general del país y especialmente en relación con la próxima renovación de la Cámara de Diputados de la Nación.

El gobernador electo de dicha provincia, doctor Fresco, respondió a imputaciones del radicalismo por las cuales se pretendía menoscabar su decoro, presentándolo en trance de usufructuar sin pudor los beneficios de un triunfo electoral que reputaban viciado. Consideraba que este “increíble” documento revelaba el estado de espíritu de sus adversarios, preguntándose quiénes eran los que con tanto desenfado pretendían confundir la conciencia pública y se contestaba si es que realmente hay quien pudiera creer, entre los personalistas, que durante la actuación gubernativa de su partido las elecciones fueron siempre un dechado de pureza y corrección.

Terminaba recordando que en la elección anterior a 1930, el partido Conservador se llegó a colocar a pocos miles de votos del personalismo gobernante entonces en la provincia y en todo el país. Por ello afirmaba que la sana reacción democrática había llevado al poder en Buenos Aires a los hombres que lucharon durante la funesta Administración personalista para sostener el credo y la pujanza de esa gran falange civilizadora que fue el Partido Autonomista Nacional con hombres como Roca, Pellegrini y Ugarte(8).

(8) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 24 de Diciembre de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

No tardó en producirse una crisis en el seno del gabinete nacional y, para facilitar la reorganización, renunciaron los ministros de Justicia e Instrucción Pública, Interior, Hacienda y Agricultura. El primero de ellos, el doctor Manuel M. de Iriondo, en rigor de verdad, lo hacía para aceptar una candidatura a gobernador de la provincia de Santa Fe pero, los otros tres, expresaban en sus renuncias cuál era la política que desearían ver impresas en los actos de gobierno: el doctor Leopoldo Melo, por un lado, y, Federico Pinedo y Miguel Duhau por el otro.

Al primero lo confirmó y a los dos últimos les aceptó sus renuncias. ¡Muchos hechos políticos recientes se vinculaban a estos alejamientos!

El diario “La Nación”, refiriéndose al retiro de los ministros de Hacienda y Agricultura, expresaba que en un corto período lograron transformar la fisonomía del Gobierno con la introducción de un criterio nuevo en los objetos esenciales de la Administración, y hacía un análisis de sus actuaciones, especialmente la de Pinedo, en una serie de cambios como las Juntas Reguladoras de la Carne, de la Yerba Mate, de Vinos, el Impuesto a los Réditos, la Unificación de Impuestos Internos, reorganización del sistema monetario y bancario, creación del Banco Central, la Ley de Bancos y el Instituto Movilizador de Inversiones Bancarias.

Ante la magnitud de tantos y tan grandes problemas, el del equilibrio del Presupuesto casi pasa a segundo término, pero fue tratado por el ministerio que llegaba a su fin con un pedido de rebajas impositivas. Una obra tan vasta y compleja se ha realizado sólo en dos años -decía- haciendo sin embargo la salvedad con respecto a la actividad política del ministro Pinedo; consideraba justo reconocer que durante su gestión y la del ministro Duhau, se habían colocado los jalones de un nuevo resurgimiento económico.

La opinión extranjera -terminaba diciendo- ha señalado a la República como un ejemplo de labor y de prudencia y todas las disposiciones dictadas han sido elogiadas como un hallazgo de técnica gubernativa(9).

(9) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), ediciones del 29 y 31 de Diciembre de 1935. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Benjamín S. González al doctor Pedro Numa Soto. 1925-1935)” (1999). Ed. Dunken, Buenos Aires.

Reemplazaron a los salientes los doctores Miguel Angel Cárcano, Roberto Marcelino Ortiz y Ramón S. Castillo. Mucho tendrían que ver ellos en la próxima década.

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