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HACIA LA RENOVACIÓN PRESIDENCIAL EN 1937

- El presidente Justo busca asegurar una sucesión confiable

El año 1937 estará signado por los trabajos que se realizaron para consagrar los candidatos a la presidencia de la nación, tanto por parte de la “concordancia” oficialista como de los radicales -la mayor fuerza opositora- y del socialismo, con proyección circunscripta prácticamente a la Ciudad de Buenos Aires. Y los gobernadores adquirieron en la emergencia un rol protagónico para inclinar con su influencia los votos en favor de una u otra de las candidaturas.

El presidente, general Agustín Pedro Justo, había venido preparando pacientemente los medios necesarios para asegurar que quien lo sucediese respondiera a su misma orientación y que al cabo del siguiente período de seis años le entregara nuevamente el Gobierno.

Justo había asumido la presidencia de la nación en 1932 en circunstancias muy difíciles para el país, con una tremenda crisis, con una oposición en una actitud de abstención insurreccional, que le impidió en los primeros años de su gestión realizar la gran obra con que soñaba.

Consideraba que en un próximo Gobierno, ya regularizada la situación en los aspectos económicos, financieros, sociales y políticos, podría llegar a cumplir una presidencia que alcanzara ribetes de histórica, a la manera de la realizada por el general Julio Argentino Roca, quien lo inspiraba en mucho de su accionar.

El levantamiento de la abstención del radicalismo fue festejado por Justo como un triunfo, ya que al concurrir a los comicios este partido -el más importante del país en la oposición- venía a legitimar su propio rol presidencial, y no creía que esa fuerza pudiera amenazar el manejo con que hasta ahora se había venido desempeñando.

Es cierto que en Tucumán había triunfado un radicalismo que, desobedeciendo al comité nacional, había concurrido a los comicios y logrado el Gobierno. Y también que el radicalismo gobernaba la provincia de Entre Ríos, pero estaban alejados de la conducción nacional.

En ese momento, la Concordancia gobernaba todas las provincias menos las de Santa Fe, Entre Ríos y Tucumán”. La primera de ellas estaba gobernada por los demócrata progresistas y las otras dos, como se dijo, por sectores radicales desafectos al Comité Nacional.

El panorama parecía fácilmente manejable por Justo desde la Primera Magistratura, pero en pocos meses la situación empezó a cambiar. Sacudido de su letargo, el radicalismo se lanzó a la lucha con inesperado vigor.
En Noviembre de 1935 llegó Amadeo Sabattini a la gobernación de Córdoba después de una épica campaña y, finalmente, las elecciones de renovación de la Cámara de Diputados le otorgaron un número inesperado de bancas que, unidos a otros partidos de oposición, le permitieron acceder a la presidencia del alto cuerpo legislativo.
Justo se dedicó a montar su juego a lo largo de 1935. Primero promovió la reforma de la ley electoral, eliminando las minorías de electores, o sea, que cada distrito enviaría al Colegio Electoral a los representantes del partido ganador sin que el vencido -aunque fuera por diferencia de un voto- tuviera representación alguna.
La otra medida fue la de arrancar a Santa Fe de la nómina de distritos donde se podía votar libremente y procedió a Intervenir al Gobierno demócrata progresista de Luciano Molinas con argumentos un tanto baladíes(1).

(1) Félix Luna. “Ortiz (Reportaje a la Argentina Opulenta)” (1978), pp. 67 a 70. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. El autor hace un análisis muy interesante de la situación de las fuerzas actuantes en el país en esa época y de los trámites que llevaron a la elección de los candidatos. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Aceptando que en la lucha comicial que se desarrollaría en 1937, la Concordancia perdiera los distritos de la Ciudad de Buenos Aires -donde no había sido posible perpetrar el fraude- de Tucumán, Entre Ríos y Córdoba, a los que le correspondían 68, 18, 22 y 34 electores, respectivamente, la oposición habría podido lograr un total de 142 electores, lo que no bastaba para consagrar su formula gubernativa, frente a los que el oficialismo descontaba ganar en la provincia de Buenos Aires, el más fuerte distrito que le aportaba 88 electores, a los que debía agregar Santa Fe con 42, Corrientes con 18, Mendoza y Santiago del Estero con 16 cada uno, Salta, San Juan y San Luis con 10 electores cada uno, y Catamarca, Jujuy y La Rioja, cada uno de ellos con 8 electores, todo lo cual hacía un total de 234 electores, es decir, holgada mayoría.

- Las elecciones santafesinas

En esa expectativa se produce una noticia inesperada, como es la renuncia del doctor Lisandro de la Torre al Senado de la Nación. Algunos se preguntaban si la razón de su renuncia obedecía al propósito de postularse candidato a la gobernación de Santa Fe, cuyas elecciones se realizarían en poco tiempo más. Pero una carta suya pone en claro su decisión indeclinable de no postularse para esa nominación.

Sin embargo, aconseja al partido Demócrata Progresista concurrir a esos comicios, apoyando a los candidatos de la oposición, pero señalando que debe perderse toda esperanza de elecciones libres. Después de 16 meses de ocupación de la provincia por el presidente de la República y de la creación deliberada de un estado electoral que hace imposible una elección correcta, sería candoroso -dice- ocultarse lo que está a la vista.

Termina su misiva expresando que su renuncia a la senaduría nacional ha sido determinada en parte por la mayor autoridad a que aspira al dar ese paso y muestra con cuánta convicción piensa que es necesario no medir los sacrificios personales cuando la nación esta amenazada. “Si el civismo esta muerto -y algunas veces lo creo- la tribuna parlamentaria no tiene objeto. Pido hechos y no palabras a mis correligionarios y a mis conciudadanos(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 6 y 13 de Enero de 1937. El diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 6 de Enero de 1937, transcribe un cable de Buenos Aires, expresando que fue considerada la renuncia de Lisandro de la Torre y “se consideró también la comunicación acerca de la investigación ordenada con respecto a su actuación”. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

La figura de De la Torre y, especialmente, su inquieta presencia en el Senado de la Nación, había determinado muchas páginas elogiosas. Sin embargo, el análisis crítico de sus opositores no lo favorecía. El diario “La Fronda”, de reconocida filiación conservadora, considerando su renuncia, decía que “con posturas proféticas vaticinó la ruina de la economía nacional, el desastre de sus finanzas y la guerra civil; y aliado de yrigoyenistas y socialistas, como de los comunistas de Santa Fe, fue el exponente de ideas extremas, y el ‘Frente Popular’, a la manera de Largo Caballero y Azaña, en la Madre Patria, le contó entre sus más fervientes admiradores.

Su última jornada parlamentaria le sirvió para coronar sus ataques contra el orden público y la Iglesia. En pleno delirio, la pasión le cegó hasta el extremo de aparecer partidario de ideas que seguramente no comparte. Es entonces cuando comprende su error, porque era inteligente y, sintiéndose vencido, se retira de la vida pública(3).

(3) Diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 11 de Enero de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Las recomendaciones del ex senador De la Torre de unir sus esfuerzos, y sus votos, al radicalismo para oponerse al oficialismo, mediante la instrumentación de un Frente Unico, dan lugar a animadas reuniones que terminan en el más completo fracaso, pues si bien los radicales están dispuestos a aceptar la colaboración ofrecida por los demócrata progresistas, rechazan la sugestión de formar listas mixtas, alegando impedimentos de la Carta Orgánica(4), la que “les permitía recibir pero no dar”.

(4) Diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 18 de Enero de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El doctor Lisandro de la Torre, en carta a Luciano Molinas, le explicaba las causas que determinaron ese fracaso, acusando a la Unión Cívica Radical de intransigencia y expresándole que antes que la carta orgánica estaban los superiores intereses públicos. La carta dio lugar a fuertes réplicas de órganos de tendencia radical que sindicaban a su autor como “un personalista irresponsable(5).

(5) Diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 30 de Enero de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En vísperas de los comicios santafesinos, en el mes de Febrero, el doctor Marcelo Torcuato de Alvear se entrevistó con el presidente Agustín Pedro Justo y, según se hizo saber, la visita obedeció a una resolución del comité nacional para reclamar garantías electorales.

El encuentro se realizó en tono cordial pues, más allá de las diferencias políticas, existía entre ambos una gran amistad, que venía de lejos y que se acentuó al haber actuado el general Justo como ministro de Guerra en la presidencia del doctor Alvear.

Por otra parte, ambos eran radicales y se habían manifestado como contrarios a las formas del personalismo impuestas en los dos Gobiernos de Hipólito Yrigoyen. El Poder Ejecutivo -por intermedio de su ministro del Interior- le contestó que sólo se accedía a una parte de las seguridades solicitadas(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 13 y 14 de Febrero de 1937; diario “El Noticioso”, (Corrientes), ediciones del 13 y 16 de Febrero de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En general, satisfizo al radicalismo la respuesta del presidente de la Nación, ya que fueron contemplados y resueltos favorablemente algunos puntos esenciales del petitorio con respecto al acto eleccionario de la provincia de Santa Fe. Algunos dirigentes dieron trascendencia al entendimiento directo entre el presidente y el doctor Marcelo T. de Alvear, lo cual abría perspectivas promisorias.

Se realizaron los comicios y sus resultados favorecieron ampliamente a los candidatos del partido radical antipersonalista, doctores Manuel María de Iriondo y Rafael Araya, sobre el candidato radical, doctor Enrique Mosca. Enterado de los resultados y de las innumerables denuncias y protestas deducidas por la oposición, dijo el doctor Alvear: “Siento una gran decepción y una profunda amargura. El juicio de la elección corresponde más a la prensa seria del país que a nosotros mismos”.

Por su parte, el presidente de la nación expresaba: “Me satisface el acto comicial de hoy por el orden y la tranquilidad que se aprecia en Santa Fe y por el porcentaje de votantes” y los diarios oficialistas pregonaban que había sido una brillante jomada cívica en Santa Fe en la que la fórmula de la Concordancia había obtenido “una aplastante mayoría sobre las fuerzas de la izquierda(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 22 de Febrero de 1937; y diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 22 de Febrero de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Justo había logrado su objetivo pues, si hubiese llegado a perder los electores de esta provincia -que eran 42- las cosas iban a ponerse muy parejas y cualquier traspié en una provincia u otra le hubiera podido costar la sucesión presidencial.

Digamos, para finalizar este tema, que una delegación del partido Autonomista concurrió a Santa Fe a prestar su colaboración en las tareas electorales. Estaba integrada por los cuatro diputados nacionales, doctores Felipe C. Solari, Benjamín Solano González, Cornelio J. Candia y Carlos Alvarez Colodrero, a los que acompañaban otros dirigentes provinciales(8).

(8) Diario “El Liberal”, (Corrientes), ediciones del 15 y 23 de Febrero de 1937. Integraban la delegación el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, José Antonio Borda, y los diputados provinciales Edmundo Resoagli y Oscar J. Dansey y los señores Ramón T. Sudriá y Gregorio Valsangiácomo. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Según el órgano del partido Liberal, un grupo de “pesados” pertenecientes al autonomismo que intentaron trasladarse en camiones, armados y bien pertrechados, para colaborar en las tareas electorales de aquella provincia, fueron detenidos por autoridades nacionales en la localidad santafesina de Villa Ocampo y obligados a regresar(9).

(9) Diario “El Noticioso”, (Corrientes), edición del 21 de Febrero de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

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