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La elección presidencial de 1938

Los candidatos habían terminado sus campañas políticas, en las que habían recorrido las ciudades y provincias más importantes del país. Según el padrón nacional, se aprestaban a ejercer su derecho electoral 116.685 ciudadanos en la provincia de Corrientes.

El candidato radical, doctor Marcelo T. de Alvear, con visión pesimista seguramente alentada por los resultados del fraude y “voto cantado” de la provincia de Buenos Aires, se refería a los próximos comicios diciendo que el domingo terminaría la comedia que representaba la campaña electoral y empezaría, quizá, la tragedia argentina, cuyo desenlace no podría preverse.

Tal vez se repitan los tristes espectáculos que ha visto el país -decía- de ciudadanos que se vean obligados a alejarse de su suelo o a confinarse, lo que el radicalismo conocía plenamente(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 2 de Septiembre de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En Corrientes, le correspondió al partido oficialista, el Demócrata Nacional, impugnar la designación de autoridades de mesa hecha por la Junta Electoral Nacional. Entendía el partido que constituían irregularidades en el procedimiento e importaban un atentado contra las garantías que debían ofrecerse, pues al estudiarse la filiación política de los presidentes de mesa se comprobó que todos ellos pertenecían a partidos políticos adversarios de la Concordancia y pedían se reparara el error, procediéndose a designar un 50 % por cada partido actuante, con lo que se habría logrado un criterio de absoluta equidad.

La Junta Electoral denegó el pedido con el voto del juez federal, doctor Amado Sosa, al que adhirió el fiscal, doctor Juan Carlos Lubary, votando favorablemente a lo peticionado el otro miembro de la Junta, eldoctor Julio Lugones. Posteriormente se hizo lugar a lo peticionado, en la proporción del 50 % para los partidos de la Concordancia y el 50 % para los radicales(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 4 y 5 de Septiembre de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Refiriéndose a las elecciones que se llevaban a cabo ese día, el diario “La Prensa” decía que no se podia afirmar, como en 1916, 1922 y 1928, que el pueblo elegiría en esos comicios a los gobernantes nacionales del próximo período constitucional sino -con fundamentales reservas- ya que sostenía que el pueblo iba a votar lleno de recelos, pues consideraba que aún aquellos ciudadanos que sufragaran sin dificultad y sin temor de que su voto sea adulterado, tendrían derecho a pensar que cientos de miles de compatriotas o no podrían llegar a las urnas o llegarían a ellas sin las seguridades con que lo hacíamos todos los argentinos, sin excepción, en tiempos mejores(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 5 de Septiembre de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El mismo diario, ya realizados los comicios, decía que el país no estaba conforme y menos lo estaría cuando se conocieran los detalles de los abusos cometidos en diversas partes del territorio y prácticamente en toda la provincia de Buenos Aires, donde los “compadrones” estuvieron en su día. “Caiga sobre los culpables -decía- la responsabilidad de lo ocurrido ayer y de cuánto suceda hasta que la República vuelva a entrar en el camino de la legalidad democrática totalmente libre de obstáculos”.

Estas predicciones encontraban sustento en las muchas irregularidades cometidas en la provincia de Buenos Aires, donde se había votado sin el requisito del cuarto oscuro en casi todos los locales habilitados para emitir el sufragio, por lo que antes del mediodía los fiscales del radicalismo habían hecho abandono de sus puestos de control. El gobernador de esa provincia, doctor Manuel Fresco, y su ministro de Gobierno, el doctor Roberto J. Noble, habían votado a la vista o públicamente(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 6 de Septiembre de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En Corrientes, en general se votó con normalidad, respetándose las disposiciones de la ley electoral en relación al voto secreto, en cuarto oscuro y, salvo algunas denuncias por falta de garantías en las mesas receptoras de votos o sobre la existencia de contingentes armados que impedían concurrir al comicio a los votantes opositores, fueron situaciones que en todos los casos fueron atendidas por la Junta Electoral adoptándose las medidas pertinentes.

Los autores coinciden en que estas elecciones fueron “una vergüenza nacional” -al decir de Félix Luna- aunque reconociendo que en la Ciudad de Buenos Aires, en las provincias con Gobiernos radicales, en La Rioja y en Corrientes, se votó normalmente(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 20 de Septiembre de 1937. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Pero en Santa Fe -dice- no hubo virtualmente elecciones; en Salta y Jujuy, el radicalismo se abstuvo de concurrir; en Mendoza hubo incidentes graves y arbitrariedades de toda clase; y en las restantes provincias -afirma- el panorama fue más o menos parecido.

Pero fue en Buenos Aires donde se produjeron los hechos más graves, echándose a los fiscales opositores, votándose “a la vista” y alejándose a los radicales de las mesas. Dice este autor que en la sede del comité nacional, Alvear recibía las noticias y sólo atinaba a balbucear que ello no podía ser, que su amigo Justo le había dado garantías.

Al concluirse el escrutinio, Justo podía considerarse satisfecho, ya que su plan se había cumplido. En la Ciudad de Buenos Aires y en las provincias de Tucumán y Córdoba se había votado por los radicales y las restantes provincias fueron para la Concordancia, produciéndose sólo dos variantes en el cálculo: Entre Ríos, donde se daba por seguro el triunfo a Alvear, triunfaba la Concordancia gracias al apoyo de los sectores yrigoyenistas que, por odio a la persona de aquél, habían volcado los votos a sus contrarios; y en La Rioja -que se suponía oficialista- terminó votando a la oposición(6).

(6) Félix Luna. “Ortiz (Reportaje a la Argentina Opulenta)” (1978), pp. 70 a 72. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Los resultados nacionales fueron los siguientes: Concordancia, 1.083.928 sufragios ; Unión Cívica Radical, 815.063 votos. Estos resultados daban un holgado triunfo a la fórmula Ortiz-Castillo con 248 electores sobre 128 logrados por la fórmula Alvear-Mosca.

Ya se ha señalado que, como consecuencia de la modificación de la ley electoral, la mayoría de cada distrito volcaba la totalidad de los electores que le correspondían a la fórmula más votada en el mismo. Sin embargo, de haberse procedido tomando como base para la distribución de electores adjudicando 2/3 a la mayoría y 1/3 a la minoría, en ese caso también habría ganado la fórmula de la Concordancia por 210 electores sobre 166 de la oposición radical.

Los resultados de la elección en la provincia de Corrientes arrojaban una neta diferencia a favor de los candidatos de la Concordancia por 50.340 votos contra 27.749 del radicalismo, 90 del socialismo, 2.075 en blanco y 23 anulados. Como en esta provincia, autonomistas y antipersonalistas votaban una misma lista de candidatos a electores, aunque lo hacían en boletas separadas, pudo determinarse el caudal propio de cada una de las agrupaciones, correspondiendo a la primera 33.706 votos y a la segunda 16.634.

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