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Impugnación de comicios y pedido de Intervención Federal

- La situación en la Cámara de Diputados de la Nación

Cuando concluyeron los escrutinios del 6 de Marzo de 1938, dice Félix Luna, la Unión Cívica Radical, que antes contaba con 42 diputados, los había hecho ascender a 63, mientras que el bloque de la Concordancia tenía 83. Había además 5 socialistas y 5 radicales concurrencistas tucumanos, que hábilmente negociaban sus votos entre el oficialismo y la oposición.

Seguía diciendo que la Concordancia no podía quejarse de ésta su primera elección bajo la presidencia del doctor Ortiz pues, además de haberse adjudicado la mayoría de Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, Corrientes y Salta por los procedimientos conocidos, había también logrado la minoría de la Ciudad de Buenos Aires desplazando a los socialistas por primera vez(1). Se había recuperado la mayoría perdida dos años antes.

(1) Félix Luna. “Ortiz (Reportaje a la Argentina Opulenta)” (1978), p. 130. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. El autor señala que el Congreso del período 1938/40 -que en parte siguió hasta 1942- sería de características notables por las figuras expectables que lo componían, mencionando en el Senado al correntino Juan Ramón Vidal. “Fuere cuál fuere la legitimidad de su elección, aquellos legisladores eran, en su mayoría, astutos en los debates, ansiosos por brillar en las discusiones y con una larga experiencia política”. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Para Ferrero, la iniciación del período de sesiones en la Cámara de Diputados era el mejor y más amplio escenario para que los representantes del partido radical impugnaran las elecciones de Marzo, ya que el Congreso había sido siempre una gran caja de resonancia y -agrega- los diputados radicales -llevados por la predisposición conciliadora de su ánimo- no supieron aprovecharla y dejaron escapar esa oportunidad en el mes de Abril al integrarse la Cámara.

Cuando los radicales intentaron fundar algunas impugnaciones a los electos en varias provincias, el vocero conservador manifestó que, en vez de perder el tiempo en tales cuestiones, la Cámara debía ocuparse de los altos intereses del país y de rectificar el juicio crudo que se estaba formando en el ambiente sobre la ineficacia del Congreso, por considerarse que perdía lamentablemente el tiempo en asuntos que no debieran merecer la atención de los legisladores por más de un cuarto de hora.

Ante estas palabras -sigue diciendo el autor citado- llamando al pragmatismo cómplice, la representación radical perdió sus bríos y consideró que era razonable lo que se decía.

Comenzada la reunión a las tres y media de la tarde del 26 de Abril, a las siete la Cámara ya estaba constituida y “los diputados fraudulentos” habían jurado y ocupado sus bancas. Tal vez pesaba en el ánimo de los diputados capitalinos sus propios errores “en el fraude de la trenza metropolitana para asegurar sus candidatos en las elecciones internas del radicalismo(2).

(2) Roberto A. Ferrero. “Del Fraude a la Soberanía Popular” (1976), pp. 33 y 34. Ed. La Bastilla, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Lo cierto es que, después de una agitada reunión en dicho cuerpo, se incorporó a los legisladores recientemente electos y se eligieron sus autoridades. Antes de irse el bloque de la Unión Cívica Radical, se produjo un desordenado debate como consecuencia de las impugnaciones que se proponían plantear varios de sus integrantes, temperamento que fue considerado inoportuno por los sectores de la Concordancia.

Se eligió presidente al diputado Juan G. Káiser -representante de Buenos Aires- y vicepresidente a Juan Francisco Morrogh Bernard, de la provincia de Entre Ríos, quien se impuso por 74 votos contra 55 volcados en favor de F. Benigno Martínez, liberal de la provincia de Corrientes(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 27 de Abril de 1938. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

- Impugnación de comicios y pedido de Intervención Federal

Entre Abril y Junio, el Congreso se abocó a largas discusiones sobre los diplomas de los legisladores electos y las denuncias de fraude -dice Fraga- y completa Luna expresando que al iniciarse el año congresista de 1938, la actividad se radicaría en larguísimas sesiones preparatorias, para considerar las elecciones de Marzo.

Nuevamente se haría en estas sesiones el proceso del fraude -agrega este último autor- pero quienes estaban al tanto de los entretelones no dejaban de saber que el espectáculo era para la galería, que las prácticas políticas estaban empezando a adaptarse al fraude y que las imprecaciones contra los comicios corruptos ocultaban, en algunos casos, una secreta complicidad(4).

(4) Rosendo Fraga. “El General Justo” (1993), p. 439. Ed. Emecé, Buenos Aires, y Félix Luna. “Ortiz (Reportaje a la Argentina Opulenta)” (1978), pp. 131 y 132. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Ferrero, por su parte, afirma que el verdadero debate se postergó para Junio, cuando se debía considerar la anulación de las elecciones de Buenos Aires, Mendoza, La Rioja y, también, Corrientes. Pero - dice- tampoco esta vez hubo ningún gran debate. Simplemente se intercambiaron objeciones en tono amistoso, como si todo fuera un disentimiento entre gente bien educada.

José O. Tamborini resumió la argumentación de la bancada radical y el puntano Reynaldo Pastor la de los conservadores, negando la relevancia de las irregularidades. Eso fue todo. Con la finalización de Junio acabó la discusión, y los bloques quedaron en paz(5).

(5) Roberto A. Ferrero. “Del Fraude a la Soberanía Popular” (1976), p. 35. Ed. La Bastilla, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Para fundamentar la impugnación a los comicios de Corrientes habló el doctor F. Benigno Martínez. Comenzó diciendo que no era de ahora que faltaban en esa provincia las garantías electorales, afirmando que esa situación se había agravado en los comicios de Marzo, ya que se había agregado el vuelco de padrones realizado muchas veces con la complicidad policial y la intervención parcial del Gobierno de la provincia.

Aludió también a la maniobra del desdoblamiento realizada por la Concordancia, como otro de los motivos que fundamentaban la impugnación y calificó al proceso electoral como una consecuencia del fraude y la violencia, que viciaba los títulos de los electos en esa oportunidad, que no debían ser aprobados.

Terminó expresando que su partido había luchado siempre por la libertad electoral y en razón de esos propósitos elevados que lo caracterizaban se había visto en la necesidad de adoptar la posición actual frente a las irregularidades que se habían cometido. Sus palabras fueron recibidas con aplausos por los legisladores radicales(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 14 de Mayo de 1938. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Al mes siguiente correspondió el tratamiento de la impugnación a las elecciones de la provincia de Corrientes. Se produjo un largo debate en el que intervinieron -además de los miembros informantes de mayoría y minoría- todos los legisladores representantes de ese distrito. Por la mayoría lo hizo, como en otras oportunidades, el doctor Pastor y ,el de la minoría a cargo del diputado radical Ernesto Sanmartino.

Entre su nutrida fundamentación aconsejando el voto por el despacho mayoritario, hizo una atinada referencia al pacto que existía antes de 1930 entre autonomistas y liberales y que después se continuaría entre autonomistas y antipersonalistas, señalando sus similitudes de co-gobiemo y de presentación ante las autoridades electorales, con procedimientos similares a los que ahora se impugnaban. El despacho de minoría, repitiendo anteriores argumentos del sector liberal, aconsejaba la anulación de los comicios.

Luego le correspondió al autor del proyecto, doctor F. Benigno Martínez, reiterar los fundamentos de su impugnación, siendo sus palabras replicadas por los impugnados, hablando en primer término el doctor Felipe C. Solari, quien antes de entrar a considerar los comicios de 1938 hizo una exhaustiva exposición acerca de las elecciones realizadas cuando el partido liberal tenía en sus manos el Gobierno de Corrientes.

En la misma forma lo hicieron los diputados impugnados, doctores Sánchez y Devoto Acosta y, finalmente, habló el doctor Pedro Numa Soto, adhiriendo a los conceptos de los anteriores. Fue aprobado el despacho de mayoría por 61 votos contra 29.

En una acción coordinada, se reunieron los miembros de la junta ejecutiva del partido liberal para tratar la situación política de la provincia, asunto que estaba pendiente desde el resultado de los últimos comicios nacionales y provinciales, impugnados ante el Congreso de la Nación, en la Legislatura Provincial y en varios documentos que fueron hecho públicos.

Se informó que en vista del estado de descomposición social y política de la provincia, imputable al situacionismo que imperaba desde hacía muchos años en Corrientes, se había reclamado del Gobierno Nacional la Intervención de los poderes locales, a fin de regularizar el normal funcionamiento de los mismos(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 21 de Mayo de 1938. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Es que el liberalismo, con sus muy buenos contactos en Buenos Aires, sabía que el presidente Ortiz estaba dispuesto a sanear la política argentina y estaban convencidos de que Corrientes debía ser de las primeras en recibir ese influjo del que tanto esperaban.

- El pensamiento del presidente Ortiz

Los historiadores contemporáneos en general han coincidido en que el presidente, doctor Roberto Marcelino Ortiz, asumió su alta investidura decidido a mejorar el ambiente político y suprimir en lo posible las expresiones más notorias del fraude y la violencia. En el trabajo del doctor Félix Luna -que hemos seguido- se afirma que el nuevo presidente quería cumplir, costara lo que costare, un íntimo voto que se había formulado al asumir su cargo: no tolerar el fraude electoral y, que este propósito era conocido por un reducido grupo de amigos.

Recuerda así que en oportunidad de aparecer un editorial en un diario al que estaba ligado el futuro presidente en el que se pronunciaba enérgicamente contra el fraude, el doctor Raúl Oyhanarte, radical, confesó a sus amigos que él era el autor del trabajo, que le había sido encomendado por el propio Ortiz, quien consideraba que esa tarea de limpieza debía hacerse desde el Gobierno. Estaba dispuesto a no admitir fraudes y “decía que el fraude con que había sido elegido era un pecado original que tenía que lavar...(8).

(8) Félix Luna. “Ortiz (Reportaje a la Argentina Opulenta)” (1978), pp. 129 - 130. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Pero Ortiz era, además, un político sagaz que no iba a golpear sin tener la seguridad de un apoyo efectivo que le permitiera afirmar sus proyectos. Y así obrará en consecuencia. Ya vimos su Intervención a la provincia de San Juan.

El 11 de Mayo, Ortiz inauguró el período ordinario de sesiones y su mensaje fue breve y sencillo, pero ya contenía afirmaciones acerca de la regularidad de la vida democrática -que no podía dejar pasar sin reparos- y reclamaba en tal sentido la colaboración del Congreso.

Durante los primeros meses de su Gobierno -dice Fraga- Ortiz ya ha mostrado su intención de modificar la política del fraude, lo que afecta sus relaciones con los conservadores y, por esta razón, los dirigentes más caracterizados de esta fuerza se apresuran a rodear al ex presidente, general Agustín Pedro Justo, buscando transformarlo, desde ese momento, en una alternativa política frente a Ortiz.

Y por ello, a su regreso de un largo viaje por Europa, el vicepresidente Ramón S. Castillo, los ministros del Interior, Justicia e Instrucción Publica, Marina, Hacienda y Obras Públicas y muchísimos otros funcionarios y ex colaboradores, lo recibieron en el puerto, además de delegaciones de políticos de la Concordancia que se trasladaron a la Ciudad de Montevideo para acompañarlo, entre los que se encontraba elcorrentino, doctor Pedro Numa Soto(9).

(9) Rosendo Fraga. “El General Justo” (1993), p. 439. Ed. Emecé, Buenos Aires, y diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 21 de Octubre de 1938. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Ya se verá más adelante cómo Ortiz irá desarrollando su política. Mientras tanto, en 1938, se realizaron elecciones para elegir gobernador en Tucumán y en La Rioja. En la primera ganaron los radicales y, en la segunda, los conservadores. En la provincia de Buenos Aires el radicalismo decidió abstenerse, ante la reforma de la ley electoral, que importaba -según afirmaban- una involución del sistema a antes de 1912.

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