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La actividad política en la provincia en 1938

Terminados los procesos electorales, los partidos entraban en un estado de receso, como preparándose para los siguientes comicios, que en Corrientes se desarrollaban anualmente. La actividad política quedaba así prácticamente circunscripta a los escarceos producidos en los debates legislativos, que no fueron precisamente un modelo de concurrencia y trabajo en ese año.

Los diarios locales tenían a su cargo la parte más activa de las diferencias, llegando a veces a expresarse en términos que evidenciaban un enfrentamiento apasionado en la defensa de sus convicciones. Actuaban como diarios “oficialistas” en primer lugar el diario “El Liberal”, que no era como su nombre lo indica representante de ese partido, sino del autonomista, y propiedad del senador, doctor Vidal; el diario “La Mañana”, joven aún, era también autonomista y seguía los dictados de su director, Elías Abad; el diario “Nueva Epoca”, defensor de los intereses antipersonalistas, comandado por Francisco Rivellini; y, finalmente, “El Noticioso”, de propiedad del doctor Ernesto Meabe, vocero del partido liberal y más enconado detractor del oficialismo.

A éstos, se agregaba un nuevo órgano, el semanario “Democracia”, órgano de la Unión Cívica Radical -comité nacional - dirigido por el doctor Joaquín Díaz de Vivar.

En Septiembre se reunió la convención general del partido radical y lo hizo en los salones del Hotel Buenos Aires, eligiéndose como autoridades de la asamblea al doctor José F. Benítez -como presidente- y al doctor Raúl E. Torrent, como vicepresidente. Como secretarios fueron elegidos Justo Erro y J. Aníbal Dávila.

A propuesta de Lomónaco y Dávila se rindieron homenajes a los correligionarios fallecidos y, especialmente, al doctor Amado Sosa, “magistrado recto y enérgico que constituyó una garantía para los partidos y los ciudadanos de la oposición”.

Seguidamente se eligieron los delegados al comité nacional, recayendo la designación en los doctores Juan Hortensio Quijano, Héctor Lomónaco, José F. Benítez y Blas Benjamín de la Vega y, suplentes, al doctor Joaquín Díaz de Vivar y Mario Merello.

Se eligieron también 21 miembros titulares y 21 suplentes del comité central provincial. El doctor Osvaldo Meabe, elegido para integrar esta corporación, renunció indeclinablemente por desempeñar mandato ante la convención nacional y provincial y serle imposible asistir a las sesiones del comité central.

Al reanudarse la sesión, se trató la situación política de la provincia, sobre la cual varios oradores se expresaron en términos categóricamente desfavorables, dándose lectura a una declaración en tal sentido y con expresiones de solidaridad con el accionar del comité nacional y su presidente, el doctor Marcelo Torcuato de Alvear.

Con relación a los comicios municipales en toda la provincia y a los de renovación legislativa del año entrante, se aprobó la abstención partidaria, aunque facultándose al comité central para disponer la concurrencia si hechos nuevos así lo aconsejaran. Pesaba en esta decisión la de los radicales de Santa Fe, contraria a la abstención.

También se dispuso reiterar el pedido de Intervención amplia a la provincia, encomendándose al comité central gestionar la formulación de dicha iniciativa al comité nacional y al grupo congresista.

Luego de resolverse la realización de un nuevo empadronamiento general de afiliados, que reemplazaría al confeccionado por la intervención partidaria del señor Vignone, se aprobó una resolución que expresaba el anhelo de que la convención nacional se reuniera a la brevedad para debatir los problemas políticos, económicos y sociales del momento, así como otros temas; la convención clausuró sus deliberaciones en medio de nuevas expresiones con las que calificó duramente la situación de la provincia(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 5 y 12 de Septiembre de 1938. Los miembros titulares del comité central de la provincia elegidos fueron los doctores Héctor Lomónaco, José F. Benítez, Blas Benjamín de la Vega, Luciano Acuña, Fernando Andreau, Francisco A. Benítez, Santiago Lorenzo, Joaquín Díaz de Vivar, Valentín Roibón, Cándido R. Quiroz, Juan B. Folguerá, Justo P. Villar, y señores J. Aníbal Dávila, Juan N. Barboza, Félix María Gómez, Juan Carlos Echazú, Teófilo Soto, Aníbal Riolfi, Simón Fernández Salazar, Fortunato Gehan y Eduardo Fernández. Suplentes: C. M. Bonet, Antonio D. Iglesia, Esteban D. Cardozo, Arturo Haurié, Juan Scorza, Eugenio Led, Zenón E. Niella, Urbano Capará, Juan G. Monzón, Eduardo Reyes, Pedro Acuña, José C. Vallejos, Marcelino C. Pérez, Natalio de J. Piragine, Olivio Ortiz Pereyra, Felipe Bruno, Virgilio Cafferata, Juan B. Alegre, Pedro D. Fedullo, Demóstenes Maciel y José Cabral. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Una novedad en el medio lo constituyó la distribución de panfletos con propaganda de signo comunista, coincidente con la propuesta del socialismo obrero, en la Ciudad de Buenos Aires, acerca de una acción combinada de las fuerzas democráticas del país en contra de la situación imperante.

- El ámbito municipal

En el ámbito municipal, la actividad electoral prácticamente era nula, especialmente en la capital, dado que los partidos de la oposición -radicales y liberales- habían resuelto su abstención. Estas agrupaciones fundaban su decisión en la circunstancia de que los padrones municipales no les inspiraban confianza, pues a su juicio habían sido confeccionados de manera fraudulenta, excluyéndose de los mismos a los contribuyentes desafectos al Gobierno y, lo que es peor -según afirmaban- figurarían en ellos centenares de personas que al solo efecto de su inscripción en el padrón habrían pagado cualquier patente insignificante.

En presencia de esa situación -afirmaban los dirigentes opositores- la lucha resultaba imposible y la consecuencia de ello era que la ausencia en el Concejo Deliberante de concejales independientes, privaba de toda fiscalización a los actos del Gobierno Municipal.

El Poder Ejecutivo, de acuerdo a las facultades constitucionales, designaba a los intendentes de los municipios autónomos, con acuerdo del Senado. En tal sentido, había propuesto para un nuevo período en la ciudad capital a Pedro Resoagli; para la Ciudad de Curuzú Cuatiá a Carlos Celestino Araujo; para la Ciudad de Goya a Rogelio Chiappe; y para Paso de los Libres, donde por primera vez se había constituido el Concejo Deliberante, se designaba a Salvador Di Tomaso.

Para la renovación de un tercio del Concejo Deliberante de la capital, sólo se presentaron los candidatos de la Concordancia: José R. Vidal, Saturnino Estévez y el doctor Juan Ramón Díaz Colodrero, autonomistas; y doctor Antonio Maróttoli, antipersonalista, que eran los mismos concejales que cesaban y que de esta manera eran reelegidos por un nuevo período, en elecciones sin interés, por la abstención de los partidos opositores.

En el Interior, en cambio, si bien los partidos opositores mantenían su abstención, ello no impedía que ciudadanos independientes o enrolados en aquéllos, constituyeran organizaciones políticas con alcance puramente municipales y se presentaran a disputar las bancas concejiles(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 6 y 11 de Junio; 9 y 23 de Agosto; 8 de Septiembre; 6, 21, 24, 27 y 31 de Octubre; 2, 13 y 30 de Diciembre de 1938. En Paso de los Libres, por ejemplo, se presentaron -además de los partidos oficialistas- uno denominado Concentración Popular; en Monte Caseros, la Unión Comunal; etc. El 30 de Diciembre se aprobaron por decreto las elecciones. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

- La marcha de la Administración

Más allá de las dificultades financieras a que hemos hecho referencia, la Administración provincial seguía su curso cansino, como si la próxima renovación gubernativa a realizarse en el año 1939 ya estuviera pesando sobre los actuales funcionarios.

Uno de los hechos que por inusuales no dejó de suscitar variados comentarios y trascendió el ámbito provinciano, lo constituyó el disturbio producido en oportunidad de llevarse a cabo la tradicional procesión de la Cruz de los Milagros, con que se conmemoraba el 350 aniversario de la fundación de San Juan de Vera de las Siete Corrientes, ciudad capital de la provincia.

Cuando la procesión, encabezada por el obispo diocesano, monseñor Francisco Vicentín, pasaba frente al local de la imprenta y redacción del semanario “La Proa”, donde se habían colocado grandes pizarras con referencia a las fiestas que se celebraban y al clero, referencias que las personas ubicadas en los alrededores y luego los manifestantes consideraron ofensivas, un grupo de ellos se dispuso a quitar los carteles, incidencia que provocó un tumulto y el pánico consiguiente entre las mujeres y niños principalmente.

Las pizarras fueron finalmente destruidas y a consecuencia de los incidentes hubo algunos contusos pero, superado el momento de confusión, la columna se rehizo y continuó su recorrido. Al pasar frente a la casa del senador, doctor Vidal, en uno de cuyos balcones se encontraba el gobernador de la provincia, monseñor Vicentín hizo detener la procesión y en términos enérgicos denunció al doctor Torrent el agravio de que los católicos de Corrientes habían sido objeto momentos antes, agravio que consideraba afectaba también a la cultura de la ciudad, pidiendo, en consecuencia, las sanciones contra los responsables. Poco después los redactores y el director del semanario fueron trasladados a la Jefatura de Policía y detenidos, pasando los antecedentes a la Justicia.

El hecho causó indignación, máxime si se considera la religiosidad del pueblo correntino y la veneración especial hacia la Cruz que fuera plantada al inaugurarse la ciudad a la que se atribuyeron milagrosos sucesos(3). Y a manera de desagravio, el Poder Ejecutivo declaraba a la reliquia Monumento Histórico Provincial y se colocaba poco después la piedra fundamental del que sería templo de la Cruz de los Milagros, santuario en el cual sería guardada la misma(4).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 4 de Mayo de 1938. Como consecuencia de este hecho, el P. E. Provincial encomendó al sacerdote Francisco Zoni -reconocido historiador- la recopilación de los antecedentes históricos de la fundación de la Ciudad de Corrientes y del Milagro de la Cruz, correlativo de aquélla, así como la dilucidación de los diversos aspectos con ella relacionados, a los fines de su publicación. Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 9 de Mayo de 1938.
(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 30 de Noviembre y 12 de Diciembre de 1938.
// Todo citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Una parte de la actividad gubernativa fue dedicada a rendir homenajes, como por ejemplo el que se venía preparando a la memoria del general Bartolomé Mitre. A tal fin se había dispuesto la erección de un monumento sobre las barrancas del río Paraná y, habiéndose llamado a concurso público, la comisión adjudicó el trabajo al escultor Luis Perlotti, homologándose por decreto el pronunciamiento de la comisión y procediéndose a colocar la piedra fundamental en presencia de los familiares de Mitre.

También se resolvió conmemorar dignamente el primer centenario de la batalla de Pago Largo en la que fuera inmolado el gobernador Genaro Berón de Astrada, al pronunciarse contra Juan Manuel de Rosas, designándose una comisión encargada de preparar los actos, encabezada por el ministro de Hacienda, doctor Juan P. Danuzzo Amadey, actuando como vicepresidentes el doctor Hernán Félix Gómez -presidente provisional de la Junta de Estudios Históricos de Corrientes- y el intendente municipal Pedro Resoagli. Integraban la referida comisión, distintas personalidades del quehacer provincial(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 22 de Octubre de 1938. Actuaban, como secretario, Rómulo G. Artieda; secretaria de actas, Carmen Márquez Mantilla y, secretario de concursos y proyectos, Federico Palma. Como tesorero fue nombrado J. Víctor Aloisio, gerente del Banco Hipotecario Nacional y, protesorero, Santiago Messel, gerente del Banco Popular de Corrientes. Componían además la comisión como vocales: el obispo diocesano, monseñor Francisco Vicentin; la presidenta de la Conferencia San Vicente de Paul, Eloísa Torrent de Vidal; la directora de la Escuela Normal de Maestras “Dr. Juan Pujol”, Magdalena Vera de Luciani; el rector del Colegio Nacional “Gral. San Martín”, doctor Carlos J. Benítez; la presidenta de la Asociación Pro-Patria de Señoritas, María Teresa Seravalle; el presidente de la Liga Correntina de Fútbol, capitán Alberto Forcada; la presidenta del Corrientes Tennis Club, Ercilia M. de Lugones; el presidente del Robson Tennis Club, Enrique Goñalons; el presidente del Jockey Club, Pedro Resoagli; el presidente de la Asociación de Maestros, José E. Machado; el presidente del Club del Progreso, Héctor Desimoni; el vicepresidente del Club Social, doctor Juan Carlos Lubary; el presidente del Club de Regatas, doctor José A. Chapo; el presidente de la Asociación Comercial, Salvador Martín Tudó; el presidente de la Asociación Española de Socorros Mutuos, doctor Juan B. Folguerá; el presidente de la Asociación Italiana de Socorros Mutuos, Miguel Angel Amico; el presidente de la Agrupación de Gente de Arte y Letras “La Peña”, Gregorio I. Billordo; el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción, Jaime Chico; el presidente del Colegio de Abogados, doctor Justo Alvarez Hayes; el presidente del Colegio de Escribanos, Francisco F. Revidatti; el presidente del Aero Club de Corrientes, coronel Alberto Noblía; y el presidente de la Sociedad Correntina de Hacendados, Rodolfo Danuzzo. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Una auspiciosa información daba cuenta de la incorporación de dos flamantes locomotoras para mejorar el servicio del F. C. Económico las que, en oportunidad de recibir la bendición del obispo, monseñor Vicentín, recibieron el nombre de “Gobernador Torrent” y “Gobernador Vidal”, respectivamente, siendo sus madrinas la esposa del gobernador, María del Rosario Corrales Abelenda de Torrent y, la del senador Vidal, Eloísa Torrent de Vidal(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 27 de Julio de 1938. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Las Cámaras habían aprobado la ley de creación de la Lotería Provincial, pero la opinión pública le atribuía pocas probabilidades de éxito, pues se estimaba que no era el momento para lanzarse a una empresa de esa índole, por no ser holgada la situación económica del Gobierno -que tenía que respaldarla- ni la del pueblo que sería el cliente de esta Lotería.

- Sensibles pérdidas políticas

El año 1938 resultó particularmente nefasto en la pérdida de muchos valores ligados al quehacer político, unos por el natural desgaste de los años y otros por circunstancias imprevistas.

A comienzos del año se produjo el inesperado fallecimiento de Amaro Cundom, que se desempeñaba como secretario general de la policía de la provincia, joven figura ligada al antipersonalismo y, en el mismo mes de Febrero, Rafael Gallino Yanzi, otro joven, en este caso vinculado al radicalismo.

En el mes de Marzo falleció, en la localidad de San Cosme, el doctor Julio C. Rivero, decano de los médicos de Corrientes y una figura de prestigio científico que había actuado en el escenario político desde muy joven, ligado a las filas del partido autonomista, destacándose en diversas funciones en las que se desempeñara y también en la banca de diputado nacional con la que representara a su provincia.

Unos meses más tarde falleció el doctor Emilio Massó, figura expectable ligada al partido liberal, en el que militó desde su juventud; en el mismo mes de Mayo, el doctor J. Alfredo Ferreyra, destacada personalidad del quehacer cultural y educativo con proyección nacional, y el doctor Gustavo Alvarez Colodrero, mientras se desempeñaba como ministro del Superior Tribunal de Justicia de la provincia, ligado políticamente al radicalismo antipersonalista.

En el mes de Julio falleció el patriarca correntino, doctor Adolfo Contte, de larga y exitosa actuación en las filas del partido liberal, que lo había llevado a las más altas funciones, como las de diputado nacional y gobernador de la provincia en 1919, derrotando en aquella oportunidad al radicalismo yrigoyenista que, Intervención Federal mediante, creyó lograda esta provincia para “la causa”.

Pero el hecho que conmovió a la provincia, por sus características de tragedia, fue la muerte de los doctores Amado Sosa, Diego Meana Colodrero y Guzmán Castillo Odena, en oportunidad de un accidente automovilístico ocurrido dentro del establecimiento arrocero “Nueva Valencia”, a pocos kilómetros de la ciudad capital.

El doctor Amado Sosa se desempeñaba como juez federal de la Ciudad de Corrientes y era hermano del doctor Leopoldo Sosa, dirigente liberal, pero, mientras estuvo fuera de la función judicial mantuvo vinculación con el partido radical. El doctor Castillo Odena, de filiación liberal, se desempeñaba como secretario del mismo Juzgado Federal.

Por su parte, el doctor Diego Meana Colodrero, que se había desempeñado como ministro del Superior Tribunal de Justicia, lo hacía actualmente en el carácter de Procurador General de la provincia y estaba ligado políticamente a las filas del partido autonomista.

En el mismo mes de Agosto falleció Eduardo Díaz Colodrero, que había sido diputado provincial y desempeñado altas funciones en la Administración. También falleció Ramón A. Parera, a avanzada edad, quien había representado a la provincia en la Cámara de Diputados de la Nación en el período 1888 - 1892. El primero autonomista y el segundo liberal.

- Designaciones

En reemplazo del ministro del Superior Tribunal, doctor Alvarez Colodrero, se designó al doctor Carlos A. Lotero Silgueyra, de vinculación antipersonalista. Para cubrir la vacancia del doctor Meana Colodrero, se designó al doctor Alberto P. Balbastro, de la misma orientación política; y el doctor Pedro G. de la Fuente -autonomista- pasó a ocupar el cargo del doctor Lotero Silgueyra.

Para cubrir el Juzgado Civil se propuso al doctor Axel Fernández Almirón, de vieja filiación liberal, aunque alejado de la actividad política activa en los últimos años. Y la plaza del Juzgado Federal fue cubierta por el doctor Juan Carlos Lubary, de familia autonomista, que se había venido desempeñando como fiscal del mismo Tribunal; en su reemplazo , a su vez, al doctor Antonio Gil, apolítico. La secretaría vacante fue cubierta por el escribano Germán Trim, ligado al liberalismo.

Para integrar el Consejo Superior de Educación se reelegió a Nicolás Lauría y, en reemplazo de Miguel Díaz Colodrero -que había renunciado- se designó a Sebastián Durand Gauna. En el orden educativo nacional se designó Director de la Escuela Normal de Maestros “José Manuel Estrada” al doctor Valerio Bonastre, quien se desempeñaba como rector en el Colegio Nacional de Resistencia (Chaco) y, en su reemplazo, a su vez, se nombró al profesor Fernando Echaniz.

Como consecuencia de la renuncia de Juan T. Figuerero como ministro del Superior Tribunal de Justicia, ocupaba ese lugar el doctor Antonio Ruiz, de filiación autonomista; y en la Dirección Provincial de Vialidad renunciaba su presidente, el ingeniero Federico Cámara.

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