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Las convenciones de los partidos opositores y oficialistas

- La convención radical

El 31 de Enero de 1940 se reunió la convención provincial del partido radical que seguía las inspiraciones del doctor Marcelo T. de Alvear, con la presencia de 53 delegados y la presidencia del doctor José F. Benítez. La decisión más importante de esta asamblea era la de decidir la concurrencia o la abstención a los próximos comicios nacionales.

Las dos corrientes encontraban adeptos y era conocida la posición del presidente del partido en el orden nacional en el sentido de concurrir a elecciones, dada la absoluta convicción de que el presidente de la nación haría cumplir su palabra de garantizar la realización de comicios sin fraudes.

Como primera medida, la convención designó una comisión de nueve miembros para estudiar el momento político y aconsejar la concurrencia o abstención del partido a los comicios(1).

(1) Periódico “El Noticioso”, (Corrientes), edición del 31 de Enero de 1940. La comisión estaba integrada por los doctores Héctor Lomónaco, Raúl Torrent, Blas Benjamín de la Vega, Osvaldo Meabe, Joaquín Díaz de Vivar, Francisco Benítez, Luis Barbará y J. Aníbal Dávila. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Luego de un cuarto intermedio, informó el doctor Lomónaco -en nombre de la comisión- expresando que se había reflexionado mucho antes de tomar una decisión, “porque es indudable que nuevos horizontes parece que se abrieran en la vida democrática en el país” pero, “desgraciadamente, las palabras en que pudiera fundarse aquel optimismo siguen siendo letra muerta en esta provincia”, dijo, para agregar luego que a juicio de la comisión el partido no podría contar con las más elementales garantías para el ejercicio de los derechos cívicos.

Por ello y, agravado por las fallas de que adolecía el padrón vigente y por la circunstancia de que millares de correligionarios carecían de sus libretas cívicas, la comisión se había visto en la imperiosa necesidad de aconsejar la abstención.

También hacía referencia -como una de las causas de la decisión- a la circunstancia de que los partidos de la Concordancia concurrían a comicios nacionales con listas separadas, lo que calificaba como un desdoblamiento que vulneraba el espíritu y la letra de la ley electoral.

El doctor Osvaldo Meabe expresó entonces que había venido a la convención con el fírme propósito de votar por la concurrencia del partido a los comicios, pero que la situación expuesta lo obligaba a acompañar el dictamen de la comisión.

Por su parte, el presidente de la convención, doctor Benítez, se mostró partidario de la concurrencia cualquiera fueran las dificultades que pudieran tropezarse y pidió que se diera lectura a una carta del presidente del comité nacional, doctor Marcelo T. de Alvear, en la que recomendaba el levantamiento de la abstención en la provincia, conforme a los propósitos del partido en el orden nacional.

Decía que no desconocía lo arduo de la campaña y acaso la esterilidad del esfuerzo, lo que en todo caso vigorizaría al partido y pondría en evidencia que en Corrientes no se cumplían las promesas formuladas por el Gobierno de la nación, opinión en la que fueron acompañados también por el doctor Joaquín Díaz de Vivar y J. Aníbal Dávila.

El doctor Lomónaco reflexionó en el sentido de que si la convención votaba la abstención, ello no comprometía su solidaridad con las autoridades nacionales del partido, pues las autoridades provinciales estaban facultadas para resolver sus problemas locales, como en el caso en análisis. Puesto a votación el resultado fue de 39 votos por la abstención contra 8 por la concurrencia.

En el manifiesto que se diera a conocer poco después, se decía que el gobernador de la provincia había expresado que seguiría las huellas de su antecesor y que por lo tanto era imposible llegar a las urnas en condiciones de realizar una elección que pudiera aproximarse a la verdadera expresión de la voluntad popular, por el secuestro de libretas, por figurar en los padrones el nombre de ciudadanos fallecidos y los pases falsos de personas domiciliadas fuera de la provincia, a los que se sumaba la prepotencia policial y el desdoblamiento de listas para arrebatar la posibilidad de representación a los partidos opositores.

Terminaba diciendo que “no puede aceptar la lid electoral en el terreno de la farsa urdida de antemano” y recomendaba a la representación radical en el Congreso urgiera el pronto despacho del pedido de Intervención Federal y que solicitara la anulación de los comicios próximos a realizarse en la provincia(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 1 de Febrero de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El doctor Alvear, en cumplimiento de lo resuelto por la convención, dirigió un telegrama al presidente de la nación protestando por el desdoblamiento de los partidos oficialistas de Corrientes, tendientes a dejar sin representación a la oposición, subvirtiéndose en esencia a la Ley Saenz Peña, por lo que esa actitud alejaba nuevamente del comicio al radicalismo.

Pese a ello -le decía- y al ambiente insoportable que reinaba en la provincia, se aprestaba a concurrir a las elecciones en homenaje a las sugestiones de la alta autoridad partidaria en el orden nacional para concordar con las demás provincias y para ponerse a tono con los propósitos de garantías legales reiteradas públicamente por el Primer Magistrado(3). No obstante, el radicalismo correntino mantuvo su posición abstencionista.

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 4 de Febrero de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Se expresaba por la prensa que disonaba con la actitud del partido en el orden nacional y con el ambiente general del país la abstención decretada por el radicalismo, señalando que la solución federal que se buscaba para el problema de Corrientes debía de documentarse concurriendo a los comicios y no con declaraciones partidistas y discursos en el Congreso(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 2 de Febrero de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

- La convención liberal

Unos días después se reunió la convención del partido liberal bajo la presidencia del doctor Justo Alvarez Hayes, acompañado por Gervasio Blanco y Bernabé Marambio Ballesteros, como vicepresidentes; y las secretarías de los doctores Augusto Millán y Juan J. Ortiz. Siguiendo el procedimiento de su similar radical, se designó una comisión encargada de estudiar la situación política imperante y aconsejar el temperamento a seguir ante la convocatoria a elecciones.

Luego de un cuarto intermedio, el doctor Ortíz, en nombre de la comisión, leyó el despacho aconsejando la abstención en los comicios nacionales de renovación de diputados, como en los provinciales que debían realizarse el 31 de Marzo para renovar diputados y senadores. Luego de escucharse las opiniones coincidentes de los doctores Justo Alvarez Hayes, Ernesto R. Meabe y Adolfo Contte (h), se aprobó el despacho por unanimidad.

La declaración liberal seguía los lineamientos tenidos en mira para la abstención radical, aunque abundaba en mayores consideraciones sobre la situación político-institucional de la provincia. Así, señalaba el profundo malestar económico, social y político con que se desarrollaba la vida en la campaña, azotada por la delincuencia, con hechos de sangre, cuatrerismo generalizado, asalto, robo y persecución, secuestro de libretas de enrolamiento y ausencia de autoridad que prevenga y reprima la arbitrariedad y el delito.

Hacía referencia también al desdoblamiento de los partidos gubernistas y otros hechos notorios consumados por los mismos, a lo que se agregaba el estado de la instrucción pública y la deuda de haberes a los maestros en huelga, el abandono de sus funciones por la policía ante la falta de pago de sus emolumentos, el descrédito de la justicia y la honda descomposición política.

El documento señalaba que el partido participaba del anhelo cívico que se advierte en el panorama nacional de concurrir a los comicios, pero consideraba necesario reconocer que -dentro de ese panorama- la provincia de Corrientes ocupaba un lugar que no podía ocultarse dentro de la relativa normalidad en que se desenvolvía el país y, esa situación, justificaba la medida de excepción que importaba la abstención electoral.

Decía más adelante que ningún Estado argentino había presentado a la faz de la República en los últimos tiempos tan marcado colorido de malestar social como la provincia de Corrientes, de donde explotaron las más variadas y categóricas reclamaciones, escuchadas en forma debida y patrióticamente expresadas por la prensa del país.

Terminaba el documento expresando que a Corrientes no había llegado la voz autorizada que ofreciera la impostergable rectificación en los procedimientos de gobierno y garantías a todos los derechos que exigen la tradición y la cultura provincial, considerando que no era necesaria la concurrencia del partido a elecciones nacionales y provinciales organizadas por los mismos jueces que aprobaron e integraron -como Junta Electoral- las elecciones más fraudulentas realizadas en la provincia, para demostrar la falta de garantías y el grado de subversión institucional y política de este Estado(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 9 de Febrero de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Las razones de ambos partidos de la oposición para abstenerse de concurrir a los comicios podrían haber sido consideradas atendibles, pero la realidad es que perdieron la gran oportunidad de poder demostrar en los hechos, en caso de producirse, la existencia del fraude y la violencia electoral, únicos elementos que parecía tener en cuenta el presidente Ortiz para disponer el envío de la Intervención Federal.

Todo lo demás podía esperar y, en todo caso, debía ser materia de corrección dentro del juego normal de las instituciones, y la presencia efectiva de una oposición valiente y decidida en las Cámaras Legislativas, que era la caja de resonancia de todas las situaciones denunciadas. La voluntaria ausencia de ellas importaba marginar el ejercicio de las potestades republicanas.

- Las convenciones de los partidos oficialistas

Circulaban las más variadas y contradictorias versiones acerca de la forma en que concurrirían a los comicios los partidos oficialistas. Unos afirmaban que lo harían en una lista común para lograr la mayoría de los diputados, dejando a la oposición la minoría. Otros afirmaban que el autonomismo presentaría lista completa de candidatos para la mayoría y que los antipersonalistas lo harían con lista para aspirar a la minoría.

El 31 de Enero de 1940 se reunió la convención autonomista, eligió su mesa directiva con la presidencia del senador, doctor Juan Ramón Vidal y la vicepresidencia del doctor Pedro Díaz Colodrero, acompañados por los secretarios, Manuel R. Botello y el doctor Fernando Romero Corrales pero, por ausencia del titular, presidió las deliberaciones el doctor Díaz Colodrero.

Cuando se inició el tratamiento del tema de las candidaturas a diputado nacional se resolvió concurrir a comicios con lista íntegra de representantes del partido. Un grupo de convencionales, representados por Manuel R. Botello, propiciaba el nombre del ex gobernador, doctor Juan Francisco Torrent para el primer término de la lista, pero José A. Borda informó que, en la tarde anterior, lo habían visitado en tal sentido, y éste les había informado que era su propósito reintegrarse a la actividad privada para atender sus intereses particulares, por lo que declinaba el ofrecimiento.

Puesto a votación la nómina de candidatos, resultaron electos el doctor Juan Pedro Danuzzo Amadey, ex ministro de Hacienda; José León Echavarría, ex jefe de policía; y José Antonio Borda, diputado provincial.

Los antipersonalistas se reunieron por su lado bajo la presidencia del diputado nacional, doctor Alcibíades Devoto Acosta, y la vicepresidencia de Pablo Galfrascoli, acompañados por los secretarios, Aurelio Barboza y Waldino Fernández, decidiéndose -en primer término- un voto de aplauso a Pedro Cremonte por su desempeño en la vicegobemación, Luego se realizó la elección de candidatos a diputados nacionales recayendo en los doctores Julio Vanasco, Pedro Amadey y Pedro Cremonte.

No dejó de sorprender la decisión antipersonalista de concurrir a disputar la mayoría, pues era valor entendido que el autonomismo obtendría la representación mayoritaria, dada la proporción de fuerzas de cada agrupación. Corrió la versión de que el presidente antipersonalista, doctor Pedro Numa Soto, recién regresado de la Ciudad de Buenos Aires, le había pedido una entrevista al jefe autonomista, doctor Vidal, para transmitirle algunas informaciones e impresiones de la Casa Rosada y para convenir la conformación de una lista única de candidatos a diputados nacionales por la Concordancia, de tal manera que ello desestimara las denuncias por desdoblamiento(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 31 de Enero de 1940; periódico “El Noticioso”, (Corrientes), edición del 31 de Enero de 1940. Según este diario, de orientación liberal, el doctor Juan Ramón Vidal habría fijado la entrevista para una hora después que la convención proclamara a los tres candidatos de su partido, con lo que resultó inútil la entrevista y los antipersonalistas se vieron empujados a elegir una lista de mayoría. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Ante los planteamientos hechos por la fuerza radical del comité nacional, la mesa directiva del antipersonalismo se vio en la necesidad de dar a publicidad una declaración, señalando que la abstención decretada por aquéllos carecía de motivos para justificarla y era contradictoria con la conducta observada por su agrupación al concurrir a los comicios en el resto de la República, haciendo honor a las promesas de garantías del presidente de la nación y, que el gobernador de la provincia, como agente natural de aquél, las haría cumplir.

Agregaba que la elección se realizaría bajo el imperio de un nuevo padrón confeccionado por la autoridad federal insospechable y en cuya preparación habían intervenido todos los partidos. Consideraba, además, gratuita la imputación de desdoblamiento atribuida a los partidos de la Concordancia, puesto que ambas agrupaciones habían proclamado listas de mayoría, resolviendo actuar en los comicios en forma libre e independientemente en ejercicio de sus derechos y personería jurídica, y lamentaba la inconcurrencia decretada, porque entendía que era un deber que todos los partidos se constituyeran en escuela de civismo para estimular y educar al pueblo en la práctica permanente de sus derechos políticos, norma que invariablemente había seguido la Unión Cívica Radical antipersonalista(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 3 de Febrero de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

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