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Declina la estrella presidencial. Su incidencia en Corrientes

El presidente de la nación, Roberto Marcelino Ortiz, había vivido su hora más gloriosa como titular del Poder Ejecutivo. Parecía comenzar para él una etapa histórica en la que habrían de cambiar métodos, hombres y posiciones enfrentadas, para llevar al país a una nueva etapa de su ajetreada vida institucional.

Pero esa etapa de extraordinaria satisfacción para un gobernante en la que logra realizar sus más deseadas aspiraciones, comenzará a verse tronchada primero con un hecho fortuito, extraño a la vida pública, pero que duele más profundamente que cualquier dificultad en la vida política: la muerte de su esposa, acaecida en los primeros días de Abril de ese año.

A ello seguirá una serie de denuncias que salpicaron -en mayor o menor medida- su gestión gubernativa, de las que pudo salir airoso y fortalecido pero, finalmente, será su salud la que lo va a herir de muerte y lo hará abandonar su alta investidura.

El 14 de Mayo de 1940 dirige su Mensaje al Congreso, en los que asume dos compromisos fundamentales: la normalización institucional del país y la prudencia en los gastos públicos, y se refiere a la situación internacional. Sobre este último punto se define como neutral, aunque aclarando que la neutralidad argentina no es ni puede significar una actitud de absoluta indiferencia e insensibilidad, explicando así que se haya acudido desinteresadamente en auxilio de las víctimas de la guerra, enviándose alimentos a las poblaciones civiles de Finlandia y Noruega, como actos inspirados en sentimientos superiores de solidaridad humana.

Con relación a la normalidad institucional y política, dijo que en el segundo período de su Gobierno dio fin a la primera parte de su programa político y administrativo que había anunciado y se propuso cumplir inflexiblemente al asumir la presidencia.

Condenó los métodos en las prácticas de los partidos políticos, que la opinión pública había denunciado en los últimos tiempos y que, ocultos tras los programas y plataformas electorales, sólo llevaban el interés por el reparto de las posiciones públicas, las prebendas y aún hasta los negociados.

De ahí los turbios manejos de los comités -decía- para decidir el orden de los candidatos en las listas y, por eso, las elecciones partidarias fraudulentas, que permitían el triunfo de ciudadanos sin probidad política y sin cultura intelectual, considerando que tales procedimientos no eran inherentes a nuestra libertad ni tenían origen en la ley electoral, pues los padecían también los partidos que pública o secretamente abominaban a la democracia e imputaban a la ley del voto secreto y obligatorio la corrupción cívica y la demagogia de los partidos.

Por ello, consideraba que era necesario garantizar al pueblo el goce y ejercicio de las libertades cívicas, para lo cual anticipaba el envío de un proyecto de ley de partidos políticos y reclamaba la movilización de las fuerzas morales del país(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 15 de Mayo de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El Mensaje presidencial debió tocar muy hondo en algunos sectores y la respuesta no se hizo esperar. Al iniciarse las sesiones del Senado, se plantea un debate en el que se enjuician las Intervenciones de Catamarca y Buenos Aires, en este caso impulsado por el senador Matías G. Sánchez Sorondo, reclamándose la presencia del ministro del Interior para informar sobre tales medidas.

El titular de la cartera política se refirió a los antecedentes ya enunciados en los decretos de Intervención, los que oportunamente habían sido analizados por la prensa del país y por los dirigentes políticos entre los que se dividía la opinión electoral de la República, señalando que la prensa libre, que es uno de los órganos de expresión de la democracia, prácticamente por unanimidad había aplaudido la medida adoptada por el Poder Ejecutivo Nacional.

Siguió afirmando que era indispensable comenzar una nueva etapa, ya que las causas retardatarias venían de lejos y, si se dirigiera la mirada al último cuarto de siglo, podría apreciarse cómo los primeros beneficiarios del sistema electoral creado por la Ley Saenz Peña fueron los primeros en violarla, socavando sus cimientos, determinando que la institución se desplomara y sus fragmentos rodaran por toda la República.

El senador interpelante fulminaba el accionar del Ejecutivo al señalar que había violado expresamente el Pacto Federal y la letra del artículo 105 de la Constitución Nacional de 1853 y la autonomía de los Estados provinciales, al inmiscuirse en los actos preparatorios de las elecciones de las autoridades provinciales, al pretender que se modifiquen sus leyes y al Intervenir a las provincias de Catamarca y Buenos Aires con motivo de la elección de sus autoridades locales.

El presidente de la nación -seguía diciendo- ha roto el equilibrio de los poderes constitucionales al arrebatar a los tribunales de provincia instituidos por ley, el conocimiento y decisión de los comicios provinciales para erigirse por sí y ante sí en juez supremo de los mismos(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 5 de Junio de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Al finalizar la sesión -dice el historiador Luna- pidió la palabra el senador jujeño Benjamín Villafañe, quien anunció que “tenía que denunciar algo que no se podía menos que calificar como horroroso”, señalando que “se trataba de una compra de tierras efectuada por el Estado, donde se había pagado mucho más de lo que correspondía y en la que habían corrido comisiones entre altos personajes, proponiendo que sobre tablas se nombrara una comisión investigadora, moción que es aprobada por unanimidad(3).

(3) Félix Luna. “Ortiz (Reportaje a la Argentina Opulenta)” (1978), p. 186. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Este autor atribuye el origen de la información al ex gobernador ManuelAntonio Fresco, quien la habría transmitido al periodista José Luis Torres (el mismo que escribió “La Década Infame”), y éste se lo proporcionó al senador Villafañe para que, hecha pública, pudiera afectar al ministro de Guerra, general Carlos D. Márquez, que es como decir al propio presidente en forma indirecta(4).

(4) Félix Luna. “Ortiz (Reportaje a la Argentina Opulenta)” (1978), p. 187. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

La salud del presidente le jugó una mala pasada en el momento en que más necesitaba de ella y, por consejo de sus médicos, debió guardar reposo, delegando el mando en el vicepresidente, doctor Ramón S. Castillo. El Senado, poco tiempo después, en base al dictamen de la comisión investigadora, presidida por el doctor Alfredo L. Palacios, considerando que se habían cometido hechos sancionables, ponía en marcha los resortes adecuados de la Constitución y de la Justicia, lo que generó nerviosas consultas ya que la decisión salpicaba a los altos niveles del Estado.

La decisión de Ortiz no se hizo esperar y, considerando que ello era su deber, pese a no estar implicado para nada en el pronunciamiento del Senado, presentó su dimisión en una nota que fue enviada al Congreso. El doctor Marcelo T. de Alvear, en nombre de la Unión Cívica Radical, se apresuró a manifestar que su partido prestaría fírme apoyo al dimitente, y así lo hizo al tratarse el tema en la Asamblea Legislativa reunida al efecto de considerar la renuncia presentada.

Por su parte, los conservadores mantuvieron entrevistas con el vicepresidente, doctor Castillo, figurando entre los legisladores de ese núcleo que lo visitaron el diputado nacional por Corrientes, doctor Felipe C. Solari. La Asamblea Legislativa se pronunció por el rechazo de la renuncia por 170 votos contra 1, del senador Sánchez Sorondo.

El escándalo de las tierras de “El Palomar” dejaba una huella muy profunda y, de sus repercusiones, motivará el suicidio de un legislador nacional y la exclusión de otro por unanimidad(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 4 y 23 de Julio; 9, 10, 21, 22, 23, 24, 25 y 27 de Agosto de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

- En la provincia

En la provincia de Corrientes, como en todo el país, se va a seguir con expectativa cada uno de estos hechos que llenan de sorpresa diariamente, sin que por ello se afecte demasiado su situación interna. La expectativa va a estar centrada en saber si continuará o no el presidente o si, en cambio, habrá de ser sustituido por el vicepresidente Castillo y las consecuencias que una u otra actitud pueda incidir en la marcha de la provincia.

El gobernador de la provincia, casi coincidentemente con la denuncia del negociado de “El Palomar”, leerá su mensaje dando cuenta de su gestión. En la oportunidad, al referirse a la ausencia de una mayor representación de la oposición, censuró la abstención política que había generado esa situación y tuvo reflexiones acerca del olvido en que algunos dirigentes políticos parecían tener de elementales funciones de derecho público al obstruir con posturas negativas la marcha de la Administración.

Luego de reiterar a las agrupaciones políticas opositoras la necesidad de cumplir con sus deberes cívicos, se refirió a los actos electorales cumplidos durante su gestión. Se refirió luego a algunos aspectos de los servicios públicos, analizó la problemática de la docencia y la Administración Pública, sumamente atrasados en el cobro de sus haberes.

Dijo que para resolver integralmente esa situación se buscó el traspaso a la nación de la totalidad de la deuda externa e interna de la provincia, lo que sólo se logró en forma parcial, atribuyendo la situación financiera deficitaria a factores como el servicio de la deuda externa, a la ley de consolidación Nro. 611, el de los pavimentos, las expropiaciones de terrenos para la Avenida Costanera y los anticipos efectuados a las municipalidades y al Ferrocarril Económico(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 3, 4 y 5 de Junio de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

La reacción opositora no se hizo esperar y el radicalismo dio un comunicado expresando que el mensaje encierra conceptos que no condicen con la ecuanimidad y seriedad con que los magistrados deben encarar problemas fundamentales de gobierno, agraviando en forma inusitada a los partidos de oposición.

Luego señaló que la provincia yace sumida en un estado de retroceso institucional y social que justifica plenamente la decisión patriótica y viril de los partidos opositores de no concurrir a los actos electorales presididos por el Gobierno Provincial, viciados y faltos de garantías(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 13 de Junio de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En este sentido, es evidente que el radicalismo correntino no se hacía eco de los consejos que el ministro del Interior, doctor Diógenes Taboada, daba al presidente de la agrupación, doctor Marcelo T. de Alvear, recomendándole que "fuera a las elecciones, aunque les hagan fraude, que así se prestaría un gran servicio al país...(8).

(8) Félix Luna. “Ortiz (Reportaje a la Argentina Opulenta)” (1978), p. 164. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En materia político-partidaria, la juventud del liberalismo daba forma a su posición de lucha mediante la aparición del periódico “Cruzada”, mientras los radicales del comité nacional anunciaban sus próximas elecciones internas para consagrar al presidente del comité provincial y diez secretarios, 7 por la mayoría y 3 por la minoría, al mismo tiempo que se elegiría el candidato a senador nacional para el período 1941 - 1950, las autoridades departamentales y los miembros del congreso partidario.

En el ámbito religioso, monseñor Francisco Vicentín terminaba una de sus más preciadas aspiraciones: la inauguración de un Seminario Conciliar, acto que contó con la presencia del Nuncio Apostólico, monseñor José Fietta y, en el orden profesional, recibía su titulo la primera abogada de Corrientes, la doctora María S. Solimano Mohando, todo un acontecimiento para la época en una provincia aún no acostumbrada a encontrar en esos planos la presencia femenina.

Y un hecho de características policiales, aunque con proyección política, lo constituyó el enfrentamiento de las fuerzas de seguridad de la localidad de Ituzaingó con el personal de un conocido establecimiento ganadero del Departamento, que motivó la inmediata presencia de las autoridades judiciales del Crimen para aclarar el suceso. Este tipo de hechos servía para exhibir a Corrientes como una provincia sumida en la inseguridad y el desgobierno(9).

(9) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 12 y 20 de Agosto de 1940. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

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