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Elección de diputados nacionales en 1942

El 1 de Marzo de 1942 el pueblo de la capital y de trece provincias procedió a elegir 85 diputados al Congreso de la Nación, para la renovación bianual de ese cuerpo. Cesaban en la oportunidad como diputados del distrito Corrientes los doctores Felipe C. Solari y Adolfo B. Sánchez, autonomistas volcados al grupo reorganizador; y el doctor Alcibíades Devoto Acosta, radical antipersonalista.

Las convenciones de los partidos de la “Concordancia” -autonomistas y antipersonalistas- se reunieron para cumplir el cometido de elegir a sus candidatos y resolver acerca de la forma en que irían a los comicios, es decir, integrando una sola lista común, o bien, por separados.

Los antecedentes de denuncias anteriores hechas ante la Cámara de Diputados de la Nación, sobre desdoblamientos, les hicieron ver la conveniencia de concurrir con una sola lista, dejando la banca de la minoría “para estimular -según expresaban las declaraciones hechas por ambos- la concurrencia de los partidos de oposición”.

Los diputados que se renovaban eran tres y, en consecuencia de lo resuelto, cada partido eligió un candidato para completar los dos de mayoría, resultando consagrados por los autonomista Luis F. Bobbio y, por los antipersonalistas, Alcibíades Devoto Acosta, que así aspiraba a su reelección.

A estos comicios no concurrieron los partidos opositores, El primero en manifestarse en tal sentido fue la Unión Cívica Radical, que ratificó su postura abstencionista tanto para los comicios nacionales como los provinciales que debían sucederse un mes después. En este sentido, el distrito correntino tomaba una posición que aún era motivo de agrios debates en la conducción central nacional donde con violencia se discutía acerca de la conveniencia o no de concurrir a los comicios(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 3, 5 y 6 de Febrero de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Lo siguieron en esa actitud los liberales. Lo resolvió el comité ejecutivo en uso de las facultades que le fueron delegadas por la última convención del partido, expresándose que las causas que anteriormente determinaron su abstención se habían agravado, señalando los hechos que a su juicio demostraban esa afirmación.

Y acto seguido, los autonomistas de la “Junta Reorganizadora” que presidía el ex senador, doctor Lubary, adoptó similar posición “hasta tanto no medien garantías antes de la fecha de las elecciones a realizarse en el mes de Marzo”. Contradecía así su entusiasta vocación concurrencista con que se habían separado del tronco partidario.

Aun cuando se descontaba la abstención de estos dos últimos, prácticamente aliados de hecho, en los círculos políticos se señalaba que la totalidad de los partidos de la oposición que actuaban en la provincia se habían declarado así en forma oficial. Era una manera más de discutir la legitimidad de las autoridades gobernantes y seguir reclamando la Intervención Federal. Claro que ahora el argumento del fraude no iba a poder ser invocado, ya que al no concurrir a los comicios dejaban el “campo orégano” al oficialismo para triunfar sin recurrir a él y en las altas esferas nacionales el fraude parecía ya no ser un argumento válido, si se tiene en cuenta lo sucedido en las recientes elecciones de San Juan y de la provincia de Buenos Aires(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 7 y 8 de Febrero de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

- La banca de la minoría

Los partidos de la oposición no se habían dejado “estimular” por la posibilidad de competir para lograr la banca de la minoría. Pero ello no quería decir que los políticos estuvieran dispuestos a dejarla vacante.

La Junta Electoral Nacional, presidida por el juez federal e integrada por el fiscal federal y el presidente del Superior Tribunal de la provincia, iniciaron sus tareas, disponiéndose la aceptación de la boleta de candidatos de los partidos unidos de la “Concordancia”.

Entre sus primeras resoluciones y de acuerdo a los decretos del 4 de Agosto de 1931, del 1 de Julio de 1937 y del 19 de Enero de 1942, dispuso que únicamente los partidos con personería jurídica -oportunamente acreditada ante el Juzgado Federal- podrían solicitar la oficialización de listas de candidatos y que no serían computados los votos a candidatos que no estuvieran incluidos en listas debidamente oficializadas.

No obstante ello, pocos días después, la Junta reconoció personería a un denominado “Partido Agrario”, liderado por Eduardo Miranda Gallino, uno de los fundadores del socialismo correntino, pero que en los últimos tiempos había colaborado con el Gobierno. Luego reconoció personería a la “Unión Vecinal”, constituida en la localidad de Alvear, y al “Frente Democrático” que llevaba como candidato a J. Aníbal Dávila, de reconocida militancia radical personalista, tanto que integraba sus cuadros directivos en la provincia.

El partido Liberal planteó un recurso especialmente dirigido a la resolución por la cual se otorgaba personería al partido Agrario, pero la Junta Electoral Nacional lo rechazó.

El diario “La Prensa” comentaba la situación, diciendo que pocos días después de haber hecho notar la conveniencia de dar uniformidad a las normas de procedimientos de las Juntas Electorales de la nación, se producían en Corrientes y en Santiago del Estero sendos casos de reconocimientos de personerías políticas “gestionadas y acordadas inusitadamente”, mientras en Jujuy se denegaba la solicitada por otros núcleos.

El diario señalaba que aparecían estas nuevas agrupaciones improvisadas que obtenían su reconocimiento y el de las candidaturas proclamadas; o bien, por el procedimiento de fraccionar partidos tradicionales, sus disidentes lograban -mediante tramitaciones precipitadas- ser admitidos como entidades con derecho a la referida personería, mientras en la última provincia se denegaba el pedido que con el mismo fin habían presentado dos facciones de una misma agrupación, constituyendo ello situaciones distintas contempladas con un mismo criterio en dos de ellas (las de Corrientes y Santiago del Estero) y en discordancia con la negativa que sufre la otra (Jujuy)(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 8, 10, 13 y 15 de Febrero de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Los comicios se desarrollaron sin mayores inconvenientes, salvo algunas denuncias sin importancia respecto del acto electoral. Sobre un padrón de 125.885 inscriptos, votaron 70.897 ciudadanos, lo que hace un promedio del 56,3 %.

La denuncia más seria fue la del candidato a diputado nacional por el Frente Democrático, J. Aníbal Dávila, quien expresaba, en presentación hecha ante la Junta Electoral, que se había consumado una maniobra de desdoblamiento de los partidos de la “Concordancia” en favor del candidato del partido Agrario, Miranda Gallino, con lo que se pretendía burlar el espíritu y la letra de la Ley Saenz Peña.

Para documentar su denuncia, Dávila solicitaba que al realizarse los escrutinios se consignara por separado el número de votos obtenidos por Miranda Gallino con la boleta oficializada del partido Agrario, a fin de poder determinar así el aporte que le habían hecho los partidos de la “Concordancia”, sustituyendo con su nombre alternativamente a cada uno de los candidatos concordancistas.

Los resultados dieron la victoria, como se esperaba, a los candidatos de la Concordancia, señores Luis F. Bobbio, con 53.393 sufragios, y Alcibíades Devoto Acosta, con 48.324. Por la minoría fue consagrado Eduardo Miranda Gallino, del partido Agrario, con 16.100 votos. También obtuvieron sufragios, aunque sin obtener ninguna banca, J. Aníbal Dávila del Frente Democrático, con 3.414 votos; y José Luis Garay y Ramón Branchi, de la Unión Vecinal, con 2.364 y 2.329 votos, respectivamente. La realidad es que Miranda Gallino estaba ligado a los conservadores de la Concordancia, aunque no era afiliado; Dávila era radical personalista; y los dos últimos, Garay y Branchi, eran liberales(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 3 de Marzo de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El diario “La Prensa” se hacía eco de los sucesos correntinos en un enérgico editorial en el que, luego de analizar los procedimientos seguidos en la emergencia, reclamaba de la Cámara de Diputados un exhaustivo análisis del último comicio y puntualizaba que el desdoblamiento era una maniobra inadmisible en cuanto desvirtuaba los principios del régimen electoral, burlaba los derechos de la minoría y defraudaba la buena fe pública, condenando a los partidos que se prestaban a un juego tan poco edificante.

Pero también señalaba que el desdoblamiento de Corrientes era fruto de la atonía cívica, de la descomposición de los partidos opositores y del cansancio lamentable que exteriorizaban muchos hombres, para terminar con estos significativos conceptos:

La deserción de los opositores, que hace varios años viven con los ojos puestos en la Casa Rosada a la espera de la Intervención, facilitan estas maniobras, mediante las cuales un partido político multiplica en forma irregular e ilegalmente la representación que le corresponde”.

Terminado el escrutinio, fueron proclamados los electos, incinerándose las boletas, excepción hecha de aquéllas que contenían el nombre del señor Miranda Gallino, para ser remitidas al Congreso de la Nación(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 5 y 8 de Marzo de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El candidato Dávila y las autoridades del Frente Democrático denunciaron ante el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, ante el bloque de diputados nacionales del radicalismo y del socialismo, el resultado de las recientes elecciones que calificaban de fraudulentas, por haberse logrado la banca de minoría mediante un desdoblamiento de la lista oficial, produciéndose el despojo del triunfo legítimo de su candidato.

Consultado Miranda Gallino, expresó que, si bien el partido Agrario era de reciente creación, no podía ni debía ser confundido con una entidad ocasional, como lo era el Frente Democrático, pues fue constituido sobre la base del Comité de Defensa Tabacalera que funcionaba en Goya y que los estatutos de la entidad le daban la estructura y el carácter gremial de orden agrario, expresando finalmente que no se hallaba afiliado al partido Demócrata Nacional, a pesar de que así se lo había presentado en algunas publicaciones de orden local(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 9 y 10 de Marzo de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Al inicio de las sesiones ordinarias fue presentada la impugnación al diploma del candidato electo del partido Agrario pero, como lo denunció oportunamente “La Prensa”, fue transcurriendo el tiempo sin que hubiera un pronunciamiento al respecto y, de conformidad a lo dispuesto en el Reglamento de la Cámara, a los tres meses de iniciadas las sesiones, las impugnaciones que no eran resueltas quedaban desestimadas, cosa que ocurrió en el caso del mencionado diputado y de otras situaciones planteadas con respecto a los elegidos en distintas provincias, operándose consecuentemente la prescripción de las impugnaciones(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 25 de Junio y 21 de Agosto de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

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