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Renovación de diputados y senadores provinciales en 1942

De acuerdo con las disposiciones constitucionales, debía procederse a la renovación de la Cámara de Diputados y Senadores de la provincia, en ambos casos para elegir representantes de la primera sección electoral, aunque debe recordarse que no coincidían la nómina de Departamentos que integraban esta sección, según se tratara del primero o el segundo de los cuerpos.

También se elegía en la misma fecha al reemplazante del senador autonomista Ramón M. Gómez, recientemente fallecido.

Los partidos de la oposición -radicales, liberales y autonomistas de la Junta Reorganizadora- se mantuvieron en su actitud abstencionista, volviendo a aparecer con miras a confrontar en estas elecciones provinciales, los partidos que se habían presentado para las elecciones nacionales. Así veremos solicitar y obtener su reconocimiento -en el orden provincial- al partido Agrario y al Frente Democrático, al que se unió el partido Unión Popular de Corrientes(1).

(1) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 6 y 12 de Marzo de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Los partidos de la Concordancia -autonomistas y antipersonalistas- concurrieron con listas separadas, eligiendo sus respectivos candidatos en las convenciones celebradas en el mes de Enero(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 25, 27 y 30 de Enero de 1942. Los autonomistas eligieron candidatos a senadores a: Galileo Mancini, Mariano Llano, Oscar J. Dansey y Lorenzo Fernández; los antipersonalistas, por su lado, eligieron para senadores a. J. Noel Breard, Pedro Marcial Goitia, Julio Cafferata Soto y Alberto E. Masaldi; y, para diputados, a los doctores Julio Amadey, Angel Tosetti y José María López Torres y los señores Angel H. Ruiz, José Galarza, Alfredo Beltrán, Juan Bautista Alvarez y Miguel Nazer. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Los comicios se realizaron normalmente, si bien la concurrencia de sufragantes fue relativamente escasa debido a la lluvia que cayó en casi todos los Departamentos en que se elegían legisladores provinciales. Realizado el escrutinio, correspondió la adjudicación de bancas sólo a los partidos de la Concordancia, pues los demás partidos no alcanzaron cifras que le permitieran acceder a alguna representación, ya sea por cuociente o por mayor residuo.

El autonomismo logró dos senadores y cinco diputados y, el antipersonalismo, dos senadores y tres diputados. En la elección para elegir el reemplazante de Ramón M. Gómez, fallecido, correspondiente a la tercera sección electoral, se presentó únicamente el partido Autonomista o Demócrata Nacional, triunfando en consecuencia su candidato, Rolando Casal, con 7.265 votos.

Los guarismos obtenidos por cada partido fueron los siguientes: para senadores provinciales: Primera Sección: radicales antipersonalistas, 7.619 votos; autonomistas o demócratas nacionales, 11.191; Frente Democrático, 548; Unión Popular de Corrientes, 87; en blanco, 501; y anulados, 131. El partido Agrario no presentó candidatos.

Para Diputados, Primera Sección: radicales antipersonalistas, 10.591; autonomistas o demócratas nacionales, 14.371; Frente Democrático, 555; partido Agrario, 575; Unión Popular de Corrientes, 54; en blanco, 705; y anulados, 30(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 1 y 6 de Abril de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Realizado el sorteo, les fue adjudicada la banca de senador al doctor J. Noel Breard y Alberto Mazzardi, del radicalismo antipersonalista; y a Rodolfo Fernández y Galileo Mancini, del Demócrata Nacional o Autonomista quienes, previo juramento de práctica, se incorporaron al Senado, haciéndolo también Rolando Casal para completar el mandato del fallecido senador Ramón M. Gómez.

Seguidamente se eligieron las autoridades del cuerpo, resultando vicepresidente primero el doctor Juan T. Figuerero, autonomista; y vicepresidente segundo, el doctor Enrique Rodríguez Santa Ana, antipersonalista.

En la Cámara de Diputados el sorteo favoreció al doctor Juan Dimas Soloaga, Ramón Galarza, Paulino Ledesma, Pelayo Vila y Antonio Cabral, del autonomismo; y los doctores Angel Tosetti y José María López Torres y Miguel Nazer, por el radicalismo antipersonalista, los que también fueron incorporados al cuerpo.

Se eligió presidente de la Cámara a Santiago Vallejos Cabral, autonomista; y, como vicepresidentes, a José María Canteros, antipersonalista, y Enrique Fernández, autonomista.

- Comentarios de estas elecciones

El diario “La Prensa”, siempre atento a la marcha de la situación correntina, se refería -en un comentario editorial- acerca de las candidaturas ocasionales para las bancas de minoría, refiriéndose a las dos recientes elecciones realizadas, una nacional y otra provincial, con escasas diferencias de fechas.

Decía que ellas habían permitido poner de manifiesto anomalías que revestían evidente gravedad, recordando que la situación política e institucional correntina adolecía desde hacía varios años de fundamentales deficiencias, tan arraigadas y generalizadas que parecían ya incorporadas definitivamente a su vida política.

Expresaba después que una escisión producida en las filas del oficialismo, refiriéndose al autonomismo, dio origen a la revelación de muchas anormalidades que, sin duda, habrían permanecido más o menos ocultas de no mediar el desacuerdo de quienes tenían la responsabilidad de ellas.

Como siempre ocurre en las desavenencias de esta índole -seguía diciendo- la situación alcanzó caracteres agudos y el grupo disidente, tras formular sorprendentes cargos “contra los gobernantes de cuyas arbitrariedades había participado hasta esos momentos, solicitó la Intervención Nacional”.

El comentario seguía analizando la irregularidad que acababa de ponerse de manifiesto en Corrientes, que no era nueva ni exclusiva de esta provincia, para afirmar que tenía allí muchos antecedentes y que se la podía señalar con análogas características en otras provincias. Se trata -decía el diario- de la distribución metódica de los votos con el objeto de obtener para agrupaciones adictas o para candidatos determinados, las bancas de mayoría y minoría en las representaciones públicas, y que esta maniobra había comenzado a efectuarse a raíz de la supresión de la libertad electoral y como una consecuencia inevitable de los métodos introducidos para burlar la voluntad popular.

Luego de analizar los procedimientos de que se valían para lograr su objetivo, señalaba que de esta manera comenzaron a aflorar en algunas provincias supuestos partidos que se constituían al acercarse las elecciones y que no tenían más finalidad que la de facilitar tales combinaciones. El articulista concluía en que nada de ésto habría podido ocurrir si a las entidades cívicas representativas de la oposición no se les hubiera cerrado el camino de los comicios o si éstas, en algunas partes, no hubiesen abandonado la actividad electoral.

Con referencia especial a Corrientes, decía que poco antes de los comicios de renovación de la Cámara de Diputados de la nación, pidió y obtuvo personería una nueva agrupación política, la que obtuvo 16.000 votos, en virtud de los cuales se adjudicó a su candidato la banca de la minoría pero, cuatro semanas después, en los comicios provinciales, los candidatos del mismo flamante partido sólo alcanzaron a 500 votos en toda la provincia.

Terminaba aconsejando que, si ello escapaba a las previsiones de la ley, no por eso debía dejar de merecer debida atención y dejar de preocupar a quienes tenían el deber de velar por el respeto de los principios y propósitos que la inspiraron y evitar los actos que tendieran a desnaturalizarla.

No podemos dejar de reconocer lo anómalo de la situación, provocada -como bien se ha dicho- por la actitud abstencionista de los opositores puestos en la tarea de lograr la Intervención Federal, pero necesario es destacar algunos errores y omisiones.

Si bien es cierto que el candidato del partido Agrario logró 16.100 votos para diputado nacional en toda la provincia, en la elección provincial de renovación legislativa, en la que se presentó y que comprendía sólo los Departamentos de la primera sección electoral, es decir, una tercera parte de la provincia, obtuvo 575 votos.

Cabe destacar que en estos mismos Departamentos el total obtenido en la elección nacional fue de 7.482 votos, con lo cual, si bien la diferencia es muy grande, no llega a los valores tan exagerados, que sin duda por error, le atribuye el articulista(4).

(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 12 de Abril de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Otro aspecto, del que no se hace mérito, es que también se formó en vísperas electorales otro partido, el Frente Democrático, cuyo candidato, el grupo directivo y la estructura partidaria estaba integrada por hombres del radicalismo personalista, que de esta manera quisieron infructuosamente lograr la banca de la minoría sin declinar para ello de su intransigente posición abstencionista. Y también otro partido, la Unión Vecinal, con candidatos de reconocida militancia liberal.

Finalmente, la nota humorística: en aquellas elecciones aparecieron boletas que simulaban pertenecer a un nuevo partido denominado “El Porvenir de Corrientes”, en las que figuraba como candidato un conocido bandolero de trágica fama en el Chaco -Mate Cosido- depositadas por muchos ciudadanos, acaso inducidos por algún organismo partidario, que fueron computados por la Junta Escrutadora como votos en blanco en el orden de 1.500 unidades.

No puede dejar de señalarse que la pretendida intención humorística afectaba al acto mismo de los comicios y al concepto de responsabilidad cívica que debe alentar en todo ciudadano, que debiera votar aún por encima de las anomalías y arbitrariedades en que pudiesen incurrir los gobernantes(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 21 de Abril de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

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