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La elección de un senador y el disgusto presidencial

Un hecho que sirvió de inicio a un proceso de avasallamiento de la autonomía correntina, lo constituyó el lamentado fallecimiento del senador nacional por esta provincia, doctor Pedro Díaz Colodrero.

Esta prestigiosa figura había sido designada en oportunidad del fallecimiento del doctor Juan Ramón Vidal, al tiempo que Elías Abad era ungido presidente del partido Demócrata Nacional -Distrito Corrientes- conformándose una firme alianza interna partidaria decidida a cumplir los acuerdos celebrados por el doctor Vidal con el doctor Pedro Numa Soto, de alternancia en el gobierno y acción coincidente en el panorama nacional.

La desaparición física del doctor Díaz Colodrero, ocurrida en los primeros días de Agosto, trajo al tapete la necesidad de nominar al candidato que habría de reemplazarlo. Recordemos que la Legislatura Provincial encargada de su elección, conforme a las normas constitucionales entonces vigentes, estaba integrada totalmente por legisladores ligados a la Concordancia; recordemos también que la restante senaduría nacional, que representaba a la provincia, estaba cubierta por Francisco M. Alvarez, de las filas antipersonalistas; por ambas razones se descontaba que el candidato que eligiera el partido Autonomista sería inmediatamente investido del diploma senatorial.

Los bloques legislativos de esa agrupación en ambas Cámaras tomaron a su cargo la tarea de promover un movimiento de adhesión en favor de la candidatura del presidente del partido, el señor Elías Abad, en ese momento intendente municipal de la Ciudad de Corrientes y, en tal sentido, se dirigieron a los comités del Interior, logrando total adhesión.

Para formalizar la elección fue convocada la convención general para el 18 de ese mismo mes la cual, por unanimidad, consagró el nombre de Abad para cubrir la representación correntina ante el Senado Nacional. Dos días después se reunía la Asamblea Legislativa y cumplía el acto formal de elegirlo en tal carácter(1).

(1) Diario “El Liberal”, (Corrientes), ediciones del 11, 17, 19 y 20 de Agosto de 1942; ydiario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 11, 18, 19 y 21 de Agosto de 1942. El bloque interparlamentario autonomista, auspiciante de la candidatura del señor Abad, estuvo integrado por: Manuel R. Botello, José León Echavarría, Juan T. Figuerero, Oscar M. de Llano, Rolando N. Casal, Galileo Mancini, Joaquín J. Raggio, Rodolfo F. Fernández, Agustín N. Acevedo, Antonio M. Cabral, Ireneo Cendoya, Enrique C. Fernández, Lucio Ramón Galarza, Paulino C. Ledesma, Francisco Lidueña, Ramón de León, Carlos A. Porta, Carlos A. Pujol, Fernando Romero Corrales, Juan Dimas Soloaga, Oscar C. Urdapilleta, Santiago Vallejos Cabral y Pelagio J. Vilas. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Pero resultó que tan pronto había sido mencionado el nombre del señor Abad como candidato a senador nacional, comenzó una tarea de desgaste contra su persona, llegándose por diversos medios a los más altos niveles nacionales. No cabe duda de que el propio presidente de la nación había hecho llegar su media palabra, tratando de impedir que se consumara la elección; tanto ello es así que, en una nota que con posterioridad enviara el doctor Pedro Numa Soto al Congreso de la Nación y en la que se refería “al disgusto que el señor presidente no cuidó de disimular por no habérsele dado intervención -que no le incumbía- en la reciente elección de un senador al Congreso”, para seguir expresando que “no es comprometer la seriedad de esta presentación ni quebrantar confidencias, desde que el jefe del Poder Ejecutivo de la nación insistió ante los representantes de ésta y otras provincias en decir, desde el día en que la Legislatura designó a don Elias Abad, senador al Honorable Congreso, que la provincia sería Intervenida”.

Palabras terminantes que no fueron refutadas(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 7 de Octubre de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Un biógrafo del señor Abad, refiriéndose a este episodio de su vida, apunta que respecto de su candidatura “ciertos entretelones legales y poco democráticos dejaron vislumbrar vientos desfavorables... Era ‘vox populi’, que de la Capital Federal había orden que se aplazase la reunión de la Asamblea Legislativa.

Se hablaba de otro candidato que querían imponer desde arriba. Pero los poderes respectivos, en uso de sus facultades legales, no permitieron injerencias extrañas. Por otra parte, el citado líder ya había aceptado el ofrecimiento hecho por su partido(3).

(3) Pedro Meza Toledo. “El Ultimo Adalid” (1960), pp. 91 a 94. Ed. El Litoral, Corrientes. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El mismo autor dice que “la elección produjo el mayor desagrado en Buenos Aires, presentándose un proyecto de Intervención en la Cámara de Diputados, lo que tornaba a la situación amenazante para el Gobierno del doctor Numa Soto, quien siempre se mantuvo fiel al pacto con el autonomismo y leal a su amigo Abad, que continuaba con la política del jefe desaparecido, llamando la atención la actitud del presidente Castillo que, siendo conservador y habiendo sido amigo del extinto doctor Vidal, a quien le debía atenciones y posiblemente la posición que ocupaba, procediera así en forma descabellada contra Corrientes y en perjuicio del mismo partido Conservador”.

Dice después que “desde Corrientes, el partido Liberal y la fracción disidente del partido Autonomista, se dirigían en forma reiterada al Senado de la Nación solicitando la impugnación del diploma del senador electo, don Elías Abad, y se establecía nada menos que razones de carácter institucional, legal y político, y motivos de inhabilidad personal, cuyas denuncias pasaron a la Comisión de Negocios Constitucionales, formada por los doctores Alberto Arancibia Rodríguez, Carlos Serrey y Eduardo Laurencena”.

La impugnación planteada tuvo entrada el 21 de Agosto y estaba suscripta por el presidente del partido Autonomista (Junta Reorganizadora), doctor Juan José Lubary, y por el comité ejecutivo del partido Liberal, con la firma de su titular, el doctor Ernesto R. Meabe. A ellas adhirió el partido Unión Popular de Corrientes, de reciente creación. Los partidos impugnantes designaron representantes para la tramitación de la impugnación del diploma y con posterioridad fue incorporado para tales gestiones el doctor Raymundo Meabe(4).

(4) Diario de Sesiones. Honorable Senado de la Nación. Sesiones del 21 de Agosto, p. 69; del 1 de Septiembre, p. 128; y del 3 de Septiembre, p. 164. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

La comisión, que presidía Arancibia Rodríguez, en posesión de las referidas denuncias, para abocarse al debido estudio de la cuestión solicitó del Gobierno correntino los documentos respectivos, que debían probar las imputaciones formuladas por esas dos agrupaciones políticas. El Gobierno de la provincia dio inmediato curso al pedido, remitiendo los comprobantes reclamados(5).

(5) Pedro Meza Toledo. “El Ultimo Adalid” (1960), p. 93. Ed. El Litoral, Corrientes. Resulta extraño que, aparte de este autor, no se haya merituado -por parte de otros que se ocuparon de la época- la relación entre la elección de Abad y la decisión de Intervenir a Corrientes, refiriéndose pura y exclusivamente a las causales expresadas en el decreto del P. E. Nacional. Ver también: Diario de Sesiones del Honorable Senado de la Nación. Sesión del 15 de Septiembre de 1942, pp. 263 a 269, en la que se mencionan las causales públicas y privadas de impugnación. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Mientras se trataba en el seno de la comisión las impugnaciones formuladas al diploma de Abad, el presidente de la nación anunciaba su viaje a la localidad fronteriza de Yacuiba, donde debía inaugurar el comienzo de la construcción de un ferrocarril a Santa Cruz de la Sierra y entrevistarse con el presidente boliviano. La primera parte del derrotero se realizaba por vía fluvial, tocando varios puertos del río Paraná, hasta llegar a Formosa, desde donde embarcaba por vía férrea hasta su destino final.

Lo curioso, y así lo hacía notar “La Prensa” en un editorial que titulaba “Corrientes al margen del programa”, era que el plan de visitas provinciales del presidente de la nación no comprendía a la provincia y se preguntaba con ironía si no le estaría reservada la visita más prolongada de un representante especial.

Luego de referirse a la larga excursión por agua y por tierra que realizaría el presidente y su numerosa comitiva, especificaba que la primera escala era Santa Fe y que desde allí cruzaría el río para pasar unas horas en Paraná, la vecina ciudad entrerriana. Recordaba después que Resistencia y Corrientes estaban en una situación geográfica análoga, separadas por apenas 45 minutos de navegación, por lo cual resultaba sumamente extraño que el presidente visitara a la primera y no así a la segunda, aunque fuera por unas pocas horas.

El editorialista decía que tan especial situación marginal provocaba meditaciones encaminadas a desentrañar el significado de la excepción y concluía en que para algunos era probable que el hecho adquiriera el sentido de una advertencia o amenaza de algo que tendría pronta ejecución y para otros habrá de revestir claramente el valor de una promesa, no de redención, pero si de satisfacción de viejas aspiraciones partidarias.

Y concluía preguntándose si no se trataría en definitiva de una especie de notificación de que a Corrientes se le reserva una pronta visita más prolongada, no del magistrado que desempeñaba el Poder Ejecutivo, sino de un comisionado suyo(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 4 de Septiembre de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Para mayor ironía, el barco en que se movilizaba el presidente era el “Ciudad de Corrientes”.

El gobernador de la provincia, al pasar el navío frente a la ciudad capital, le dirigió un mensaje de salutación, lamentando -decía- que el señor presidente se hallara impedido de satisfacer los deseos del pueblo y las autoridades, que aspiraban contar con su presencia y terminaba formulando votos por el éxito del itinerario.

También le dirigió un despacho la junta de gobierno del partido Demócrata Nacional o Autonomista, suscripto por el vicepresidente primero, Pedro Resoagli, presentándole cordial homenaje de salutación y de ventura personal para que realice con empeño y beneficio la aspiración nacional de cimentar la paz en esta parte de América, lamentando que en esas horas de grandes responsabilidades, el pueblo de Corrientes no haya podido alentar con su vigorosa y entusiasta adhesión su acción de gobernante(7).

(7) Diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 12 de Septiembre de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Pero todo resultaría en vano. La suerte estaba echada. Los senadores demócrata nacionales, en consulta con las autoridades partidarias, se habían reunido y resuelto votar la aprobación del diploma del electo por Corrientes, de acuerdo con el despacho de mayoría suscripto por la comisión respectiva, al que apoyaron los antipersonalistas y el senador socialista.

Le correspondió informar al presidente de la comisión, Arancibia Rodríguez, sosteniendo el despacho y, por la minoría, lo hizo el doctor Laurencena, radical, que era partidario del rechazo del diploma, pero votó por la postergación de la consideración del mismo(8).

(8) Gabriel Feris, en su libro ya citado, páginas 61 a 63, hace un interesante relato de las razones que impulsaron la impugnación del diploma de Elías Abad, y recuerda un generoso gesto de este político que, años después, solicitó y obtuvo del presidente de la nación, general Juan Domingo Perón, la libertad del doctor Eduardo Laurencena, detenido como preso político, quien, en oportunidad de la impugnación, había sostenido el despacho de minoría que propiciaba el rechazo del diploma del senador correntino. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El doctor Alfredo L. Palacios, socialista, al fundar su voto, expresó que "lo hacía completamente convencido de que no deben tenerse en cuenta las cuestiones privadas y de orden personal y que los vicios constitucionales con que se pretendía empañar ese diploma no podían afectar o menoscabarlo, ya que la situación institucional y política de Corrientes no era ni mejor ni peor que otros Estados argentinos(9).

(9) Diario de Sesiones. Honorable Cámara de Senadores. Reunión del 15 de Septiembre de 1942, pp. 266 a 269. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Invitado Abad, ingresó al recinto acompañado del senador Antonio Santamarina, procediendo a prestar el juramento de practica(10). Recordemos que Santamarina era presidente del partido Conservador de la provincia de Buenos Aires, y un posible “presidenciable”.

(10) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 15 de Septiembre de 1942; y diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 16 de Septiembre de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Abad regresó al día siguiente a su provincia, donde fue recibido estruendosamente por sus partidarios y amigos y, al desembarcar en el puerto local procedente de la vecina Ciudad de Resistencia, fue acompañado por una entusiasta muchedumbre que -organizada en manifestación- se trasladó a la casa partidaria de Catamarca y 9 de Julio(11).

(11) Diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 18 de Septiembre de 1942. Allí dirigió la palabra a la muchedumbre que colmaba las inmediaciones en una emocionada improvisación, a la que siguieron las de Rodolfo F. Fernández, Alejandrino Maidana, Manuel R. Botello, doctor Juan Ramón Díaz Colodrero y Rómulo G. Artieda. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Presentada su renuncia como intendente municipal, fue elegido en su reemplazo Félix Contreras González.

El 30 de Septiembre terminaba su período ordinario de sesiones el Congreso Nacional. El doctor Castillo, recién regresado de su gira por el norte del país, el 5 de Octubre dispuso por decreto la Intervención Federal a Corrientes, que ya era anticipada por las versiones periodísticas de la semana anterior(12).

(12) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 2 de Octubre de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

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