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La repercusión en Corrientes de las políticas del Dr. Castillo

Dando por conocida la opinión que mereció a los órganos de prensa esta Intervención Federal, que consideraban producto de la lucha entablada en ciertos despachos oficiales, ya que en el escenario provincial no se habían producido hechos nuevos que la justificaran, y considerando cómo el presidente Castillo maniobraba para conseguir desmontar la fuerte maquinaria electoral pro-justista o concordancista, para imponer sus preferencias, no fueron ajenos a esa lucha el diputado nacional, doctor Felipe C. Solari y el ex gobemador y ex diputado nacional, doctor Benjamín Solano González -por el lado autonomista disidente- y la intervención gravitante del doctor Raymundo Meabe, dirigente liberal con fuertes contactos en los sectores nacionalistas cercanos al doctor Ramón S. Castillo.

El diario “El Liberal” de Corrientes se hacía eco, precisamente, de una información de agencia noticiosa, de la que resultaba que se habría producido algún cuestionamiento acerca del carácter de la Intervención Federal sobre su posible orientación nacionalista y la relación que con ella tenía el mencionado dirigente liberal. Se atribuía el cuestionamiento al doctor Juan J. Ortiz, secretario del comité ejecutivo liberal y presidente, a su vez, de la Comisión de Ayuda a los paises democráticos y, aunque la versión fue desautorizada por éste ultimo, en los círculos políticos quedó flotando una seria duda(1).

(1) Diario “El Liberal”, (Corrientes), ediciones del 27 y 28 de Octubre de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El radicalismo personalista, ajeno a cualquier posibilidad de acercamiento a las autoridades federales, continuaba su labor reorganizativa, recibiendo al delegado del comité nacional, Diego Jorge Marchiano, quien debía tomar a su cargo reunir a todos los grupos antagónicos del radicalismo y aún aquellos que se mantenían alejados de la actividad cívica(2).

(2) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 23 de Octubre de 1942. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En las instrucciones entregadas al interventor federal, se establecía claramente la necesidad de declarar en comisión al personal de los tres poderes y producir un amplio informe de la situación general de la provincia.

En orden a tales directivas, el funcionario federal comenzó una pronta tarea de modificar los cuadros de la Administración, especialmente en relación a aquéllos que se mantenían firmes en la posición concordancista. Así se produjeron muchas cesantías(3), con fundamento o sin ello, renuncias de funcionarios(4) y, naturalmente, las correspondientes designaciones(5), debiendo destacarse que algunas se referían a personas de fuera de la provincia, las que en la historia política han recibido la calificación de “paracaidistas”.

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 2, 6 y 8 de Noviembre; y 4 de Diciembre de 1942. Entre ellos el Director General de Colonización, ingeniero agrónomo Raúl M. Goytia; el inspector de policía, Pedro C. Aguirre; y el comisario de Bella Vista, Nicolás Beltrán; los inspectores de policía, Raúl Correa y Julio Cafferata Soto; el Director de Salubridad, doctor Juan Ramón Díaz Colodrero; el inspector general del Registro Civil, Edmundo Resoagli; el inspector, Bernardino Silvero; los inspectores de policía, Justo Insaurralde, Benigno Hidalgo y Artemio Bianchetti; y muchos escribientes meritorios; el presidente de la Caja de Jubilaciones y Pensiones, Dionisio Sánchez; los inspectores de policía, Genaro Di Tomaso y Carlos Frazer; varios comisarios de distrito; el comisario de Santo Tomé, Enrique Durand de Cassís; el jefe del batallón de Guardiacárceles, coronel Máximo Ocampo; y el comisario de Paso de los Libres, Ernesto Mayer; los subcomisarios de Concepción y Gobernador Virasoro, Felipe Contte Fábregas y Eduardo Corrales, respectivamente; los intendentes de Paso de los Libres y San Luis del Palmar, Salvador Di Tomaso y Juan Romero; y los empleados de la Legislatura, entre otros muchos.
(4) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 2, 14 y 18 de Noviembre de 1942. Entre otros, presentaron sus renuncias el presidente del Consejo Superior de Educación, Walberto Acosta, y el vocal de dicho organismo, Fermín Goytia; el comisario de órdenes de la Jefatura de Policía, Gabriel Feris; y el jefe de investigaciones, Emilio Díaz; y el Procurador General de la Provincia, doctor Félix Néstor Rodríguez Santa Ana, entre otros.
(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 8, 14 y 17 de Noviembre; y 4 y 12 de Diciembre de 1942. Fueron designados, como Director de Salubridad, el doctor Julio Navarro Malbrán; presidente de la Caja de Jubilaciones y Pensiones a Jacobo S. González; Director General de Colonización al doctor Tomás F. O’Neill; e inspector de esa dependencia a Alfredo Francisco López; como comisario de órdenes de la Jefatura de Policía, al mayor (R) Nabor Roca y, como jefe de investigaciones a Ernesto L. Palacios; inspectores de policía a Manuel Barrios y Manuel Medina; como administrador del F. C. Económico Correntino a Genaro R. Vidal, en reemplazo del ingeniero Serantes que pasó a desempeñarse como presidente de la Dirección Provincial de Vialidad; comisario de Santo Tomé a Daniel Simón Soto; de Itatí, a Blas E. Vallejos; jefe del batallón de Guardiacárceles, al teniente primero (R) Oscar E. Mambrún; presidente del Consejo Superior de Educación al doctor Octavio E. Martiarena; Procurador General de la Provincia al doctor Francisco F. Contte; vocales del Consejo Superior de Educación, al doctor Maximino Carbó, al profesor Rafael M. Lubary y al profesor Guillermo Tula; como Secretario Ejecutivo de la Municipalidad de la capital a Arturo C. Goñalons; intendente de Paso de los Libres, al teniente de fragata (R) Luis A. de Burruel; e intendente de San Luis del Palmar a Luis Sotomayor, entre otras designaciones.
// Todo citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Los informes producidos relativos al estado de la provincia, de la municipalidad de la capital y del Ferrocarril Económico, no dejaban bien parado al recientemente intervenido Gobierno del doctor Pedro Numa Soto.

El Superior Tribunal de Justicia fue desmantelado. La mayoría de sus integrantes se apresuró a renunciar, haciendo pública protesta de las agraviantes imputaciones que surgían del decreto de Intervención sobre una pretendida sumisión a las directivas del Poder Ejecutivo. Con excepción del doctor Manuel Mora y Araujo, que fue confirmado, a los demás les fueron aceptadas sus renuncias y, en el caso del presidente, que no renunció, fue removido por decreto(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 17 y 18 de Noviembre; y 12 de Diciembre de 1942. Les fue aceptada la renuncia a los doctores Antonio M. Ruiz, Mariano Llano, Juan Francisco Zaffaroni y Amancio Correa. Fue removido el presidente, doctor Carlos A. Lotero Silgueyra. Fueron designados como miembros del Alto Cuerpo judicial los doctores José A. Contte (como presidente); Pedro G. de la Fuente, Raúl Muguburu (profesor en la Universidad de La Plata), Miguel Sussini (h) y Víctor Méndez Camogli, además de Manuel Mora y Araujo, quien fue confirmado. También se designó jueces en lo Criminal a los doctores Lucas A. Aballay y Roberto Gigliani, en reemplazo de los doctores Leopoldo Virasoro y Remigio Casco; agente fiscal de la capital al doctor Rodolfo G. de la Fuente, por fallecimiento del doctor Rodolfo Márquez; Defensor de Pobres y Ausentes al doctor Saturnino Erro, en reemplazo del doctor Tobías Embón; jueces en lo Civil y Comercial a los doctores Aníbal Speroni y Juan C. Mendiondo, en reemplazo de los doctores Julio H. Solano y Alberto Balbastro, en todos los casos aceptándose la renuncia de los reemplazados. En Goya fue dejado cesante el juez Civil y Comercial, doctor Roberto López Alvarado y designado en su reemplazo el doctor Diego Nicolás Díaz Colodrero; y en la misma jurisdicción se designó al doctor Aristides Reyes en reemplazo del doctor Salvador Leguiza. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Además del uso del Presupuesto como elemento de acción política, la autoridad federal realizó oportunas conversaciones, especialmente entre dirigentes autonomistas, con miras a lograr en primer lugar la unidad de las fuerzas de este signo, todos miembros del partido Demócrata en el orden nacional, destruir la coalición con los antipersonalistas y reconstituir la vieja alianza o pacto con el partido Liberal.

Por ello, no resultó extraño que algunos dirigentes del propio seno del sector que lideraba Elías Abad, ligado al antipersonalismo y que había sostenido al Gobierno recientemente depuesto, redactaran un manifiesto por el que se invitaba a dirigentes y afiliados a adherirse a la política que encarnaba el presidente de la República y para contribuir al éxito de la misión encomendada al profesor Galíndez, proponiéndose la realización de una asamblea de todas las fracciones de los demócrata nacionales -cuya unificación se buscaba- y dar solución así a los problemas políticos de la provincia.

Dentro del pensamiento de los invitantes, la política de la Concordancia que se venía realizando con el partido Radical Antipersonalista, había terminado con la pérdida del Gobierno Provincial señalándose, además, el peligro de que la parte de los demócrata nacionales afectos al senador Abad se inclinara a un entendimiento con los radicales, ingresando en una buscada “Unión Democrática” tras la figura del general Agustín Pedro Justo.

La actitud de los firmantes de la invitación podía considerarse como de desconocimiento de la autoridad de la Junta de Gobierno que presidía el senador Abad y entrañaba la posibilidad de su incorporación al grupo disidente encabezado ahora por los doctores Diomedes C. Rojas y Felipe C. Solari, como consecuencia del reciente deceso del ex senador nacional, doctor Juan J. Lubary(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 14 de Noviembre de 1942; y diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 13 de Noviembre de 1942. Caracterizaba la importancia de esta invitación la circunstancia de estar suscripta por el ex vicegobernador Carlos Alvarez Colodrero; el ex ministro de Hacienda, Pedro Resoagli; Carlos Araujo; doctor Hernán Félix Gómez; doctor Juan T. Figuerero; muchos ex legisladores e integrantes de la Legislatura recientemente disuelta; y conocidos caudillos departamentales (ver nómina de firmantes en el diario “El Liberal”, de Corrientes). // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El historiador Pedro Meza Toledo expresa que la Intervención en lo político se manifestó en forma favorable a los intereses de la fracción disidente del autonomismo, aunque más tarde se observó cierta moderación y en la propia esfera gubernativa se buscó la unión partidaria.

El senador Abad -dice después- fue invitado a concurrir a la Casa de Gobierno con ese fin, pero luego de la entrevista celebrada a puertas cerradas con el interventor, las cosas continuaron en el mismo tren(8).

(8) Pedro Meza Toledo. “El Ultimo Adalid” (1960), p. 97. Ed. El Litoral, Corrientes. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En realidad, el presidente Castillo había enviado a Corrientes a su dilecto amigo y comprovinciano, el profesor Galíndez, para cumplir un objetivo preciso, que era la unión de los autonomistas o demócrata nacionales, en primer lugar. y luego tratar de recomponer la política de los pactos autonomista-liberal, de tal manera que le asegurase la mayoría de los electores de la provincia.

Contaba para el cumplimiento de ese objetivo con su joven ministro de Gobierno, el doctor Miguel Osorio, destacado y aguerrido ex legislador de la provincia de Buenos Aires que, a pesar de su militancia activa en el conservadorismo bonaerense, logró captar la amistad de hombres de otros partidos en la provincia.

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