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La situación estudiantil y pedido de normalización institucional

Uno de los sectores que se había declarado en forma casi absoluta en contra del Gobierno de facto era el de las universidades, tanto en sus claustros de profesores como en el estudiantil, al que apoyaban con todo entusiasmo los jóvenes del nivel secundario. Los hechos denunciados por los rectores universitarios, apoyados por los profesores, servían de estímulo para que los educandos elaboraran sus propias declaraciones y planes de agitación pública.

El coronel Juan Domingo Perón, que siempre había tenido fe en el efecto que causaban sus palabras, se dirigió en esta oportunidad a los estudiantes de todo el país, por medio de la red oficial de radiodifusión, pero merecieron el casi unánime repudio de las diversas entidades representativas.

En Corrientes, el Centro de Estudiantes de Agronomía y Veterinaria expresaba “la imposibilidad de silenciar las falsías” que sustentaban las palabras de Perón y de callar “el repudio y condenación de la juventud, que era extensiva al Gobierno de hecho que mantenía sojuzgado al país”.

Negaban a Perón condiciones y cualidades para dirigirse a los estudiantes y denunciaban en ello otra maniobra divisionista y, consecuentes con una posición elegida desde antes del motín de Junio de 1943, denunciaban “los trabajos oscuramente electorales del monopolizador funcionario, mezquino y confusionista, pequeño y ambicioso”, al que repudiaban, prometiendo al pueblo mantener la lucha inquebrantable “contra la oprobiosa dictadura de la cual el coronel Perón es la punta de lanza y la más torva y genuina expresión”.

Más adelante resolvían decretar un paro de actividades por tiempo indeterminado hasta tanto se normalizara la situación reinante y continuar la lucha en pro de la libertad de los profesores y estudiantes detenidos. La situación se agravaba pues el P. E. Nacional intimaba a las universidades a reanudar sus actividades pues, en caso contrario, dispondría su clausura(1).

(1) Diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 5 de Septiembre de 1945. Firmaban el manifiesto: Jorge Luis Picasso, Antonio Clemente Carande y Artemio Vallejos, presidente y secretarios del Centro. Diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 28 de Septiembre de 1945; diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 30 de Septiembre de 1945. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En igual medida, el Centro de Estudiantes del Colegio Nacional “Gral. San Martín” de la ciudad capital resolvía rechazar el discurso (de Perón) que “no puede ser destinatario para la juventud argentina”, expresando al mismo tiempo su más amplia solidaridad con el petitorio formulado por la Federación Universitaria Argentina ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que se hiciera cargo del Gobierno y convocara al pueblo a elecciones libres, y se adherían a la proyectada “marcha de la Constitución y la Libertad”; y los ex alumnos de la Escuela Normal de Maestros “José Manuel Estrada”, reclamaban la reincorporación de profesores y maestros declarados cesantes, tanto en el orden secundario como en el primario(2).

(2) Diario “La Mañana”, (Corrientes), ediciones del 9 y 28 de Septiembre de 1945. La adhesión a la marcha estaba firmada por Arquímedes O. González, como presidente, y Diego Ruiz y Fernando López de Irala, como secretarios. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

- Pedido de normalización institucional

Durante todo el mes de Septiembre y comienzos de Octubre de 1945 se fueron intensificando los movimientos de distintas instituciones reclamando la vuelta a la normalidad constitucional y la entrega del poder a la Corte. Al regreso del general Edelmiro Julián Farrell de su visita a Asunción del Paraguay así encontró al pueblo de la República.

“La Mañana” de Corrientes, en un editorial que titulaba “Clamor Público”, decía que “todas las corporaciones del país, demócrata nacionales, radicales del comité nacional y antipersonalistas, socialistas, comunistas y demócrata progresistas, las seis universidades nacionales que funcionaban en el país, las entidades representativas de las fuerzas vivas, los centros culturales y artísticos de más renombre nacional, las corporaciones estudiantiles y las academias científicas, todas las instituciones que en la vida argentina representaban sectores importantes de la opinión, habían afirmado -en declaraciones solemnes- su incompatibilidad con el Gobierno de facto y su aspiración para que el país vuelva sin demora a la normalidad, por medio de elecciones libres, sin auspicios de candidatos oficiales(3).

(3) Diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 13 de Septiembre de 1945. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El Colegio de Abogados de Corrientes disponía la paralización por un día de sus actividades reclamando la urgente necesidad de restablecer el ordenamiento jurídico del país y como acto de protesta sobre el mantenimiento del régimen de ilegalidad imperante, consecuente con igual postura adoptada en todo el país; y, reunida la Federación de Colegios de Abogados -de la que participó Corrientes- se expresaba que no debían aceptar los abogados funciones en el Gobierno de facto.

Se habló en ese momento de que Perón podría renunciar a todos sus cargos para inscribirse como simple afiliado a la Unión Cívica Radical y presentar desde allí su candidatura a la presidencia de la nación, gestiones en la que se hallaba empeñado, por cierto, el ministro Quijano, con su famoso programa de “radicalizar la revolución”. Creía Quijano que el Ejército -como detentador del poder- y el radicalismo, con sus votos, debían sentarse a la “mesa de la paz”, para conversar mano a mano y hallar una solución nacional que llevara a la efectiva normalización institucional del país(4).

(4) Diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 9 de Septiembre de 1945. Quijano valoraba la fuerza de la publicidad y la propaganda y por ello dispuso la intervención de la Subsecretaría de Informaciones, poniendo a su frente al Director General del Ministerio del Interior, doctor Delio J. Martínez, pariente suyo de reconocida habilidad política. Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 15 y 18 de Septiembre de 1945. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

La presión se hizo tan intensa que obligó a las autoridades a validar la realización de una marcha, organizada por la oposición, a la que se denominaría “de la Libertad y la Constitución”, y a la que habían comprometido su adhesión, además de los partidos tradicionales, gran parte de las instituciones del país.

La noche anterior a su realización, el coronel Perón habló al pueblo desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, destacando que ella “encubría un acto más de la lucha sin cuartel que oscuras fuerzas de la regresión estaban librando contra el Gobierno a través de la táctica de atacar por oleadas para tratar de derribarlo”.

Advertía así a las masas trabajadoras en general “sobre los oscuros móviles que se perseguían con esta nueva maniobra”. Ejercía Perón -dice Harvey- “una vez más, el manejo de los medios de difusión para amenazar con lo único que le estaba quedando en su favor: las fuerzas obreras del país”.

La marcha, sin embargo, fue un éxito de organización, de concurrencia y de manifestación de una unidad pocas veces vistas en los anales políticos del país: “Nunca hubo en Buenos Aires un acto cívico más numeroso y expresivo”, decía “La Prensa” al día siguiente y, en general, la prensa mundial se hacía eco de esta manifestación de poder político que parecía augurar un próximo final para el Gobierno de facto(5).

(5) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 15, 16, 19, 20, 21 y 23 de Septiembre de 1945. El “New York Times” decía que “ningún otro Gobierno dictatorial ha sido jamás repudiado por su pueblo en forma tan cabal y completa como el actual Gobierno de facto de la Argentina”. El diario inglés “The Observer” decía que “nada atraería más al país en su estado de ánimo actual, que la promesa del coronel Perón de abandonar su aspiración a la presidencia”, y terminaba diciendo: “Nada parece ser menos probable”. El diario “La Mañana”, (Corrientes), estimaba en medio millón la concurrencia, mientras el diario “El Liberal”, (Corrientes), la hacía alcanzar al millón de almas (edición del 20 de Septiembre de 1945). // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

La importancia del acto opositor llevó a un grupo de oficiales de la Armada en retiro, a expresar su pensamiento acerca del momento actual, recomendando la próxima convocatoria a elecciones. En igual sentido lo hizo un grupo de jefes y oficiales del Ejército.

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