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La carrera hacia las urnas en 1945

Los acontecimientos del mes de Octubre de 1945 iban quedando atrás. Estaba claro que los propósitos de hacer caer al Gobierno habían fracasado, los intentos de pasar el poder a la Suprema Corte de Justicia de la Nación no tuvieron asidero, la designación de un gabinete con ciudadanos expectables e independientes encargado al doctor Juan Alvarez había llegado tarde.

Los mismos hombres que habían sostenido la política de Juan Domingo Perón dentro del Gobierno ahora regresaban a sus posiciones y los que no lo hacían era porque estaban resueltos a postularse en futuras nominaciones pero, en su reemplazo, se designaban funcionarios identificados con la misma postura.

Era inevitable la confrontación en las urnas. Y esta confrontación iba a tener sólo dos contendientes: la figura de Perón, por un lado, y la que ungiera el conjunto de partidos que va actuar en forma coincidente tras una fórmula común, bajo la denominación de “Unión Democrática”.

En un principio, la fecha había sido fijada para el mes de Abril, pero luego fue adelantada para el 24 de Febrero de 1946. Escasos cuatro meses para una intensa campaña electoral de los partidos políticos que estaban en plena reorganización, pero que le resultarían mucho más escasos para las fuerzas que seguían a Perón en la difícil tarea de organizar un partido y armonizar las lógicas apetencias de quienes concurrían a conformar sus huestes(1).

(1) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 12 de Noviembre de 1998. Un interesante trabajo de Ramiro de Casasbellas titulado: “1945 - 1946: Braden o ... Bevín” señala que el ministro inglés Ernest Bevin señaló al embajador Miguel Angel Cárcano, en Londres, la conveniencia de hacer las elecciones cuánto antes, de manera tal de aprovechar el hondo impacto de los hechos del 17 de Octubre. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

El Gobierno tenía que asumir las responsabilidades de llevar a feliz término el proceso electoral, tratando de mantener una imagen de prescindencia política, acorde a las reiteradas manifestaciones formuladas en ese sentido.

El nuevo ministro del Interior, coronel Bartolomé Descalzo, que iba a tener a su cargo esa tarea, a los pocos días de asumir debió presentar su renuncia, designándose en su reemplazo al general Felipe Urdapilleta. Se dijo entonces oficialmente que las tareas encomendadas habían excedido sus posibilidades mentales y por consejo médico debía suspender toda actividad intelectual.

Sin embargo, declaraciones formuladas por el coronel Descalzo decían lo contrario y daban la pauta de que su propósito de actuar con absoluta prescindencia era genuino, ya que se proponía desmontar la maquinaria establecida por el doctor Juan H. Quijano, aceptando la renuncia a varios interventores, entre ellos el de Corrientes, y reemplazarlos por altos jefes militares. Y tal vez ello fue la causa de su caída(2).

(2) Diarios “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 3 de Noviembre de 1945; “El Liberal”, (Corrientes), ediciones del 3, 9 y 12 de Noviembre de 1945; y diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 13 de Noviembre de 1945. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Para las elecciones presidenciales se establecía que cada provincia o distrito electoral adjudicaría la totalidad de los electores al partido que lograra el mayor número de votos, es decir, el sistema de lista completa. A Corrientes le correspondían 18 electores. El decreto 30.959 establecía la convocatoria y se adoptaban medidas para que las Fuerzas Armadas fiscalizaran los comicios.

Se dictaban disposiciones terminantes en el sentido de que los funcionarios públicos no podrían participar en política. Los interventores eran reunidos para impartirles instrucciones de que debían observar y hacer observar absoluta prescindencia en todo el proceso pre-electoral absteniéndose de formular declaraciones políticas, raciales o religiosas(3).

(3) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 2, 3, 5 y 16 de Noviembre de 1945; diario “El Liberal”, (Corrientes), edición del 5 de Noviembre de 1945, diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 31 de Octubre de 1945. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

- La “Unión Democrática”

Desde que se advirtió claramente -a mediados de año- que Juan Domingo Perón preparaba la posibilidad de su continuidad en una carrera hacia la presidencia de la nación, las fuerzas que se le oponían y que asumían para sí el nombre de “democráticas”, habían comprendido la necesidad de organizar un frente de partidos, unidos por un programa común de acciones de gobierno, que enfrentara a los sectores militares detentadores del poder, a los que calificaba de “nazi-fascistas”.

Los primeros en señalar la necesidad de esta unión de fuerzas fueron los socialistas, acompañados de inmediato por los comunistas y demócrata progresistas. Los socialistas tenían su fuerte en la capital de la nación y los demoprogresistas en la provincia de Santa Fe, mientras el comunismo era una fuerza de cuyo volumen no podía hacerse cálculo alguno, dado que habían estado legalmente marginados en el país.

Comprendían estos partidos que por si solos poco podrían hacer para enfrentar al Gobierno, por lo que era indispensable contar con los radicales, considerada la fuerza mayoritaria en la República, y los conservadores que tenían montadas fuertes estructuras en muchas provincias.

Descartando el apoyo de los conservadores, siempre proclives a los acuerdos y arreglos, se dirigieron a las autoridades del radicalismo, señalando los socialistas que la “Unión Democrática” era el programa de la hora que se vivía, capaz de movilizar a la ciudadanía para normalizar el país; los comunistas, insistiendo en que no debía ser defraudada la voluntad nacional y los demoprogresistas que era un deber urgente ante la difícil situación por la que se atravesaba.

El radicalismo del Comité Nacional, como era conocido para diferenciarlo del antipersonalismo, se abocó al tratamiento del tema bajo la presidencia de su titular, el doctor Gabriel Oddone y, tras varios días de deliberaciones, aceptó la invitación de acción conjunta formulada por los partidos Socialista, Comunista y Demócrata Progresista y otras agrupaciones afines, en votación casi unánime, ya que de sus miembros sólo votó en contra el doctor Correa, quien insistió en que el tema debía ser resuelto por la convención nacional y el doctor Henoch Aguiar que se abstuvo.

La acción que se autorizaba era al solo efecto de proseguir la lucha contra el Gobierno de facto, impedir el continuismo de la dictadura y restablecer al país a la normalidad constitucional. Se dejaba establecido que los candidatos de la fórmula presidencial debían pertenecer al radicalismo y determinaba las bases fundamentales para la lucha y acción común(4). Como se advierte, conservadores y radicales antipersonalistas quedaban excluidos de este frente(5).

(4) Diarios “La Prensa”, (Buenos Aires), “La Mañana” y “El Liberal” -ambos de Corrientes- ediciones del 5, 8, 9, 12 y 15 de Noviembre de 1945.
(5) Diario “La Mañana”, (Corrientes), edición del 21 de Diciembre de 1945. El partido Demócrata Nacional emitió un manifiesto recordando que los dos grandes partidos que gobernaron el país por más de medio siglo fueron el Demócrata y el Radical. Si bien reconocía que eran comunes los errores y los aciertos, las responsabilidades y los laureles, destacaba que nada podía ganar el país con el balance de los errores pasados, ni en la determinación proporcional de las responsabilidades que incumben a ambos partidos. “En esta gran encrucijada de nuestra historia -decía- el deber de las agrupaciones que tienen arraigo en la opinión es sacar al país de la postración en que se halla sumido”. Terminaba señalando que “las fuerzas que integraban la Unión Democrática no lo habían comprendido o no lo habían querido así”, por lo que el partido Demócrata Nacional declinaba toda responsabilidad en el fracaso de la verdadera unidad nacional que es, indiscutiblemente, una aspiración y una exigencia de la opinión pública del país. “La nación decidirá -decía- quiénes son los que favorecen más la dictadura con su candidato oficial: si los que prefieren la vieja y enconada lucha de los partidos tradicionales o los que desean desinteresadamente la conjunción de las fuerzas políticas para crear un Gobierno de unión nacional con un gran programa común de segura ejecución. El país no ha de perdonar si el fracaso lo hiere, a los cautelosos, a los ambiciosos, a los ciegos y a los egoístas, que olvidaron por un instante que por encima de todos los intereses está el supremo interés de la nación”.
// Todo citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

La fórmula que va a consagrar la “Unión Democrática” será la de los radicales, doctores José P. Tamborini y Enrique Mosca, ambos de reconocida trayectoria antiyrigoyenista.

- El peronismo

Damos esta denominación que no era la oficial, pero que ya empezaba a usarse como expresión de la adhesión a la persona del coronel Juan Domingo Perón, joven militar caracterizado por la intensa actividad desplegada, especialmente en lo relativo a las medidas de corte social que impulsó a través de la Secretaría de Trabajo y Previsión.

En uno de sus viajes al Interior del país por vía aérea, para impulsar el accionar de ese organismo, sufrió un accidente que pudo haberle costado la vida y -tal vez- cambiar el curso de la historia argentina(6).

(6) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), edición del 5 de Septiembre de 1945. Un avión militar de escolta rozó a la máquina en que volaba Perón, precipitándose aquel a tierra muriendo su ocupante, mientras que la nave principal logró aterrizar sin inconvenientes. Curiosa coincidencia con otro accidente aéreo que protagonizó el general Agustín Pedro Justo, que también fue ministro de Guerra y llegó a la presidencia de la nación. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Desde la llegada de Juan Hortensio Quijano al Ministerio del Interior se comenzó la tarea de atraer las simpatías de dirigentes del viejo partido de Yrigoyen, de ambas vertientes radicales. Producido su alejamiento por los sucesos de Octubre de 1945, Quijano no aceptó, luego del 17, reintegrarse a aquellas funciones. Ya había colocado gente en lugares estratégicos. Ahora había que montar la maquinaria electoral, contando con el auspicio de las esferas oficiales.

La candidatura de Perón comenzó a ser proclamada en los centros denominados con su nombre, que se proponían organizar como partido político.

Por su parte, el doctor Quijano reunía en los salones del City Hotel de la Ciudad de Buenos Aires a dirigentes radicales y representantes gremiales de aquel lugar y del interior del país. Se resolvía allí organizar la Unión Cívica Radical de acuerdo con el programa económico y social del doctor Hipólito Yrigoyen y con los postulados de la insurrección del 4 de Junio. Pocos días después se constituían como “Junta Reorganizadora” de la Unión Cívica Radical, bajo la presidencia del propio Quijano(7).

(7) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 23 y 29 de Octubre de 1945. Concurrían a esas reuniones, entre otros, Armando G. Antille, César Guillot, Alberto Durand, Alberto H. Reales, Salvador Cetra, Alejandro Leloir, León Tedin, Bernardo López Sanabria, Juan Cerrillo, Miguel A. Tanco, Ricardo Tobías, Alberto Caldarelli, Alberto Barrionuevo, Alejandro Greca, Raúl Bustos Fierro, Alberto M. Molina, etc. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Muchos de los allí reunidos habían colaborado con el Gobierno y por ello separados de las filas del partido. Se llegó a hablar incluso de que se estaba preparando una maniobra para decretar la caducidad del “Comité Nacional” que presidía el doctor Oddone y apropiarse de las siglas de la U.C.R.(8).

(8) Diario “La Prensa”, (Buenos Aires), ediciones del 23 y 29 de Octubre de 1945; diarios “El Liberal”, (Corrientes), edición del 23 de Octubre de 1945; y “La Mañana”, (Corrientes), edición del 26 de Octubre de 1945. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Abonaba tal suposición el pedido hecho por el doctor Quijano al Jefe de Policía, coronel Juan Filomeno Velazco, de que se le hiciera entrega de la Casa Radical de la Ciudad de Buenos Aires. Los convencionales del radicalismo del Comité Nacional se presentaron ante la Justicia pidiendo el procesamiento del doctor Quijano, Cardarelli y Pringas y además contra Antille y Perón, por intento de usurpación de bienes ajenos(9).

(9) Diario “El Noticioso”, (Corrientes), edición del 4 de Noviembre de 1945; y diario “La Mañana”, (Corrientes), ediciones del 6 y 7 de Noviembre de 1945. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

En la Ciudad de Buenos Aires se constituyó la otra fuerza dispuesta a apoyar la candidatura de Perón, el Partido Laborista Argentino, actuando como presidente Juan F. Gay, acompañándolo como vicepresidentes, Cipriano Reyes y Manuel Pedrera, integrando las diversas secretarías que se crearon, dirigentes de reconocida extracción gremial(10).

(10) Diarios “La Prensa”, (Buenos Aires), “El Noticioso”, (Corrientes) y “El Liberal”, (Corrientes), ediciones del 15, 16 y 17 de Noviembre de 1945. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Los dos grupos políticos, radicales de la Junta Reorganizadora y Laboristas iban a consagrar la formula presidencial encabezada por el coronel (R) Juan Domingo Perón y el doctor Juan Hortensio Quijano, aunque los laboristas -en un primer momento- proclamaron para el segundo término al coronel Domingo A. Mercante. Se unieron a ellos los integrantes de la Alianza Libertadora Nacionalista(11).

(11) Figuraban como candidatos a diputados nacionales del nacionalismo conocidas figuras, entre las que se destacaban las del doctor David Uriburu, Basilio Serrano y Juan Gabriel Puigbó, de recordada actuación en Corrientes en oportunidad de la Intervención Federal del primero. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

Así fue como Perón que, a mediados de Octubre era para todos -empezando por él mismo- un caso concluido, un mes más tarde ya tenía a su disposición dos partidos políticos que cubrían un ancho segmento del espectro social en acelerado tren de organización, además del apoyo de los núcleos nacionalistas y sectores independientes. Esto, sin contar con la benevolencia oficial y la abierta ayuda de Trabajo y Previsión(12) y los de importantes sectores de la Iglesia Católica.

(12) Félix Luna. “El 45 (Crónica de un Año Decisivo)” (1969), p. 506. Ed. Jorge Alvarez, Buenos Aires. // Citado por Ricardo J. G. Harvey. “Historia Política Contemporánea de Corrientes (del doctor Juan Francisco Torrent al doctor Blas Benjamín de la Vega. 1936-1946)” (1997). Ed. EUDENE (Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste), Corrientes.

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