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Argentina-Brasil y el Paraguay, como foco de disputas por la supremacía regional

El presente trabajo tiene como objeto de análisis la competencia desatada entre el Brasil y la Argentina en relación al Paraguay, una vez concluida la Guerra de la Triple Alianza, en 1870, competencia que envolvió a las dos naciones más importantes de Sudamérica en una situación tensa -por momentos cercana a la guerra- a lo largo del último tercio del siglo XIX.

Dicho análisis, a partir de considerar los aportes realizados por autores argentinos y brasileños, así como también la mirada, si se quiere, más objetiva de algunos historiadores anglosajones, pretende dar cuenta tanto de los sucesos como de los procesos político-diplomáticos, económicos y militares (y los intereses que se escondían tras ellos) que dieron forma y caracterizaron ese período de alta tensión en las relaciones bilaterales entre una Argentina escindida entre la Confederación y Buenos Aires hasta 1861-62 (aunque el enfrentamiento interno continuó varios años más) y un Brasil que fue Imperio, hasta 1889, para luego transformarse en República; al mismo tiempo que busca poner de manifiesto en qué medida la contraposición de intereses entre estas dos potencias, así como el resultado de sus pugnas, delinearon la realidad regional de la Cuenca del Plata en el período bajo estudio.

Para comprender de un modo cabal las cuestiones antes mencionadas, es necesario ir hacia atrás en el tiempo y tomar en consideración que las mismas no respondían sólo a intereses coyunturales sino que hundían sus raíces en disputas, en algunos casos, de larga data y que eran, por tanto, herederas de una lógica de recelo y desconfianza mutua originada ya desde los años de la colonia, la cual fue alimentada con el correr del tiempo tanto de uno como de otro lado.

El repaso de esta historia confrontativa entre argentinos y brasileños, entre españoles y portugueses es, por tanto, indispensable para comprender los sucesos de las postguerra paraguaya, objetivo central de estudio de este trabajo, y será por tanto el punto de inicio del mismo para luego sí dar paso al análisis de lo ocurrido en tierras guaraníes, pero también en los despachos de Río de Janeiro y Buenos Aires en ese convulsionado atardecer del siglo XIX que encontró, una vez más, a argentinos y brasileños -tras una alianza circunstancial- en bandos enfrentados. Una somera conclusión, hacia el final del trabajo, recogerá esas y algunas otras impresiones, derivadas de un análisis lo más acabado posible del mismo.

- Una historia de rivalidad y desconfianza

Más allá del clima de cordialidad y distensión que es posible afirmar que existe entre la Argentina y el Brasil desde hace unos años a esta parte, seguramente si se realizara un análisis pormenorizado de la historia de la relación bilateral entre ambas naciones, el mismo arrojaría que los períodos, sino de tensión concreta al menos sí de desconfianza, han sido los que han predominado tanto en uno como en otro país.

Esta situación en gran medida fue heredada por argentinos y brasileños de la histórica rivalidad existente entre las Coronas española y portuguesa, la cual se trasladó a estas latitudes junto con la expansión imperial iniciada en los siglos XV y XVI y se profundizó en los años de la colonia, fundamentalmente en la región del Plata.

Esta rivalidad, evidenciada en los súbditos de las respectivas Coronas ibéricas en América, era en realidad un reflejo de las política por éstas implementadas, muchas de las cuales eran elaboradas exclusivamente teniendo en cuenta los posibles intereses y cursos de acción de la otra parte.

De esta manera es que, por citar un caso de los más relevantes

Com o intuito de impedir o projeto de expansão da coroa portuguesa na América, a Espanha cria em 1776, com sede em Buenos Aires, con sede en Buenos Aires, o Vice Reino do Rio da Prata. Trata se do território que corresponde onde é atualmente Argentina, Uruguai, Paraguai, Bolíviaaté o Oceano Pacífico” (Cardoso Jardim, 2011:3).

Para evitar el proyecto de expansión de la corona portuguesa en América, España creaba en 1776, con sede en Buenos Aires, el Vicerreinato del Río de la Plata. Este es el territorio que corresponde a Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, hasta el océano Pacífico”.

Del lado portugués, por su parte, no se quedaron atrás y también hicieron esfuerzos por dominar la región, los cuales fueron continuados por el Imperio del Brasil en sus primeros años de existencia. Tal como el propio Cardoso Jardim afirma

Já a estratégia para o projeto de hegemonia portuguesa na conquista espacial da região, após a chegada ao Brasil da família real portuguesa, em 1808, e, com a transferência da Corte de Portugal para o Rio de Janeiro, acelera-se a dominação portuguesa na porção meridional do continente o que pode ser vista aqui, mais adiante, na questão da invasão das forças portuguesas à Banda Oriental, nas províncias Unidas do Rio da Prata, que em 1821 seria incorporada ao Reino Unido de Portugal, Brasil e Algarves pelaregência, a partir daí constituindo a Província Cisplatina (…)
A Guerra Cisplatina que se estendeu de 1825 a 1828, foi o conflito entre Brasil e Argentina pela supremacia no Prata, sendo o Uruguai possessão luso-brasileira desde 1821. Apoiando os uruguaios, a Argentina venceu as forças imperiais” (Cardoso Jardim, 2011:4).

La estrategia para el proyecto de hegemonía portuguesa en la conquista espacial de la región, después de la llegada de la familia real portuguesa a Brasil -en 1808- y, con el traslado de la Corte de Portugal a Río de Janeiro, la dominación portuguesa se está acelerando en la parte sur del continente, que se puede ver aquí, más adelante, sobre la cuestión de la invasión de las fuerzas portuguesas a la Banda Oriental, en las Provincias Unidas del Río de la Plata que, en 1821, sería incorporada al Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves por la regencia, a partir de ahí, constituyendo la Provincia Cisplatina.
La guerra por la Banda Oriental, que se extendió desde 1825 hasta 1828, fue el conflicto entre Brasil y Argentina por la supremacía en el Plata. Uruguay es posesión portugués-brasileña desde 1821. Apoyando a los uruguayos, Argentina derrotó a las fuerzas imperiales”.

Reafirmando lo anterior, en el sentido que ya desde el inicio de sus vidas independientes tanto el Brasil como la Argentina rivalizaron por establecer su hegemonía en el Cono Sur, Gordim da Silveira sostiene que

As relações político-diplomáticas entre o Brasil e a Argentina são marcadas, desde o processo de independência das colônias ibéricas, até pelo menos, a década de 70 do presente século, por um estado sistemático de antagonismo.
Tal característica de interação política entre os dois países de maior importância no contexto sul-americano conhece formas distintas de manifestação histórica. Ao Longo do século XIX, materializa-se em confrontos militares e, a partir das décadas finais deste século, apresenta-se na disputa entre ambos os países em torno da concretização de uma posição de supremacía no subcontinente.
Nesta segunda fase, não obstante a inexistência de confrontos militares e a resolução das questões de natureza territorial, verifica-se a continuidade das tensões básicas,características do período anterior” (Gordim da Silveira, 1997:15-16)

Las relaciones político-diplomáticas entre Brasil y Argentina están marcadas, desde el proceso de independencia de las colonias ibéricas, al menos, hasta los años 70 del siglo XX, por un estado sistemático de antagonismo.
Tal característica de la interacción política entre los dos países más importantes en el contexto sudamericano conoce diferentes formas de manifestación histórica. A lo largo del siglo XIX se materializa en enfrentamientos militares y, a partir de las últimas décadas de este siglo, aparece en la disputa entre ambos países, la búsqueda de realización de una posición de supremacía en el subcontinente.
En esta segunda fase, a pesar de la falta de enfrentamientos militares y la resolución de problemas territoriales, se verifica la continuidad de las tensiones básicas, características del período anterior”.

En lo que hace al Imperio, esta tendencia a confrontar con la Argentina puede ser fácilmente comprendida a partir de la tendencia -ya impuesta desde el periodo colonial- a intervenir en los asuntos de la Cuenca del Plata. De esta manera, lo que se observa es una

continuidade das diretrizes da política bragantina em relação ao Prata, (que) conduzirão a um permanente intervencionismo político-militar na região, o qual será um fator significativo no processo de fragmentação territorial do antigo vice-reinado” (Gordim daSilveira, 1997:22)

continuidad de las directrices de la política de Braganza en relación con el Plata, que conducirá a una intervención político-militar permanente en la región, que será un factor significativo en el proceso de fragmentación territorial del antiguo Virreinato”.

La cuestión de la Banda Oriental y la campaña contra Juan Manuel de Rosas son citadas por el autor como claros ejemplos de ese intervencionismo brasileño, en connivencia con la oligarquía exportadora bonaerense, lo cual determinará en la Argentina la victoria del mitrismo, cuya idea básica era

que o mal argentino residia na expansão territorial excessiva -perspectiva que os autores argentinos da escola geopolítica denominam de Pátria Chica-, em oposição aos propósitos de Pátria Grande, sustentados essencialmente pelos grupos tradicionais e que pressupunha resistência e enfrentamento à influência do Império na região” (Gordim da Silveira, 1997:22)

que el mal argentino residía en la expansión territorial excesiva -perspectiva que los autores argentinos de la escuela geopolítica llaman ‘Patria Chica’-, en oposición a los propósitos de ‘Patria Grande’, esencialmente apoyado por grupos tradicionales y que presuponía resistencia y de enfrentamiento a la influencia del Imperio en la región”.

Esta idea planteada por Gordim da Silveira es, cuanto menos, polémica, si tomamos en consideración el hecho de que Bartolomé Mitre -según este autor, defensor de la idea de “Patria Chica”- acabó siendo, durante las negociaciones de paz de la Guerra del Paraguay -como veremos más adelante-, uno de los más acérrimos defensores de la política de no concesiones territoriales al país vencido y de que se respetaran los acuerdos limítrofes estipulados en el Tratado de la Triple Alianza.

No obstante, en lo que sí acierta el autor es en destacar el hecho de que el mitrismo tenía una concepción diferente del modo de cómo había que relacionarse con el Brasil, la cual dejaba de lado la tradicional desconfianza y resentimiento, sentimiento que compartían los dirigentes imperiales de la época y que llevó a un período de distensión entre ambas naciones.

Tal como asevera Doratioto, los liberales argentinos y brasileños, que estuvieron en el poder en sus respectivos países entre1862 y 1868, no pensaban que el Tratado de la Triple Alianza se agotaría con la victoria sobre el Paraguay, en especial los liberales ligados a Mitre, quienes pretendían reencauzar las relaciones argentino-brasileñas sustituyendo la disputa por la cooperación, como un instrumento generador de estabilidad y garantizador de la paz en la región.

Se trataba de un proyecto que significaba una verdadera alianza estratégica argentino-brasileña, una “alianza perpetua”, según las palabras del ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina, Rufino de Elizalde (Doratioto, 2006:464).

Sin embargo, pese a este oasis en el desierto que significó esa distensión transitoria en las relaciones bilaterales -como bien afirma Gordim da Silveira-, se formaron

perspectivas diferenciadas, num e noutro país, no que se refere à sua relação mútua. No Brasil, verifica-se continuidade e unidade quanto à política no Prata, visando à anexação, à influencia e à fragmentação.
Na Argentina, ao contrário, a política em relação ao Brasil não alcança continuidade e uniformidade; as concepções de Pátria Grande e Pátria Chica, para usar a terminologia geopolíticaargentina, de acordo com a posição relativa no interior do Estado dos grupos que as sustentam, alternam políticas de enfrentamento, aliança ou indiferença” (Gordim da Silveira, 1997:22-23)

diferentes perspectivas, en un país y otro,con respecto a su relación mutua. En Brasil, hay continuidad y unidad con respecto a la política en el Plata, apuntando a la anexión, influencia y fragmentación.
En Argentina, por el contrario, la política hacia Brasil no logra continuidad y uniformidad; los conceptos de ‘Patria Grande’ y ‘Patria Chica’ -para usar la terminología geopolítica argentina-, de acuerdo con la posición relativa dentro del estado de los grupos que los apoyan, alternan políticas de confrontación, alianza o indiferencia”.

Esto último es, sin dudas, cierto, y quedará demostrado en las diferentes posturas que el Poder Ejecutivo y la Cancillería argentinos manifestaron respecto de la cuestión del Paraguay, en el contexto de las negociaciones de paz, atendiendo a si se hallaba en el poder un Gobierno más conciliador con el Brasil -como el de Mitre- o más desconfiado respecto al Imperio, como el de Sarmiento.

Sin embargo, y a diferencia de lo que plantea el autor, también en algún punto dicho análisis es aplicable al Brasil, puesto que la actitud de este país hacia la Argentina también varió, y mucho, dependiendo de si estaban en el poder los liberales -como se ha visto, más proclives a un entendimiento con la República del sur y bajo cuya égida se concretó la alianza contra el Paraguay-, o los conservadores, siempre dispuestos a cerrar el paso a un eventual expansionismo argentino.

Llegados a este punto, cabría agregar que no han sido sólo brasileños quienes han señalado esta tendencia al enfrentamiento entre las dos principales naciones de Sudamérica. También por parte de historiadores argentinos, como es el caso de Miguel Angel Scenna (1976), se ha puesto el acento en la histórica rivalidad argentino-brasileña, uno de cuyos momentos de mayor intensidad -como analizaremos a continuación- se dio tras la finalización de la Guerra de la Triple Alianza.

En esta tónica, y para ya de a poco ir adentrándonos en las cuestiones que atañen directamente a los sucesos paraguayos, otro autor argentino afirma que

hemos sido aliados del Imperio en acción guerrera contra el Paraguay, y ello en negación de la tradicional suspicacia luso-española, pero ella pronto volverá a aflorar. Y quien más quien menos de la élite gobernante, sospecha las ambiciones brasileñas (...).
En Río de Janeiro domina la escena el partido conservador, cuyas grandes y patriarcales figuras temen la incipiente República del Plata (...) (por ello), el Brasil se convierte, de la noche a la mañana, en el protector de Asunción, ante las pretensiones de Argentina de definir sus fronteras con el vencido” (Etchepareborda, 1978:29-30).

Así explica Doratioto en qué medida esa histórica rivalidad y desconfianza mutuas, repercutieron a la hora de las negociaciones en la posguerra de la Triple Alianza:

A partir de 1868 los críticos de la alianza subieron al poder en Buenos Aires y en Río de Janeiro (...) (en los que pesaban) las desconfianzas históricas entre las dos partes, que hundían sus raíces en el período colonial.
Al verse reforzadas, en los comienzos de la vida independiente de ambos países, esas desconfianzas persistieron debido a las divergencias entre jefes militares argentinos y brasileños durante la Guerra del Paraguay.
Las políticas exteriores -argentina y brasileña- (...) rivalizaron para imponer su influencia en la reconstrucción institucional y en la definición territorial del Paraguay de la posguerra” (Doratioto, 2006:464).

De esta manera, pues, se encuentra ya allanado el camino para encarar el análisis concreto de los intereses argentinos y brasileños en pugna en torno a la República del Paraguay.

BIBLIOGRAFIA

* Cardoso Jardim, Wagner (2011), A geopolítica no tratado da Tríplice Aliança: Brasil/Argentina/Uruguai, en: Anais do XXVI Simpósio Nacional de História -ANPUH, São Paulo-Julho 2011, disponible en: http://www.snh2011.anpuh.org/resources/anais/14/1300848393_ARQUIVO_ARTIGOANPUH.pdf
* Gordim da Silveira, Helder (1997), Argentina x Brasil. A questão do Chaco Boreal, Porto Alegre, EDIPUCRS.
* Doratioto, Francisco (2006), Maldita Guerra. Nueva historia de la Guerra del Paraguay, Buenos Aires, Emecé.
* Scenna, Miguel Angel (1976), Argentina-Brasil. Cuatro siglos de rivalidad, Buenos Aires, La Bastilla.
* Etchepareborda, Roberto (1978), Historia de las relaciones internacionales argentinas, Buenos Aires, Pleamar.

// Todo citado por Maximiliano Zuccarino en https://www.researchgate.net/publication/318402653_La_Argentina_y_Brasil_entre_la_Guerra_del_Triple_Alianza_y_la_Guerra_del_Chaco_el_Paraguay_como_foco_de_disputas_por_la_supremacia_regional

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