El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Rafael Gallino y las Cataratas del Iguazú

Las Cataratas del Iguazú se encuentran cerca de la triple frontera, Argentina, Paraguay y Brasil (del idioma guaraní: Yguasu (agua grande); en portugués: cataratas do Iguaçu) son las cataratas localizadas en la provincia de Misiones, en el Parque Nacional Iguazú, Argentina y en el Parque Nacional do Iguaçu del Estado de Paraná, Brasil(1).

(1) Fuente. http://uncuraenlosinfiernos.blogspot.com.ar/2010_04_01_archive.html -- Material proporcionado por el arquitecto Carlos Gallino Yanzi.

Están formadas por 275 saltos de hasta 80 metros de altura, alimentados por el caudal del río Iguazú. Se pueden realizar paseos en lancha bajo los saltos y caminatas por senderos, apreciando algunos animales de la selva subtropical.

La “Garganta del Diablo” (el salto mayor, que consta de 80 metros) es un espectáculo aparte que, saliendo desde Puerto Canoas, se puede disfrutar -en toda su majestuosidad- a tan sólo 50 metros de distancia.

En el año 1542, mientras realizaba una travesía desde el Océano Atlántico hasta Asunción del Paraguay, Alvar Núñez Cabeza de Vaca divisó las sorprendentes cataratas del río Iguazú y las bautizó como, “Saltos de Santa María”, nombre que, con el tiempo, fue reemplazado por su primitiva denominación guaraní, “Iguazú”, I: agua; Guazú: grande.

Por entonces, la región era habitada por indígenas de la etnia mbyá-guaraní, quienes -alrededor de 1609- comenzaron a vivir el proceso evangelizador protagonizado por los sacerdotes jesuitas de la Compañía de Jesús, quienes desarrollaron en la región una experiencia única en América: la conformación de un sistema reduccional, que llegó a contar con 30 pueblos distribuidos en las regiones del Tapé y el Guayrá (actualmente sur de Brasil y Paraguay, toda la provincia argentina de Misiones y parte del norte de Corrientes).

Por diferencias políticas y económicas con la Corona de España, los jesuitas fueron expulsados de la región en 1768. La zona de las Cataratas pasó así al olvido hasta Junio de 1881 -poco antes de la federalización de Misiones- momento en que la provincia de Corrientes, que ejercía la jurisdicción, vende 50 leguas cuadradas de tierras sobre los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay a Severo Fernández y Ernesto Amadey.

Estos transfieren sus derechos, en Octubre de ese mismo año, a Rafael Gallino, quien vuelve a enajenarlos a favor de Gregorio Lezama. En Diciembre de 1881, Misiones se separa de Corrientes y en 1882 asume el primer gobernador Rudecindo Roca, que divide el territorio en 5 Departamentos.

Uno de sus comandantes, Francisco Cruz, llega hasta la confluencia de los río Paraná y río Iguazú, trasladando a una comisión científica alemana que buscaba tierras para colonizar. Esta expedición era costeada por Ledesma (propietario de las tierras de Iguazú) y dirigida por el explorador Carlos Bossetti.

Entre los expedicionarios se encontraba también Jordan Hummell, quien años más tarde organizaría el primer viaje turístico a las Cataratas. Así, las cataratas son “descubiertas” nuevamente y vuelven a ser admiradas.

En 1888, Gregorio Lezama vende las “tierras del Iguazú” a Martín Erracaborde Cía. El 20 de Septiembre de 1895, el cuarto gobernador del Territorio de Misiones, doctor Juan Balestra, divide la provincia en 14 Departamentos. El Departamento de Iguazú pasa a integrar el Departamento Frontera, junto al Manuel Belgrano, Eldorado y parte de San Pedro.

El 19 de Julio de 1897 se designa Juez de Paz de la incipiente población de Iguazú, a Alberto Mugica. Para entonces, Jordan Hummell, acompañado de los señores Núñez y Gibaja ya habían realizado una nueva incursión hasta las Cataratas del Iguazú pero, por el lado brasileño, ya que el lado argentino la selva la hacía impenetrable.

De ese viaje llevaron al Gobierno su interés en promover la llegada de turistas.

Información adicional