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Victoria de los intervencionistas en el Congreso de 1883

El primer conflicto en que entendió Roca aconteció en Santiago del Estero y se debatió dentro del curioso régimenconstitucional que imperaba en la provincia.

En Junio de 1882 hubo elecciones para renovar la mitad de la Legislatura, la cual debía instalarse en Octubre con los electos y proceder enseguida al nombramiento del gobernador. El mandatario saliente, Pedro Gallo, levantó el nombre de su hijo político:

Esta proposición -explicó después- que puede ser tan viciosa como se quiera pero que es práctica en la República entera hacerla, fue rechazada por una fuerte mayoría de santiagueños”.

También disgustó a Roca, que había insinuado otra candidatura(1).

(1) Gallo. Manifiesto (Agosto 23 de 1882), en: “La Tribuna Nacional”, Nro. 556, Agosto 27 de 1882. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Admitíase que los gobernantes indicaran los sucesores, más no que favorecieran a los propios parientes: toleraba la oligarquía; abominábase del nepotismo. Al lado del gebernador existía -durante el receso- un cuerpo denominado Comisión Permanente, constituido por legisladores, al que competía juzgar los comicios y velar por el cumplimiento de las leyes y que podía citar a la Legislatura en caso que éstas fuesen violadas.

Estaba prescripto que la Comisión sesionase por lo menos dos veces al mes y fijada su responsabilidad ante la Legislatura próxima(2).

(2) Constitución de 1864, artículo 18, incisos 2do. y 4to. a 6to.. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Por entonces no se reunía, con agrado del gobernador, quien -temiendo que desaprobase las elecciones- pensaba presentar las actas al cuerpo que se instalase en Octubre. Frente a tal irregularidad, la Legislatura cercana a fenecer cometió la de reunirse sin convocatoria para reemplazar a varios miembros de la Comisión Permanente.

Desconocida ésta por Gallo, citó a la Legislatura, la que el 21 de Agosto acusó al gobernador, formando quorum con dos legisladores que, por pertenecer al tribunal de enjuiciamiento no podían participar del acto(3).

(3) Constitución de 1864, inciso 19 del artículo 17 e incisos 8vo. al 10mo. del artículo 18. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

El Tribunal suspendió a Gallo, quien demandó la intervención(4).

(4) Gallo. Telegrama al Presidente del Senado (Agosto 21 de 1882) en: “Senado”, sesión de Agosto 22 de 1882. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

La solicitud no fue dirigida al Ejecutivo, sino al Senado. Mientras la Comisión respectiva la estudiaba, el presidente de la Legislatura, don Pedro J. Lamí, logró el reconocimiento del jefe nacional encargado de la oficina de enganche y convocó las milicias para imponerse a Gallo, que se sostenía en el Cabildo con sus parciales.

El desacuerdo amenazaba trascender en lucha cruenta. El ministro de Guerra envió entonces una compañía de línea, a fin de “proteger el telégrafo y demás oficinas y establecimientos nacionales, así como para impedir todo choque armado(5).

(5) Victorica. Telegrama al teniente coronel Aureliano Cuenca (Agosto 29 de 1882), en: “Senado”, sesión de Septiembre 14 de 1882. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Cualquier colisión -manifestó Irigoyen- sería injustificable desde que el Senado se ocupaba en examinar los sucesos(6).

(6) Irigoyen. Nota al presidente de la Comisión de Negocios Constitucionales del Senado (Septiembre 2 de 1882), en: “Senado”, sesión de Septiembre 2 de 1882. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

El 3 de Septiembre, el Comandante de la Compañía obtuvo de Gallo y Lamí el compromiso de no atacarse y la entrega de las fuerzas reunidas por ambos; y, enseguida consiguió que el primero se retirase a su casa, abandonando al rival las tareas administrativas. Afirmó que para proceder de tal manera tenía autorización superior(7).

(7) Cuenca. Nota al gobernador Gallo (Septiembre 3 de 1882), en: “El Nacional”, Nro. 10.813, Septiembre 12 de 1882. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

El mismo día, el diario oficial de Buenos Aires enseñaba que esta injerencia no era la del artículo 6to., “sino la Intervención diaria y permanente que el Poder Ejecutivo tiene y debe tener en las provincias, que no son provincias chinas ni tampoco las provincias del año 20(8).

(8) “La Tribuna Nacional”, Nro. 562, Septiembre 3 de 1882. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Ante el Senado se presentaron dos dictámenes: el de los doctores Pablo Carrillo y Tiburcio Padilla aconsejaba la intervención a efectos de restablecer las autoridades que existían antes de iniciarse el conflicto y de garantir sus funciones hasta el nombramiento de gobernador; el del doctor Rafael Igarzábal se decidía por el rechazo de la solicitud.

Carrillo manifestó que había un gobernador ilegalmente despojado, a quien se debía reponer. Según Igarzábal, era necesario examinar el punto exclusivamente a la luz del artículo 6to., excluyendo cualquier referencia al uso correcto o incorrecto de las instituciones provinciales.

Lo que el artículo 5to. de la Constitución significa -aseguró- está completamente esclarecido: él no autoriza jamás las Intervenciones; está precisamente como una promesa de la Nación Argentina de que respetará las Constituciones de las provincias y los actos de sus autoridades toda vez que las provincias se encuentren en las condiciones expresadas en ese artículo”. Reducíase el problema, en consecuencia, a saber si Gallo era un gobernante depuesto por la sedición".

Igarzábal contestó negativamente, pues no se podían calificar de sediciosas las sanciones legislativas, en presencia del precepto constitucional que sólo da ese nombre a la fuerza armada o reunión de personas que se atribuyen los derechos del pueblo y peticionan por éste(9).

(9) “Senado”, sesión de Septiembre de 1882. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

El proyecto de la mayoría pasó en la votación general por quince sufragios contra doce. Al irse a votar el primer artículo, Irigoyen declaró que siempre había sido partidario del federalismo y que consideraba erróneo falsear los principios fundamentales del régimen, arrebatando a las provincias las autonomías trabajosamente conquistadas.

Siendo el artículo 6to. el único que rige la materia, correspondía comprobar si el caso encajaba en él. Descartó por lo pronto la primera cláusula:

La forma republicana -dijo- ha sido definida de diversos modos en este Congreso, pero siempre hemos venido a entendernos en la conclusión: forma republicana es aquélla por la cual los poderes políticos emanan de la elección del pueblo o de una gran parte del pueblo, en épocas determinadas”.

La segunda cláusula tampoco era aplicable:

La sedición, definida por todos los tratadistas, definida por la misma Constitución Nacional, es el tumulto popular, la asonada de que hablan las leyes españolas; son los actos sediciosos y tumultuarios de que habla la legislación inglesa, de que habla la legislación francesa; no son las extralimitaciones de uno de los poderes públicos de una provincia".

"La Legislatura no puede cometer actos de sedición. No podemos dejar de aplicar los términos con propiedad cuando tratamos de una cuestión tan grave”. Mediaba un Juicio Político, bien o mal desarrollado, pero al que nadie podía calificar de acto sedicioso.

Preguntó de dónde nacía la jurisdicción del Congreso para rever juicios políticos y en virtud de qué precepto se convertía en tribunal de segunda instancia. De imaginarse un recurso por violación de las formas, sería ante la Corte Suprema y nunca ante el Congreso.

Gallo -prosiguió- debía recurrir a sus propios jueces: si lo desatendieran, el mal sería preferible al de tolerar que las cuestiones locales dependiesen sin excepción del arbitrio federal. Además,los conflictos de poderes, si tal se estimase el caso, competen también al fuero de las provincias; y si con anterioridad a 1860 entendía en ellos la Corte Suprema, después de ese año no pasó la competencia al Congreso ni al Ejecutivo.

Había que tener en cuenta que los poderes federales sólo desempeñan las atribuciones expresamente delegadas. Para Carrillo existía una sedición encabezada por algunos legisladores: tan así, que el Ejecutivo envió tropas para evitar la efusión de sangre, extremo incomprensible en los procesos políticos y discordias de poderes. La votación en particular arrojó quince sufragios en favor del proyecto y trece en contra(10).

(10) “Senado”, sesión de Septiembre 14 de 1882. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Adhirió al mismo la comisión de la Cámara de Diputados, pero concluyeron las sesiones sin que se discutiera el dictamen.

La Comisión Permanente desaprobó la mayoría de las actas relativas a las elecciones de Junio. Luego se realizaron los nuevos comicios, formándose mesas dobles en casi todos los Departamentos. En las oficiales, sufragaron los que sostenían la candidatura de don Luis G. Pinto, a quien apoyaban el gobernador Lamí y su colega de Córdoba, doctor Miguel Juárez Celman.

Los diplomas surgidos de ellas fueron aceptados por la Comisión Permanente. Poco después, estos legisladores y cinco ya recibidos designaron gobernador a Pinto, mientras los ciudadanos electos en las otras mesas se reunían en una casa particular con cuatro legisladores en ejercicio y solicitaban la intervención al objeto de mantener la Legislatura que constituyeron(11).

(11) Resolución de Noviembre 3 de 1882, en: “Memoria del Ministerio del Interior presentada al Honorable Congreso Nacional por el doctor, don Bernardo de Irigoyen. Anexos correspondientes al año de 1882” (1883), p. 100. Ed. La Universidad, Buenos Aires. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Un grupo de comerciantes extranjeros reforzó el petitorio. El 8 de Noviembre del mismo año -1882-, Irigoyen se dirigió por nota al juez, doctor Filemón Posse, comunicándole que el presidente lo nombraba comisionado en la provincia a fin de que procurase la concordia entre las distintas fracciones y lo enterase del estado real de los asuntos(12).

(12) Irigoyen. Nota al comisionado Posse, en: “Memoria del Ministerio del Interior presentada al Honorable Congreso Nacional por el doctor, don Bernardo de Irigoyen. Anexos correspondientes al año de 1882” (1883), p. 113. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Creyó discreto proceder así porque, como sucede generalmente en estos casos, hallábanse en contradicción las exposiciones y reclamos de los partidos en lucha(13).

(13) “Memoria del Ministerio del Interior presentada al Honorable Congreso Nacional por el doctor, don Bernardo de Irigoyen. Anexos correspondientes al año de 1882” (1883), p. VII. Ed. La Universidad, Buenos Aires. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Posse fracasó en el avenimiento y notició que el conflicto provenía de la diversa apreciación sobre los comicios últimos, acerca de los cuales los informes eran opuestos y de comprobación difícil o imposible. En consecuencia, el Ejecutivo declaró que no había llegado el momento de intervenir porque la provincia se hallaba en paz y su situación tendía a normalizarse.

Por ausencia de Roca, firmó la resolución el vicepresidente Madero, junto con los antiguos ministros Romero y Victorica y los nuevos doctores Victorino de la Plaza y Eduardo Wilde. La Resolución de Diciembre 11 de 1882 es el siguiente:

Departamento del Interior

Buenos Aires, Diciembre 11 de 1882

En vista del informe precedente y de las ampliaciones que verbalmente hizo en Acuerdo General de Ministros el Comisionado Nacional, doctor don Filemón Posse, de las que resulta que, aun cuando se han producido algunas perturbaciones políticas en la provincia de Santiago del Estero con motivo de la integración de su Cámara Legislativa, la referida provincia se encuentra ahora en paz y su situación tiende a tranquilizarse bajo el imperio de sus propias autoridades e instituciones,
El Vicepresidente de la República, en ejercicio del Poder Ejecutivo,

Resuelve:

Art. 1.- Que no ha llegado aún el caso de Intervenir en la provincia de Santiago del Estero.
Art. 2.- Contéstese al Comisionado Nacional, doctor don Filemón Posse, agradeciéndole en nombre del Gobierno los servicios que ha prestado.
Art. 3.- Publíquese e insértese en el Registro Nacional.

MADERO
V. de la Plaza, Juan J. Romero, Eduardo Wilde, Benjamín Victorica

Irigoyen, también ausente, no pudo suscribirla, pero la explicó con mejores razones de las que en ella se expusieron. Dijo que los hechos controvertidos consistían en irregularidades y abusos de índole electoral, cuyo correctivo estaba dentro de las instituciones santiagueñas, y agregó que, si se convirtiese en juez de los comicios locales, El Ejecutivo adquiriría una suma de poder incompatible con los derechos autonómicos(14).

(14) Irigoyen.“Memoria del Ministerio del Interior presentada al Honorable Congreso Nacional por el doctor, don Bernardo de Irigoyen. Anexos correspondientes al año de 1882” (1883). Ed. La Universidad, Buenos Aires. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

La Resolución no era definitiva. A principios de 1883, la Legislatura nombró a Lamí, senador nacional; y los ciudadanos que habían demandado la intervención, congregados otra vez en cuerpo, eligieron para el mismo cargo al doctor Pedro Vieyra. El 5 de Junio, el Senado desestimó sin discusión el diploma del segundo aspirante y también el del primero, reiterando las ideas que decidieron su voto del año último. Cuando la Legislatura se depurase de sus defectos, sería admitido el representante que señalara(15).

(15) José V. Zapata. Discurso, en “Senado”, sesión de Junio 5 de 1883. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Al día siguiente, el diputado José M. Astigueta pidió que la Cámara recomendase a la comisión respectiva el estudio del plan de Intervención que estaba pendiente. A su juicio, el pronunciamiento del Senado implicaba afirmar que en la provincia no existía forma republicana.

En vano el doctor Felipe Yofre expresó que el rechazo de un simple diploma no podía entrañar tan grave consecuencias, ni la instancia de una autoridad con mandato caduco desde siete meses atrás autorizaba, no sólo “a resucitar muertos, sino también a enterrar vivos”: la Cámara adhirió a la moción de Astigueta por afirmativa de treinta y siete votos contra veintiocho.

La Comisión reemplazó el proyecto del Senado con uno nuevo, que ordenaba reconstituir los poderes políticos de la provincia; subsistirían únicamente los antiguos legisladores cuyo mandato no terminó el 30 de Septiembre de 1882; y el comisionado convocaría a elecciones para completar la Legislatura; designado por ésta el gobernador, la intervención concluiría.

Suscribieron el despacho, a más de Astigueta, los doctores Delfín Gallo, Alfredo Lahitte y Angel D. Rojas

Lo informó Lahitte, manifestando que la provincia había caído bajo la sanción de los artículos 5to. y 6to.. El doctor José Miguel Olmedo señaló el pésimo precedente que se sentaría al intervenir porque, con motivo del juicio de un diploma, se descubrió algún viejo acto irregular en el Cuerpo elector. ¿Qué autoridad podía jactarse de no haber excedido sus facultades?

La misma Cámara, ¿en ejercicio de qué precepto se constituyó en minoría el año 1880? Achával Rodríguez convino en la necesidad de respetar la buena doctrina, apartando la idea de revivir el requerimiento de Gallo, que feneció junto con su período, o el de la titulada Legislatura doble, que acabó cuando el Ejecutivo se negó a auxiliarla.

Pensaba que se tenía delante un hecho imprevisto por los autores: un Gobierno formado después de que las fuerzas militares de la nación contribuyeron a derrocar al mandatario legítimo; tocábale intervenir al Congreso pues, para deshacer la obra constitucional del presidente(16).

(16) “Cámara de Diputados”, sesión de Junio 27 de 1883. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Yofre indicó que los abusos de éste se reparaban por el juicio político y no por leyes de intervención. Gallo -orador siempre escuchado con interés- sostuvo que la expiración del período del gobernador no enervaba su solicitud pues lo que se debía reponer era una entidad moral y no una persona determinada; por otra parte, había que actuar con arreglo al artículo 5to., desde que el sistema representativo estaba vulnerado por la Legislatura.

La Cámara aprobó el proyecto por cuarenta y ocho votos contra diez(17).

(17) “Cámara de Diputados”, sesión de Junio 28 de 1883. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Unicamente se opusieron los Diputados por Córdoba, que ya patrocinaban las aspiraciones presidenciales de Juárez Celman. El Senado sancionó las reformas sobre tablas y sin discusión, con la sola protesta de Igarzábal(18).

(18) “Senado”, sesión de Junio 30 de 1883. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

El Ejecutivo promulgó la ley, encomendó su ejecución al presidente de la Cámara de Diputados, doctor Isaac Chavarría y nombró el personal que debía acompañarlo.

* El texto de la ley Nro. 1282, de Julio 10 de 1883, es el siguiente:

Departamento del Interior

Buenos Aires, Julio 10 de 1883

Por cuanto:
El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina, reunidos en Congreso, etcétera, sancionan con fuerza de

Ley:

Art. 1.- El Poder Ejecutivo intervendrá en la provincia de Santiago del Estero a objeto de presidir el restablecimiento del Poder Legislativo y la constitución del Poder Ejecutivo.
Art. 2.- A los efectos del artículo anterior, la Intervención convocará al pueblo a elecciones para llenar las vacantes que hubiesen quedado en la Legislatura el 30 de Septiembre de 1882, por la expiración del término legal del mandato de los diputados salientes, única causa de vacancia que reconocerá la Intervención para los efectos de la convocatoria.
Art. 3.- Los Diputados electos, formando quorum con los que debían conservar su mandato hasta el 30 de Septiembre del presente año, conocerán de la validez o nulidad de las elecciones mandadas practicar por esta ley y, una vez que fuesen aprobadas, procederán a instalar el Poder Legislativo.
Art. 4.- Instalado el Poder Legislativo, procederá a la elección de gobernador con arreglo a la Constitución de la provincia.
Art. 5.- La Intervención cesará en el acto de tomar posesión de su cargo el gobernador electo.
Art. 6.- El Poder Ejecutivo dará cuenta al Congreso del cumplimiento de esta ley.
Art. 7.- Queda autorizado el Poder Legislativo para hacer los gastos que demande esta ley, imputándose a la misma.
Art. 8.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Dada en la Sala de Sesiones del Congreso Argentino, en Buenos Aires, a treinta de Junio de mil ochocientos ochenta y tres.

                      FRANCISCO B. MADERO                     MIGUEL NAVARRO VIOLA
                              B. Ocampo                                              J. Alejo Ledesma
                    Secretario del Senado                    Secretario de la Cámara de Diputados

Por tanto:
Téngase por Ley de la Nación, comuníquese, publíquese e insértese en el Registro Nacional.

ROCA
Bernardo de Irigoyen

* El decreto de Julio 18 de 1883 es el que sigue:

Departamento del Interior

Buenos Aires, Julio 18 de 1883

En ejecución de la ley del 10 de Julio del corriente año y a los objetos en ella expresados,
El Presidente de la República

Decreta:

Art. 1.- Nómbrase Comisionado del Gobierno Nacional para Intervenir en la provincia de Santiago del Estero al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, doctor don Isaac Chavarría.
Art. 2.- Por el Ministerio del Interior se expedirán al interventor las instrucciones necesarias.
Art. 3.- Comuníquese, publíquese e insértese en el Registro Nacional.

ROCA
Bernardo de Irigoyen

* Los decretos de Julio 26 y Agosto 24 de 1883 son:

Departamento del Interior

Buenos Aires, Julio 26 de 1883

Para los efectos de la ley del 10 del corriente,
El Presidente de la República

Decreta:

Art. 1.- Nómbrase Secretario del Interventor en la provincia de Santiago del Estero al doctor don Rafael Castro.
Art. 2.- Asígnase al Secretario nombrado el sueldo de doscientos pesos nacionales por mes, mientras dure su comisión, que serán imputados a la ley anteriormente citada.
Art. 3.- Comuníquese, publíquese e insértese en el Registro Nacional.

ROCA
Bernardo de Irigoyen

Departamento del Interior

Buenos Aires, Agosto 24 de 1883

Atento lo manifestado en la Nota precedente del Interventor Nacional en la provincia de Santiago del Estero,
El Presidente de la República

Decreta:

Art. 1.- Nómbrase a don Jacobo Gilbert, Oficial de la Intervención, con el sueldo de ciento veinte pesos nacionales al mes; a don Luis Albert, Auxiliar, con ochenta pesos; a don Simón Santillán, Auxiliar con ochenta pesos; y a don Félix Ibáñez, Escribiente, con setenta pesos mensuales, mientras dure la intervención en la provincia de Santiago.
Art. 2.- Impútense los sueldos decretados a la ley número 1282, de fecha 10 de Julio del corriente año.
Art. 3.- Comuníquese, publíquese e insértese en el Registro Nacional.

ROCA
Bernardo de Irigoyen

Al Comisionado se le impartieron instrucciones de asumir el Gobierno de la provincia; de reunir la Legislatura, en caso de contar con quorum, a fin de que eligiese la Comisión Permanente encargada de designar las mesas electorales; y de presidir los comicios necesarios para completar el número de legisladores. Además, debía velar por el orden, la tranquilidad y el cumplimiento de las leyes mientras se organizasen los Poderes Públicos(19).

(19) Irigoyen. Instrucciones al comisionado Chavarría, en “Memoria del Ministerio del Interior presentada al Honorable Congreso Nacional por el doctor, don Bernardo de Irigoyen, correspondiente al año de 1883” (1884), p. V. Ed. La Universidad, Buenos Aires. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Chavarría llegó a Santiago del Estero el 4 de Agosto y acto seguido se posesionó del Gobierno. La Legislatura constaba normalmente de dieciséis titulares y ocho suplentes; nueve miembros constituían quorum. Chavarría halló que correspondía reponer a ocho titulares y tres suplentes, pero rehusó citarlos, considerando quizá que era menester integrar el Cuerpo exclusivamente con titulares.

El 14 de Septiembre firmó la convocatoria a elecciones, determinando por sí las mesas receptoras de votos. Esta medida provocó la protesta de algunos legisladores, convencidos de que, aun cuando su exclusión fuera lícita, era forzoso acudir a la Comisión Permanente de la época de Gallo, cuyos miembros todavía formaban parte de la Legislatura(20).

(20) Pedro J. Lamí, Juan A. Pinto y Otros. Telegrama al presidente del Senado (Septiembre 20 de 1883), en: “Senado”, sesión de Septiembre 20 de 1883. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo II, capítulo XV: “Primera Presidencia de Roca”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

El 29, el Comisionado congregó a los Representantes electos y recibidos, los cuales designaron gobernador a don Pedro F. Unzaga. Como el 30 cesaron los antiguos, Chavarría se creyó autorizado a presidir los comicios pertinentes. El 11 de Octubre, día en que la Legislatura totalmente renovada eligió un Senador Nacional, aquél se retiró de Santiago del Estero.

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