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El intento insurreccional de 1895

Tras la renuncia de Luis Sáenz Peña, José Evaristo Uriburu se hizo cargo de la Presidencia de la Nación, en Enero de 1895. Recibió el apoyo de Mitre, Roca y Pellegrini, lo que le permitió mantener cierta estabilidad.

Inmediatamente después de asumir, se aprobó la Ley de Amnistía General para los insurgentes radicales de 1893, lo que le permitió alcanzar la pacificación necesaria, que fue acompañada con un proceso de recuperación económica.

Esta relativa coincidencia entre los diferentes sectores representados en el Gobierno se rompió en 1898, cuando Carlos Pellegrini promovió la candidatura de Julio A. Roca a la presidencia. Esa situación dio por finalizado el Acuerdo, pues los cívicos se enfrentaron a los nacionales.

Por otra parte, los radicales, después de la muerte de Leandro N. Alem en 1896, se debieron enfrentar a una serie de conflictos internos, que se materializaron en la contraposición de dos figuras con distintas visiones acerca del futuro del partido: ellos eran Bernardo de Irigoyen -que tenía mayoría en el Comité Nacional- e Hipólito Yrigoyen, que controlaba el Comité de la provincia de Buenos Aires.

Bernardo de Irigoyen entró en conversaciones con los cívicos en la política denominada “de las paralelas”, en la búsqueda de una coalición antioficialista, mientras que Hipólito Yrigoyen se mostró a favor de la intransigencia y contrario a todo tipo de acuerdos.

Luego de la Convención Nacional del partido que votó a favor de la política de las paralelas, Yrigoyen se retiró y se decidió por la abstención y la insurgencia. Esta situación, por un lado, impidió la realización del Acuerdo y, por otro, generó una división interna en el partido que perduró hasta 1904(1).

(1) Ezequiel Gallo y Roberto Cortés Conde. “Historia Argentina (la República Conservadora)” (1995), pp. 199 - 202. Ed. Paidós, Buenos Aires; y Paula Alonso. “Entre la Revolución y las Urnas (los Orígenes de la Unión Cívica Radical y la Política Argentina en los años ’90” (2000), pp. 264 - 282, Universidad de San Andrés. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

La delegación correntina del radicalismo se inclinó por la posición de Hipólito Yrigoyen, contrario a la política de acercamiento con los cívicos; además, participaron de las elecciones legislativas provinciales de 1898, en las que no obtuvieron ninguna banca(2).

(2) Ricardo J. G. Harvey. “Orígenes del Radicalismo Correntino” (2003), en: “Anales de la Junta de Historia de la Provincia de Corrientes”, Nro. 5. Ed. Moglia Ediciones, Corrientes. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El Gobierno Provincial de Valentín Virasoro (1893-1897) se caracterizó por los constantes enfrentamientos entre los diferentes sectores liberales que buscaron la unidad a través de la formación del partido Popular, pero que no la lograron o lo hicieron muy débilmente.

La crisis recrudeció a fines de su Gobierno, cuando se empezó a discutir la candidatura de su sucesor. El sector mitrista se inclinó por Adolfo Contte; el martinista por su líder, Juan Esteban Martínez; y los mantillistas por Manuel Florencio Mantilla.

Ante los constantes tironeos de los distintos sectores, el gobernador Virasoro se decidió por presentar su renuncia al cargo, que le fue rechazada con el solo voto en contra de Angel Saturnino Blanco.

Finalmente, se optó por dejar la decisión de la candidatura al Colegio Electoral, que se inclinó por la fórmula Juan Esteban Martínez-Eulogio Cabral, éste último del sector mitrista, mientras que Mantilla fue elegido Senador Nacional en reemplazo de Martínez y Virasoro pasó a ocupar, en 1898, la banca que dejó Juan Ramón Vidal, una vez finalizado su período(3).

(3) Hernán Félix Gómez. “Los Ultimos Sesenta Años de Democracia y Gobierno en la provincia de Corrientes. (1870 - 1930)” (1931), pp. 143 - 152. Talleres Gráficos Argentinos L. J. Rosso, Ed. Buenos Aires. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Paralelamente a todos estos sucesos, la facción mantillista del partido liberal empezó a identificarse con el radicalismo, aunque aún sin separarse del liberalismo. En 1896 se organizó un Comité de la Juventud radical en Mercedes, seguido por otro en Paso de los Libres.

El 22 de Agosto de 1897 se reunió en Mercedes la primera Convención del radicalismo provincial para acreditar a los representantes que irían a la Convención Nacional del partido, que tenía por objeto elegir la fórmula presidencial para las siguientes elecciones(4).

(4) Ricardo J. G. Harvey. “Orígenes del Radicalismo Correntino” (2003), en: “Anales de la Junta de Historia de la provincia de Corrientes”, Nro. 5. Ed. Moglia Ediciones, Corrientes. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

En medio de estas circunstancias, en Junio de 1895 y aprovechando los conflictos internos que soportaba el partido gobernante, el autonomismo decidió organizar una insurrección en contra del Gobierno liberal de Valentín Virasoro(5).

(5) El relato de los acontecimientos que aquí mencionamos lo obtuvimos del periódico “La Libertad”, de Corrientes. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

La opinión pública señala como promotores e inspiradores de esta perturbación sangrienta a Vidal, Ruiz y Peluffo, auxiliados -según se dice- por las autoridades provinciales de Santa Fe y Entre Ríos(6).

(6) Periódico “La Libertad”, (Corrientes), edición del 20 de Junio de 1895, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El movimiento estuvo liderado, en los hechos, por los caudillos José Núñez y Vicente Toledo, quienes nuclearon sus fuerzas y armas en Ocampo (Santa Fe). El 9 de Junio, a las 09:30 de la mañana, el vapor “Laffont” llegó al muelle de la Ciudad de Corrientes con un grupo de sublevados.

Por espacio de dos horas se mantuvo en el muelle sin que ningún oficial de la Subprefectura los inquietara. El diario “La Capital”, de Rosario, así describió a los embarcados en el vapor “Laffont”

(...) individuos con vestidos harapientos y desaseados, armados con facones y uno que otro con revólver, denotaban que habían sido reclutados entre las poblaciones ribereñas a las tolderías de los indios.
“(También había) mercenarios en cifras bastantes(7).

(7) Diario “La Capital”, (Rosario). Transcripto en: periódico “La Libertad”, (Corrientes), edición del 4 de Julio de 1895, pp. 1-2. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El plan consistía en tomar por sorpresa la ciudad, apresar al gobernador y vicegobernador y luego un grupo de miembros del Congreso debía presentarse al despacho del presidente de la República y exigirle un decreto de Intervención, con el objeto de evitar derramamiento de sangre en Corrientes.

Paralelamente, debían ser atacadas Bella Vista y Empedrado con fuerzas de Santa Fe; Paso de los Libres, Santo Tomé y Alvear con gente reclutada en el Brasil; y Monte Caseros, Sauce y Esquina con rebeldes provenientes de Entre Ríos. En Reconquista, Colonia Ocampo y Colonia Florencia, de la provincia de Santa Fe y en diversos puntos del Territorio del Chaco, se reclutaron los armamentos.

El gobernador de Santa Fe, Manuel Leiva, amparó públicamente a los sediciosos, siendo uno de sus hermanos quien apoyó con el reclutamiento de gente haciendo reuniones con el pretexto de contratar peones para trabajos del ferrocarril. La misma actitud asumió el gobernador de Entre Ríos, Salvador Maciá, que toleró la formación de grupos en la frontera norte de su provincia(8).

(8) Los datos vinculados con el plan de asalto fueron publicados en el periódico “La Libertad”, (Corrientes), los días 16 y 20 de Junio de 1895. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El diario “La Capital”, de Rosario, evaluó la participación santafesina en los siguientes términos:

Aquí mismo, en el Rosario, se ha hecho requisición en busca de armamento (...). En un muelle a las inmediaciones del Ferrocarril Oeste santafesino se han embarcado alrededor de 300 Remigtons y esta operación (...) se ha hecho cuando aún el sol no ocultaba en el horizonte su rojo disco (...).
Podemos decir que del Norte de Santa Fe y aún en la misma ciudad de este nombre han salido para Corrientes muchos fusiles Remigtons y todo esto es de suponer con consentimiento del gobernador de la provincia que ha contribuido con el de Entre Ríos al espectáculo vergonzoso y atentatorio al patriotismo de desgarrar el seno de una porción del suelo de la patria ensangrentándolo en los precisos momentos en que el país proclama la unión de todos sus hijos(9).

(9) Diario “La Capital”, (Rosario). Transcripto en el periódico “La Libertad”, (Corrientes), edición del 20 de Junio de 1895, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El Gobierno Nacional, ahora en manos de Uriburu, y con mayores simpatías hacia el P. A. N., también colaboró con el movimiento, a través del reemplazo de los subprefectos de Goya, Bella Vista y Corrientes; las armas y municiones se enviaron por tren a Reconquista, disponiendo los sublevados de un vapor, el “Laffont”. Los ministros, de Guerra y Marina, Eudoro Balsa, y del Interior, Benjamín Zorrilla, fueron los más directamente comprometidos.

El Gobierno de Corrientes tomó conocimiento de que los autonomistas estaban preparando un movimiento armado, pero no le dieron mayor trascendencia al asunto, por lo que no se preparó la defensa de la ciudad.

El Jefe de Policía, señor Airaldi, al ver una situación que creyó sospechosa, dio orden al comisario José Reyes para que se situara frente al muelle para observar al vapor. Reyes cumplió la orden junto al comisario de tablada, Saturnino Verón.

Los comisarios que intentaron acercarse al muelle para observar lo que ocurría, fueron heridos de muerte de manera imprevista y esa situación fue aprovechada por los rebeldes para salir del vapor y trepar por las escaleras del muelle corriendo por la calle Plácido Martínez, dividiéndose en grupos para tomar diversas posiciones de ataque y apoderarse del Cabildo(10).

(10) Los insurrectos se situaron en la calle La Rioja esquina Libertad, Plácido Martínez esquina Buenos Aires, Plácido Martínez esquina Salta y San Luis esquina Libertad. Desde esos puntos abrieron fuego contra los vigilantes que, en las bocacalles de la plaza respondieron al ataque ayudados por algunos ciudadanos que habían acudido al lugar luego de escuchar los primeros disparos. Ante lo sorpresivo del ataque, el jefe de policía ordenó al mayor Eustaquio González y al capitán Quintana que contuvieran el avance de los asaltantes en la esquina de Libertad y Buenos Aires; al capitán Rafael Amarilla y al teniente Morales los destinó a la esquina de 25 de Mayo y Buenos Aires, con algunos hombres; y en la esquina de Libertad y Salta destinó al teniente Manuel I. Meza con ocho vigilantes. Periódico “La Capital”, (Rosario). Transcripto en el periódico “La Libertad”, (Corrientes), edición del 20 de Junio de 1895, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El vicegobernador, que había concurrido a la plaza al escuchar los disparos, se unió al comandante Basiliano Ramírez y al teniente Correa y, con un grupo de vigilantes, avanzaron por la calle 25 de Mayo hasta La Rioja. El coronel Reyna y el diputado Córdoba se dirigieron al Cabildo y tomaron parte en la defensa del mismo.

Al ver el avance de las fuerzas del gubernamentales, los asaltantes decidieron emprender la retirada y volver hacia el muelle a embarcarse, siendo perseguidos por las fuerzas leales al Gobierno, librándose un importante enfrentamiento.

El intento de copamiento fue finalmente sofocado y la mayoría de los participantes apresados(11).

(11) En el periódico “La Libertad” del 16 de Junio de 1895 se encuentra la lista completa de todos los presos y heridos en el levantamiento. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Hernán Félix Gómez atribuyó el fracaso del movimiento a motivos meteorológicos que impidieron que se llegara en el momento acordado, además de falta de coordinación y organización en la realización del asalto:

Perdióse además tiempo en el desembarco, esperando la acción de los comprometidos en la capital, quienes debían organizar cantones y distraer los elementos de defensa y, si bien es cierto que una de las columnas de ataque puso en peligro el Cabildo, buena parte de los atacantes no logró hacer pie en tierra(12).

(12) Hernán Félix Gómez. “Los Ultimos Sesenta Años de Democracia y Gobierno en la provincia de Corrientes. (1870 - 1930)” (1931), p. 150. Talleres Gráficos Argentinos L. J. Rosso, Ed. Buenos Aires. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Mientras esto ocurría en la Capital de la provincia, otras fuerzas tomaban por asalto los pueblos de Alvear y Paso de los Libres. Sólo en este último caso los rebeldes obtuvieron un triunfo parcial, donde apresaron a las autoridades locales y al jefe del cuartel.

En Curuzú Cuatiá y Monte Caseros las fuerzas oficialistas se organizaron para la recuperación de Paso de los Libres, a las órdenes del coronel José María Gauna, quien, después de una sangrienta represión logró recuperar la ciudad, provocando la emigración de los elementos insurgentes hacia el Brasil.

El 3 de Agosto de ese mismo año, en el Senado de la provincia se trató la ley de amnistía a todos los sediciosos de Junio, que había sido enviada por el Poder Ejecutivo. En esa sesión y en las que le siguieron, se discutió largamente sobre las causas, los objetivos y los alcances del movimiento.

Angel S. Blanco -en ese momento Senador Provincial- calificó al movimiento como “malón”, pues ningún partido político se había hecho responsable del mismo, ni siquiera el partido autonomista; por eso creyó que no era posible aprobar la amnistía de esos rebeldes, porque lo que habían hecho no había sido un movimiento insurgente, sino un simple crimen:

Todos nuestros partidos han hecho revoluciones. Las habrán habido justas. Las habrán habido injustas. Pero en unas y otras, todos los hombres importantes de los partidos que las han hecho han asumido ante la ley y ante la Nación la responsabilidad de esas revoluciones; y los fines que se proponían alcanzar con ellas estaban perfectamente definidos en sus respectivos credos políticos (...).
De ahí la enorme diferencia entre una revolución hecha por cualquiera de nuestros partidos políticos, y un malón pampa preparado por rotos (...).
El malón siempre es un crimen (...). Por eso, a un revolucionario se amnistia. ¡A un criminal, no!(13).

(13) El texto completo de su discurso está transcripto en: Mario Herrera. “El Coronel Angel Blanco (de la Tradición Radical. 1856 - 1919” (1930), p. 157. Ed. Talleres L. J. Rosso, Buenos Aires. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Pidió que el proyecto de ley de amnistía fuera reemplazado por un proyecto de ley de perdón, moción que fue aprobada por la Cámara. Al mismo tiempo, en esa sesión, el senador Juan José Silva sostuvo que Juan Ramón Vidal había sido el inspirador y responsable de ese movimiento(14).

(14) Archivo General de la Provincia de Corrientes. “Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores de Corrientes”, 3 de Agosto de 1895, folio 182. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

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