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Un nuevo discurso político. La defensa de las garantías constitucionales y los derechos electorales

Después de la caída del Gobierno de Antonio Ignacio Ruiz y el regreso de los liberales al Ejecutivo Provincial, Juan Ramón Vidal y sus seguidores empezaron a hablar de ciertas cuestiones que habían estado ausentes en el discurso político de la etapa anterior.

Aparecen menciones a los principios democráticos, al ejercicio libre del sufragio y al voto popular. Hicieron constantes denuncias de fraudes y abusos de todo tipo, responsabilizando directamente de tal situación al Gobierno de la provincia:

El pueblo correntino, convencido de que el acto electoral de hoy no pasa de un simulacro repugnante, no concurrirá a legitimarlo con su presencia y mucho menos con sus espontáneos sufragios(1).

(1) Diario “El Litoral”, (Corrientes), edición del 4 de Octubre de 1896, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Ramón Vidal se convirtió en uno de los principales voceros, no sólo de la oposición del Gobierno provincial sino también nacional. Cuestionó, por ejemplo, la intromisión del Poder Federal en la provincia con la Intervención que envió en 1893, considerándola innecesaria e injusta, además de atropellar la autonomía provincial con el solo objeto de derribar a un Gobierno para instalar a otro de diferente signo político.

Defendió el principio constitucional de la división de poderes y las garantías de los senadores nacionales. Cuestionó la legitimidad del Gobierno de Corrientes, emanado del fraude y de la exclusión de la oposición. La particular ocasión que se dio en el Senado Nacional con motivo de la discusión del diploma de Juan Esteban Martínez, le permitió a Ramón Vidal exponer todas estas ideas:

No creo que se puedan reconocer como legítimos los poderes públicos de aquella provincia, que han sido constituidos y funcionan con violación de los principios más elementales, con desconocimiento de los primordiales derechos consagrados por nuestra Constitución(2).

(2) ARGENTINA. Congreso Nacional. Cámara de Senadores. “Diario de Sesiones”, 6 de Noviembre de 1895, p. 682. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

La ausencia de garantías que Ramón Vidal denunciaba, existía en la provincia; había motivado la emigración de muchos autonomistas, según él de “millares”, hacia otras provincias o hacia otros países.

Este abandono de la actividad política por parte de los autonomistas también fue identificada con la ausencia de Ramón Vidal de Corrientes durante los primeros años de esta etapa.

Su llegada, en 1898, fue acompañada de numerosas manifestaciones descriptas con minucioso detalle por la prensa afecta y fue utilizada como motivación para la reinserción del autonomismo en la competencia electoral:

Los tiempos han cambiado y es preciso que todo autonomista se decida absolutamente a entrar en la actividad general, abandonando la vida privada y actuando de cualquier manera en la política.
Con tales motivos y esperanzas saludamos cordialmente al doctor Juan Ramón Vidal que desde mañana se hallará entre sus numerosos amigos que aprecian debidamente las condiciones que abonan su indisputable prestigio político(3).

(3) Diario “El Litoral”, (Corrientes), edición del 20 de Enero de 1898, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Más allá de abandonar la abstención electoral, siguieron denunciando la organización de “máquinas electorales” encargadas de realizar el fraude completo y obtener el triunfo del oficialismo.

Una nota editorial escrita con mucha ironía, aprovechó la noticia de la existencia de una máquina para contar votos, que se había utilizado en las elecciones de Nueva York, para cuestionar los mecanismos electorales que se aplicaban en Corrientes:

En esto de máquinas electorales les matamos el punto. Aquí las tenemos inventadas desde hace muchos años y con un grado de perfección que lo ahorra todo: energías, tiempo y dinero.
Cómo será la perfección que, puesta a funcionar nuestra maquinita, ¡hasta los muertos reciben un soplo de vida y votan!
Es tan prodigiosa que ha llegado a ahorrar a los electores el trabajo de concurrir a los atrios y de pensar en la preferencia que puede tener el votante sobre uno de los candidatos; muchas veces sin que una persona tenga intenciones de votar, la maquinita lo hace por su cuenta, demostrándole que todo ciudadano debe cumplir con sus deberes.
Todo lo hace nuestra máquina sin que nada se note, porque hay mucho de invisible en ella; recoge votos, os anota y hace el escrutinio. Y tal el prodigio que muchas veces en las leras horas de la elección se conoce el triunfo - el triunfo, nada más, y nunca la derrota, porque la maquinita está hecha para computar votos de una sola agrupación y darles siempre la victoria (...).
El mecanismo es muy sencillo, lo que constituye una ventaja; cualquiera puede manejarla, aunque en la práctica se prefiere casi siempre a los comisarios de campaña(4).

(4) Periódico “La Provincia”, (Corrientes), edición del 14 de Noviembre de 1906, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Las fuertes críticas contra el Gobierno que realizaron los autonomistas durante estos años eran acompañadas constantemente con los cuestionamientos hacia la división interna del partido Liberal, al que decían sólo lo unía el interés por alcanzar algún beneficio económico.

Frente a esa descomposición del partido Liberal, trataban de contraponer la unidad del partido Autonomista, que seguía a un solo líder. Tal era la identificación entre líder y partido, que hasta las reuniones del comité de delegados se realizaban en su propia residencia(5).

(5) Véase, por ejemplo, la reunión realizada el 18 de Febrero de 1905 en la que se eligieron candidatos a Diputados y Senadores Provinciales. Diario “La Provincia”, (Corrientes), edición del 2 de Marzo de 1905, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

La búsqueda de una solución para erradicar el personalismo, sustituyéndolo por partidos orgánicos y doctrinarios, aparece constantemente en el discurso de Ramón Vidal de esta época y es coincidente con las ideas vertidas por Carlos Pellegrini en el Senado en 1902, cuando se discutió la Ley González.

La defensa del ejercicio libre del sufragio y la oposición al fraude electoral son elementos compartidos con el discurso del pellegrinismo, al que Ramón Vidal adhirió en estos años.

Luego de la ruptura entre Roca y Pellegrini, éste se convirtió en uno de los principales denunciantes de los vicios del régimen, criticando el fraude electoral y el carácter del Gobierno elector que excluía la participación de los ciudadanos; este nuevo discurso de Pellegrini se afianzará con Figueroa Alcorta y triunfará con Roque Saenz Peña(6).

(6) Véase: Natalio Botana. “El Orden Conservador (la Política Argentina entre 1880 y 1916)” (1998), pp. 224-228, (quinta edición). Ed. Sudamericana, Buenos Aires; y Eduardo Zimmermann. “Los Liberales Reformistas (la Cuestión Social en la Argentina. 1890-1916)” (1995), pp. 41-60, Universidad de San Andrés. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Los autonomistas correntinos, por su parte, empezaron a identificarse con el “pueblo” para poder, de ese modo, diferenciarse del Gobierno liberal, al que vinculaban con una “oligarquía”, tal como denominaron al Gobierno de Juan Esteban Martínez(7).

(7) Así aparece en el periódico “La Provincia”, (Corrientes), edición del 17 de Abril de 1906, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

A partir de esa concepción, defendieron la política del Acuerdo, que consistía fundamentalmente en la idea de “reunir al pueblo contra los desmanes del Gobierno”. El acceso de Juan Esteban Martínez al Gobierno de la provincia en 1898 generó, en un primer momento, cierto alivio para los autonomistas, que se decidieron a volver a participar en la política provincial.

Pronto vieron defraudadas sus esperanzas y, entonces, Martínez se convirtió en la principal contrafigura de Ramón Vidal. El enfrentamiento con Martínez, que se inició durante su primer mandato y se profundizó en el segundo, tuvo un significado muy importante para Vidal, pues éste había sido su aliado y ahora se presentaba como su principal opositor.

Las crónicas periodísticas de esos años hicieron constantes menciones a la idea de lealtad, de respeto a la amistad, que Martínez había traicionado y que Ramón Vidal decía no olvidar. Una de ellas, recordaba a la población que el nombramiento de Martínez como Senador Nacional se había hecho por influencia de Ramón Vidal

El doctor Vidal (...) ya no necesitaba de su concurso en esa época; sin embargo, creyó que debía levantar la personalidad del doctor Martínez, tan deprimida por los ataques de la prensa liberal que lo acusaba de claudicación; consideró un deber moral (esto es griego para nuestro contendor) sostener al que estaba a su lado, dándose como amigo y lo elevó a una altura a que nunca había llegado en ese partido(8).

(8) Periódico “La Provincia”, (Corrientes), edición del 25 de Octubre de 1906, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Desde ese momento, la mayor parte de las críticas se concentraron en la persona del gobernador Martínez, a quien se lo desacreditó por su carácter personalista y se lo responsabilizó de la crisis política que vivió la provincia durante su segundo Gobierno, donde importantes figuras del liberalismo se ubicaron en la oposición y se acercaron a Ramón Vidal.

El conflicto llegó a su punto de mayor tensión cuando se discutió el diploma de Ramón Vidal en el Senado de la Nación y estalló después de su rechazo. En las sesiones en las que se trató su diploma se lo escuchó hablar en nombre del “patriotismo” y de los principios constitucionales, en contra del “fraude grosero”, la “ilegalidad irritante” y la “subversión constitucional manifiesta”, términos con los cuales definió la situación correntina.

Además se ubicó en una posición que estaba por encima de sus intereses personales, expresando que lo único que lo movilizaba era “un deber sagrado hacia (sus) conciudadanos y hacia los partidos que (le) han honrado con su confianza(9).

(9) ARGENTINA. Congreso Nacional. Cámara de Senadores. “Diario de Sesiones”, 5 de Junio de 1907, p. 119. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

En ese extenso discurso hizo una detallada descripción de los sucesos ocurridos en Corrientes que dieron lugar a la formación de las Legislaturas paralelas y explicó el modo en que el Gobierno había realizado el fraude electoral.

Casi al finalizar su Intervención, dejó en claro el objeto de su presencia en la Cámara y el carácter que -según él- debían tener los cargos públicos, que los elegidos sólo podían ocupar esos lugares por delegación del pueblo:

(...) yo no he venido a este recinto a defender un diploma o a defender una banca: he venido a defender la causa del pueblo de Corrientes, he venido a defender la libertad electoral, la verdad del sufragio y, por lo tanto, defiendo y acepto todo lo que importe entregar al veredicto del pueblo la resolución de cualquier controversia o de cualquier duda...”.
- (Prolongados aplausos interrumpen al orador).
Los que creemos (...) que los cargos públicos no son patrimonio de los individuos que los ejercen por derecho propio, sino delegaciones del pueblo , que es el único que tiene derecho para conferirlo (...), no podemos nunca rehuir el someter todo conflicto a la decisión del verdadero soberano (...), en este caso, del pueblo de Corrientes(10).

(10) ARGENTINA. Congreso Nacional. Cámara de Senadores. “Diario de Sesiones”, 5 de Junio de 1907, pp. 133-134. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El discurso pronunciado por Juan Ramón Vidal en esa oportunidad fue el hecho más destacado para sus aliados, que lo consideraron un triunfo oratorio que lograba inmortalizarlo y lo ubicaba en la misma posición que Vélez Sársfield, Sarmiento, López o Mitre.

El aplauso de la barra fue ampliamente comentado por la prensa afecta y cuestionado por todos sus opositores. Estos, además, criticaron las habilidades oratorias de Ramón Vidal, caracterizando a su discurso de “aburrido y demasiado extenso(11).

(11) El periódico opositor “El Progreso”, que seguía a la facción martinista, comentaba: “Su elocución es de una lentitud desesperante. Los taquígrafos deben profesarle gran simpatía”. Periódico “El Progreso”, (Corrientes), edición del 10 de Junio de 1907, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Por otra parte, interpretaron toda esa cuestión como un artilugio de Ramón Vidal para ubicarse nuevamente en la primera plana de los diarios, aunque éste ya sabía de antemano que su diploma iba a ser rechazado:

El hombre necesitaba mostrarse y fue lo que hizo. Hacía rato que su actuación política era casi nula. Vidal era un político desconocido en la Capital Federal y estaba seriamente amenazado de serlo aquí también.
El partido Autonomista se le había dividido, separándose de su lado la porción más granada de él. La que le quedaba, armaba con frecuencia fenomenales tole tole, de los que su autoridad salía mal parada. Un poco más y se iba definitivamente al bombo.
Pero, ¡oh felicidad! Vino la disidencia de Mantilla y los suyos, los pactos ... y lo demás ya se sabe... Fue su tabla de salvación. Pronto vimos que asumía la dirección única del negociado; que los disidentes quedaban en calidad de auxiliares, sometidos a su dirección y voluntad.
Y vino la discusión de los diplomas; y tomó parte en el debate; y pronunció discursos; y habló de sí y de su partido; y hubo quien aplaudió mucho y muchas veces; y ‘La Prensa’ metió bombo; y conferenció con Villanueva reservadamente; y, al fin de cuentas, sus compinches decían que era uno de los primeros hombres de la República. ¿Qué tal?
Esto era lo que buscaba Vidal (...)(11).

(11) Periódico “El Progreso”, (Corrientes), edición del 17 de Junio de 1907, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

El reconocimiento que alcanzó Ramón Vidal en la opinión pública nacional con esos acontecimientos se acrecentó con el movimiento de 1907, en la que consiguió el completo apoyo del presidente de la República, quien decretó la Intervención Federal a Corrientes, tal como lo solicitaba Vidal y a pesar de la negativa del Congreso.

Esta situación generó que el mismo diario “La Nación” comentara que de esa manera Juan Ramón Vidal se constituía en “árbitro de la política nacional”(12).

(12) Diario “La Nación”, (Buenos Aires), edición del 25 de Septiembre de 1907. Transcripto en el periódico “El Progreso”, (Corrientes), edición del 14 de Octubre de 1907, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

Ramón Vidal comenzó a ser caracterizado por sus simpatizantes como el “regenerador” de la política de Corrientes, el que venía a reinstalar el imperio de la ley, mientras que su opositores lo calificaron como un “farsaico caudillo de levita(13).

(13) Periódico “La Lucha”, (Curuzú Cuatiá). Transcripto en el diario “El Progreso”, (Corrientes), edición del 30 de Octubre de 1907, p. 1. // Citado por María del Mar Solís Carnicer. “Liderazgo y Política en Corrientes (Juan Ramón Vidal. 1883 - 1940)” (2005). Ed. Moglia Ediciones, Corrientes.

En ese momento, aparecen en el discurso de Ramón Vidal menciones al triunfo de la lucha tenaz y al esfuerzo que realizó el partido Autonomista durante todos los años que le tocó ser oposición, que se veían coronados -ahora- con una situación favorable a sus intereses.

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