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Acción porteña sobre Santa Fe y Córdoba

La primera provincia sobre la que obró el general victorioso fue Santa Fe. Gran parte de las fuerzas batidas en la Cañada de Gómez estaban constituidas por milicias santafesinas, que movilizó el gobernador don Pascual Rosas.

Después de la derrota, el gobernador huyó hacia el Chaco dejando un delegado en la ciudad capital. El general Flores, que emprendió la persecución del fugitivo, declaró que desconocía la autoridad del gobernador y la de su delegado pues, en su concepto, el primero no podía sustituir el Gobierno, dado que se marchaba al desierto con el visible propósito de emprender una guerra vandálica(1).

(1) Flores. Carta al gobernador Mitre (s. d.), en: Archivo del general Mitre, tomo IX, p. 314. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo I, capítulo IV: “Pavón”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Mitre aprobó la resolución, puesto que se avenía con su política de desconocer los Gobiernos que lo combatiesen, y lo autorizó a designar un Jefe Político que se encargase de mantener el orden.

El 4 de Diciembre de 1861, Flores nombró Jefe Político a Tomás Cullen; el 31 de Diciembre, después de realizadas las elecciones, se hizo cargo del Gobierno Domingo Crespo, con título provisorio; y el 23 de Febrero de 1862, Crespo entregó el cargo a Patricio Cullen, electo propietario con arreglo a la Constitución local.

- Acción porteña sobre Córdoba

Córdoba fue la segunda provincia que sufrió la Intervención porteña. Sobre ella marchó el 21 de Noviembre de 1861 el cuerpo que mandaba Paunero, a la sazón general, con quien iban Paz -en carácter de Jefe de Estado Mayor- y Sarmiento, con el título de Auditor de Guerra.

Paz había continuado soportando en Paraná la prisión a que lo sometieron en Córdoba, hasta que el general Urquiza le facilitó la fuga en los días que siguieron a Pavón y, ahora volvía sirviendo con sus prestigios las aspiraciones de los liberales porteños.

Y en cuanto a Sarmiento, el puesto que se le asignaba era un invento, para darle carácter oficial, pues su verdadera misión consistiría en mantener activamente la correspondencia revolucionaria con los hombres influyentes del Interior(2).

(2) Mitre. Carta al gobernador Ocampo (Diciembre 3 de 1861), en: Archivo del general Mitre, tomo VIII, p. 279. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo I, capítulo IV: “Pavón”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Paunero llevaba instrucciones de ocupar militarmente la provincia de Córdoba y apoyar los movimientos que tendiesen a uniformar su política con la de Buenos Aires. Su programa político sería reinstalar las autoridades constitucionales, empezando por reunir la Legislatura para que ella decidiera de sus destinos, cuidando no mezclarse en los partidos internos y respetando la voluntad popular, siempre que no redundare en daño de Buenos Aires, cuya política -en último caso- debía sostener por medio de las armas(3).

(3) Mitre. Instrucciones al comisionado Paunero (Noviembre 20 de 1861), en: “Archivo del general Mitre”, tomo X, p. 174. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo I, capítulo IV: “Pavón”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Cuando la expedición estaba por llegar a su destino, el gobernador depuesto De la Peña -que también se dirigía a ese punto- remitió una Nota conminatoria al provisorio Román, exigiéndole la entrega del Gobierno. Anteriormente, obtuvo del victorioso comandante Alvarez el reconocimiento de su autoridad.

El gobernador provisorio se negó a satisfacer la demanda del desposeído, creándose así un difícil conflicto en la ciudad de los teólogos y los doctores, aun antes de entrar la división porteña, único sostén efectivo del disputado Gobierno.

Amigo de curas y monjas, Paunero consideraba la fracción de De la Peña la más fuerte, por estar compuesta de propietarios y comerciantes ricos, y le agradó porque era la más moderada y la menos exigente(4); el masón Sarmiento, en cambio, simpatizaba con la otra fracción, que tenía en su apoyo la gloria de su origen netamente liberal y la población joven, aunque reconocía que De la Peña contaba con la adhesión de los Comandantes de campaña(5).

(4) Paunero. Carta al ministro Gelly y Obes (Enero 15 de 1862) en: Archivo del general Mitre (1911), tomo XI, p. 13. Ed. Biblioteca de “La Nación”, Buenos Aires.
(5) Sarmiento. Carta al gobernador Mitre (Diciembre 9 de 1861), en: Archivo del general Mitre, tomo XII, p. 13.
// Todo citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo I, capítulo IV: “Pavón”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

Paunero se negó a entrar, estando los políticos en plena discordia, y resolvió que en misión confidencial se le adelantara el Jefe de Estado Mayor con el secretario, doctor Rafael Pividal.

Los emisarios concertaron un precario arreglo entre las dos fracciones. Hubo acuerdo en lo referente al restablecimiento de De la Peña y la Legislatura, con la condición de que aquél renunciara de inmediato; pero no existió coincidencia respecto de la persona que había de asumir interinamente el Gobierno y, al fin, resolvieron que Paz lo ocupara.

Sobre no ser nativo de Córdoba, Paz nunca había residido en esa provincia, de modo que aceptó el arreglo sólo por salvar una situación difícil.

Todo se hizo conforme a lo acordado. Paz asumió el Gobierno interino el 16 de Diciembre de 1861 y lo desempeñó hasta el 28 de Enero de 1862, fecha en que se vio obligado a abandonar Córdoba. En esa oportunidad no encontró ningún cordobés que pudiese reemplazarlo sin dificultades y optó por nombrar delegado al general Paunero.

Conocidas eran las predilecciones de este jefe hacia la fracción de De la Peña y esto determinó que la otra fracción se pronunciara contra el nuevo gobernador y contra los soldados porteños, a quienes empezó a calificar de intrusos.

Paunero presidió los comicios de gobernador propietario, a los cuales sólo se presentaron los opositores a De la Peña. El mandatario electo, doctor Justiniano Posse, carácter inquieto y enérgico, comenzó a gobernar el 18 de Marzo de 1862.

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