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Gestión administrativa de Juan Vicente Pampín

El Gobierno de Juan Vicente Pampín fue -a pesar de su brevedad- fecundo en iniciativas progresistas. Le cupo regularizar la venta de la tierra en los pueblos y colonias, el fomento de la Instrucción Pública con un régimen de becas y el estímulo para las obras públicas, a cuyo efecto creó un fondo especial.

La gestión de Pampín resultó muy breve (asumió el 28 de Febrero de 1875 y fallecerá el 9 de Marzo de 1876). Pese al escaso tiempo de Gobierno, varias iniciativas pudieron llevarse a cabo, poniendo el acento en la política educativa. Así, por ejemplo:

* proyectó fundar un Banco del Estado, movilizando el capital muerto de los pagarés hipotecarios provenientes de la venta de tierras públicas, cuyo monto era de 987.298 pesos fuertes;
* ideó invitar a los Gobiernos de Entre Ríos y Santa Fe para construir -de común acuerdo- una Cárcel Penitenciaria destinada a los reos condenados a presidio en la jurisdicción de las tres provincias;
* fue delineado y establecido el pueblo Julio (26 de Febrero de 1876), en el paraje “Oratorio de Ojeda”, Departamento San Roque.
* se contrató el establecimiento de una colonia agrícola industrial sobre el Alto Paraná, entre los arroyos “Yguaguy” y “Santo Pipo”. La recaudación de las rentas produjo -en 1875- la cantidad de 273.100 pesos fuertes; la amortización de la deuda pública en el mismo año fue de 84.723 pesos;
* tramitábase la reforma de la legislación de forma; una comisión de abogados estudiaba los proyectos de enjuiciamiento civil y de organización y competencia de los Tribunales, redactados por el doctor Lisandro Segovia, a quien confió el trabajo el gobernador Miguel Victorio Gelabert en cumplimiento de una ley de 1869.
* iniciativas adelantadas de entonces, no realizadas lamentablemente después, fueron también la “Ley de Pueblos Agrícolas”, del 6 de Noviembre de 1875; la concesión de una línea férrea entre Esquina y Paso de los Libres; la exención de impuestos por cinco años a una cordelería, que principió a explotar los productos naturales “karaguata” e “ivira”.

- Política educativa

Pampín reformó el gobierno educativo, creando el Consejo Superior de Educación, asistido de un Inspector General. Esto implicó la reorganización del sistema de la Educación Común, proponiendo la ley del 31 de Diciembre de 1875.

El gobierno y la administración de las escuelas quedaron a cargo de un Consejo Superior de tres miembros, un Inspector General y un secretario; la provincia se dividiría en noventa distritos escolares, en cada uno de los cuales habría -por lo menos- una escuela de varones y otra de niñas, con excepción de la Capital y Goya, que tendrían cuatro de cada sexo -respectivamente- y Caá Catí dos, también de cada sexo; los distritos escolares tenían capacidad legal para adquirir bienes raíces o muebles a los fines de su institución.

La Educación Común poseía rentas propias, formadas con sesenta centavos de adicional a la contribución directa, más un uno por ciento de las utilidades del proyectado Banco de la Provincia, el impuesto y la herencia transversal, las herencias fiscales, el canon enfitéutico y el arrendamiento del veinte por ciento del valor de las tierras públicas enajenadas, todas las multas por infracción a las leyes y reglamentos, las donaciones, legados y subvenciones particulares, la mitad de los impuestos municipales, el cincuenta por ciento de toda institución testamentaria a favor del alma del testador o de establecimientos religiosos, el impuesto de un peso por matrícula escolar de los niños de padres pudientes, la subvención nacional acordada por la ley de la materia y la provincial que la Legislatura sancionase.

En cada distrito escolar funcionaría una Comisión de Escuelas, con atribuciones propias dependientes del Consejo Superior, a cuyo cargo estaba la dirección de la enseñanza y la administración de sus bienes y rentas; la Instrucción Primaria era obligatoria.

Para fondos de bibliotecas populares se estableció un adicional de veinte centavos a la contribución directa. Con el veinte por ciento del producto de las tierras fiscales se formó Caja exclusiva de obras públicas.

En sustitución de los impuestos de guía, marcas de haciendas y contribución directa sobre los semovientes, se gravó la venta de las haciendas, desde cuatro hasta treinta centavos por animal. Instituyóse Escuela especial para instruir a los presos de la Cárcel General.

Proyectóse construir un edificio para Escuela Normal de Maestras, en el local que hoy ocupa la existente.

En esta gestión aumentó el número de escuelas. Al fallecimiento de Pampín, antes de aplicarse la nueva ley de educación -que debió regir desde el 1 de Junio de 1876- existían 158 escuelas oficiales y particulares, con 9.170 niños, servidas por 175 maestros, bien dotadas de útiles y mobiliario; funcionaban doce bibliotecas populares, con 8.025 volúmenes.

Dice el doctor Manuel Florencio Mantilla -desde su periódico- en apoyo de esta Administración que Pampín cumplió lealmente su declaración inaugural en el corto tiempo de su Gobierno, pues

dirigió los destinos públicos con abnegación y patriotismo, sin que las Instituciones se resintieran ni las libertades públicas fuesen violadas; en los debates ardientes de los comicios, los partidos encontraron expansión y garantías bastantes para depositar sus sufragios y elegir sus representantes.
Su tendencia política fue suprimir -con el ejemplo del Gobierno- la vehemencia de las pasiones dominadoras, a fin de que la razón pública pusiese término a las luchas desbordadas, a las exageraciones partidistas, que impedían la aproximación de los hombres y el concurso de todas las fuerzas útiles de la provincia en bien de la tranquilidad inconmovible y de los adelantos de ella”.

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