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La Iglesia en Misiones hacia 1820. Sus sacerdotes

Así como la diezmada población misionera se encontraba falta de sus recursos materiales para su subsistencia y adelantamiento, también escaseaba el sustento espiritual de sus Curas, por los que clamaban constantemente los naturales, en quienes las prácticas y el fervor religioso inculcado por los Padres misioneros estaba profundamente arraigado.

Fray José Acevedo, el franciscano secretario, asesor y compañero de Andrés Artigas en las pasadas campañas, también lo estaba acompañando en Río de Janeiro como prisionero de los portugueses.

El Padre Juan Capistrano de Meza, capellán de las tropas de Pantaleón Sotelo mientras éstas estuvieron estacionadas próximas a la capital correntina(1) seguía ejerciendo sus funciones parroquiales en Caá Catí.

(1) Archivo General de Corrientes, Actas Capitulares, volumen 49, folio 160. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Fray Tomás Félix Hernández, el mercedario capellán de las fuerzas de Andresito cuando éste estuvo en Corrientes, desde 1819 se encontraba con encomiable celo ejerciendo el Curato de Mandisoví(2) zona que -desde el Acuerdo de Cambay- había quedado bajo la dependencia militar de Entre Ríos.

(2) César B. Pérez Colman. “El Nordeste de Entre Ríos” (1932), p.114, Paraná. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Un capellán, del cual desconocemos nombre y origen, que estaba sirviendo a las tropas de Sití, se había “ido del cargo entre los portugueses”(3).

(3) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 20. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Sólo quedaban -en 1820- en el amplio territorio misionero, fray Domingo Morales e Isidro Sosa, ambos dominicos, y fray Martín Tixera, de quien se desconoce la Orden religiosa a la que perteneciera.

- fray Domingo Morales

Este benemérito Padre dominicano había sido nombrado Teniente Cura de Yapeyú el 6 de Febrero de 1810, llegando a su destino en Abril(4).

(4) Rubén González O. P. “Las Ordenes Religiosas en los Treinta Pueblos Guaraníes después de la Expulsión de los Jesuitas (los Dominicos. 1768-1814)” (1977), Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires. Ed. TCHAR. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El 4 de Noviembre -a pedido de Artigas- el delegado eclesiástico en la Banda Oriental, Padre Gomensoro, Cura Vicario de Canelones, lo instituía Comisionado Extraordinario de los pueblos de Misiones(5).

(5) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 8, folio 209. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Producida la caída de José Artigas y habiendo cesado en 1820 toda comunicación con la Banda Oriental donde provenía su nombramiento y dependencia, encontrando medios para cerciorarse si terminó o no su delegación, fray Domingo Morales, en su carácter de Cura y Vicario de la Parroquia de Yapeyú, el 9 de Noviembre de 1820, en Corrientes, solicita a Francisco Ramírez interceda ante el Provisor pidiéndole nombre un delegado eclesiástico en estas partes para tener a quién recurrir(6).

(6) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 174. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Dada la desinteligencia que se estaba produciendo entre Sití y Ramírez respecto al repoblamiento de los antiguos pueblos entre el Paraná y el Uruguay, Ramírez aprovecha el regreso del Padre Morales para que éste le informe sobre la situación y sea portador de Oficios para Sití.

El 16 Noviembre de 1820, desde Cambay, informaba ser cierta la marcha de Sití para los pueblos de arriba y que éste se encontraba ya con su gente en la Capilla de Santa Ana, adonde remitió los Oficios que ordenó al Comandante del pueblo que atajase a los naturales que se dirigían a repasar el Uruguay por el Paso de La Merced y de que el Padre fray Martín había hecho abandono del pueblo, dirigiéndose a Curuzú Cuatiá; además, como ya fuera consignado, que las alhajas de la iglesia ya no estaban(7).

(7) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 200. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El Padre Morales queda en Cambay asistiendo al comandante Ariyú y a la población mayoritariamente yeyuana que no había querido seguir a Sití. Estas confusas circunstancias son aprovechadas por el Comandante de Curuzú Cuatiá, Gerardo Oviedo, para realizar tropelías en territorio misionero, las cuales son denunciadas por Ariyú a Ramírez el 5 de Diciembre de 1820:

“Los motivos porque no me he hecho presente y ponerme obediencia de V. E. hasta ahora ha sido porque el Padre Cura me dijo que ya había dado parte a V. E., pero ahora me es preciso poner a la obediencia de V. E. con todo este vecindario, dando parte de los procedimientos tan enorme del comandante de Curuzú Cuatiá haber avanzado con su partida a mis territorios, apercibiendo a unos vecinos hombres blancos quitándoles todos sus animales, y pobreza, sin más causa que una pura ambición, atribuyéndoles unos latrocinios. Yo digo a V. E. con certeza que llegado a la justificación de lo que el comandante ha obrado se justificaría que él es el ladrón cuatrero más que nadie.
“En vista de todo lo obrado por dicho comandante, le he pasado unos oficios cuyas copias remito a V. E. de reconversión como amenazándole sólo por defender mi legítimo derecho.
“A V. E. pido encarecidamente nos mire en caridad, y nos mande sus más sanos consejos para poder trabajar con tranquilidad.
“Hasta el día de hoy aparecida la carreta de provisiones de guerra para el Sr. Comte. Gral. quien me había dado orden en cuanto llegue le franquee todo auxilio para transportarse con toda franqueza, pero ignoramos cuáles sean la demora.
“Saludo a V. E. con todo mi afecto cual otro humilde súbdito G. B. Sma. a V. E.
“Asunción del Miriñay, 5 de Diciembre de 1820. Miguel Javier Ariyú. Al Sr. Gral. don Francisco Ramírez”(8).

(8) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 11, folio 22. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

A su vez, el Padre Morales, al otro día volvía a escribir a Ramírez:

“Excmo. Sr. don Francisco Ramírez. Asunción del Cambay, 6 de Diciembre de 1820.
“De todo mi respeto: me ha sido muy extraño habiedo remitido a V. E. tres cartas confidenciales, aunque sin ningún mérito, cual me veo, con este vecindario, pues me ha sido preciso tomar unas medidas las más serias para que no haya derramamiento de sangre a causa de los procedimientos talentos tan enormes del comandante de Curuzú Cuatiá, que el comandante de este pueblo le da parte a V. E. de todo lo obrado por dicho comandante.
“Yo ya no tengo más que decir a V. E. sino aquél deber que es de Justicia, así que debemos de propender para nuestra (constancia) y conservación del buen orden y Gobierno de V. E.
“Yo no ignoro ni me es extraño que los más confidentes son los que procura el exterminio de V. E., yo no quisiera ser un blanco de los procedimientos y proyectos de cada uno de los paisanos envidiosísimos urden por instantes en contra de V. E.
“Soy el más infeliz capellán Q.B.S.M. a V. E. fray Domingo Morales”(9).

(9) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 26. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Pero la suerte estaba echada: Ramírez ya había dado sus órdenes y por el Norte avanzaba Piris para contener a Sití y, por el Sur, González Alderete había arribado a Curuzú Cuatiá dispuesto a “cargar sobre ellos”.

Ariyú, con su gente, se ve obligado a abandonar Cambay pero ofrece tenaz resistencia a sus hostigadores, logrando vencerlos en Paso de Higos y forzándolos a retroceder a Curuzú Cuatiá.

Ariyú, siempre con su gente, traspone el Uruguay con la permanente compañía de su fiel y solidario Cura párroco. El 12 de Diciembre de 1820, el comandante González Alderete informaba a Ramírez:

“... me han informado que el Padre Morales se ha pasado a la Banda Oriental, el día antes de la acción con el fin de solicitar el auxilio de los portugueses. Este fray es el principal estímulo que tienen los indios”(10).

(10) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 33. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Este Oficio se encuentra reproducido por Hernán F. Gómez(11) con fecha 31 de Diciembre de 1820, lo que ha llevado a muchos a suponer que el Padre Morales había acompañado a Sití hasta Santo Tomé pero, como vimos, éste quedó en Cambay tratando hasta lo último de impedir el avasallamiento a que fueron objeto los misioneros.

(11) Hernán Félix Gómez. “Corrientes y la República Entrerriana” (1929), pp. 105/106, Corrientes. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- Fray Isidro Sosa

“Segün los datos que traen las Actas de los Capítulos Provinciales de la Orden de Santo Domingo de 1785 a 1815, tenemos que:

1783 - 1787: es estudiante en Buenos Aires (quizás era porteño).
1791: ya es sacerdote y reside en Buenos Aires.
1795: figura como Teniente Cura en San Nicolás.
1799: figura como Teniente Cura en São Borja.
1803: está o es destinado al Convento de Corrientes.
1807: es Párroco en San Roque (Corrientes).
1811: está en Corrientes o es destinado allí por este Capítulo.
1815: este Capítulo ya no lo registra. Tampoco nombra misioneros, dada la situación política de la zona de Misiones . La necrología lo da como desaparecido en 1815. No se tienen más noticias de él.

“En el Archivo de la Provincia dominicana hay una carta del 22 de Septiembre de 1812, desde San Carlos, al Provincial fray Julián Perdriel, en la que se refiere que hay una gran miseria, que no se encuentra ni vino para las Misas y como el jefe del Departamento es desfavorable a los sacerdotes no se puede recurrir a él para nada.
“El P. Isidro Sosa era párroco de San Carlos a fines de 1813, según la lista de religiosos que publica el Padre Reginaldo Saldaña Retamar en su obra ‘Los dominicos en la Independencia Argentina’ - Buenos Aires - 1820. Por lo tanto, parece que continuó en San Carlos.
“A partir de 1814 hay poca documentación y mucha confusión a causa de la situación política de la zona de las Misiones, hasta que los portugueses acabaron con varias de ellas, entre otras Yapeyú y San Carlos”.

La breve síntesis transcripta pertenece al R. P. fray Rubén González, distinguido investigador histórico de la Orden de Santo Domingo.

A esta valiosa síntesis, merced a la documentación que se ha podido detectar, le podemos agregar las siguientes noticias, que completan esta vida ejemplar dedicada en su mayor parte a socorrer espiritualmente a los naturales misioneros:
cuando se produce la invasión y pérdida de las Misiones Orientales, en 1801, São Borja es el último pueblo en caer en poder de los portugueses, lo que permitió que parte de sus pobladores pudieran trasponer el Uruguay y refugiarse en Santo Tomé.

Entre ellos estaba el Teniente Cura de São Borja, fray Isidro Sosa, que lo hace seguido de sus feligreses. Durante un cierto tiempo seguirá asistiendo a estos parroquianos, por lo que luego, encontrándose en Corrientes, el 3 de Junio de 1804, solicitará se le abonen los sínodos adeudados, lo que dará lugar a que desde Buenos Aires le dirigan al Teniente de Gobernador de Yapeyú, el 7 de Septiembre, el siguiente Oficio:

“Prevengo a Vm. me informe con la mayor brevedad, si desde el tiempo que el Padre Fray Isidro Sosa, compañero del cura que fue del Pueblo de San Borja, emigró de éste con un crecido número de naturales y pasó al de Santo Tomé, formó o no en él feligresía separada con ellos, administrándoles el pasto espiritual con que debieron asistirles a los curas de dicho pueblo luego que entraron en el distrito de su parroquia; y que exigiendo también certificación de estos mismos particulares a los Indios Empleados que existen en el mismo pueblo de Santo Tomé naturales de el de San Borja, me lo remita para instrucción del expediente que se le ha formado con motivo de solicitud que hizo el referido P. Sosa al cobro de sus sínodos por lo respectivo a dicho tiempo”(12).

(12) Archivo General de la Nación, Buenos Aires, Sala IX, Cuerpo 18, Armario 3, Nro. 3. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

En el “crecido número de naturales” que emigró a Santo Tomé, de acuerdo a la tradición, habrá estado junto a su madre quien luego sería Comandante General de Misiones, Andrés Guacurary y Artigas.

Luego de unos años de estadía en Corrientes, al Padre Isidro Sosa lo tendremos nuevamente en tierras misioneras, esta vez como Cura de San Carlos.

Un Oficio de José Artigas al Cabildo de Montevideo de fecha 27 de Abril de 1816, proporciona nuevas noticias de él y de su constante preocupación por sus feligreses:

“Asimismo quedo inteligenciado de la exposición del P. Isidro Sosa. A la distancia se abultan y encarecen los procedimientos. Yo se bien que Misiones ha sufrido y que sus pueblos no rebosan.
“Por lo mismo he tenido especial cuidado en socorrerlos, igualmente que a las tropas que allí se mantienen. No hay a que no se haya remediado, según lo permitan nuestras fuerzas. Al mismo Padre se le mandaron varios renglones como al mismo Cabildo”(13).

(13) Archivo Artigas, tomo 2, p. 221, Montevideo. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Producido el éxodo misionero-guaraní de 1817, como consecuencia de las invasiones portuguesas, la población de San Carlos mayoritariamente se trasladará a la zona de sus antiguas estancias ubicadas entre los afluentes del Santa Lucía y la Laguna del Iberá; emergerá como nueva población misionera, San Miguel, con su población en gran parte originaria de San Carlos y donde seguirá actuando como párraco fray Isidro Sosa.

Según el Oficio a Ramírez, de fecha 22 de Agosto de 1820 Sití “había dispuesto que esa población de San Miguel tuviera sus adelantamientos para erigirse en pueblo” y había “ordenado al Padre Cura de dicho pueblo reparase un hombre fiel y constante para Comandante y un Alcalde, y extinguir todos esos cabildos que son alcahuetes” de Artigas(14).

(14) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 9, folio 150. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Cuando a mediados de Noviembre de 1820, Francisco Javier Sití emprende su marcha desde Cambay hacia los pueblos de arriba, invita con fecha 15 de Noviembre de 1820 a fray Isidro Sosa con sus parroquianos a secundarlo como Cura Párroco de San José.

En esta carta, Sití expone su plan de repoblar Misiones y de formalizar la nueva capital en Santo Tomé, además de dar noticias de las medidas que tomó para echar a los que estaban beneficiando yerba sin su consentimiento(15).

(15) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Pero ni la población de San Miguel ni su Cura Párroco se encontraban dispuestos a secundar a Sití, prefiriendo permanecer sujetos a Ramírez y a su nuevo orden institucional, el de la República Entrerriana.

Es así que, ni bien recibido por el P. Sosa el Oficio de Sití, lo entregará para conocimiento al comandante de San Miguel y, a su vez, ese mismo día 30 de Noviembre de 1820, escribirá a Ramírez:

“Participo a V. E. como (haber recibido) un Oficio del Señor Sití (moviéndome el) día de la fecha a presentándome al Sr. Comandante del partido, en persona junto con el Oficio para que el Sr. se lo remitiera, para no ser culpado en ningún tiempo.
“En el tiempo que el Sr. Sití gobernó en los territorios antes de venir, S. E. hallándome yo en el Rincón de Luna le pedí vino, cera y otros auxilios para la Iglesia y ahora recién me contesta.
“Yo Ex. Sr. no me hallaría capaz ni me hallo de serle falso a V. E., pues yo lo tengo Sr. mi legítimo jefe y aunque supiera que Sití me quitara la vida, no perdería de vista las disposiciones de S. E., ahora si son disposiciones todo lo que expresa en esta disposición que original le va (originarias) de V. E. las ejecutaré pero para (certeza) espero la contestación para mi inteligencia.
“Tengo el honor de saludar a V. E. con todas las venas de mi corazón deseándole toda felicidad. Dios guarde a V. E. Estancia Ayacú y 30 de Noviembre de 1820. Isidro Sosa”(16).

(16) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 11, folio 2. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

El P. Isidro Sosa seguirá cuidando de su feligresía de San Miguel. Tiempo después (10 de Febrero de 1821) recibe Orden de presentarse ante Ramírez -ignoramos los motivos, pero por su Oficio del 10 de Febrero a Ramírez vemos que se encuentra dispuesto a cumplir de inmediato con lo ordenado:

“Acabo de recibir el Oficio de V. E. de fecha 1 de Febrero hoy día domingo fecha 10 a las 9 de la mañana, inmediatamente lo remití al Sr. Comandante para que me dé todos los auxilios para ponerme en camino, abandonando mi familia por dar cumplimiento al superior orden, quedando en la cama mi hermana y mi madre, es lo que siento. Dios guarde a V. E. muchos años. San Miguel, 10 de Febrero de 1821. Isidro Sosa”(17).

(17) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 11, folio 210. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Como se observa, se encontraban acompañándolo su hermana y madre, enfermas.
El 16 de Julio de 1821 el nuevo Comandante Militar de San Miguel, Félix de Aguirre, escribía al Comandante de Armas de Corrientes, Evaristo Carriego:

“Comunico a V. S. cómo el día 6 del que gira fue servido Dios Nuestro Señor del Reverendo Padre fray Isidro Sosa, Cura de este Pueblo de San Miguel de mi mando y contiguas fue una hermana y la madre que en el término de 10 días yasé, todas mis personas, y el mayor sentimiento que a todo este pueblo y a mí acompaña es haberse muerto sin los auxilios necesarios de los Santos Sacramentos no por falta de diligencias sino por la longitud del destino y vernos tan sumamente en el día con la privasión de nuestro pastor y cura sin ningún auxilio del Pasto Espiritual por lo que suplico a V. S. en nombre de este benemérito pueblo y vecindario y en cumplimiento de mi deber nos haga la gracia de un sacerdote que nos sirva de sustituto mientras la Superioridad tome providencia sobre el particular este recomendable y señalado beneficio espera de la benéfica mano de V. S. este benemérito pueblo, y éste (su Comandante) que será eterno en nuestra (gratitud) a V. S...”
“Julio 16 de 1821. Félix de Aguirre”(18).

(18) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 12, folio 69. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

No obstante las diligencias emprendidas recién en 1822, cuando Misiones se encuentre, luego del Tratado del Cuadrilátero, bajo la protección del gobernador santafesino Estanislao López, tendrán un nuevo sacerdote para su asistencia espiritual.

Por un lado habrá trabas burocráticas, como la no dependencia eclesiástica de Misiones con respecto a Corrientes, adonde se solicitó religiosos(19), como así también la falta de sacerdotes, agravada por ser pocos los que hablaban guaraní y estar dispuestos a socorrer a los naturales(20).

(19) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 12, folio 174. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.
(20) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 12, folio 209. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

- Fray Martín Tixera

Las primeras noticias que tenemos de él nos la proporciona el historiador correntino Hernán Félix Gómez:

“... el Comandante General de Misiones, Francisco Javier Sití, alarmado por los continuos contrastes, acreditó como diputado de la provincia de su mando al Cura de Asunción del Cambay, fray Martín, y éste convino el sometimiento de Misiones a Ramírez”(21).

(21) Hernán F. Gómez. “Historia de la provincia de Corrientes” (1929), p 297, Corrientes. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Recientemente se ha hallado la documentación respecto a esta intervención como enviado de Sití ante Ramírez del Padre fray Martín Tixera. También se ha encontrado el testimonio de otra diligencia posterior, según se desprende del Informe del Comandante de Goya, José María Segovia, a Ramírez, de fecha 12 de Agosto de 1820:

“Son las siete de la noche, en cuya hora acaba de arribar a este punto el Fray Martín, que fue diputado de Sití, a la presencia de V. S. a la Esquina, éste me da la noticia indudable que en la noche de ayer avanzó Artigas y Méndez al pueblo de Curuzú Cuatiá, en donde dejaron asolado todo en general...”(22).

(22) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 101. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Tiempo después, fray Martín debe haber abandonado Asunción del Cambay y la compañía de Sití, quien el 2 de Octubre manifestaba a Ramírez:

“Con esta fecha despacho al Capitán de Artillería don Pedro Guendas conduciendo tres piezas de cañones a la disposición de V. E.
“Se me ha pasado el no comunicar a V. E. por el Sr. Comandante D. Rafael Peralta, las notables faltas que me hace el Rev. Padre Fray Martín Tixera, pues el capellán que tenía se ha ido del (cargo) entre los portugueses, y a mi propartidas entretanto tuve conmigo a dicho R. P. Fray para ...(ilegible)... esta ocasión.
“Este obsequio espero (de V. E.) y aguardo la contestación de V. E. por el (enviado) Fray Domingo Morales. Dios guarde a V. E. ms. as.
“Cuartel Gral. en la Villa del Miriñay, 2 de Octubre de 1820. Francisco Javier Sití. Exmo. Sr. D. Francisco Ramírez”(23).

(23) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 20. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Es evidente que Ramírez accedió a lo solicitado y el Padre Martín, al poco tiempo se encontraba nuevamente en Cambay pero no permanecerá mucho tiempo allí ya que, anoticiado de los planes de Sití, alarmado, abandona Cambay refugiándose en Curuzú Cuatiá, desde donde el 8 de Noviembre su comandante Gerardo Oviedo informaba a Ramírez:

“Exmo. Señor:
“En este momento acaba de llegar el Padre Capellán Martín Tixera escapado de la suerte mala que hubo de sufrir en Cambay, a manos del Comandante General Sití. El me ha informado de la malicia con que proceden, tanto el Comandante General como sus oficiales pues no les oye decir otra cosa sino que V. E. (comisionó) al comandante Peralta y al referido P. Fray Martín para lograr V. E. sus intentos, pero que ellos habían de entregar toda la fuerza al portugués y no que V. E. sería de ellos. Mas dicen que quien lo ha facultado a V. E. para que lleve los muchachos de la jurisdicción de Misiones, y remitir familias a Entre Ríos de la misma (jurisdicción).
“También me informa el Reverendo Padre que desde ayer se reúnen (en el) Campamento de Miriñay (con) un oficial portugués ... (No dejan) de aconsejarle a Sití que le amenace lo mandase al Padre Tixera a la Banda Oriental o le quitara (la) vida porque V. E. lo había mandado como en clase de vicheador y que por lo mismo no convenía regresase ante V. E.- V. E. cuenta con mis esfuerzos y vigilancia en este punto dirigiendo, no dejo de estar con algunas sospechas de algún atropello que quisieran hacerme a vista de la débil fuerza que tengo, por lo que espero de alta consideración de V. E. pondrá los medios más conducentes a fin de evitar cualesquiera males que se nos puedan originar.
“Salud y Libertad, Curuzú Cuatiá, Noviembre 3 de 1820. Gerardo Oviedo”(24).

(24) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 161. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

También el Padre fray Domingo Morales informará a Ramírez, el 16 de Noviembre de 1820, de este abandono tan precipitado(25).

(25) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 10, folio 200. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

No obstante la declaratoria “de la débil fuerza que tengo”, será el comandante Oviedo el que realizará atropellos a la jurisdicción misionera, luego que el Comandante General Sití, con su gente, emprenda su marcha para los pueblos de arriba los que fueron denunciados por el comandante de Cambay Miguel Javier Ariyú, el 5 de Diciembre de 1820 a Ramírez(26).

(26) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 11, folio 22. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

Luego, cuando a mediados de Diciembre de 1820 los naturales de Cambay que no habían querido seguir a Sití en su marcha para los pueblos de arriba -a su vez- y ante el avance de las tropas del comandante González Alderete enviadas por Ramírez, se ven obligados a abandonar Cambay conjuntamente con su Comandante Corregidor Ariyú y trasponer el Uruguay, muchos deciden quedar en esta orilla no conformes con el recibimiento dispensado por los portugueses.

A esto se refiere Francisco Ramírez en sendas cartas a Lucio Mansilla de fecha 3 de Enero de 1821, desde Curuzú Cuatiá, por medio de las cuales nos informamos de la actuación que le cupo desempeñar al Cura de Cambay:

“Hoy marcho sobre Uruguay. Tengo esperanzas de atraerme a los indios. Según las noticias de los vicheadores no han pasado estos indios a los portugueses sino que se mantienen aislados en el Paso de Higos, desde que dispersaron al comandante Alderete. Voy con el empeño de endulzar las amarguras de los predecesores(27).
“Al presentarme en este destino los males han desaparecido. Los indios de Cambay, conociendo la perfidia de los portugueses, antes quisieron quedar aislados en el Uruguay que pasar al otro lado, en vista de lo que experimentaron los primeros que pasaron. Fueron desarmados, los hijos quitados de las madres, y cuánto pudo contribuir a fijar su disgusto. En consecuencia, resolví mandar al Padre Cura de ese pueblo a la isla donde estaban dichos indios. Habló con ellos manifestándoles mis deseos y aceptaron mis protestas”(28).

(27) Hernán Félix Gómez. “Corrientes y la República Entrerriana” (1929), p. 115, Corrientes.
(28) Hernán Félix Gómez. “Corrientes y la República Entrerriana” (1929), p. 112, Corrientes. // Todo citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

A partir de 1821, poco a poco y por diversos motivos, Asunción del Cambay irá despoblándose, dejando de tener importancia, acrecentándose simultáneamente la de San Roquito, donde pasó ejercer su ministerio el Padre Martín.

A principios de 1822 fray Martín abandona San Roquito y pasa al otro lado del Uruguay, en confusas circunstancias, posiblemente a causa de los cambios políticos operados en la región luego de la desaparición de Ramírez, a quien respondía.

Así informaba, desde Curuzú Cuatiá, su entonces comandante Manuel Antonio Ledesma, el 24 de Enero de 1822:

“Inmediatamente que tuve parte del Cte. don Juan Francisco Tabacayú, que el P. Fray Martín Tixera prófugo al otro lado del Uruguay, ordené a dicho Tabacayú bajase a esta plaza y diese razón de los intereses pertenecientes a dicho Padre Tixera, lo que me dijo fue que los animales que tenía, algunos vendió y el resto los mandó para el otro lado del río Corriente, que eran pocos y que ocho sillas también vendió a un vecino, que los caballos que tenía llevó consigo, que no ha quedado nada en aquel destino perteneciente a dicho Padre, puede V. S. averiguar si le ha dejado algo en el Batel donde reside un poco de ganado”(29).

(29) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 14, folio 128. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

A consecuencia de ello se dio la triste situación que para esa fecha la totalidad del territorio misionero carecía de sacerdotes por los que tanto clamaban sus habitantes.

Desde San Roquito, Manuel Tacuabé solicitaba al comandante de Curuzú Cuatiá, Manuel Antonio Ledesma:

“Señor Comandante, que por la satisfacción que tenemos en Ud. y en el Padre Barela participo a Ud. que la deseamos mucho a que Ud. le conceda licencia al R.P. que le venga para que nos diga una Misa cantada para el Día de La Cruz y casar unos novios y confesar a otros y dotar en óleos algunas criaturas que muchas criaturas están sin óleos.
“Y también he tenido noticias de que los paisanos correntinos han dicho que los indios de San Roquito están en punto de hacer revolución contra esta plaza, por lo mismo le digo que no se lleve Ud. de cuentos y mentiras que todas son fábulas y no le digo más para su gobierno”(30).

(30) Archivo General de Corrientes, Correspondencia Oficial, volumen 14, folio 115. // Citado por Jorge Francisco Machón. “Misiones después de Andresito (Apuntes Históricos)”.

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