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Intervenciones Federales en la primera mitad del siglo XX

1907 // doctor Carlos Dimet - doctor Octavio Iturbe - doctor Eugenio Puccio

* Intervención Federal. En Julio de 1907 fuerzas rebeldes autonomistas, comandadas por caudillos opositores al Gobierno, se enfrentan a tropas leales que están bajo el mando de Rufino Ortega.

Encuentros armados se registran en Paso de los Libres, Alvear, Saladas, Santo Tomé y San Roque, triunfando los caudillos autonomistas. El triunfo de éstos llevó a la Intervención Federal.

Ante los Informes del comisionado, senador Domingo T. Pérez, y un nuevo y sangriento choque en Saladas, el presidente de la Nación José Figueroa Alcorta decretó la Intervención a Corrientes el 11 de Octubre de 1907.

El 15 de Octubre de 1907 el presidente nombró Interventor a Carlos Dimet quien, a su vez, designó Jefe de las fuerzas a su cargo al general Rosendo M. Fraga. El 17 de Octubre de 1907 Dimet llegó a la capital de la provincia.

Lo primero que dispuso fue el desarme de las fuerzas opositoras y el de los elementos irregulares que respondían al Gobierno, encomendando esta tarea al Jefe de la Tercera Región Miitar, general Adolfo Arana, a quien además encomendó también colaborar con el P. E. Provincial en el mantenimiento del orden, garatizando la vida y la propiedad de toda la población sin distinción de banderías.

Ambos bandos acataron estas disposiciones, pero la oposición reclamó que el Interventor asumiera el mando en la provincia, pues Juan Esteban Martínez continuaba en el Gobierno y esto no era garantía para ella.

Pese a las medidas de seguridad adoptadas por el Interventor Dimet, el gobernador Martínez -con consentimiento de aquél- dispuso que oficiales y suboficiales ocuparan cargos de Comisarios de Policía en el Interior de la provincia, los que indirectamente quedaban a las órdenes del gobernador cuya Administración se había intervenido.

Esta incongruencia político-administrativa disgustó sobremanera a la oposición que reclamó ante el presidente de la Nación, por cuyo motivo el ministro del Interior, Marco Avellaneda, dispuso que Dimet asuma en plenitud el mando de la provincia; éste no aceptó y presentó su renuncia el 22 de Octubre de 1907 y fue nombrado para reemplazarlo el Senador Nacional Eugenio Puccio.

* Tras la renuncia de Dimet, se destaca al ministro de Gobierno Octavio Iturbe, para recibir la misión federal hasta que el nuevo Interventor tomara posesión del cargo, tarea que cumple al frente del P. E. entre el 24 y e 30 de Octubre de 1907.

Puccio llegó a Corrientes el 26 de Octubre de 1907. Este debía ajustarse -por resolución presidencial- a las Instrucciones impartidas a Dimet, pero éste no las había pasado al interino Iturbe.

Hubo de solicitar su transmisión telegráfica encontrándose con la facultad de asumir el mando de la provincia en la ocasión que considerase oportuna para el desempeño de su misión.

El interventor resolvió asumir la autoridad local necesaria el 30 de Octubre de 1907, tomando a su cargo la Policía de Corrientes.

El 13 de Noviembre de 1907 los partidos opositores le presentaron a Puccio un Memorial en el que le solicitaron que asumiese el mando de la provincia en forma total, pues la permanencia del gobernador Martínez en su cargo no era ninguna garantía para el futuro acto comicial pues todo el mecanismo oficialista seguía intacto y funcionando.

Autorizado por el P.E.N., Puccio asumió el poder en forma total el 10 de Diciembre de 1907, con el acatamiento de Martínez quien, sin embargo, dejó asentada su protesta en nombre de la soberanía y los principios federales.

Después de terminado el empadronamiento de los ciudadanos se convocó a elecciones el 5 de Abril de 1908, las que fueron totalmente normales. Cuatro agrupaciones políticas intervinieron en ellas: 1) Autonomistas (5 senadores y 10 diputados); 2) Liberales disidentes (5 senadores y 8 diputados); 3) liberales martinistas (3 senadores y 7 diputados); y ) Alianza Autonomista Nacional y Republicano (1 diputado).

Así se restableció la Legislatura y el 22 de Abril de 1908 las Cámaras, reunidas en Asamblea, fueron instaladas solemnemente por el Interventor, decretando éste que al día siguiente procedería a entregar el P. E. a Juan Esteban Martínez(1).

(1) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

1909 // doctor Pedro Olaechea y Alcorta

* Intervención Federal decretada el 14 de Abril de 1909 por el presidente José Figueroa Alcorta. Por entonces gobernaba la provincia el liberal Martín Goitia a quien, desde la oposición, comenzó a hostigarlo un grupo de correligionarios aliados a los autonomistas.

Esta situación se agravó luego de una elección legislativa que terminó provocando la constitución de dos Legislaturas separadas, con mayoría propias, por supuesto.

Una de ellas inició juicio político al gobernador y fue determinante para que el Gobierno Nacional decretara la Intervención Federal.

La autoridad del enviado federal fue desconocida por el gobernador; no obstante, el Interventor, doctor Pedro Olaechea y Alcorta asumió el mando el 28 de Abril de 1809 y un jefe del Ejército invitaba a Goitia a abandonar el despacho(2).

(2) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

1916 // vicealmirante Juan Pablo Saenz Valiente

* Intervención Federal decretada por el presidente Victorino de la Plaza, el 22 de Marzo de 1916. El vicealmirante Juan Pablo Saenz Valiente fue designado interventor.

Esta decisión la tomó el Poder Central al advertir que el oficialismo correntino, que encabezaba el gobernador liberal Mariano Indalecio Loza, decidiera apoyar en las elecciones presidenciales a la fórmula demócrata progresista Lisandro de la Torre-Salvador Carbó en perjuicio de las posibilidades de la fórmula del oficialismo nacional Angel D. Rojas-Juan E. Serú.

Finalmente ganó Hipólito Yrigoyen y, Loza, fue restituido en el cargo el 3 de Junio de 1916(3).

(3) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

1917-1919 // doctor Daniel Goitía - doctor Juan Z. Agüero Vera - doctor José M. Giuffra

* El espectáculo y el resultado fueron desoladores para el oficialismo cuando convocó a elecciones para renovación del P. E. pues la oposición volvió a abstenerse y en consecuencia el número de sufragantes fue muy escaso.

Al mismo Gobierno de Mariano I. Loza no le quedó más remedio que pedir la Intervención Federal a la provincia.

El presidente Hipólito Yrigoyen decretó la Intervención Federal a Corrientes el 23 de Noviembre de 1917 y cayó -por segunda vez- sobre la gestión del doctor Loza. El doctor Daniel Goitia fue nombrado interventor.

El flamante radicalismo de Corrientes, unido a un sector autonomista liderado por Juan Ramón Vidal, había comenzado a pedir la Intervención ni bien asumió el líder radical la Primera Magistratura del país.

Loza constituyó un partido nuevo desde el Gobierno y, ante la dura oposición de sus adversarios, fue él mismo quien terminó pidiendo la Intervención Federal. Es que cuando la Concentración Cívica (de Loza) no logró las adhesiones que se buscaba, la derrota se filtró en el espíritu del gobernante y en la masa oficialista.

Dentro de los plazos legales llamóse a elecciones para designar Electores de gobernador y vicegobernador para la provincia pero, ratificados los partidos opositores en su propósito de no concurrir a los comicios, estos apenas si se organizaron en un pequeño número de mesas sufragando un número escaso de ciudadanos.

Muy poco duró la Intervención Goitia, porque las fuerzas del radicalismo -lideradas por el coronel Angel Blanco- ejercieron presiones con tantas exigencias que Goitia presentó su renuncia.

En su reemplazo fue designado -sin el decreto correspondiente, pero por Instrucciones recibidas de Buenos Aires- su ministro de Hacienda, Juan Z. Agüero Vera, asumiendo sus funciones en forma interina el 2 de Enero de 1918.

Tampoco tuvo duración la Intervención Agüero Vera porque al encaminar sus actos a destruir la fuerza partidaria que apoyaba a Loza -que se denominó “Concentración Cívica”- y apoyar decididamente a Angel S. Blanco, las airadas protestas llegaron hasta el presidente Yrigoyen, quien no tuvo otra alternativa que dejar sin efecto el nombramiento de Agüero Vera y reemplazarlo por José Giuffra, asumiendo éste el P. E. el 18 de Febrero de 1918.

Los esfuerzos de la Intervención se volcaron a la tarea de restablecer la unidad del radicalismo y para lograr ese objetivo el Comité Nacional del partido dio su efectivo apoyo a la fórmula Blanco-Madariaga que fue proclamada en Septiembre de 1918.

Los radicales disidentes proclamaron la fórmula Miguel Sussini-J. Hortensio Quijano y Concentración Cívica la integrada por Leopoldo Sosa y Ramón Díaz de Vivar.

Los autonomistas y liberales de tradición decidieron concurrir a la elecciones con candidatos a electores, pero dejando la cuestión de las fórmulas para después de realizados los comicios que, por ser de segundo grado, permitían esto(4).

(4) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

1929-1930 // doctor Gilberto E. Míguez

* El presidente Hipólito Yrigoyen decreta la Intervención Federal a la provincia el 1 de Diciembre de 1929. El doctor Gilberto E. Míguez fue nombrado interventor.

El gobernador de Corrientes, Benjamín Solano González había decidido su apoyo a la fórmula presidencial del Frente Unico compuesta por Leopoldo Melo-Vicente Gallo, a quienes también sostenían los radicales antipersonalistas correntinos que estaban enfrentados a Yrigoyen.

Tras el triunfo de éste en las elecciones, se decidió la intervención a la provincia(5).

(5) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

1930-1932 // teniente coronel Luis J. Loredo - doctor Carlos F. Gómez - doctor Atilio Dell’Oro Maini - Samuel W. Medrano

* El 6 de Septiembre de 1930 se produce un movimiento militar contra el presidente constitucional Hipólito Yrigoyen, encabezado por el general José Félix Uriburu, quien pasa a ser Jefe de Gobierno de facto(6).

(6) Enrique Santamarina asumió la vicepresidencia cuando Uriburu tomó el poder. Santamarina, un estanciero, presentó su renuncia al mes de asumir y no fue reemplazado. // Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

Yrigoyen, de 77 años, es conducido a la isla Martín García. No hay resistencia popular contra el movimiento castrense que, por lo demás, no fue un modelo de organización. Yrigoyen delegó el mando el día anterior en el vicepresidente Enrique Martínez; éste, luego de 16 horas, entregó la renuncia a Uriburu(7).

(7) Se dijo que Martínez -quien estaba al tanto del golpe- creyó que podía aspirar a ser su principal beneficiario, o sea que los militares derrocarían al anciano presidente para dejarle asumir a él la Primera Magistratura; como es notorio, ése no era el propósito de los rebeldes.

Tras ser detenidos Yrigoyen y Martínez, Uriburu es presidente de facto produciéndose la disolución del Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo constitucionales.

Es la segunda suspensión parcial de la Constitución Nacional de 1853. Hay consentimiento de la Corte Suprema de Justicia. La estructura del poder bajo control de las Fuerzas Armadas. El Gobierno es autoproclamado Provisional y el presidente militar asume el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Se produce la intervención de las provincias y suspensión de los derechos políticos, registrándose proscripciones y detenciones a cargo del P. E.

* Uriburu intentó adoptar un programa de “regeneración nacional”. Sus objetivos eran reemplazar la Constitución de 1853 por otra de tipo corporativo y la instauración del “sufragio calificado”.

Para ello, debía eliminarse el peligro del sufragio universal y reemplazarse el sistema de representación vigente -basado en los partidos políticos- por otro de tipo corporativo, según el cual cada sector de la sociedad -obreros, sacerdotes, militares, empresarios, comerciantes- tuviera su representación directa, sin la mediación de los partidos.

Asesorado por su ministro del Interior, Matías Sánchez Sorondo, convocó a elecciones para designar gobernadores y legisladores. La provincia de Buenos Aires, donde los conservadores dominaban, parecía el lugar ideal para “plebiscitar” a Uriburu. Para sorpresa de los “reformadores”, el resultado de los comicios favoreció una vez más a los radicales.

Abandonados los proyectos corporativos, una gradual apertura política era la única opción del régimen militar. Fracasó con la del radicalismo en las elecciones de la provincia de Buenos Aires de Abril de 1931.

Debilitado políticamente, Uriburu buscó subsistir mediante la creación de aparatosas milicias de tipo fascista, como la Legión Cívica, pero debió acelerar aún más la única salida posible: consagrar como presidente a su enemigo, el general Agustín Pedro Justo, y restaurar a los políticos.

* Tras hacerse cargo José Félix Uriburu del P.E.N, el 6 de Septiembre de 1930, las provincias fueron intervenidas inmediatamente y en la Ciudad de Corrientes asumió, interinamente, el 8 de Septiembre de 1930 el teniente coronel Luis J. Loredo, como Jefe del Gobierno Provisional de la Provincia.

* Días después, el Gobierno de Uriburu designa interventor nacional a Carlos F. Gómez -un civil- en reemplazo del teniente coronel Loredo (gobernante militar). Gómez asume como Interventor Nacional el 25 de Septiembre de 1930.

Este presentará su renuncia -por razones particulares- el 6 de Febrero de 1931. Presumiblemente fueron desinteligencias con el ministro del Interior Matías G. Sánchez Sorondo las que lo llevaron a tomar esa determinación.

Su sucesor será el doctor Atilio dell’Oro Maini quien fue designado el 7 de Febrero de 1931 para ocupar el cargo de Interventor Nacional recibiendo el mando, el 21 de Febrero de 1931, de manos del ministro de Gobierno de la Administración anterior, Washington Ocampo.

Tiempo después, el Gobierno Nacional resuelve que en Corrientes, conjuntamente con Buenos Aires -la primera había sido San Luis- se convoque a elecciones para elegir autoridades provinciales, tanto Ejecutivas como Legislativas, señalándose para ese evento el 19 de Abril de 1931.

Como complemento de esta resolución, el ministro del Interior suspendió la vigencia del estado de sitio en toda la provincia hasta el día de las elecciones inclusive.

A principios de Abril la Convención del radicalismo personalista proclamó la fórmula Héctor Lomónaco-José Martínez Rolón; a su vez, los antipersonalistas proclamaron la candidatura de Pedro Numa Soto; y el partido Liberal Pactista designó candidatos a Electores de gobernador y vicegobernador, más no proclamó una fórmula propia.

Pero el 5 de Abril de 1931 el resultado de las elecciones para gobernador de la provincia de Buenos Aires (ganaron los radicales personalistas) frustran los planes del presidente Uriburu, que confiaba en el triunfo conservador, por lo que fueron suspendidas las elecciones en la provincia de Corrientes, además de las que debían realizarse en Santa Fe y Córdoba.

* No obstante los aprestos para la realización de las elecciones, éstas no pudieron concretarse porque la paz se vio interrumpida de pronto por el conato organizado y llevado a cabo por el teniente coronel Gregorio Pomar, iniciado a las 11:00 del 20 de Julio de 1931 con la toma del Regimiento 9 de Infantería de la Capital, dando muerte al jefe de esta unidad militar, el teniente coronel Lino Montiel.

Pomar -Jefe de Fuerzas insurgentes- era radical y se alzó en armas en Corrientes contra el Gobierno de facto de Uriburu reclamando el retorno a la normalidad institucional del país y en protesta por la anulación de las elecciones en la provincia de Buenos Aires.

Los rebeldes adoptaron las medidas de práctica en estos casos consistentes en apoderarse del Gobierno con apoyo de las fuerzas del regimiento sublevado. Fue designando Interventor al mayor Martínez.

El movimiento tuvo conexiones con elementos sediciosos del Chaco y de gran parte de la provincia de Corrientes. Al tener noticias que el levantamiento tenía ramificaciones en el Chaco y Santa Fe, el Gobierno Nacional ordenó la inmediata movilización de la Fuerza Aérea. El P.E.N. destacó fuerzas del Ejército y la Aviación para conjurar la rebelión.

Así, ese mismo 20 de Julio de 1931 fuerzas correntinas radicales -al mando de Gregorio Pomar- toman la Ciudad de Corrientes y se enfrentan a tropas gubernamentales que estaban comandadas por Luis Bruce. El triunfo de estas últimos lleva al fracaso de la insurrección radical.

Ante el anuncio de que tropas del Ejército llegaban en apoyo del Gobierno, los rebeldes abandonaron la ciudad. Pomar y sus acompañantes, en total desventaja, se retiraron hacia Humaitá, Paraguay. La rebelión fue sofocada y muchos dirigentes radicales, encarcelados o deportados.

* Al interventor Dell’Oro Maini no se lo detuvo, pero se le advirtió que se abstuviese de intentar algo contra la rebelión. Se detuvieron sí a elementos autonomistas a quienes se los consideraba peligrosos y a oficiales leales del regimiento.

Pomar dio a conocer una Proclama reclamando el retorno inmediato a la normalidad institucional, la asunción del Gobierno Nacional por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, la celebración de elecciones simultáneas para constituir todas las ramas del Gobierno y el retorno del Ejército a sus funciones específicas.

El teniente coronel Pomar buscó el apoyo de los liberales y los autonomistas para su movimiento sedicioso, con el fin de crear mayor consenso popular. A tal efecto se entrevistó con Juan Ramón Vidal, pero sólo obtuvo una rotunda negativa a su solicitud.

* Tras el fallido golpe de Pomar, la actividad política se reinició con vistas a las elecciones del 8 de Noviembre de 1931. Dentro de esta actividad se dieron varias definiciones sobre apoyo a candidaturas presidenciales, destacándose entre ellas la del partido Autonomista, cuya Junta de Gobierno decidió recomendar a sus convencionales que propicien en la Convención del partido Demócrata Nacional la candidatura del general Agustín Pedro Justo, y la de la Juventud Liberal que decidió apoyar -en el orden nacional- la fórmula Demócrata Progresista-Socialista integrada por Lisandro de la Torre y Nicolás Repetto y en el orden provincial a la fórmula Delio J. Martínez-Víctor Navajas Centeno.

Un tiempo antes de las elecciones -en el mes de Octubre- visitó la Ciudad de Corrientes, en gira proselitista, el general Justo, siendo entusiastamente recibido por las agrupaciones que apoyaban su candidatura.

Hay que recordar que Justo -oriundo de Concepción del Uruguay (Entre Ríos)- era hijo del gobernador de Corrientes del mismo nombre y que había nacido en el seno de una familia liberal y mitrista, cursando estudios en el Colegio Militar.

Cabe también agregar que sólo el radicalismo -liderado por Marcelo T. de Alvear- podía obstaculizar su camino a la presidencia. Pero el alzamiento de Pomar dio al Gobierno Nacional la excusa para proscribir la fórmula Marcelo T. de Alvear-Adolfo Güemes, de la U.C.R.

Justo logró el apoyo de los conservadores, antipersonalistas y socialistas independientes. El 8 de Noviembre de 1931, la fórmula Justo-Roca (hijo) se impuso a la de la Alianza Civil, integrada por De la Torre-Repetto. En Corrientes, el radicalismo personalista fue el único partido que estuvo ausente del comicio, por razones obvias.

“La Concordancia”, alianza Demócrata Nacional (Autonomistas), Liberal Pactista y Radical Antipersonalista, obtuvo mayoría de votos para Electores de presidente y vicepresidente, 28.835, y logró 12 electores, siguiéndole el Partido Liberal con 27.139 votos y 6 electores; la Alianza Demócrata Progresista-Socialista sólo obtuvo 5.013 sufragios.

Para legisladores provinciales los liberales obtuvieron la mayoría con 12 diputados y 6 senadores; los autonomistas (P.D.N.) lograron 11 diputados y 6 senadores; los Antipersonalistas, 3 diputados y 1 senador; y las otras agrupaciones no consiguieron elegir legisladores.

* Donde se presentaron los problemas -por la paridad de fuerzas en las agrupaciones mayoritarias y el papel de árbitro de las agrupaciones minoritarias- fue en las elecciones de Electores de gobernador y vicegobernador.

El partido Liberal, a pesar de haber obtenido mayoría de votos, 28.469, obtuvo 11 electores, igual número que los autonomistas, que lograron 11, a pesar de haber obtenido menos votos, 22.426; los radicales antipersonalistas con 5.781 votos lograron 3 electores y la Alianza Socialista-Liberal, con 3.704 sufragios, logró 1 elector.

Reunido el Colegio Electoral el 5 de Febrero de 1932 quedó sin quorum en la primera sesión pues, luego de un debate en el que no se pusieron de acuerdo en cuanto a la forma para elegir la Mesa Directiva, se retiraron los convencionales autonomistas.

El interventor federal -apoyado por los liberales- consideraba que debían elegirse autoridades y los autonomistas sostenían que debía presidir el Elector de mayor edad, de acuerdo con las tradiciones provinciales.

Para colmo un hecho poco común vino a alterar aún más la situación: el 7 de Febrero de 1932, en un violento choque de automóviles, quedó gravemente herido el único elector que representaba a la Alianza Socialista-Juventud Liberal, Juan Gandulfo.

La segunda sesión del Colegio Electoral volvió a fracasar, esta vez por inasistencia de los 11 electores liberales y un antipersonalista, estando presentes el resto de los electores.

Los representantes autonomistas y antipersonalistas elevaron Nota al ministerio del Interior quejándose que la Intervención Federal obstruía la acción del Colegio Electoral -al no convocarlo nuevamente- y de parcialidad en favor del partido Liberal. La protesta fue rechazada por improcedente. Lo cierto es que Dell’Oro Maini renunciará.

El interventor Dell’Oro Maini había sido acusado ante el Gobierno Nacional de obstruir la acción del Colegio Electoral al no convocarlo nuevamente, sumado a otros cargos que se le imputaron, por lo que presentó su renuncia a la Intervención y el ministro del Interior Octavio S. Pico encargó la Administración -en carácter de interino- al subsecretario de Gobierno, Samuel Medrano, quien asumió el P. E. como Comisionado Federal el 19 de Febrero de 1932.

* El tiempo transcurría y a esa altura -23 de Febrero de 1932- Corrientes era la única provincia que no había logrado constituir totalmente sus autoridades.

Fue entonces que el presidente del Senado Provincial, Pedro Díaz Colodrero, solicitó al ministro del Interior que -en su carácter de Presidente pro tempore del Cuerpo, cumpliendo disposiciones del artículo 106 de la Constitución de la Provincia- se lo invistiese de las atribuciones del Poder Ejecutivo como estaba dispuesto para casos de acefalía.

Por Decreto del P.E.N. se hizo cargo del Gobierno Provincial -hasta la asunción del titular- el Vicepresidente Primero de la Cámara de Senadores. El ministro del Interior dio a publicidad el decreto del 27 de Febrero de 1932 estableciendo que se hiciera cargo Díaz Colodrero del P. E. P., cesando en sus funciones la Intervención Federal(8).

(8) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

1942-1943 // teniente coronel Aníbal Suárez Girado - profesor Francisco Ramón Galíndez - Bernardo Servat

* El presidente Ramón S. Castillo decretó la Intervención de la provincia el 5 de Octubre de 1942 porque la Legislatura correntina, contrariando las indicaciones de aquél, había elegido Senador Nacional a Elías Abad.

Gobernaba en Corrientes la fórmula de “La Concordancia”, Pedro Numa Soto-Carlos Alvarez Colodrero, y el clima político se había tornado violento y de imprevisibles consecuencias dada la virulencia de los enfrentamientos entre oficialismo y oposición.

Las elecciones que consagraron al Gobierno de turno habían tenido la abstención de más del 50 % del electorado.

El teniente coronel Aníbal Suárez Girado -Jefe del Regimiento 9 de Infantería- se hace cargo interinamente del Gobierno (como interventor nacional interino) el 6 de Octubre de 1942, hasta la llegada del Interventor nombrado por el Gobierno Nacional.

El 16 de Octubre de 1942 asumirá como Interventor Nacional el profesor Francisco Ramón Galíndez(9). Durante su mandato se registrará, el 4 de Junio de 1943, un movimiento militar que derrocará al presidente Castillo.

(9) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

La repercusión inmediata en Corrientes fue que al interventor nacional Francisco Ramón Galíndez -impuesto por el presidente Castillo- lo sucederá en el P. E.-como Comisionado Nacional- Bernardo Servat, quien asumirá el mando el 7 de Junio de 1943. Este permanecerá 18 días en el cargo hasta ser reemplazado por un hombre de las Fuerzas Armadas.

1943-1946 // coronel José María Ruda Vega - Ernesto Schulte - general Laureano O. Anaya - David Uriburu - doctor Basilio Serrano - general Laureano O. Anaya - doctor Ernesto F. Bavio - Raúl A. González

* Insurrección militar. En la Argentina se conoce como “Revolución del 43” a la insurrección militar producida el 4 de Junio de 1943 -que derrocó al Gobierno de Ramón S. Castillo- movimiento que perdurará en el poder hasta la asunción presidencial de Juan Domingo Perón, el 4 de Junio de 1946.

En el transcurso de este proceso cívico-militar emergerá la figura del entonces coronel Perón. Tres militares -dos de ellos con el título de presidente de la Nación- se sucederán en el mando: los generales Arturo Rawson (que estuvo al mando del país sólo tres días), Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro Julián Farrell.

A su vez, durante este período se designarán cuatro militares en el puesto de vicepresidente: Sabá H. Sueyro (que fallecerá en el cargo. Por ello, el 11 de Octubre de 1943, Farrell será designado vicepresidente reteniendo sus funciones de ministro de Guerra), Edelmiro Julián Farrell (luego presidente), Juan Domingo Perón (derrocado por un golpe de estado militar en Octubre de 1945) y Juan Pistarini.

* Golpe de Estado contra el presidente Castillo. En la tarde del 3 de Junio de 1943, el ministro de Guerra Pedro Pablo Ramírez pidió al presidente Ramón S. Castillo que retirase la candidatura de Robustiano Patrón Costas, acusado por el G.O.U. de conservador y probritánico quien, junto con Manuel M. de Iriondo, habían sido postulados para presidente y vicepresidente por Castillo para las elecciones de 1944.

Castillo se negó. Al otro día, las tropas de Campo de Mayo avanzaron hacia la Casa Rosada. Cuando el ministro de Guerra Ramírez llegó en la mañana del 4 de Junio de 1943 a la Casa de Gobierno, el presidente Castillo lo interpeló duramente -calificándolo de traidor- y ordenó su arresto, pero ya las tropas de varias guarniciones avanzaban sobre Buenos Aires.

Sólo hubo un enfrentamiento entre fuerzas del Ejército y de la Armada que dejó un saldo de unos 70 muertos.

Arturo Rawson ocupará el poder durante unas 40 horas, pero no llegó a prestar el juramento de estilo como presidente. Castillo presentó la renuncia a su cargo, en La Plata, el 5 de Junio. Su dimisión, fechada este día, es apenas una breve nota, escrita con trazos cortantes.

Arturo Rawson, jefe de las tropas rebeldes, ocupó la Casa Rosada y formó un gabinete que fue objetado por el GOU. Rawson presentó su dimisión ante el general de división Pedro Pablo Ramírez, quien asumió la presidencia de la Nación el 7 de Junio de 1943.

El golpe militar del 4 de Junio de 1943 se caracterizó por su indefinición ideológica y por la convivencia de tendencias disímiles. Entre ellas primó el Grupo de Oficiales Unidos (G.O.U.), una logia militar de carácter nacionalista que, a su vez, englobaba diferentes líneas y planteos.

El general Arturo Rawson lideró el derrocamiento de Castillo y proponía un acercamiento a Estados Unidos.

Las primeras medidas adoptadas por el Gobierno militar se orientaron a reprimir la agitación política y la protesta social: proscipción del partido Comunista, intervención de la C.G.T. y de las universidades. La censura a la libertad de expresión y los discursos de tono moralizante prepararon el clima para la instauración de la enseñanza religiosa en las escuelas públicas, concretada en 1943.

Finalmente hay que decir que las autonomías provinciales desaparecieron. La vida política de Corrientes fue sólo un reflejo de lo que acontecía en Buenos Aires, quedando el quehacer político provincial como telón de fondo de un proceso en el que no tenía participación directa alguna.

Por ello, para comprender este período de la vida provincial, hay que leer primero lo que sucedía en Buenos Aires, para comprender luego los cambios de hombres y de circunstancias que se registraban en suelo provincial.

* Tras el golpe militar de 1943, y destituido el presidente R. S. Castillo, en el período 1943-1946 serán presidentes de la Nación (de facto) Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro Julián Farrell, produciéndose la disolución del P. E. y el P. L. constitucionales.

Esta será la tercera suspensión parcial de la Constitución Nacional de 1853. Hay consentimiento de la Corte Suprema de Justicia. La estructura del poder bajo control de las Fuerzas Armadas.

El Gobierno es autoproclamado Provisional y los presidentes militares citados asumieron el P. E. y el P. L. Se produce la Intervención de las provincias y suspensión de los derechos y garantías, registrándose proscripciones y detenciones a cargo del P. E.

* En Corrientes, al comisionado nacional Bernardo Servat -ligado políticamente aún con el Gobierno derrocado del presidente Castillo- lo sucederá como Interventor Nacional el coronel José María Ruda Vega, quien en esos momentos era Jefe del Regimiento 9 de Infantería.

Ruda Vega asumirá el P. E. el 25 de Junio de 1943.

Meses después, un ministro de éste, Ernesto Schulte, lo reemplazará en el cargo -el 24 de Diciembre de 1943- como interventor nacional -interino-. Luego, el 14 de Enero de 1944, éste a su vez será reemplazado -como interventor nacional interino- por el general Laureano O. Anaya.

* Gobierno de Ramírez. El curso de la Segunda Guerra Mundial afectó al Gobierno militar y dividió las opiniones. Mientras el general Pedro P. Ramírez ocupó la presidencia, los nacionalistas marcaron el rumbo y el presidente debió aceptar la presión estadounidense para romper relaciones con el Eje.

La primeras medidas de la rebelión del 4 de Junio de 1943 en el terreno laboral tuvieron un carácter represivo. Pero la situación cambió con la designación al frente del Departamento de Trabajo del coronel Juan Domingo Perón, quien eligió ese lugar para poner en marcha una política social innovadora.

Esta transformó la suerte del régimen militar y, luego, el rumbo de la política argentina. Después de ser nombrado Secretario de Trabajo y Previsión a fines de 1943, el coronel Perón comenzó a ocupar un lugar cada vez más influyente en el Gobierno. Se vinculó con políticos y sindicalistas y se interiorizó de la situación de la clase trabajadora.

* La renuncia del almirante Storni. En los primeros meses de la Administración del presidente Ramírez se produjo el incidente que llevaría a la renuncia del ministro de Relaciones Exteriores, el almirante Segundo Storni.

Storni era uno de los pocos militares argentinos por entonces que tenía simpatías por los Estados Unidos donde había vivido varios años. Si bien era un nacionalista, también era “aliadófilo” y partidario de que la Argentina ingresara a la guerra.

En ese camino, el 5 de Agosto de 1943 le envió una carta personal al Secretario de Estado norteamericano, Cordell Hull, anticipándole que era intención de Argentina romper relaciones con las potencias del Eje, pero también le solicitaba paciencia para ir creando un clima de ruptura en el país, a la vez que algún gesto de los Estados Unidos en materia de suministro de armamentos, que fuera aislando a los “neutralistas”.

Con el fin de presionar al Gobierno argentino, Cordell Hull hizo pública la carta de Storni, cuestionando además en duros términos el tradicional “neutralismo” argentino(10).

(10) Daniel Rodríguez Lamas. “Rawson, Ramírez, Farrell” (1983), pp. 32-33, Buenos Aires. Centro Editor de América Latina.

El hecho produjo un resultado contrario al esperado, causando un recrudecimiento del ya fuerte sentimiento antinorteamericano -sobre todo en las Fuerzas Armadas- llevando a la renuncia de Storni y a su reemplazo por un “neutralista”, el coronel Alberto Gilbert, que hasta entonces se desempeñaba como ministro del Interior.

Para ocupar este último cargo, a su vez, Ramírez designó un miembro del GOU, el coronel Luis César Perlinger, un nacionalista católico-hispanista que al año siguiente encabezaría la reacción de derecha contra el dúo Farrell-Perón.

La renuncia de Storni arrastró las de Santamarina (Hacienda), Galíndez (Obras Públicas) y Anaya (Justicia) y abrió las puertas del Gobierno al sector ultraderechista del nacionalismo católico-hispanista que ocupó también el nuevo ministerio de Educación a través del conocido escritor Gustavo Martínez Zuviría (Hugo Wast).

Hasta entonces, pese a las presiones de los nacionalistas, Ramírez había sostenido en sus cargos a los dirigentes “liberales”, pero la caída de Storni y el ascenso de Perlinger llevó a los nacionalistas a la hegemonía en el Gobierno.

* En Corrientes este proceso tendrá sus repercusiones. El general Laureano O. Anaya (“liberal”) es reemplazado como Interventor Nacional -el 14 de Marzo de 1944- por David Uriburu (“ultraderechista del nacionalismo católico-hispanista”).

* Abandono de la neutralidad y crisis del Gobierno de Ramírez. Para comienzos de 1944 la alianza de Perón con los sindicatos llevó a la primera gran división interna entre los militares. Básicamente aparecieron dos grupos:

- el primero, liderado por el presidente Ramírez, el general Juan Sanguinetti (interventor de la crucial provincia de Buenos Aires) y los coroneles Luis César Perlinger, Enrique P. González y Emilio Ramírez (el hijo del presidente), se apoyaba en el nacionalismo católico-hispanista de derecha y cuestionaba la política laboral proobrera de Perón.

Este grupo logró atraer a otros sectores, de procedencias dispares, que se manifestaban preocupados por el avance sindical en el Gobierno y pretendía básicamente destituir a Farrell y reemplazarlo por el general Anaya(11).

(11) Roberto A. Ferrero. “Del fraude a la soberanía popular” (1976), pp. 285-286, Buenos Aires. Ed. La Bastilla.

- el segundo, liderado por el general Farrell y el coronel Perón. Este grupo no apoyaba a Ramírez ni su plan de perpetuación en el Gobierno y había iniciado una estrategia de dotar de bases populares a la insurrección del 43, profundizando por un lado la exitosa alianza con los sindicatos en dirección a formar un nacionalismo laborista y, por el otro, buscando apoyos en los partidos políticos, principalmente los radicales intransigentes y específicamente Amadeo Sabattini, en dirección a consolidar el nacionalismo económico presente en el yrigoyenismo(12).

(12) Roberto A. Ferrero. “Del fraude a la soberanía popular” (1976), pp. 285-286, Buenos Aires. Ed. La Bastilla.

Ferrero sostiene que el dúo Farrell-Perón intentaba conformar un “nacionalismo popular” orientado a una salida democrática del régimen, que confrontaba con el “nacionalismo elitista” no democrático que sostenía a Ramírez(13).

(13) Roberto A. Ferrero. “Del fraude a la soberanía popular” (1976), pp. 290-291, Buenos Aires. Ed. La Bastilla.

Superpuesta con esta división interna del poder militar, el Gobierno enfrentaba una situación internacional que le era francamente desfavorable y en la que había quedado completamente aislado.

A comienzos de 1944 resultaba evidente que Alemania perdería la guerra y la presión de los Estados Unidos para que la Argentina abandonara la neutralidad era ya irresistible.

El proceso se desencadenó el 3 de Enero de 1944 cuando Ramírez reconoció al nuevo Gobierno boliviano, derivado de un golpe de Estado liderado por Gualberto Villarroel.

Bolivia se declaró partidario de la neutralidad y propuso crear un Bloque Austral neutralista, junto a la Argentina y Chile, los únicos que se mantenían neutrales en América. A ello se agregó el escándalo por la detención por los británicos del marino Osmar Helmuth, un agente secreto alemán que había sido enviado por Ramírez, Gilbert y Sueyro a comprar armas a Alemania.

Estados Unidos reaccionó enérgicamente, denunciando que Argentina había promovido el golpe de Estado boliviano y enviando como amenaza un portaaviones al Río de la Plata, que ancló en Montevideo.

La reacción norteamericana produjo un vuelco inmediato de los líderes militares argentinos y el 26 de Enero de 1944 la Argentina rompió relaciones con Alemania y Japón(14).

(14) Robert A. Potash. “El ejército y la política en la Argentina. 1928-1945” (1981), pp. 319-320 // 329-331, Buenos Aires. Ed. Sudamericana.

La ruptura de relaciones produjo una crisis en el Gobierno debido al descontento generalizado en las Fuerzas Armadas, fundamentalmente en el grupo nacionalista católico-hispanista de derecha, principal apoyo del presidente Ramírez.

Gustavo Martínez Zuviría renunció entonces al ministerio de Educación y lo mismo hizo Tomás D. Casares a la intervención de la UBA. Poco después, el 15 de Febrero, renunciaron también los principales sostenedores de Ramírez, los coroneles González y su hijo Emilio y al día siguiente el coronel Gilbert. Las horas del presidente estaban contadas.

En Enero de 1944, ante la presión del país del Norte, Ramírez rompió relaciones con el Eje. Esta decisión objetada por los sectores pronazis y nacionalistas del GOU, le costó la presidencia ya que la réplica de sus compañeros del GOU no fue menos tajante: lo obligaron a renunciar.

El Gobierno del general Edelmiro J. Farrell se debatió entre el aislamiento internacional (Estados Unidos recién reconoció el Gobierno de Farrell en 1945, tras la declaración de guerra) cada vez mayor, y la arremetida de la oposición, envalentonada por el inminente triunfo aliado, que exigía la declaración de guerra y el retorno a la institucionalidad democrática. La sociedad argentina tuvo la sensación de que se hallaba en una encrucijada decisiva para los destinos del país. 

* Caída de Ramírez. Gobierno de Farrell. El 22 de Febrero de 1944 el GOU ya había decidido derrocar a Ramírez por la ruptura de relaciones con el Eje; como habían jurado sostener al presidente, resolvieron la cuestión autodisolviendo el GOU, con lo que quedaban formalmente librados del juramento.

Al día siguiente, los mismos oficiales se reunieron nuevamente para exigir la renuncia de Ramírez. A partir de ese momento, durante dos semanas la situación quedaría indefinida, hasta la renuncia del presidente el día 9 de Marzo de 1944(15).

(15) Daniel Rodríguez Lamas. “Rawson, Ramírez, Farrell” (1983), pp. 34-35, Buenos Aires. Centro Editor de América Latina.

Intentando anticiparse a los hechos, a primera hora del 24 de Febrero Ramírez le pidió la renuncia al general Farrell, vicepresidente y ministro de Guerra. Este respondió convocando a los jefes de las guarniciones principales a su despacho y ordenando rodear la residencia presidencial.

Esa misma noche, los jefes de las guarniciones cercanas a Buenos Aires se presentaron ante Ramírez y le exigieron la renuncia. Ramírez presentó entonces el siguiente texto de renuncia, redactado por el coronel Enrique P. González:

“Al pueblo de la República: Como he dejado de merecer la confianza de los jefes y oficiales de las guarniciones de la Capital Federal, Campo de Mayo, Palomar y La Plata, según me lo acaban de manifestar personalmente dichos jefes, y como no deseo comprometer la suerte del país, cedo ante la imposición de la fuerza y presento la renuncia al cargo. (Pedro P. Ramírez, General de División. Buenos Aires, 24 de Febrero de 1944"(16).

(16) Robert A. Potash. “El ejército y la política en la Argentina. 1928-1945” (1981), pp. 338-339, Buenos Aires. Ed. Sudamericana.

El texto de la renuncia incluía una trampa, ya que la utilización de las palabras “cedo ante la imposición de la fuerza” indicaba una rebelión y no una sucesión dentro del propio régimen.

Para esos casos, la reciente panamericanista “Doctrina Guani” -impulsada por los Estados Unidos- imponía que “... cualquier Gobierno establecido por la fuerza durante la guerra no debía ser reconocido hasta tanto los otros países americanos hubieran consultado a fin de decidir si parecía dispuesto a cumplir con los compromisos interamericanos”.

De ese modo, el nuevo Gobierno podía quedar sin reconocimiento y aislado internacionalmente, lo que finalmente sucedió(17).

(17) Daniel Rodríguez Lamas. “Rawson, Ramírez, Farrell” (1983), pp. 38-39, Buenos Aires. Centro Editor de América Latina.

Los jefes militares rechazaron los términos de la renuncia de Ramírez quien finalmente aceptó invocar la “fatiga” como razón para “delegar” el cargo de presidente en el vicepresidente Farrell(18), quien al día siguiente, 25 de Febrero de 1944 asumió “interinamente”.

(18) El texto de la delegación del cargo del presidente Pedro Pablo Ramírez dice: “Al pueblo de la Nación Argentina. Fatigado por las intensas tareas de gobierno que me exigen tomar un descanso, en la fecha delego el cargo que desempeño en la persona del Exmo. Señor Vicepresidente de la Nación, general de brigada Edelmiro Farrell. P.P. Ramírez, Gral. de División, Bs. As., 24 de Feb. 1944”.

Sin embargo, formalmente Ramírez seguía siendo presidente y continuó operando junto con su círculo más cercano. El 29 de Febrero por la tarde veintiún generales comenzaron a reunirse para analizar una salida electoral (entre ellos estaban Arturo Rawson, Manuel Savio, Elbio Anaya, etc.).

Ese mismo día el teniente coronel Tomás A. Ducó, creyendo que la reunión de los generales iniciaba un golpe de Estado de apoyo a Ramírez, sublevó el estratégico Regimiento 3 de Infantería(19) y lo dirigió a Lomas de Zamora, donde tomó los edificios y posiciones claves, atrincherándose. Al día siguiente se rindió(20).

(19) El Regimiento 3 de Infantería tenía su sede en la Ciudad de Buenos Aires, en Rincón y Garay, a 30 cuadras de la Casa Rosada.
(20) José María Rosa. “Historia Argentina (Orígenes de la Argentina Contemporánea” (1979), tomo 13: “La Soberanía. (1943-1946)”, pp. 102-104, Buenos Aires. Ed. Oriente.

Las reuniones de los generales continuaron incorporando también a almirantes y a radicales y socialistas. El 4 de Marzo de 1944 Ramírez le encomendó al dirigente político radical Ernesto Sammartino organizar un levantamiento civil, que no prosperó(21).

(21) Robert A. Potash. “El ejército y la política en la Argentina. 1928-1945” (1981), p. 340, Buenos Aires. Ed. Sudamericana.

Finalmente el 9 de Marzo de 1944 el general Ramírez presentó su renuncia en un extenso documento, difundido públicamente, en el que relata todos los pasos que llevaron a su deposición(22).

(22) Daniel Rodríguez Lamas. “Rawson, Ramírez, Farrell” (1983), p. 35, Buenos Aires. Centro Editor de América Latina.

Utilizando el texto de renuncia del presidente Ramírez, Estados Unidos no reconocería al nuevo Gobierno y retiraría a su embajador en Buenos Aires, presionando al resto de las países latinoamericanos y a Gran Bretaña para que hicieran los mismo(23).

(23) Felipe Pigna. “La caída de Ramírez”, en “El Historiador”, página web.

* El 25 de Febrero de 1944 asumió la presidencia el vicepresidente, general Edelmiro J. Farrell, primero interinamente y definitivamente a partir del 9 de Marzo(24).

(24) Felipe Pigna. “La caída de Ramírez”, en “El Historiador”, página web.

En Febrero de 1944, Juan Domingo Perón fue designado ministro de Guerra y, poco meses después, asumió el cargo de vicepresidente, al mismo tiempo que dirigía el Consejo Nacional de Posguerra, para analizar, junto a un grupo de especialistas en temas económicos, las políticas que podían ser aplicadas en el país después de la Segunda Guerra Mundial.

El 8 de Octubre de 1945, un pronunciamiento militar obligó a Perón a renunciar. Fue llevado detenido a la isla Martín García. Antes, en la CGT, se despidió de los trabajadores y les advirtió sobre el peligro de perder todas las conquistas obtenidas.

Los partidarios de Perón lanzaron una contraofensiva que tuvo sus frutos en la jornada del 17 de Octubre de 1945. Una enorme masa de trabajadores provenientes del conurbano bonarerense marchó hacia Plaza de Mayo para exigir su libertad. Este hecho fue decisivo para volcar la situación en favor de Perón, quien logró retornar fortalecido al Gobierno.

* El 7 de Julio de 1944, Perón es nombrado vicepresidente, con retención de todos sus otros cargos. Estuvo en la vicepresidencia hasta el 9 de Octubre de 1945. Ese día Campo de Mayo se encuentra en estado de sublevación. Hay permanentes reuniones de la oficialidad.

Farrell es invitado a asistir a una de ellas, que se celebra este día; allí el Primer Magistrado procura defender a Perón, infructuosamente. Al anochecer, una comisión integrada por el ministro del Interior, Quijano, y los generales Pistarini y Carlos Von der Becke (este último Comandante en Jefe de Ejército), entrevista a Perón y le pide la renuncia a todos sus cargos, a lo que éste accede.

En realidad, quien habló personalmente con Perón fue sólo Pistarini, viejo amigo del coronel. Después del 17 de Octubre, Perón consolidó su poder. Así, Pistarini (hombre de confianza de aquél) es nombrado el 18 de Octubre nuevo vicepresidente. Lo mismo puede decirse de Farrell y del resto del gabinete.

* En tanto, en Corientes, David Uriburu habá sido reemplazado el 14 de Enero de 1945 por el doctor Basilio Serrano quien será interinamente Interventor Nacional al igual que Laureano O. Anaya que lo reemplaza en el mando tres días después, el 17 de Enero de 1945, también como interino.

Ya en la parte final de este proceso político, Anaya será reemplazado el 1 de Septiembre de 1945 por Ernesto F. Bavio, éste como Interventor Nacional definitivo.

* El P.E.N. convocó a elecciones generales para el 24 de Febrero de 1946, aprestándose a intervenir en la lucha cívica el partido Laborista, sosteniendo la candidatura a presidente de la Nación del coronel Juan Domingo Perón.

Las elecciones (Colegio Electoral) se realizaron el 8 de Abril de 1946 triunfando la fórmula Juan Domingo Perón-Juan Hortensio Quijano, contra la presentada por la Unión Democrática constituida por José Pascual Tamborini-Enrique Mosca.

Graves sucesos ocurrieron en Corrientes por causas políticas que conmocionaron a todos los sectores sociales; la campaña electoral de los partidos -que serían protagonistas en estas elecciones- estuvo signada por la violencia.

* La movilización del 17 de Octubre de 1945 en Buenos Aires significó un vuelco decisivo en la situación política nacional. Juan Domingo Perón organizó su candidatura apoyándose en el partido Laborista, de base sindical (algunos sectores nacionalistas y conservadores también le brindaron su apoyo) y en una facción del radicalismo: la UCR-Junta Renovadora, de donde salió Juan Hortensio Quijano, su compañero de fórmula.

Este era correntino. Había nacido en la estancia “La Ley”, a 20 kilómetros de Curuzú Cuatiá (Corrientes), el 1 de Junio de 1884. Ganará, como vicepresidente, junto a Perón, dos elecciones presidenciales: las de 1946 y 1951 (Quijano fallecerá en Buenos Aires, el 3 de Abril de 1952).

En tanto, en Corrientes quien presidirá las elecciones como interventor militar interino será Raúl A. González quen reemplazó en el P. E., el 4 de Mayo de 1946, al interventor nacional Bavio.

* Convocado el Colegio Electoral para el 10 de Mayo de 1946, ninguno de los partidos políticos obtuvo mayoría, teniendo que reunirse nuevamente el día 11 pero con el mismo resultado negativo.

Recién el 15 de Mayo, en el Colegio Electoral, la U.C.R. pudo obtener mayoría de votos, consagrando a Blas Benjamín de la Vega como gobernador y a Justo Policarpo Villar, como vicegobernador.

1947-1949 // general Cándido Leopoldo Motter - general Juan Filomeno Velazco - Héctor Sustaita Seeber // Estanislao de la Torre

* Intervención federal decretada por el presidente Juan Domingo Perón el 4 de Septiembre de 1947. El motivo no tuvo ningún otro fundamento que el hecho de haber sido Corrientes la única provincia gobernada por un partido de otro signo que no fuera el Peronismo.

El delegado o interventor nacional interino fue el general Cándido Leopoldo Motter, quien asumió el 5 de Septiembre de 1947 y a quien habría de sucederle el general Juan Filomeno Velazco.

Velazco asumió como interventor nacional el 12 de Septiembre de 1947 y su desempeño tuvo por consecuencia el advenimiento del Peronismo en los próximos comicios. Ello se evidenció al renunciar a su cargo de interventor y lanzar posteriormente su candidatura a gobernador de la provincia.

Lo reemplazará interinamente como interventor nacional uno de sus ministros: Héctor Sustaita Seeber, quien asume el cargo el 1 de Octubre de 1948.

Días después, el 12 de Octubre de 1948, asume como interventor nacional Estanislao de la Torre bajo cuyo mandato se efectúa la convocatoria a elecciones para gobernador y vicegobernador e integración de ambas Cámaras Legislativas, las que se realizaron en 1948 con el triunfo de la fórmula peronista Juan Filomeno Velazco-Fernando Irastorza(25).

(25) Citado por Gabriel Enrique del Valle. “Los hombres que gobernaron Corrientes (compendio de Historia Política)” (2007), edición del autor.

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