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Los Centros de Detención en la Capital correntina

- Centros Clandestinos de Detención

Los Centros Clandestinos de Detención (CCD) fueron instalaciones secretas empleadas por las Fuerzas Armadas y de Seguridad para ejecutar el plan sistemático de desaparición de personas implementado por la dictadura militar que ocupó el poder en la Argentina entre el 24 de Marzo de 1976 y el 10 de Diciembre de 1983, autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional”(1).

(1) Citado por Carlos Alberto Cassarino y Arturo César Helman. “El Golpe de Estado de 1976 en Corrientes”, Serie La Memoria Nro. 2: “La Represión en la Capital”.

Las Fuerzas Armadas clasificaban los CCD en dos tipos:

* Lugar de Reunión de Detenidos (LRD): tenían una organización más estable y estaban preparados para alojar, torturar y asesinar a gran cantidad de detenidos.
* Lugar Transitorio (LT): tenían una infraestructura precaria y estaban destinados a funcionar como un primer lugar de alojamiento de los detenidos desaparecidos.

El plan del Gobierno de facto formaba parte de las operaciones de contrainsurgencia clandestinas, comenzadas pocos años antes en el marco del Operativo Independencia, para eliminar la disidencia política.

"Operativos similares se llevaron a cabo en otros países de la región, con el apoyo expreso del Gobierno de los Estados Unidos, interesado en promover a toda costa el control del comunismo y otras corrientes ideológicas opuestas a su bando en la guerra fría", señalan Cassarino y Helman en la obra de ereferencia(2).

(2) Citado por Carlos Alberto Cassarino y Arturo César Helman. “El Golpe de Estado de 1976 en Corrientes”, Serie La Memoria Nro. 2: “La Represión en la Capital”.

- Panorama general

Los primeros CCD fueron instalados en 1975, antes del golpe militar del 24 de Marzo de 1976. En ese año ya estaban en funcionamiento la Escuelita en Faimallá (Tucumán) y el Campito (provincia de Buenos Aires).

También en 1975 funcionó un CCD en la planta de la empresa Acindar -en Villa Constitución- presidida por José Alfredo Martínez de Hoz, como parte de la estructura represiva organizada para contener la huelga declarada por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en Mayo de ese año.

En 1976 llegaron a existir 610 CCD, pero muchos de ellos fueron temporales y circunstanciales. Luego de los primeros meses, posteriores al golpe de estado, la cifra se estabiliza en 364 CCD. En 1977 la cantidad se reduce a 60. En 1978 hay 45 CCD y, para 1979, los centros llegan a 7.

En 1980 quedaban la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y el Campito (Campo de Mayo) y, posiblemente, la chacra de “La Polaca” en Paso de los Libres. En 1982 y 1983 la ESMA era el único campo de concentración que seguía siendo utilizado.

En Buenos Aires hubo 60 centros; en la provincia de Córdoba, 59; y en Santa Fe, 22. Cinco grandes centros fueron el eje de todo el sistema: la ESMA y Club Atlético en la Ciudad de Buenos Aires; el Campito (Campo de Mayo); y el Vesubio, en el Gran Buenos Aires (provincia de Buenos Aires); y, la Perla, en Córdoba.

A pesar de sus diferencias, los CCD fueron organizados con una estructura y un régimen de funcionamiento similar. Todos los CCD contaban con una o más salas de torturas, amplios espacios para mantener a los desaparecidos siempre en condiciones de gran precariedad, y un centro de viviendas para los torturadores y guardias. Casi todos tenían algún tipo de servicio médico. En algunos casos hubo servicios religiosos permanentes para el personal militar.

Los Grupos de Tareas (GT) -también conocidos como “patotas”- estaban encargados de realizar los secuestros, generalmente de noche. Inmediatamente los detenidos desparecidos eran llevados al (LT) correspondiente, donde permanecían constantemente encapuchados y esposados.

Allí eran severamente torturados c interrogados por los mismos integrantes de los GT. Este período inicial de tortura oscilaba entre uno y dos meses. Con posterioridad al mismo se disponía:

* El asesinato del detenido desaparecido o detenida desaparecida. En todos los CCD se utilizó el mismo eufemismo para referirse al asesinato del detenido desaparecido: “el traslado”. Los métodos utilizados para el asesinato y desaparición de los cadáveres variaron desde los llamados vuelos de la muerte, los fusilamientos en masa, fosas comunes, tumbas NN, incineración de cadáveres, etc.
* El blanqueo: se legalizaba al detenido desaparecido y se lo ponía a disposición del P.E.N. A partir de 1980, de esta situación podía derivar la deportación y el exilio -por el uso de la opción constitucional (artículo 23) o el enjuiciamiento por Tribunales militares y la condena a prisión.
* La continuidad como detenido desaparecido, por razones variadas (utilización como esclavos, colaboradores, rehenes, etc.).

Durante su permanencia en el CCD se procedía sistemáticamente a la deshumanización de los detenidos desaparecidos mediante diversos procedimientos: sustitución del nombre por un número, violaciones, animalización, humillación, hacinamiento, condiciones intolerables de alojamiento, aislamiento, desnudez forzada, racismo, antisemitismo, homofobia, etc.

También existió una política y un procedimiento común para las detenidas desaparecidas que se encontraban embarazadas. En ese caso, se postergaba el asesinato y se producía un parto clandestino con supresión de la identidad del bebé quien era entregado para su crianza a personas íntimamente vinculadas al sistema represivo y, en algunos casos, partícipes del asesinato del padre y/o madre biológicos.

Ya se reconocieron 500 centros clandestinos de detención, exponentes de la sistemática violación de los derechos humanos -como la ESMA-, paradigmas del terror comparables a los campos de exterminio nazis.

En la provincia de Corrientes, y en particular en la capital, por donde pasaron prácticamente todas las personas que aquí nombramos, hasta ahora se ha podido recabar la siguiente información:

La siguiente es la nómina de los Centros Clandestinos de Detención en la capital de Corrientes y los años en que funcionaron:

* Regimiento de Infantería 9 (3 de Abril y Costanera) entre 1975 y 1977.
* Delegación de la Policía Federal, calle Plácido Martínez 750, funcionó durante el año 1976.
* Jefatura de Policía Provincial, calle Quintana 853 (Alcaidía). Por este edificio pasaron prácticamente todos los detenidos y muchos de ellos muertos y desaparecidos durante la dictadura.
- En el ala norte del edificio se interrogaba y torturaba a los detenidos políticos. Funcionó desde 1975 a 1977.
- En el pasillo del ala sur, planta alta, los detenidos estaban contra la pared, esposados y vendados, esperando pasar a la oficina del fondo donde eran indefectiblemente torturados por personal del Ejército, con la anuencia y colaboración de la Policía Provincial.
* Brigada de Investigaciones de la Policía Provincial, calle Salta 450, funcionó desde el año 1975 hasta 1977.
* Comisaría Rural (Matadero Municipal), barrio Esperanza, a 15 kilómetros de la capital, aledaño al regimiento de Santa Catalina (Policía Provincial), funcionó durante el año 1976.
* Escuadrón de Gendarmería Nacional, calle San Lorenzo 762
* Hospital Militar, Avenida 3 de Abril y Costanera
* Regimiento de Santa Catalina. Avenida Maipú Kilómetro 6, desde 1975 a 1977.
* Unidad Penal de Mujeres (Instituto Pelletier), calle Tucumán 716, desde 1975 a 1977.

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